María Fernanda Espinosa, ex canciller y ex ministra de Defensa de Ecuador durante el gobierno de Rafael Correa, se convirtió en la quinta candidata a ocupar la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU). Su nominación fue presentada y respaldada por Antigua y Barbuda, aunque detrás de este apoyo se encuentra el Reino Unido.
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La candidatura fue confirmada por la portavoz de la presidenta de la Asamblea General de la ONU e indicó que la documentación recibida y la postulación se oficializarían en las próximas horas.
María Fernanda Espinosa: de canciller a candidata a secretaria general de la ONU
La nueva postulante se suma a otros cuatro candidatos ya confirmados, entre ellos, un argentino. En este caso, la ecuatoriana nacida en España cuenta con una trayectoria sólida dentro del sistema multilateral. Fue ministra de Defensa de Ecuador entre 2012 y 2014, y canciller de ese país entre 2017 y 2018, ambos cargos bajo el mandato de Rafael Correa.
Luego, pasó al plano internacional y ocupó la presidencia de la Asamblea General del organismo que hoy busca presidir, entre 2018 y 2019. Se convirtió en la cuarta mujer en llegar a esa posición en toda la historia del organismo.

La relación entre Antigua y Barbuda y el Reino Unido no es casual. La isla caribeña fue colonia británica desde 1632 hasta 1981, año en el que logró su independencia. Mantiene un vínculo estrecho con Londres como miembro de la Commonwealth, donde reconocen al monarca británico como jefe de Estado. Esa conexión deja entrever que la nominación formal llegó desde el Caribe por el peso político de la expotencia mundial.
Distintos analistas internacionales afirman que Gran Bretaña respalda a esta candidata porque representaría el consenso ideal para evitar la parálisis diplomática en la ONU. Según argumentaron, su perfil técnico y pragmático resulta aceptable tanto para Occidente como para China y Rusia, lo que la blindaría de los vetos cruzados en el Consejo de Seguridad.
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Asimismo, al ser una mujer experimentada en el sistema multilateral, alinea su perfil con las prioridades estratégicas y de paridad de género de la diplomacia de Londres.
Por otro lado, en la ONU existe una tradición no escrita de rotación geográfica para el cargo. Si ese criterio se respeta, el turno correspondería a América Latina, región que solo tuvo un secretario general en más de ocho décadas, el peruano Javier Pérez de Cuéllar, entre 1982 y 1991.
Sus rivales y el camino hacia la Secretaría General de la ONU
Espinosa se suma a una carrera en la que participa el argentino Rafael Grossi. Se trata del director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el postulante con mayor respaldo entre las grandes potencias, como Estados Unidos, China, Israel y la mayoría de los países de América Latina y Europa.

También están en competencia la expresidente chilena Michelle Bachelet; la costarricense Rebeca Grynspan, secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD); y el expresidente senegalés Macky Sall. Los cuatro ya participaron en diálogos interactivos ante los Estados miembros.
El proceso de selección combina instancias públicas con negociaciones reservadas. El Consejo de Seguridad debatirá en privado hacia fines de julio, y solo los candidatos que logren el visto bueno de los cinco miembros permanentes con derecho a veto (EE. UU., China, Rusia, el Reino Unido y Francia) podrán avanzar. Finalmente, la Asamblea General ratifica la decisión, pero no puede revertir un veto. El nuevo secretario o secretaria general asumirá el cargo el 1 de enero de 2027.




