El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso a Irán en el centro de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York. El mandatario sostuvo que debe tomar una decisión determinante con respecto al enfrentamiento con la República Islámica tras las elecciones legislativas de noviembre. Sus palabras se dieron en un contexto donde la guerra en Medio Oriente, que enfrenta a ambos países, sigue firme hace casi siete meses.
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Por supuesto, Irán no desaprovechó la oportunidad para responder. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, tomó la misma tribuna para sostener que su pueblo fue víctima de ataques terroristas por parte de Estados Unidos e Israel, y apuntó directamente contra Trump, al pedirle que abandone el lenguaje de la fuerza si busca una negociación real.
Estados Unidos vs. Irán: del ultimátum de Trump a la salida de la delegación de Irán
Más adelante en su presentación, Donald Trump explicó que tiene una gran decisión por tomar. Preguntó si se alcanzará un acuerdo que permita a Irán reconstruirse y convertirse en un país mucho más próspero, o si en cambio optará por aniquilar a la República Islámica de forma rápida. También habló de llevar a esa nación a un escenario sin posibilidad de supervivencia ni de futuro.
A su vez, el mandatario estadounidense aprovechó su intervención para defender la ofensiva militar contra Irán, a la que calificó como “el principal patrocinador del terrorismo”. Sostuvo que su gobierno enfrentó una amenaza que administraciones anteriores, tanto de Estados Unidos como de otros países, no supieron abordar. También mencionó el crecimiento sin precedentes del arsenal de municiones estadounidense.

Por su parte, la reacción de la delegación iraní presente en la sala fue inmediata. Buena parte de sus integrantes se retiró del recinto apenas Trump comenzó a describir los meses de ataques militares contra Irán, y solo una persona permaneció sentada hasta el final del discurso.
En un encuentro paralelo con líderes del Golfo Pérsico, Donald Trump también hizo referencia a un supuesto sitio nuclear iraní conocido como Pickaxe Mountain. Dijo que por el momento no se observa demasiada actividad allí, pero que si eso cambia, Estados Unidos no dudará en atacarlo de inmediato.
La respuesta de Irán a los dichos de Trump en la ONU
Masoud Pezeshkian, presidente de Irán, llegó a Nueva York bajo fuerte custodia y pronunció un discurso desafiante. Sostuvo ante los presentes que su país únicamente se defendió y que no es terrorista, y remarcó que Estados Unidos e Israel fueron quienes atacaron primero. Durante su intervención exhibió fotografías del fallecido líder supremo Ali Khamenei y de más de 150 niños iraníes muertos en los primeros días de la guerra.
Asimismo, el presidente iraní mencionó que su país fue golpeado, pero que no se rindió ante la presión. Hacia el final de su discurso pidió a Trump y a quienes buscan intimidar a Irán que acepten el diálogo y la negociación sin recurrir al lenguaje de la fuerza.

Sin embargo, la respuesta más dura llegó desde el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el máximo organismo militar del país. A través de la agencia Mehr, el organismo acusó al mandatario estadounidense de usar la tribuna de la ONU para justificar una agresión, y advirtió que las fuerzas armadas iraníes están preparadas para responder con ataques más contundentes y menos predecibles que los ocurridos hasta ahora en el conflicto.
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En paralelo a la escalada retórica, representantes de ambos países mantuvieron un encuentro presencial al margen de la Asamblea General, el primero de este tipo en varios meses. Los enviados estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, se reunieron durante unas tres horas con una delegación iraní en la que participó el canciller Abbas Araghchi, con mediación de Qatar. Trump calificó el encuentro como muy positivo y anticipó que habría otra reunión en el corto plazo, aunque reconoció que los representantes iraníes no eran de máximo nivel.
Desde Teherán, en cambio, se minimizó el alcance de ese diálogo. Un vocero de la cancillería iraní sostuvo que la posición de su país no cambió y que aún exigen el fin del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes y la liberación de activos congelados. El conflicto también repercute puertas adentro de Estados Unidos, donde el aumento del precio de los combustibles se convirtió en un tema sensible de cara a las elecciones legislativas de noviembre.




