La potencia militar retomó el impulso de una alianza con Australia, India y Japón, que tiene como foco la seguridad marítima, energía e infraestructura en el Indo-Pacífico.
Washington desplegó una ofensiva diplomática para frenar la expansión tecnológica de Beijing en el hemisferio occidental, con foco en instalaciones de riesgo estratégico.
El canciller pakistaní sostuvo frente al Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto formulado junto al gigante asiático para promover la estabilidad en la región.
El secretario de Estado de Estados Unidos reconoció que las negociaciones con Irán tienen puntos sin resolver. Mientras, las fuerzas militares aún mantienen operaciones activas.
Pese a ser el primer Papa nacido en Estados Unidos, el actual Sumo Pontífice se convirtió en el adversario menos esperado de la administración republicana.
Trump llamó a votar por Viktor Orbán en Hungría y reforzó su apoyo en la previa de las elecciones legislativas que podrían cambiar el rumbo político del país.
El gobierno decidió mantener el nivel de seguridad en alerta máxima ante la escalada del conflicto en Medio Oriente. En paralelo, se profundiza la tensión con Irán tras sanciones, expulsiones diplomáticas y duras declaraciones de Javier Milei.
Irán presentó, a través de Pakistán, una hoja de ruta con condiciones concretas para frenar el conflicto bélico. Incluye la apertura del estrecho de Ormuz y el retiro de tropas de la región.
Donald Trump afirmó que considera seriamente retirar a su país de la Alianza Atlántica tras las negativas de los socios europeos para apoyar la operación militar en Medio Oriente.