La potencia militar retomó el impulso de una alianza con Australia, India y Japón, que tiene como foco la seguridad marítima, energía e infraestructura en el Indo-Pacífico.
Washington desplegó una ofensiva diplomática para frenar la expansión tecnológica de Beijing en el hemisferio occidental, con foco en instalaciones de riesgo estratégico.
El canciller pakistaní sostuvo frente al Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto formulado junto al gigante asiático para promover la estabilidad en la región.
El secretario de Estado de Estados Unidos reconoció que las negociaciones con Irán tienen puntos sin resolver. Mientras, las fuerzas militares aún mantienen operaciones activas.
Cazas de combate y grupos de ataque marítimos se agrupan en la región a la espera del resultado de las negociaciones por el programa nuclear de Teherán.
Los intentos de crear un pacto internacional sobre el uso de nuevas tecnologías en el ámbito militar chocan con la falta de consenso entre potencias como Estados Unidos y China.
En medio de las tratativas de un alto al fuego en la guerra con Rusia, el gobierno ucraniano, presionado por Estados Unidos, evalúa la posibilidad de celebrar comicios en mayo.