Guyana sumó oficialmente a Carolyn Rodrigues-Birkett a la carrera por la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU), en un proceso que ya reúne a otros seis aspirantes -entre ellos, un argentino- para suceder a António Guterres. La diplomática llega como representante permanente de su país al organismo internacional y se perfila como la figura del Caribe en esta disputa.
- Te puede interesar: Elecciones en la ONU: quién es Macky Sall, el hombre que gobernó Senegal con “mano dura”
La aparición de una nueva candidatura también reabrió el debate sobre el peso real del Caribe dentro de la ONU. Aunque la región cuenta con estados miembros activos en distintos organismos, nunca antes había logrado instalar a una figura propia como aspirante serio al cargo máximo. Ese dato alimenta buena parte de la expectativa que generó su nombre en las últimas semanas.
Elecciones en la ONU: quién es Carolyn Rodrigues-Birkett
Carolyn Allison Rodrigues-Birkett nació en Moruca, una localidad de la región de Barima-Waini, en Guyana, y pertenece a una comunidad amerindia. Su origen marcó buena parte de su trayectoria, ya que su carrera profesional estuvo ligada al trabajo con pueblos originarios de su país. Tras terminar sus estudios secundarios, accedió a una beca y logró formarse en Administración de Empresas, en la Universidad de Regina, en Canadá.
Luego de trabajar para una empresa maderera, se sumó al Programa de Mejoramiento del Impacto Social, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Allí, llegó a coordinar el área de proyectos amerindios, cargo que ocupó durante varios años antes de continuar su formación académica en trabajo social en la Universidad de Guyana.

Su ingreso a la función pública se dio en el año 2001 como ministra de Asuntos Amerindios, cargo desde el que impulsó políticas de inclusión y desarrollo para las comunidades indígenas del país. Tras la renovación de autoridades, fue ratificada en el mismo puesto durante un segundo período, donde se mantuvo hasta el año 2008.
Posteriormente, asumió como ministra de Relaciones Exteriores de Guyana, posición que ocupó hasta 2015. Aunque se le ofreció integrar la lista legislativa de su partido, prefirió continuar su carrera en el ámbito internacional en lugar de asumir una banca parlamentaria.
- Te puede interesar: ONU: quién es la nueva candidata a secretaria general y preferida por el Reino Unido
Ese giro la llevó a dirigir la Oficina de Enlace de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Ginebra, un cargo que ejerció durante varios años. Desde allí dio el salto a su función actual como representante permanente de Guyana ante Naciones Unidas, desde 2020 hasta la actualidad, rol en el que tuvo un papel activo durante el paso de su país por el Consejo de Seguridad.
Guyana y el respaldo detrás de su candidata a la ONU
El presidente guyanés, Irfaan Ali, fue quien confirmó públicamente la decisión de postular a Rodrigues-Birkett como representante del país en la carrera por la Secretaría General de la ONU. Según explicó, la nominación surgió tras un proceso de consultas internas y fue presentada como una apuesta del país por proyectar mayor protagonismo en el escenario internacional.
Dentro de la Comunidad del Caribe (CARICOM), sin embargo, el escenario no es del todo unánime. Aunque los líderes de CARICOM respaldaron en su última cumbre a Rodrigues-Birkett como la candidata regional, Antigua y Barbuda decidió sostener en paralelo a su propia postulante, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa. Esa dualidad refleja que, puertas adentro del bloque caribeño, todavía existen diferencias sobre qué perfil conviene priorizar.

Con su incorporación, la carrera quedó integrada por siete candidatos oficiales que ahora deberán atravesar un proceso de evaluación ante el Consejo de Seguridad. Entre ellos, se encuentra el argentino Rafael Grossi, actual jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El mecanismo de elección combina instancias públicas, con diálogos frente a la Asamblea General, y otras más reservadas, donde los 15 miembros del Consejo sondean apoyos y posibles vetos antes de elevar una recomendación final.




