En el Museo Roca, de la ciudad de Buenos Aires, se presentó “Pensamiento Polar Argentino”, un libro escrito por los generales retirados Jorge F. Berredo y Edgar F. Calandin, con la participación del analista político Rosendo Fraga . La obra propone pensar la Antártida no solo desde la historia, el derecho o la ciencia, sino desde una mirada estratégica y geopolítica, un ángulo que, según los propios autores, suele quedar relegado en el debate público en la Argentina.
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Durante la presentación, y en forma introductoria, Fraga planteó que las relaciones internacionales en torno a la Antártida “vienen alejándose de la mirada idealista, aquella que confiaba en que el continente quedaría protegido como patrimonio común” gracias a los tratados internacionales. Según su análisis, en las últimas décadas “la dinámica real se parece mucho más a la teoría realista, donde las grandes potencias avanzan según sus intereses estratégicos”.
Pensamiento Polar Argentino: el contexto estratégico en el que se escribió el libro
Al seguir su introducción, Rosendo Fraga explicó que Estados Unidos concibe su seguridad “en términos de un hemisferio que se extiende de polo a polo, con eje en tres pasos considerados críticos: Groenlandia, Panamá y el estrecho de Magallanes”, que conectan el Atlántico con el Pacífico. Esa mirada explica, según el especialista, el sostenido interés de Washington por Sudamérica y por el extremo austral del continente, a lo largo de su historia.
El analista político también recordó que Estados Unidos elabora periódicamente un documento de prospectiva estratégica conocido como Global Trends, donde en ediciones anteriores aparecían las regiones polares como un espacio de creciente relevancia para la seguridad internacional. Esa tendencia, sostuvo Fraga, confirma que la Antártida dejó de ser un tema marginal en la agenda global.

Edgar F. Calandin, ex Comandante del Comando Conjunto Antártico y uno de los autores, explicó que el libro surgió de la necesidad de pensar qué requiere la Argentina para sostener su posición antártica en el largo plazo. La pregunta que atraviesa la obra, según sus propias palabras, fue “¿cómo pensamos la Antártida del futuro?”, un interrogante que hasta ahora rara vez se aborda desde una perspectiva estratégica.
El militar detalló los cinco ejes que, a su criterio, debe sostener toda política antártica seria. “La presencia científica sostenida, que es fundamental y legítima en la región argentina; la previsión logística oportuna, flexible, en frente y profundidad; la presencia institucional activa; el cumplimiento de la normativa vinculado al medio ambiental; y, por último, la contribución a la gobernanza internacional”, enumeró ante el auditorio.
Los ejes centrales del libro sobre la Antártida
La obra está organizada en 13 capítulos que abordan, entre otros temas: la gobernanza del sistema del Tratado Antártico, la diplomacia científica y ambiental, la carrera espacial vinculada al continente, la conectividad y el rol estratégico de Ushuaia como puerta de entrada a la Antártida.
Uno de los conceptos centrales que desarrolla el libro es el llamado “Triángulo Estratégico Austral”, que vincula a Chile, Argentina y Gran Bretaña como los actores que hoy organizan buena parte de la dinámica de poder en la región. Los autores también identifican a las islas Malvinas como una variable ineludible dentro de ese esquema de disputa y cooperación.

Al respecto, Jorge F. Berredo, ex Comandante Operacional de las Fuerzas Armadas y coautor del libro, planteó que el punto de partida para pensar la estrategia nacional no debería ser una discusión sobre si la Antártida es importante o no. Según explicó, “la Argentina ya cuenta con una historia de más de un siglo de presencia, cercanía geográfica única y una tradición científica y diplomática consolidada, por lo que el verdadero desafío pasa por transformar esas ventajas en capacidades sostenibles en el tiempo”.
Asimismo, fue tajante al describir el cambio de época que atraviesa la región. “La Antártida dejó de ser un espacio remoto o hemisférico. Es, sin lugar a dudas, uno de los escenarios donde se expresan las transformaciones del poder mundial”, sostuvo. Con esto, hizo referencia a la creciente disputa entre potencias por presencia científica, logística y de infraestructura en el continente.
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Por otro lado, remarcó que la sola presencia física ya no garantiza relevancia estratégica para ningún país. “La presencia ya no se puede merecer solamente por la existencia, la influencia se construye mediante capacidades concretas, continuas, verificadas”, explicó; y agregó que llegar al continente es apenas el primer paso. “El punto es permanecer, operar y producir resultados, eso es lo que genera verdaderos actos de poder”, remarcó.
Finalmente, los autores concordaron en que, durante mucho tiempo, la política antártica argentina se pensó de manera fragmentada, con esfuerzos valiosos pero dispersos entre distintos sectores del Estado. El objetivo del libro, según explicaron, es proponer una doctrina que ordene esas capacidades dentro de un sistema nacional integral, con rango de política de Estado.




