El presidente colombiano rechazó los resultados preliminares y señaló anomalías, después de que De la Espriella y Cepeda avanzaran al balotaje del 21 de junio.
Las guerras en Medio Oriente ya no se libran únicamente con armas convencionales ni bajo lógicas tradicionales. Drones, inteligencia artificial, ciberataques y sistemas de comunicación descentralizados comenzaron a integrarse a una nueva forma de confrontación donde la tecnología se convierte en una herramienta estratégica al servicio de causas ideológicas y religiosas.
La potencia militar retomó el impulso de una alianza con Australia, India y Japón, que tiene como foco la seguridad marítima, energía e infraestructura en el Indo-Pacífico.
Sin negociaciones abiertas entre Ucrania y Rusia, y con Estados Unidos alejado de la intermediación, el conflicto se expande en Europa a un ritmo alarmante.
Según el índice de paz global, el país sudamericano se encuentra entre las diez zonas más protegidas en caso de producirse una tercera guerra mundial. Las razones.
Tras los ataques a la base británica en Chipre, en Europa se habla de un “blindaje” militar sobre la isla. Grecia y Francia despliegan buques, cazas F-16 y sistemas antimisiles para reforzar la defensa en el Mediterráneo.
La escalada militar ya impacta en la seguridad energética y el comercio global. Europa reclama contención, pero evalúa medidas para debilitar el poder misilístico de Irán.
Se encienden las alarmas en el Mediterráneo tras los ataques a Chipre. Mientras las autoridades atribuyeron el ataque en la base británica a Hezbolá, el gobierno de Grecia decidió enviar buques de guerra y aviones F-16 a la isla.
Un dron iraní impactó en una base británica en Chipre y crece la incertidumbre sobre si la Alianza Atlántica podría invocar el Artículo 5 de defensa colectiva.
La interrupción del suministro que abastece a Europa Central reavivó tensiones en el bloque político, con advertencias cruzadas y nuevos cruces en medio de la guerra.