El nuevo pacto entre los aliados estratégicos reabre la comparación con la República Islámica y la pregunta de si el país árabe podría convertirse en un futuro riesgo regional.
Analistas proponen que los países del Golfo administren juntos el estrecho de Ormuz para el petróleo, inspirados en un viejo acuerdo europeo de posguerra.
El recrudecimiento del conflicto en el estrecho de Ormuz reactivó los ataques a buques comerciales y disparó el precio del crudo, en un escenario que pone en jaque al 20% del suministro energético mundial.
En el contexto de la guerra de Medio Oriente, el final de la guerra ya no se define por victorias absolutas, sino por equilibrios frágiles donde la disuasión, la contención y el manejo de la escalada pasan a ser centrales para evitar una expansión mayor del conflicto.
Teherán formalizó un nuevo organismo que regula el tránsito por el Estrecho de Ormuz en medio de tensiones con Estados Unidos por el control del paso marítimo.
Mientras las negociaciones entre Estados Unidos y el régimen de Teherán siguen estancadas, el director general del OIEA, Rafael Grossi, reveló dónde estaría el material nuclear iraní.
Con la guerra en Medio Oriente aún en curso, la República Islámica redujo sus exportaciones de más dos millones de barriles diarios a menos de 600 mil.