La Fundación Empretec, con apoyo de Fundación TAEDA y otras instituciones, abrió la inscripción a una nueva edición de su concurso nacional para emprendedores, que este año reparte 32 millones de pesos entre dos ganadores. El plazo para postularse cierra el 7 de agosto.
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En diálogo con DEF, Melisa Acevedo, coordinadora de Comunicación y Prensa de Fundación Empretec y Estefanía Michlig, coordinadora de Programas de Formación de Fundación Empretec, detallaron las fechas del concurso, cómo es la modalidad y recordaron casos anteriores.
Qué es Empretec y de dónde surge el concurso
–¿Cómo nace Fundación Empretec y el concurso?
Melisa Acevedo: Fundación Empretec es una fundación de apoyo emprendedor que nació en 1988, de la mano del programa Empretec,desarrollado junto a Naciones Unidas. Fue el primero en implementarse en el mundo y en Argentina se dictó a través de la fundación. Hoy el programa se dicta en más de 40 países y trabaja sobre las habilidades blandas del emprendedor: búsqueda de oportunidades, persistencia, cumplimiento de compromisos, toma de riesgos calculados. Durante una semana, de forma inmersiva, a través de simulaciones de la vida real de un negocio, los participantes trabajan esos comportamientos.

A la par de ese programa, la fundación ofrece capacitaciones más ligadas al desarrollo de los negocios -finanzas, plan de negocios, marketing, e-commerce, inteligencia artificial- pensadas para distintos niveles: emprendedores que recién arrancan, pymes que buscan exportar o abrir una nueva unidad de negocio, y startups innovadoras, que es justamente el segmento que cubre el concurso.
–¿Qué particularidad tiene el concurso frente a otras iniciativas?
M. A.: Es uno de los concursos con mayor trayectoria en la Argentina y se destaca por su alcance federal, con participantes de todas las provincias. A diferencia de otras convocatorias, no se limita a completar un formulario y recibir un premio: incluye un proceso de formación fuerte, ya que se seleccionan entre 90 y 100 proyectos que atraviesan instancias de capacitación antes de completar un segundo formulario, con el que se eligen los finalistas.
Cómo es el perfil de los participantes
–¿Qué datos hay sobre quiénes se postulan?
Estefanía Michlig: El año pasado se postularon cerca de 2.000 personas, de las cuales unas 800 completaron el formulario final. El 82% de esos postulantes todavía no había recibido apoyo institucional, y casi el 60% aún no registraba ventas al momento de anotarse. Son datos que muestran que el concurso funciona como un impulso para talento que recién se está incorporando al ecosistema emprendedor.
–¿Qué tipo de proyectos pueden postularse?
E. M.: Pueden participar personas, cooperativas, pymes y startups: no hay un estadio de desarrollo ni un perfil de empresa excluyente. Tampoco es necesario tener un emprendimiento en marcha, alcanza con una idea-proyecto. La condición es que se trate de una solución nueva -producto, servicio, proceso o modelo de negocio- pensada para un mercado dinámico. Entre las postulaciones predominan los servicios informáticos y digitales, la biotecnología, la salud y las soluciones tecnológicas aplicadas al agro, en su mayoría orientadas a la venta B2B.

–¿Cómo se adaptó el concurso al avance de la tecnología?
M. A.: Antes existían tres categorías de inscripción; hoy se dividen en dos caminos que se definen recién en la segunda instancia, después del proceso de formación: uno para ideas o empresas que piensan en un crecimiento más tradicional, tipo pyme, y otro para quienes se proyectan comostartup, con capitales externos y vínculo con venture capital. Durante la formación hay un especialista que trabaja específicamente la pata de innovación, en un contenido que se actualiza a medida que surgen nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial.
Instituciones aliadas y casos de éxito
–¿Qué organizaciones apoyan esta edición?
E. M.: El concurso se hace desde 2009 de la mano del Banco Nación, la Unión Industrial Argentina y la Secretaría de Industria, Comercio y Pyme, sus aliados históricos. Este año, además, sumó nuevas alianzas: Fundación Taeda, Startup Grind, la Cámara de Comercio Argentino-Israelí, Loci Labs y el Hub de Impacto de Mendoza.
–¿Pueden compartir algún caso de éxito del concurso?
E. M.: Uno de los casos más destacados es el de Alejandro Bisi, ganador de la edición 2019 con Givemoove. Su proyecto desarrolla bipedestadores motorizados que permiten a niños y adolescentes con discapacidad motriz moverse de forma autónoma estando de pie, mejorando su calidad de vida e integración.

Lo que arrancó en Entre Ríos como un dispositivo pensado para el hijo de una profesora hoy es una empresa con planta propia en Oro Verde y certificación de ANMAT, que fabrica bipedestadores para todas las etapas de la vida. El triunfo en el concurso funcionó como trampolín: además de consolidar su visión estratégica gracias a la formación de la fundación, el reconocimiento le abrió puertas internacionales, con vínculos con la UNCTAD de Naciones Unidas y una presentación en el Foro Mundial de Inversiones de Abu Dabi. Hoy exportan a Estados Unidos, España e Israel, y Bisi fue distinguido por el MIT.
En la edición 2025, los ganadores fueron Retinar, de Tandil, una plataforma de teleoftalmología que usa inteligencia artificial para detectar signos de retinopatía diabética y glaucoma en retinografías, democratizando el acceso a diagnósticos tempranos; y Nano Jump Bio, de la Ciudad de Buenos Aires, que desarrolló un dispositivo portátil para extraer material genético sin necesidad de energía, infraestructura ni personal especializado, simplificando la logística y reduciendo costos.




