Desde hace más de una década, Yemen sufre el enfrentamiento entre los hutíes y el gobierno central reconocido internacionalmente; situación que profundiza las hostilidades actuales entre Irán y Estados Unidos. En ese sentido, desde fines de julio de 2026, los hutíes anunciaron un bloqueo naval en el estrecho de Bab al-Mandeb que amenaza cerca del 7% del suministro mundial de petróleo y las exportaciones de Arabia Saudita, principal aliado norteamericano en el Golfo Pérsico.
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Volviendo aún más en el tiempo, desde 2015, Arabia Saudita lidera una coalición militar en apoyo al gobierno central de Yemen, lo que los convierte en el principal enemigo internacional de los hutíes. A la vez que Estados Unidos brinda su apoyo por medios diplomáticos y militares. De esta manera, con el estrecho de Ormuz semi-cerrado por Irán, Arabia Saudita pasó a depender del estrecho de Bab al-Mandeb, en el mar Rojo, para seguir exportando petróleo, por lo que la imposición del bloqueo actual representa riesgos críticos para el país.
Los hutíes: una amenaza para los grandes poderes en Medio Oriente
También conocidos como Ansar Alá (“partidarios de Dios”), los hutíes surgieron como movimiento político-militar en la década de 1990, bajo el nombre “Juventud Creyente”. Pertenecen al zaidismo, una rama del islam chiita, y sustentan su legitimidad sociorreligiosa reivindicándose como descendientes de la familia de Mahoma a través de los imanatos árabes que gobernaron el norte de Yemen hasta 1962.
En 2014, lograron tomar Saná, capital del país, desatando una guerra civil para llegar a controlar 14 de las 21 provincias. Históricamente, se opusieron a los gobiernos respaldados por Arabia Saudita y forman parte del“Eje de la Resistencia” liderado por Irán, con un discurso antiisraelí y antiestadounidense. Recientemente, los hutíes no solo anunciaron el bloqueo, sino que atacaron petroleros saudíes, aumentando la complejidad del conflicto en la región.
Por su parte, en la actualidad, Irán es el mayor aliado del grupo, brindando apoyo frente a Arabia Saudita y en la guerra civil, desde 2014. En este sentido, DEF conversó con Lucas Lorenzo Montero, politólogo y profesor en la Universidad del Salvador, quien explicó que “si las tensiones sobre Bab el-Mandeb se vuelven un problema, no sería extraño que Irán use esa carta a su favor para afectar las negociaciones sobre Ormuz”; o, al igual que hizo en Líbano, determine que las hostilidades a sus aliados significarán la extensión del bloqueo en Ormuz.

¿Es posible un bloqueo total del estrecho de Bab al-Mandeb?
Sobre esta posibilidad, Montero explica que, si bien un bloqueo total sería un gran problema para todo el mundo, lograrlo es “imposible en el sentido literal”. Sin embargo, “pueden implementar estrategias de bloqueo o antiacceso precarias”, dificultando el paso, una estrategia que han implementado desde el inicio de la guerra civil.
En este conflicto, el riesgo inmediato lo corre Arabia Saudita y, según el especialista, tiene un desafío geopolítico muy grande. “La vulnerabilidad lo expone a un triple chokepoint: Estrecho de Ormuz, Canal de Suez y Estrecho de Bab el-Mandeb.Si los tres se bloquean o se ven afectados de algún modo (el Canal de Suez por calado y los otros dos por el bloqueo), Arabia Saudita quedaría aislada del comercio internacional. Esto, por supuesto, no es algo que el Estado saudí pueda tolerar”, explicó Montero.
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Medio Oriente: la posibilidad de una desescalada del conflicto interno en Yemen
En el último año, la tensión entre los hutíes y el gobierno reconocido en Yemen ha ido escalando. A pesar de la tregua establecida en 2022, con mediación de la ONU, desde julio los hutíes retomaron hostilidades contra el Gobierno yemení y se intensificaron los ataques marítimos, tras el golpe saudí al aeropuerto de Saná, que impidió el aterrizaje de un vuelo iraní.
Asimismo, el 20 de julio pasado, los hutíes anunciaron un bloqueo naval contra Arabia Saudita en el estrecho de Bab el-Mandeb y, desde ese punto, las tensiones internas escalaron notablemente. Recientemente, el 18 de agosto, el ejército de Yemen informó la realización de más de 130 operaciones militares contra las fuerzas hutíes, en tan solo 24 horas.

Frente a este panorama, y la alta militarización civil del país, Montero puntualizó que “La guerra civil yemení está más cerca de complejizarse que de desescalar. Hay demasiados bandos que pujan por una ruptura del Yemen unificado”. Incluso la intervención internacional por la paz parece estar lejos ya que “ni siquiera las masivas crisis humanitarias que se sufrieron en Yemen a causa de la guerra, la destrucción de los puertos, el aislamiento de ayuda humanitaria, y los azotes de ciclones y epidemias, motivaron al mundo a optar por un desescalamiento de las hostilidades” destaco Montero, por lo que incluso la ayuda internacional parece un horizonte lejano.




