La participación de la selección de Irán en el Mundial 2026 que organiza la FIFA se convirtió en uno de los temas más sensibles de la Copa del Mundo. Mientras el conflicto bélico entre Teherán y Washington continúa condicionando las relaciones diplomáticas, el equipo asiático debió modificar gran parte de su planificación deportiva para poder disputar el torneo que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá.
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Por qué Irán eligió Tijuana como base para el Mundial 2026
La Federación de Fútbol de Irán había planificado inicialmente concentrarse en Tucson, Arizona, una ciudad ubicada a pocos kilómetros de la frontera mexicana. Sin embargo, el recrudecimiento de la guerra entre Estados Unidos e Irán durante los meses previos al Mundial obligó a replantear toda la logística.
Tras negociaciones con FIFA, la federación obtuvo autorización para trasladar su campamento base a Tijuana, una ciudad fronteriza situada frente a San Diego. El cambio buscó minimizar los riesgos derivados del conflicto geopolítico y facilitar los desplazamientos del plantel hacia las sedes de sus partidos.
La delegación iraní llegó a México después de realizar una preparación de varias semanas en Turquía y se instaló en Baja California pocos días antes de su debut mundialista.
Las dificultades para ingresar a Estados Unidos
Uno de los principales problemas que enfrentó Irán estuvo relacionado con la política migratoria estadounidense.
Aunque los futbolistas recibieron sus visas para disputar el torneo, varios integrantes de la estructura deportiva y administrativa quedaron inicialmente excluidos de las autorizaciones de ingreso. Entre ellos se encontraban analistas, dirigentes federativos y miembros del cuerpo de apoyo.

La situación generó fuertes críticas por parte de las autoridades iraníes, que denunciaron obstáculos burocráticos y restricciones incompatibles con el espíritu de un evento deportivo global.
Las dudas aumentaron cuando trascendió que el equipo debería ingresar y abandonar Estados Unidos únicamente para disputar sus encuentros. Posteriormente, el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense aclaró que los jugadores podrán ingresar un día antes de cada partido y abandonar el país después de los compromisos correspondientes.
Además, la Federación Iraní denunció que fueron cancelados los cupos de entradas que tenía asignados para los tres partidos de la fase de grupos en Estados Unidos. La medida afectó a miles de simpatizantes que ya habían reservado vuelos y alojamiento para acompañar al equipo durante la competencia.
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Copa de la FIFA 2026: un operativo de seguridad inédito en la frontera
La presencia de Irán en una de las regiones más sensibles de América del Norte obligó a desplegar un importante dispositivo de seguridad en México.

Las autoridades mexicanas reforzaron la protección del seleccionado con un esquema especial que incluye vigilancia militar, controles permanentes y monitoreo de los desplazamientos del plantel. Distintos reportes señalan que cientos de efectivos fueron asignados a la custodia del equipo durante su estadía en Tijuana.
El contexto internacional explica estas medidas. Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, los organizadores del Mundial identificaron a la selección iraní como uno de los participantes que requerirían protocolos extraordinarios de seguridad.
Por eso, el recorrido de Irán en el Mundial 2026 trasciende lo estrictamente futbolístico. Cada entrenamiento en Tijuana, cada cruce fronterizo y cada partido disputado en territorio estadounidense reflejan la compleja relación entre deporte, política internacional y seguridad global en uno de los torneos de fútbol más tensos de la historia reciente.




