Donald Trump se impuso en el voto a voto frente a Kamala Harris y será por segunda vez presidente de Estados Unidos. Si bien obtuvo una importante diferencia con su contrincante, el sistema democrático estadounidense tiene una particular metodología para el “día D” que por cómo es hace que se obtengan resultados muy ajustados y reñidos. Las encuestas apuntaban a que este 5 de noviembre no sería la excepción ni la primera vez que pasa.
¿Cómo es el sistema de votación en Estados Unidos?
El sistema de votación en los Estados Unidos es indirecto, donde los ciudadanos votan por electores en el Colegio Electoral que luego eligen formalmente al presidente. Es decir, no se gana por el voto popular.
Cada estado tiene un número específico de electores en el Colegio Electoral, proporcional a su población. Los estados más poblados tienen más electores, mientras que los menos poblados tienen menos. Por ejemplo, California que es uno de los estados más grandes: cuenta con 54 electores; mientras que Wyoming tan solo con 3.
En total, el Colegio Electoral cuenta con 538 electores. Para ganar la presidencia, un candidato necesita la mayoría de votos electorales, es decir, 270.
Además, cada estado aplica el sistema de “el ganador se lleva todo”, donde el candidato que obtiene la mayoría de votos populares en un estado se lleva todos sus votos electorales. La excepción se da en Maine y Nebraska, donde los votos electorales pueden dividirse entre los candidatos según el voto popular en cada distrito congresional.
El Colegio Electoral cuenta con 538 electores, de los cuales se necesitan 270 para llegar a ser Presidente.
Luego, los electores se reúnen en diciembre para emitir de manera oficial sus votos para presidente y vicepresidente y enviarlos al Congreso. En enero, el Poder Legislativo se reúne para contar y certificar los votos de los electores. El candidato con al menos 270 votos es el ganador.
Sin embargo, si hay un empate de 269 votos para cada uno, la elección se decide en la Cámara de Representantes, donde cada estado tiene un voto.
Elecciones en Estados Unidos: los casos más polémicos de definiciones agónicas
Si bien en muchas ocasiones el resultado se supo apenas unos días después al ser una elección “ya definida”, hubo otras ocasiones en las que el conteo fue muy parejo y tardó unos cuantos días en decidirse, llevando a ciertas polémicas y disturbios.
John F. Kennedy ganó en una elección muy reñida contra Richard Nixon.
En primer lugar, en 1960 fue una de las votaciones más ajustadas en cuanto al voto electoral. En este caso, se enfrentaron John F. Kennedy por el Partido Demócrata y Richard Nixon por el Partido Republicano. Además, fueron las primeras elecciones que se incorporaron a Hawái y Alaska como estados oficiales.
Si bien Kennedy había ganado por un estrecho margen en el voto popular, hubo acusaciones de fraude y manipulación de votos, particularmente en los estados de Illinois y Texas. De hecho, Nixon había ganado en más estados, pero con menos electores. Por ello, el candidato demócrata ganó con 303 votos electorales.
Por otro lado, la elección entre George W. Bush por los republicanos y Al Gore por los demócratas en el año 2000 también fue una de las más parejas, hasta el último momento. En este caso, el candidato demócrata obtuvo un mayor voto popular, pero se complicaron los votos de electores.
Las elecciones de Al Gore y George W. Bush generaron controversia por los votos electorales en Florida.
Hubo mucha controversia respecto a quién había ganado los 25 votos electorales del estado de Florida, a tal punto que tuvo que intervenir la Justicia, quien definió quién entraría a la Casa Blanca: Bush fue quien finalmente ganó las elecciones.
Asalto al Capitolio: el último antecedente
En uno de los casos más recientes, en 2020 salió electo presidente el entonces vice de Barack Obama, Joe Biden. Sin embargo, su elección fue más polémica de lo esperado. En este caso, el demócrata competía contra la reelección de Donald Trump.
Al igual que lo que se espera para este martes 5 de noviembre, se trató de una campaña muy ajustada y, de hecho, los resultados ese año se dieron a conocer cuatro días después. Donald Trump comenzó a lanzar acusaciones en redes sociales, haciendo alusión a que el conteo había sido manipulado y que se trataba de un fraude.
En las elecciones de 2020, los partidarios de Trump tomaron el Capitolio para manifestar su descontento y acusar de fraude al sistema electoral.
De esta manera, más de 2.000 fanáticos y seguidores de Trumpfueron a hacia el Capitolio y asaltaron el establecimiento el 6 de enero en 2021, cuando se estaban certificando los votos del Colegio Electoral. En este suceso ocurrieron muchos disturbios con imágenes muy violentas que se viralizaron rápidamente en las redes sociales.
Estados Unidos se volcó a la urnas este martes 5 de noviembre para elegir a su nuevo presidente. La Casa Blanca estará presidida por Donald Trump, pero en Puerto Rico se gestó un inesperado cambio de época.
La isla decidió a Jenniffer González como su gobernadora en una de las elecciones más importantes desde 1952, año desde que los puertorriqueños eligieron ser parte de EE.UU. como un Estado Libre Asociado. Juan Dalmau, candidato de Patria Nueva, es uno de los impulsores del independentismo y quedó en un histórico segundo lugar.
Puerto Rico y Estados Unidos, ¿cómo es la relación?
Durante la ola del colonialismo en América, Puerto Rico fue una de las tantas islas del Caribe en pertenecer al Imperio Español. Fue “descubierta” por Cristóbal Colón en 1493 durante su segunda expedición y se mantuvo como una posesión de la Corona durante cuatro siglos.
Con la independencia de Estados Unidos y la progresiva caída de los imperios en el continente americano, los estadounidenses libraron una guerra contra los españoles a finales del siglo XIX.
Los americanos triunfaron tras cuatro años de enfrentamientos y en 1898 conquistaron Puerto Rico, para luego retener la posesión con el Tratado de París. Este acuerdo le dio a EE.UU la soberanía sobre la isla y otros territorios como Cuba, Filipinas y Guam.
La relación entre Estados Unidos y Puerto Rico estuvo en peligro con la Insurrección Nacionalista en 1950.
Bajo la nueva administración, en 1917 se le otorgó a los puertorriqueños la ciudadanía estadounidense. En 1946, Jesús T. Piñero se convirtió en el primer gobernador de origen local, que hasta ese momento era un cargo designado por Washington, y dos años más tarde se realizó la primera elección.
Para fines de la década del 40 y en los primeros años de la década del 50, se prohibió hablar de independentismo, se sancionó la primera Constitución y la isla obtuvo el estatus de Estado libre asociado en 1952.
Esta condición implica que la moneda, la defensa, las relaciones exteriores y el comercio entre estados recae en Estados Unidos. Además, los puertorriqueños que habitan la isla no pueden participar en las elecciones presidenciales, si aquellos que habiten en alguno de los 50 Estados que conforman el país. Puerto Rico solo conserva la elección de sus autoridades, la administración fiscal y el derecho a crear impuestos locales.
Juan Dalmau, el candidato independentista de Puerto Rico
Desde 1952, Puerto Rico mantiene intacta su relación con Estados Unidos. Los diferentes plebiscitos validan la estabilidad del vínculo y, en 2017, la independencia solo tuvo un 1,7% de aceptación.
En el mismo referéndum no vinculante, el proyecto para que la isla sea el Estado número 51 de Estados Unidos triunfó con el 97% y el estado actual sacó el 1,32%. La profundización de la unión con los estadounidenses caracterizó las últimas gestiones aunque no logró grandes cambios.
Juan Dalmau es uno de los abanderados del independentismo puertorriqueño y consolidó un alianza con el Movimiento Victoria Ciudadana.
No obstante, en las recientes elecciones de gobernador la tendencia cambió. Juan Dalmau, uno de los principales políticos que pregonan la independencia, se convirtió en el segundo candidato más votado el 5 de noviembre.
Con el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y dentro de la alianza Patria Nueva con el Movimiento Victoria Ciudadana, Dalmau intentó por tercera vez llegar a la gobernación.En 2012 obtuvo el 2,52% de los votos, mientras que en 2020 alcanzó el 13,72%, un número que el independentismo no obtenía desde la década del 50.
Para este año, Dalmau quedó detrás de Jenniffer González, la candidata del Partido Nuevo Progresista (PNP). El referente independentista obtuvo el 32,78% de los votos y puso fin a la predominancia de los partidos tradicionales de Puerto Rico.
Juan Dalmau se ubicó como el segundo candidato con mayor cantidad de votos, un hecho sin precedentes en la democracia de Puerto Rico.
Aferrado a una campaña enfocada en el independentismo, Juan Dalmau fue el mejor candidato de la historia del PIP.El segundo lugar le da a su partido un mayor protagonismo a nivel legislativo y legitima la posibilidad de un cambio de época en el futuro.
Las elecciones de Estados Unidos se encuentran muy reñidas y se maneja mucha incertidumbre. Hay un descontento social general que se manifiesta entre los ciudadanos hacia la democracia. Para ello, DEF conversó sobre este fenómeno global y el panorama electoral estadounidense con Jorge Argüello, diplomático argentino, exembajador de Argentina ante aquel país y exrepresentante de las Naciones Unidas por Argentina.
Además, Argüello publicó un libro respecto a la dinámica política y social de la potencia norteamericana este año: Las dos almas de Estados Unidos. En el mismo, explora la relación entre miradas y perspectivas tan distintas en un mismo país. De hecho, también hace un análisis de cómo estos dos panoramas se encuentran de igual manera insatisfechos con el gobierno y la administración estadounidense.
Por otro lado, también fue el recopilador del libro El desafío de los países americanos en el G20, en donde se analizan las distintas miradas respecto a la agenda global y el rol de América Latina respecto al espectro internacional.
Jorge Argüello es un exembajador argentino frente a Estados Unidos. Fotos: Giovanni Sachetto
-¿Cómo ve el clima político y social en la previa de las elecciones de Estados Unidos?
-Estamos asistiendo a la evidencia de la insatisfacción de los pueblos de cara a las respuestas que el sistema democrático está brindando. Creo que lo que está ocurriendo en Estados Unidos no es un caso único: ocurre en Alemania, en Hungría, en Italia, en su momento en Brasil, incluso en nuestro país.
Hay una manifestación clara de que la percepción que está dando la democracia no es positiva y, por eso, resurge Donald Trump. Ya no se están discutiendo cuestiones de posicionamiento político, se están volviendo a debatir temas que parecían cerrados, como la religión o el aborto. Uno se encuentra en dos cosmovisiones muy distintas de un mismo país.
El mundo marcado por la “incertidumbre y falta de previsibilidad”
-¿Este nivel de polarización genera una gran sensación de inestabilidad en Estados Unidos? ¿Y a nivel global?
-Nadie puede saber lo que va a pasar, qué mundo vamos a tener el 20 de enero del 2025, que es el día que asume el Presidente de los Estados Unidos. ¿Y por qué es eso? Por la dinámica de los acontecimientos. La escalada en la ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza de la invasión del Líbano era insospechada hace muy pocas semanas, muy pocos meses.
De la misma manera que estaba descartada la posibilidad de que un país invadiera a otro con tanques y con infantería, como en las películas de guerra cuando yo era chico. Es incertidumbre y falta de previsibilidad. Eso es lo que está caracterizando esta etapa del mundo y por eso me parece que se están verificando este tipo de fenómenos en la mayoría de los países.
Argüello indica que el mundo se encuentra en un descontento generalizado a nivel política. Fotos: Giovanni Sachetto
-¿Y en estas elecciones de Estados Unidos cree que, por ejemplo, la comunidad latina va a tener un voto muy decisivo?
La comunidad latina en general vota menos de lo que se espera. Si votaran todos los latinos que han inmigrado a los Estados Unidos, sería un dato irreemplazable de la realidad. Pero no es el caso, por más que hay un proceso de creciente incorporación de los latinos al número de votantes.
Estados Unidos tiene alrededor de 180 millones de ciudadanos habilitados para votar. El voto latino tiene una importancia creciente aunque todavía no determinante en el proceso electoral norteamericano. La cuestión de la migración es uno de los temas dominantes del sistema electoral.
Han fracasado tanto los republicanos como los demócratas en dar una respuesta eficiente a los inmigrantes. Sin embargo, tenemos un candidato a presidente que entre sus principales banderas levanta la bandera de la deportación masiva de latinos de los Estados Unidos.
-Las redes sociales tomaron un papel protagonista en esta campaña, ¿qué tanto entra en juego a la hora de decidir para los votantes?
Es fundamental y tiene cada vez más importancia. Habría que preguntarse si el fenómeno de Donald Trump sería el mismo sin las redes sociales. Tiendo a pensar que no, que esos liderazgos también son producto de las características de la etapa que atraviesa la humanidad. Pero igualmente generó mucha llegada a generaciones y grupos sociales que no se veían tan involucradas en la política y que ahora lo están por estas campañas digitales.
Jorge Argüello es el autor de Las dos almas de Estados Unidos, un libro que recorre el entramado social y político de este país. Fotos: Giovanni Sachetto
La relación de Estados Unidos y Latinoamérica
-Después, ¿cómo sería el escenario de la relación Argentina-Estados Unidos en cualquiera de los dos casos?
-He trabajado con cuatro presidentes de Estados Unidos como embajador de Argentina: George W. Bush, Barack Obama, Donald Trump y los últimos tres años de la administración de Joe Biden. La verdad es que nunca he visto en ninguna de esas gestiones que se coloque a la región en un lugar importante de la agenda exterior de los Estados Unidos.
De hecho, si miramos los últimos debates de los candidatos presidenciales, el debate Trump-Biden primero y el debate Harris-Trump después, nos vamos a dar cuenta que América Latina no aparece mencionada ni una sola vez. Se menciona a México un par de veces por su pertenencia en el mercado. Esto que digo reconoce alguna excepción como Cuba, Venezuela y Nicaragua que son realidades de la región a las cuales Estados Unidos les presta atención de manera esporádica.
-¿Hay algún otro caso excepcional en donde Estados Unidos esté atento a lo que sucede en Latinoamérica?
-Cuando se verifica el accionar y el despliegue de actores extra hemisféricos dentro de la región. Cuando aparece China, Rusia, Irán, se encienden luces de alarma en Washington hasta que se contiene la situación y todo vuelva a la normalidad.
-Entonces, a su manera de verlo, ¿dónde se concentra la atención de Estados Unidos en la agenda internacional?
Las dos almas de Estados Unidos están en desacuerdo en casi todo, pero tienen algunos puntos de acuerdo. Como, por ejemplo, la agenda exterior. El mejor ejemplo es, y lo digo entre comillas, “la amenaza china”. Los dos lados coinciden en la preocupación por el ascenso de China, el posible declinamiento de Estados Unidos, la necesidad de contener a China y consolidar a Estados Unidos.
Una respuesta es Make America Great Again, otra respuesta es America is Back. Más allá de las diferencias de matices, conceptualmente están hablando los dos del reposicionamiento de los Estados Unidos y el intento por evitar esta realidad que se está insinuando.
La “fatiga” del sistema democrático
-¿Cree que este movimiento de época tiene que ver mucho con la juventud?
–Los jóvenes lideran esta sensación de insatisfacción, que se nos viene expresando en todo el tejido social, pero me parece que si uno mira las encuestas, y sobre todo en jóvenes varones, es más claro todavía.
Seguramente tiene que ver con esta modalidad de elección en donde en vez de elegir las virtudes de los ganadores, deciden condenar a los otros. Esto provoca que aparezcan figuras sin historia ni trayectoria en la política. La mayoría de las elecciones en los últimos años están siendo ganadas por fuerzas políticas que no son ni antiguas ni tradicionales.
En general, creo que de las últimas 13 elecciones, 10 han sido ganadas por partidos que no tienen más de 10 años. Este es un dato que se tiene que leer y que tiene que ver con este cansancio, esta fatiga del sistema democrático.
Jorge Argüello comentó que hay una fátiga con el sistema democrático, en la que están ganando partidos modernos y nuevas. Fotos: Giovanni Sachetto
-¿Cómo se sigue luego de manifestar este descontento social generalizado?
-No creo que haya alguien que lo sepa. Porque en realidad, está todo muy dinámico. Hay que esperar y ver cómo evoluciona esta temática. Pero no hay respuesta para esto, porque estamos navegando por aguas desconocidas. El mundo no pasó antes por estas aguas, entonces no hay brújulas ni mapas.
Estados Unidosestá a escasas horas de votar al presidente para el período 2025-2029. Los esfuerzos de campaña de Kamala Harris yDonald Trumpculminarán con la votación definitiva en los 50 Estados, que se sumarán a los más de 69 millones de votos realizados por correo.
La expectativa es enormedentro y fuera del país, y la lupa estará puesta en el conteo de los votos y los plazos para conocer al nuevo mandatario que ocupará la Casa Blanca durante los siguientes cuatro años.
Los procesos electorales de 2016 y 2020
La elección de Donald Trump y Hillary Clinton en 2016 puede ser considerada un reflejo de lo que puede suceder este 5 de noviembre. Una candidata conservadora persigue por primera vez la presidencia y tiene como rival al magnate republicano.
Esos comicios estuvieron también marcados por la paridad en las encuestas y la incertidumbre en el día de la votación. Clinton obtuvo mayor cantidad de votos, 65.8 millones de votos contra los 62.9 millones obtenidos por los republicanos. Sin embargo, Trump se alzó con la victoria en estados claves y consiguió 308 votos a través del Colegio Electoral.
Frente a la primera candidatura presidencial de una mujer, Donald Trump fue uno de los tantos presidentes electos beneficiados por el Colegio Electoral.
El resultado fue comunicado a escasas horas del cierre de la votación y aceptado por los demócratas, quienes no intimaron el conteo y reconocieron la derrota en las urnas.
Diferente fue la elección del 2020, aún más polarizada y tensa. Donald Trump buscaba renovar su mandato mientras que Joe Biden, vicepresidente durante la administración Obama, era la apuesta del Partido Demócrata.
La ambición republicana de obtener una victoria contundente en los comicios se vio frustrada por el arrasador triunfo de Biden que se conoció cuatro días después. 84 millones de estadounidenses lo votaron y 306 votos electorales lo catapultaron como virtual ganador.
Con una fuerte proyección gracias a su período como vicepresidente de Barack Obama, Joe Biden arrasó con las elecciones de 2020.
Pese a las intimaciones y a las denuncias de fraude por parte de los republicanos, el 14 de diciembre Biden fue elegido oficialmente por el Colegio Electoral y el 6 de enero fue ratificado en el Capitolio. Esa jornada estuvo marcada por la violencia y el asalto al edificio legislativo por parte de fanáticos de Trump, que no logró evitar que el Senado respaldara los resultados.
Estados Unidos está a escasas horas de votar al presidente para el período 2025-2029. ¿Kamala Harris o Donald Trump?
Trump o Harris, ¿cuándo se conocerá al nuevo presidente de los Estados Unidos?
La alta participación por correo indica que los próximos comicios estarán marcados por la gran afluencia en los distintos centros de votación. Hasta el 1 de noviembre, más de 69 millones de personas ya habían emitido su voto anticipado, el 44% del sufragio emitido en 2020.
A la espera de que los estadounidenses concurran en masa este martes 5 de noviembre a optar entre Kamala Harris o Donald Trump, también hay expectativa sobre cómo responderá el sistema electoral. Las elecciones de 2016 y 2020 son ejemplos de que la paridad entre los candidatos no afecta al proceso.
Se espera que en las primeras horas del 6 de noviembre se conozca al ganador entre Kamala Harris y Donald Trump.
En cuatro horas, Trump fue anunciado como el ganador en 2016 gracias a su predominancia en Estados claves. Por otro lado, Joe Biden arrasó en cantidad de votos y en el Colegio Electoral en 2020. En el caso del presidente saliente, el conteo se prolongó durante cuatro días y estuvo sujeto a la suspicacia de los dos partidos mayoritarios.
Se estima que los primeros resultados se conocerán en la medianoche del 6 de noviembre, pero hasta que no se realice el recuento final, tanto Harris como Trump no podrán consagrarse como ganadores. Los diferentes horarios del cierre de votación impiden tener una certeza, aunque se espera que durante las primeras horas del miércoles se conozca al próximo presidente.
Por el momento no está fijada la fecha para la confirmación oficial del Colegio Electoral, organismo encargado de proclamar a quien será el 47.° presidente de los Estados Unidos a partir de 20 de enero de 2025.
Con la premisa de garantizar para Estados Unidos una “exitosa administración” que comenzará el 20 de enero de 2025, la Fundación Heritage presentó Project 2025, una hoja de ruta de 900 páginas. Un libro hecho por y para conservadores que presenta medidas en defensa, seguridad social, economía e inteligencia, entre otros temas.
El proyecto de transición hacia un gobierno conservador está conformado por antiguos asesores de Donald Trump durante su período presidencial. De por sí, la organización se mostró cercana a las propuestas del Partido Republicano y este escrito depende directamente de su éxito electoral.
¿Qué es Project 2025?
Project 2025 o el proyecto de transición presidencial hacia 2025 sienta las bases del próximo gobierno republicano, confiando que Donald Trump triunfe en las eleccionesque se llevarán a cabo el próximo martes 5 noviembre.
Con la opinión de 400 académicos y expertos políticos de más de 100 entidades conservadoras de todo el país, la Fundación Heritage publicó un documento de más de 900 páginas en el que presentan las principales medidas a aplicar. Uno de los think tanks más importantes del país establece cuatro pilares: agenda política, personal, entrenamiento y un libro de jugadas para los primeros 180 días de gestión.
La Fundación Heritage agrupa a más de 100 espacios conservadores y es uno de los think tanks más importantes de Estados Unidos.
Heritage sugerirá posibles candidatos a puestos gubernamentales a partir de una base de datos que está construyendo y los entrenará en base a las creencias conservadoras para estar preparados desde el día uno para asumir sus responsabilidades.
Las medidas que propone la Fundación Heritage
La organización establece como primera prioridad la finalización del “muro”, construcción divisoria entre EE.UU. y México y la deportación de todos los inmigrantes ilegales. Además, proponen bajar el gasto público para reducir la inflación, trasladar la administración de la educación a los Estados y gobierno locales, y aumentar la inversión en producción energética para bajar los costos.
Otras medidas económicas incluyen el recorte de los impuestos corporativos y sobre la renta, abolir la Reserva Federal e incluso considerar un retorno al oro como respaldo del dólar estadounidense.
El Muro persiste como una de las propuestas de Trump y Project 2025 para lidiar con la inmigración ilegal proveniente de Centroamérica y México.
Hay otras propuestas polémicas como “prohibir a los hombres biológicos de competir en deportes de mujeres” y eliminar de leyes y regulaciones federales algunos términos como “orientación sexual”, “igualdad de género”, “aborto” y “derechos reproductivos”.
Además, Heritage busca que toda la burocracia federalquede bajo la figura del presidente, inclusive agencias como el FBI, con el propósito de agilizar la toma de decisiones y el accionar del gobierno y sus instituciones.
Los nexos de Project 2025 con Donald Trump
Si bien Donald Trump no tiene influencia comprobada en la Fundación Heritage, son innegables los vínculos que unen al candidato republicano con el círculo conservador. Durante los primeros meses de su gobierno, Trump aplicó dos tercios de las 334 propuestas, sobre todo la reforma tributaria, el aumento del gasto en Defensa, lainclusión de 70 empleados provenientes de Heritage, la salida de la UNESCO y la designación de un conservador para la Corte Suprema.
De cara a la campaña electoral de este año, Trump se desmarcó de Project 2025 y dijo “no tener nada que ver” con su programa. Lejos de desecharlo por completo, el magnate que va por su segunda presidencia expresó que hay buenas y malas ideas.
Entre sus principales premisas, Project 2025 busca impulsar la producción energética como una vía para bajar los costos productivos.
Más allá de las discrepancias, la conexión no es solo ideológica. Tanto el presidente de la Fundación Heritage, Kevin D. Roberts, como uno de sus cofundadores, Edwin J. Feulner, mantuvieron numerosas reuniones con Trump en persona. InclusoJ.D. Vance, el candidato a vicepresidente, escribió el prólogo del libro “Dawn’s Early Light” escrito por Roberts, que está pronto a publicarse.
Funcionarios de la administración Trump en Heritage
Dentro de Heritage, se encuentran antiguos funcionarios de Trump como Dick Dearborn, subjefe de gabinete y director ejecutivo del equipo de transición presidencial en 2016. Russell T. Vought, quien fue el director de presupuesto, es el director de políticas del comité que desarrolla la actual plataforma del Partido Republicano.
El director asociado Spencer Chretien fue asistente especial de Trump y director asociado de Personal Presidencial. Y hasta hace poco el director del Proyecto 2025, Paul Dans, fue jefe de gabinete en la Oficina de Administración de Personal durante el último gobierno republicano.
El presidente de la Fundación Heritage, Kevin D. Roberts, mantuvo distintas reuniones con Donald Trump en medio de la campaña electoral.
Todos trabajan en pos de brindarle a Donald Trump, o a cualquier candidato republicano, las herramientas adecuadas para el “bienestar de Estados Unidos”, a pesar de algunas discrepancias. Dans fue crítico de la campaña electoral de Trump, aunque esto no implica que le retire su apoyo.
El Partido Republicano y la Fundación Heritage están unidos en el invento de llevar a la Casa Blanca el mejor gobierno posible. Es más que probable que muchas de las medidas del Project 2025 sean aplicadas si los republicanos vencen en las elecciones del 5 de noviembre.
“La fotografía antigua te mantendrá joven”, afirma a DEF entre risas Abel Alexander, quien a sus 81 años cumplidos el 10 de junio es la prueba viviente de que su afirmación se cumple a rajatabla. Sentado ante una alargada mesa de reuniones de la imponente fototeca y mapoteca de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, ubicada en el barrio porteño de Recoleta, luce un elegante sombrero beige impecable, camisa blanca, suéter negro y chalina clásicos, y una mirada sabia y jovial, que esconde una pizca de “pícaro” detrás de sus ojos claros, rasgo que “lo acompañó toda su vida”, dice.
Abel es una de las personas que más sabe de historia de la fotografía en Argentina. Su fuerte es el periodo que abarca el siglo XIX, pero es consultado todo el tiempo por sus amplios conocimientos en lo que a investigaciones y publicaciones se refiere. Según él, el tesoro más grande que existen son los archivos fotográficos familiares.
DEF dialogó durante más de una hora con el fotógrafo y experto en la historia de la fotografía Abel Alexander. (Foto: Fernando Calzada)
Lleva en la sangre y se podría decir que en los genes la pasión por esta práctica, debido a que en su familia es quinta generación de amantes de la fotografía. “Estos débiles papelesson más fuertes que los ladrillos”, es el título del primer libro que elaboró recientemente como único autor.
Su tatarabuelo, Adolfo Alexander, fue pionero en lo que respecta al mundo de la fotografía. Sentó en 1847 las bases de lo que sería su primer estudio en Hamburgo, Alemania; luego se asentó en San Juan y Mendoza, para luego venir a Buenos Aires y abrir tres locales dedicados a los retratos instantáneos.
Recién a los 38 años conoció la historia que lo vincula con sus antepasados, y a partir de allí se dedicó de lleno a investigar la historia de este ¿oficio?, ¿arte? En una extensa y cálida entrevista, repasó su historia, labor y reflexiones sobre la actualidad de la fotografía.
-¿Cuál fue su primera aproximación con la fotografía?
-Es una historia que tiene que ver con mi primer casamiento. Me casé muy joven, a los 19. Busqué un fotógrafo en San Miguel, provincia de Buenos Aires, donde viví toda mi vida. Había dos o tres fotógrafos; uno de ellos joven, que recién había abierto su estudio y tenía el mejor presupuesto. Él nos hizo las fotos del registro civil, de la iglesia, de la fiesta.
Y en ese momento -en mi vida pasan cosas muy curiosas- hicimos una fiesta con toda la familia, muy linda, muy familiar, con muchos invitados y mucho champán. Y de pronto se acerca un vecino de la cuadra y me pregunta si llevaría alguna cámara fotográfica a mi luna de miel. Yo era más pobre que las ratas, no tenía cámara ni sabía como se manejaba. Al rato vino con una cámara alemana y me dio una serie de instrucciones para llevarla al viaje. En ese momento tenía un litro de champán encima, con lo cual no capté mucho lo que me había enseñado.
Alexander, quien escribe sobre la historia de la fotografía en la revista Viva de Clarín, recién a los 38 años conoció la historia que lo vincula con sus antepasados. (Foto: Fernando Calzada)
Las fotos que saqué en ese viaje causaron furor en la casa de revelado del joven fotógrafo Carlos Prato. ‘¿Quién te enseñó a sacar fotografías?‘, me indagaron entre todos. Les expliqué que era la primera vez y me dijeron que no podía ser, que eran de otro planeta, maravillosas y muy bien tomadas.
Casualidad o no, al poco tiempo me quedé sin trabajo. En ese momento estaba en una oficina de una empresa de importación y exportación aquí en el centro porteño. Por esas cosas de la vida ahí me puse a trabajar como fotógrafo social, esos fueron mis inicios.
Un legado familiar que marcó a fuego su vida
-¿Cómo se enteró de que su ascendencia estaba ligada al universo de la fotografía?
-Mi familia, mis padres, vivían todos en San Miguel. Y mi padre solía hacer unos legendarios asados, era muy buen asador. Cuarenta años atrás, yo me había vuelto a casar a los 38, con una odontóloga de Minas Gerais, Brasil, llamada Luisa María Pereyra, quien es mi actual esposa.
Me inicié en el tema de historia de la fotografía con su apoyo. Se volvió una pasión incontrolable. Siempre digo que hay que tener cuidado con la fotografía antigua, ya que es más adictiva que la cocaína.
Abel es quinta generación de expertos en la fotografía. Su tatarabuelo Adolfo Alexander fue pionero en este arte y técnica. (Foto: Fernando Calzada)
Resulta que en un asado en homenaje a nuestra unión, donde la presentaba en sociedad, vino la novia de un hermano mío y trajo una revista del Automóvil Club Argentino (ACA), que además de todas las noticias vinculadas al tema del automovilismo, tenía una sección de historia argentina. Y en esa revista aparece un artículo muy pionero de la historia de la fotografía argentina, -muy pionero en serio-, que es del profesor Vicente Gesualdo.
La novia de mi hermano me dice: ‘Mirá Abel, acá hay un fotógrafo Adolfo Alexander, ¿tiene algo que ver con tu familia?’. Le respondí que no, y mi papá irrumpe en la escena diciendo ‘¿cómo que no? Es mi bisabuelo‘. No lo podía creer, pues yo había trabajado durante más de diez años como fotógrafo. A partir de allí dediqué mi vida a la historia de la fotografía.
-Hace relativamente poco se encontró con un retrato de él.
-Efectivamente. Un cartonero, a quienes yo llamo agentes culturales, encontró en Recoleta un álbum del siglo XIX repleto de fotografías, todas de estudios fotográficos profesionales de una familia alemana.
La mayoría fueron tomadas en Hamburgo o en Berlín y unas pocas en Argentina. Una de esas fotos era de Adolfo, mi tatarabuelo. ‘Acá hay una foto que dice Alexander’, me advirtieron. Por lo cual el viernes que se desató la tormenta de Santa Rosa fui con otro amigo a una disquería antigua, en donde el señor que halló la foto de mi tatarabuelo vende vinilos en el microcentro porteño y me la cedió sin cobrarme nada. Había dos fotos de Alexander y todas las fotos que tenía eran muy interesantes. Esto pasa siempre y en muchos grupos.
-¿Cómo se expandió el movimiento? ¿Sigue en auge hoy en día?
-En estos 40 años lo que ha sucedido es extraordinario: han surgido museos de la fotografía; se han hecho congresos, hemos hecho con el Centro de Investigaciones sobre Fotografía Antigua Dr. Julio F. Riobó que dirijo 12 congresos con 11 memorias editadas y se siguen haciendo, no solamente de historia de la fotografía, también de conservación y preservación.
También hay conferencias; cursos, y ya se enseña la historia de la fotografía en las universidades nacionales como en la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM); hay licenciaturas y hoy en día hay un movimiento muy grande, muy diverso de apasionados por la historia de la fotografía.
Abel colabora y colaboró durante muchos años en la fototeca y mapoteca de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, una de las más importantes e imponentes de todo el mundo. (Foto: Fernando Calzada)
-¿Son importantes los álbumes de fotos familiares para reconstruir la historia?
–En Argentina nunca se le prestó atención a las colecciones privadas de fotos, a este bien patrimonial enorme que es la fotografía y así fue como surgieron coleccionistas privados que son muy valiosos, muy generosos, quienes colaboran con las ediciones que se hacen de libros.
Nosotros cambiamos ese paradigma al empezar a divulgar las técnicas fotográficas y la historia de la fotografía, porque no es lo mismo una albúmina que una gelatina y no es lo mismo un cianotipo que un daguerrotipo.
Por las técnicas podemos saber las fechas en las que esas imágenes fueron creadas, pero también la trayectoria de los fotógrafos, especialmente los fotógrafos profesionales, sabemos en qué periodo actuaron y mucha más información que nos revelan las fotos antiguas.
Han crecido mucho los grupos de aficionados a las fotografías antiguas. Uno de ellos se llama ‘negativos encontrados’, que para formar parte hay que encontrar una foto en la calle.
“La fotografía antigua te mantiene joven”, confiesa a DEF entre risas Abel Alexander. (Foto: Fernando Calzada)
-¿Qué valor aportan estas fotografías antiguas de familia?
-En primer lugar, aportan un segmento de la sociedad no estudiada que es la historia de la vida privada. Siempre se encargó de la historia desde el bronce y actualmente a nivel internacional se está valorando mucho la fotografía de los fotógrafos no conocidos.
La fotografía es un recurso desesperado de la gente para no morir. Nos fotografiamos para eternizarnos, para transcender, para seguir viviendo más allá de la muerte. Un tema que ha investigado en profundidad Andrea Cuarterolo, la hija de Miguel Ángel y también Luis Príamos.
Que las fotos sean más accesibles y más económicas que en su origen hizo que se multipliquen y se abran estudios fotográficos por todos lados. En la década del 60’ Adolfo Alexander tenía en Buenos Aires tres estudios diferentes en distintos lugares de la ciudad.
“La fotografía es un recurso desesperado de la gente para no morir”
-Todos los caminos conducen a Adolfo Alexander.
-Es que la historia de Adolfo Alexander es muy interesante. Cuando finalmente encontré el retrato de él me sorprendí porque soy muy parecido a él a pesar de que pasaron 5 generaciones. Él nació en Hamburgo, Alemania, en el seno de una familia de comerciantes y en 1847, o sea, a 8 años del invento, él ya tenía un estudio fotográfico en la ciudad de Hameln.
Se dice -nunca lo pude comprobar- que tuvo un duelo de espada, mató a su contrincante y por ello tuvo que huir a Alemania y por eso vino a vivir a América del Sur. Primero se estableció en Valparaíso, Chile; luego en Copiapó. Él era geólogo e ingeniero de minas también y se dedicó a explotar minas de plata. Tenía doce de ellas. Luego cruzó la cordillera, se estableció en San Juan poco tiempo. Después se fue a Mendoza y ahí se casó, tuvo sus primeros hijos en Mendoza.
La fototeca de la Biblioteca Mariano Moreno está separada por fotografías en la Argentina y en el resto del mundo. Es un espacio muy consultado por investigadores fotográficos. (Foto: Fernando Calzada)
En un viaje que hice por Europa, conocí Hamburgo y conocí Hamel. Accedí a los diarios de época, donde encontré los avisos de Adolfo Alexander en alemán gótico, de 1847. Uno de esos avisos decía ‘Avisamos a los vecinos que los daguerrotipos hechos por Alexander son mucho mejores que los de la competencia porque él toma los daguerrotipos con la misma cámara que él fabrica’.
Y ahí me cayó una ficha terrible porque entre las cosas que yo había recibido de herencia había un sellito chiquito, con un manguito de madera, y cuando descubrí que estaba en la casa de mis padres busqué una almohadilla y quise estampar el sello. Como era metálico, la tinta se corría toda. Después me di cuenta de que las cámaras de daguerrotipos son de madera y el sello era para golpearlo con una masa de madera y hundir la madera y dejar el grabado. Era para estampar su marca de fábrica de las cámaras.
Necesito encontrar alguna de las cámaras que él hizo. Fue un gran pionero. Gracias a su inspiración cuento con más de 17 mil fotografías en mi colección personal.
-¿Qué evaluación hace Abel de las fotografías que se toman hoy en día?
-En mi ignorancia sobre el mundo digital tengo la percepción que todas estas fotografías tienen el título de una película de Hollywood muy famosa: ‘Lo que el viento se llevó’. No va a quedar nada, de acá a cien años, si la gente no imprime alguna de las 100, 200 fotos que se saca en un minuto, si no hace una copia, no va a quedar nada.
De alguna manera es una maldición. La fotografía tiene cambios tecnológicos cada 20 años y los cambios son siempre bastante interesantes, algunos son profundos. El último es el terremoto de las fotografías desde 1839 que es la fotografía digital, porque directamente mató a la fotografía analógica.
La gente ya no toma fotografías en papel con películas, no copia. Esto quedó reducido a un grupúsculo de nostálgicos, generalmente jóvenes, que siguen sacando fotografías en sus cámaras analógicas con sus negativas de 35 mm a 6×6 y siguen haciendo sus copias en laboratorios.
“Cuento con más de 17 mil fotografías en mi colección personal”
Pero pasó una cosa sorprendente: la fotografía moderna y digital salvó a la fotografía antigua, porque ahora la gente toma un celular y pum. Ahora en Argentina tenemos por ejemplo 47 millones de fotógrafos, ya que todos tienen un celular y todo celular tiene una cámara. De esta forma yo agarro este teléfono y la foto de mi tatarabuelo, hago clic y se la mando a mi primo en Australia. Eso antes no existía.
Ahora se reproducen las antiguas fotografías y la gente se empieza a interesar por esas antiguas fotografías por dos cosas: primero porque forman parte de su propia historia y después porque ya no hay foto papel. Hay una nostalgia; la gente está volviendo a la nostalgia de la fotografía en papel. Bendecimos a la fotografía digital porque ha resucitado la fotografía analógica antigua.
Hay mucha gente trabajando: hay conservadores, coleccionistas, museos, librerías especializadas en fotografía antigua. Hace 10 años que escribo sobre fotografías en la revista Viva de Clarín, sobre las fotos que se recomercializan, que salen a la subasta y escribo sobre el fotógrafo de cada pieza que recopilo, sobre esa fotografía, sobre esa técnica, sobre por qué se tomó esa fotografía. Por ejemplo ahora tengo una cantidad muy grande de árboles de Uruguay y escribiré sobre ellos.
Es un movimiento mundial. La fotografía cada vez es más importante y se usa para todo. En los comercios las industrias ponen fotografías antiguas de 1939. Las fotos están diciendo somos antiguos, hay trayectoria, hay historia. No hay empresa que no tenga un pequeño archivo, no hay escuela que no tenga un archivo, no hay industria, no hay institución, todos tienen archivos fotográficos.
Abel exhibe una mirada sabia y jovial, que esconde una pizca de “pícaro” detrás de sus ojos claros. (Foto: Fernando Calzada)
En Argentina el mayor repositorio es el Archivo General de la Nación, pero una gran deuda que tiene el país es contar con un Museo Nacional sobre la historia de la fotografía y la fotografía en general.
-¿Cómo recomienda conservar estas fotografías tan valiosas?
Primero hay que tener criterio, un criterio normal y natural. Los grandes enemigos de la fotografía son la humedad, el agua, las temperaturas muy elevadas o expuestas al sol. A veces no se tienen en cuenta esas precauciones mínimas. Preservar las fotografías es complicado y siempre las fotografías no son una o dos, sino que son cientas, son miles y esto complica la labor. La ventaja es que son finitas, “débiles papeles” que no ocupan mucho lugar.
“Se está volviendo la nostalgia por la fotografía en papel”
Esta fototeca tiene una conservadora de fondos fotográficos. Llevan un control estricto de la temperatura y de la humedad. Trabajan con sobres y papeles libres de ácido; con cajas también libres de ácido e ignífugas. Manejan el material con guantes y barbijos. Constan con un deshumidificador que es un aparato muy caro para mantener siempre la misma temperatura. En fin, pero las fotografías son valientes: trascienden, aguantan y pasan los años y las fotos siempre están ahí.
DEF en la fototeca de la Biblioteca Nacional
La fototeca, ubicada en el cuarto piso, lleva el nombre de Benito Panunzi, que es uno de los pioneros de la historia de la fotografía. Un profesional nacido en la década de 1860 en Buenos Aires, arquitecto y fotógrafo.
Abel junto a Noelia Perales, directora de la Fototeca de la Biblioteca Mariano Moreno, ubicada en el barrio porteño de Recoleta. (Foto: Fernando Calzada)
La sala cuenta con una fotogalería, donde se exhiben muestras cíclicas, la última fue del libro “Tehuelches, danza con fotos”, del fotógrafo y autor Osvaldo Mondelo. Es un sector totalmente dedicado a la fotografía. Se trata de la mayor biblioteca fotográfica que hay en el país, de consulta libre y gratuita, abierta de 10 a 18 horas, de lunes a viernes. Se encuentra en Recoleta, Ciudad de Buenos Aires, y se ingresa por Agüero 2502.
Está separada por fotografías en la Argentina y en el resto del mundo. Es un espacio muy consultado por investigadores fotográficos, pero también por el público en general. También cuenta con un banco digital de imágenes, que es aquel en donde se pueden consultar todas las fotografías que tiene. Y están los depósitos donde guardan los originales, las copias vintage. Por sus pasillos pasan muchos investigadores de renombre vinculados a la fotografía antigua o histórica.
La fototeca comparte el espacio hace diez años con una completa mapoteca que alberga mapas y planos. La licenciada en Bibliotecología Noelia Perales es la responsable de las dos áreas, mapoteca y fototeca. Como jefa de Departamento está a cargo del área, de la distribución de tareas sobre catalogación, digitalización y conservación preventiva. Abel Alexander trabajó 12 años en esta sala de la Biblioteca Nacional: “Es tal mi conocimiento sobre la historia de la fotografía que todo el mundo venía a consultarme”, afirma.
La Inteligencia Artificial pisa fuerte en todo el mundo y se expande en diferentes rubros, industrias y mercados. De esta manera, nuevas tecnologías que incorporan IA se perfilan a ser tendencia en los próximos años. Entre ellas, parece haber modelos generativos más complejos, pero también emergen nuevas modalidades.
En primer lugar, las grandes empresas de tecnología apuntan a los “agentes de la Inteligencia Artificial”. A diferencia con los chatbots tradicionales como Chat GPT, estos modelos dan un paso más. Además de responder al “prompt” que da el usuario, también procuran razonar y ayudar en lo que sea que se necesite.
La Inteligencia Artificial todavía tiene mucho para avanzar en los próximos años.
Sin embargo, este tipo de tecnología todavía se encuentra en etapas de desarrollo muy tempranas, por lo que se ve muy difícil obtener resultados tangibles a corto plazo. Se espera que aparezcan versiones más concretas en los próximos años.
Aun así, las empresas abocadas a la IA se cargaron al hombro nuevas maneras de desarrollar los modelos generativos. Una de ellas es la Inteligencia Artificial multimodal. En este caso puntual, las plataformas buscan incorporar nuevos lenguajes y no solo limitarse al texto. De esta manera, se puede armar con un “prompt” una imagen, audio, video o combinar varias consignas intercaladas entre elementos multimedia.
Por otro lado, las empresas también están trabajando activamente en el concepto de “IA local”. Es decir, poder utilizar la Inteligencia Artificial para que pueda responder sin necesidad de estar conectado a Internet, ni conexión a la nube. Esto no solo ayudaría en la portabilidad y accesibilidad de la IA, sino que también colaboraría en la responsabilidad y ética de la privacidad de los datos, al no estar constantemente compartiendo información del usuario por la nube.
La Inteligencia Artificial activa en la medicina y en la movilidad
En el mundo de la medicina, la IA también surge como una nueva herramienta, casi fundamental. Se cree que en un futuro, gracias a sus algoritmos, podrán desarrollar y fabricar nuevos medicamentos. La identificación de drogas, analizar los datos biológicos y probar su eficacia podrían ser las próximas aplicaciones de la IA.
Se espera que la Inteligencia Artificial tenga mucho para avanzar en la medicina en los próximos años.
Por otro lado, la IA en vehículos y robots autónomos sigue avanzando, con aplicaciones desde la logística y entrega de productos hasta la agricultura. Esta área promete beneficios económicos y ambientales, al reducir y moderar la energía empleada en los diferentes estadios de procesos industriales.
Las grandes inversiones en IA han destacado la necesidad de hacerla más ecológica, dado el alto consumo energético para entrenar modelos avanzados. La sostenibilidad en IA implica usar soluciones de bajo consumo y optimizar infraestructuras para reducir la huella de carbono, en especial en centros de datos y proyectos a gran escala como los de IA generativa.
La IA también se hace presente en la industria de los autos autónomos.
Además, la unión de la IA y la computación cuántica permite realizar simulaciones y resolver problemas de alta complejidad que están más allá de las capacidades de los ordenadores tradicionales.
La IA cuántica promete revolucionar la velocidad de procesamiento de datos y resolver problemas que los modelos tradicionales no pueden abordar. Este avance está impulsado por la colaboración de grandes empresas y laboratorios de investigación, y aunque su adopción comercial es limitada, su potencial de cambio es profundo, especialmente en sectores deinvestigación y desarrollo.
“The Mars Society Argentina busca que la humanidad llegue a Marte, cuidando nuestro propio planeta y llevando vida a otros”, contó Gabriel Caballero, fundador y director de esta organización sin fines de lucro, durante un encuentro con DEF en Mendoza.
En palabras del joven ingeniero mendocino, The Mars Society Argentina se dedica a fomentar el desarrollo relacionado con la tecnología y exploración espacial: “Es el capítulo local de una iniciativa que existe a nivel internacional y que nació en Estados Unidos”.
Gabriel Caballero y Marcos Peralta, de The Mars Society Argentina, con DEF (Foto: Fernando Calzada)
Caballero fue contundente a la hora de hablar de la importancia del planeta Marte para la humanidad. De hecho, explicó que la idea de llevar vida al planeta rojo puede generar grandes iniciativas para la economía terrestre.
“Tuve la idea de que, al ser mendocino y argentino, iba a ser imposible dedicarme a lo espacial”
-¿Cómo surgió The Mars Society Argentina?
-Siempre fui fanático de lo espacial y de la astronomía. Me encantaba ver documentales sobre el tema y ver las estrellas. Tuve siempre la idea errónea de que, al ser mendocino y argentino, iba a ser imposible dedicarme a lo espacial. Eso me llevó a elegir otros rumbos, particularmente el de la tecnología, que es otra de mis pasiones y es a lo que me dedico.
Sin embargo, hace unos años, me encontré con esta organización, The Mars Society, que tiene una estación de investigaciones en Utah, Estados Unidos. Es una base en medio del desierto que simula estar en Marte. Allí van personas a investigar proyectos propios que se podrían desarrollar en ese planeta.
El ex astronauta de la NASA, Edward Lu, con el equipo de The Mars Society Argentina en Mendoza (Foto: Fernando Calzada)
-¿Qué características tienen esos proyectos?
-Se realizan con la premisa de que todo lo que se desarrolla para el sector espacial tiene aplicación en la Tierra. Imaginate que si logramos hacer una casa en Marte, podríamos hacer una en el medio del desierto del Sahara.
Entonces, todo tiene una aplicación en la Tierra. Y este lugar invita a investigadores de todo el mundo a probar sus propios proyectos.
Un argentino en Marte
-¿Cómo llegaste ahí?
-Encontré que se abría una convocatoria para integrar la primera tripulación latinoamericana.
Ahí se forman tripulaciones donde cada persona tiene un rol y se hacen misiones. Por ejemplo, cada vez que salimos al exterior, debíamos usar trajes de astronautas. También comíamos los alimentos de los astronautas y no teníamos comunicaciones con el exterior.
-Incómodo. En mi caso tenía que probar manejar el rover con este traje difícil de usar por los guantes y cascos. De hecho, respirar con un traje así fue bastante exigente. Obviamente, cuando uno sale, lo hacía con el traje. Entonces se empiezan a extrañar cosas como sentir el viento en la cara. En esa simulación no se puede hacer porque en Marte no podrías hacerlo.
Tampoco se siente el sol en la cara y hasta los sonidos son distintos. Todo cambia y eso es parte de la simulación y de probarse a uno mismo y a su experimento en un entorno diferente.
“Cada vez que salimos al exterior, debíamos usar trajes de astronautas”, contó Gabriel Caballero sobre su experiencia en Estados Unidos (Foto: gentileza Gabriel Caballero)
-¿Eso se realizó durante el tiempo que duró tu investigación?
-Claro. Fueron dos semanas, pero realmente, cuando cumplimos la primera, nos sentíamos en otro planeta.
El no tener comunicación fue algo extremo. En ese tiempo todavía no habíamos pasado por la pandemia, así que estar encerrados también fue algo distinto.
La fórmula ganadora: “Paisajes desérticos, mentes brillantes y capacidades increíbles”
-¿Qué pasó cuando terminó esa etapa?
-Cuando volví, el pensamiento principal que tuve fue: “Esto que viví no es tan imposible de hacerlo en Argentina”.
Básicamente, porque acá tenemos paisajes desérticos, mentes brillantes y capacidades increíbles. Y eso fue lo que me hizo pensar que el primer paso era mirar y ver que pasa. Si hay gente que se suma y podemos hacer algo para cambiar esta realidad. Fundamentalmente, habrá jóvenes que puedan pensar que acá no es imposible. Ese fue el puntapié.
El rover diseñado por Caballero apuntó a facilitar el trabajo de los astronautas en Marte (Foto: gentileza Gabriel Caballero)
-¿Tuviste el aval de Estados Unidos en esa iniciativa?
-Exactamente. Presenté formularios y participé de entrevistas. Y, oficialmente, me dieron el okey.
Por entonces, yo había diseñado un rover, básicamente un robot que estaba inspirado en uno que ya había participado en la misión Pathfinder (en la que también estuvo involucrado un argentino, Miguel San Martín).
-Para los astronautas, para que cada vez que salen de la base puedan tomar muestras. Ellos salen con trajes, muy incómodos, y tienen que tomar esas muestras geológicas. Además, no pueden tomarlas con las manos, pues es peligroso. Todo es peligroso para el que está en el espacio.
Llevarlas a un lugar también implica tener las manos ocupadas. Así que la idea es que puedan poner todo en un rover que los siga.
“Argentina es un país tremendo”, reconoció Caballero sobre las ventajas que tenemos (Foto: gentileza Gabriel Caballero)
-¿Te ayudó alguien?
-En aquel momento estaba en los primeros años de la carrera de ingeniería electrónica, mucho fue de autodidacta y preguntar.
Por otro lado, mi abuelo, que siempre se daba maña con cosas mecánicas, me enseñó mucho. Gracias a eso pude armar un montón de cosas. Fue una experiencia muy linda y poder probarlo allá fue muy gratificante.
“La idea es fomentar la creación de empresas aeroespaciales y aeronáuticas”
-¿Cómo afrontaste los gastos del proyecto?
-Mi papá fue mi principal patrocinador. Por eso, sé que yo lo tuve, pero hay otros que no. Esa fue nuestra inspiración y objetivo a largo plazo: poder hacer una estación de simulación en Argentina, ya sea en Mendoza o en otro lugar que tenga paisajes similares.
De hecho, existe Solar 54, en La Rioja. El objetivo es contar con algo así y, si son muchos, mejor, porque entonces más personas tendrían la posibilidad de sumarse. Porque, por ejemplo, a donde fui, si uno quiere ir, recién puede sacar de acá al año que viene.
Gabriel Caballero con el traje de astronauta durante su experiencia en Utah, Estados Unidos (Foto: gentileza Gabriel Caballero)
-¿Qué ventajas tendría contar con este tipo de iniciativa?
-Permitiría que Mendoza pueda ser pensada como un polo tecnológico y espacial. Ya contamos con un cluster aeroespacial en la provincia (del que somos parte).
En definitiva, la idea es fomentar la creación de empresas aeroespaciales y aeronáuticas. El camino creemos que es crear un ecosistema local en el que el sector espacial sea posible, rentable y que genere exportaciones a nivel nacional. Creo que tenemos las cabezas para hacerlo.
-¿Por qué los argentinos deberíamos ser más conscientes en materia espacial?
-Tenemos el privilegio de ser uno de los países de la región con un montón de avances a nivel espacial. Contamos con una historia increíble en tecnología espacial. El problema es que esa fue una historia con vaivenes y cortes. Entonces toda la experiencia que se obtiene en ciertos años de desarrollo, se pierde y se empieza desde cero. A diferencia de EE.UU. con la NASA, porque siempre se mantuvo la agenda.
En diálogo con DEF, Gabriel y Marcos se refirieron a la importancia de romper con ciertos mitos que nos alejan de las iniciativas espaciales (Foto: Fernando Calzada)
Nuevas formas de resolver problemas
-¿Cómo explicás lo que ocurre en Estados Unidos?
-Es vital hacer difusión de lo que se obtiene por esas políticas. Por ejemplo, la NASA siempre manifiesta que por cada dólar que se invierte, ingresan 5. Ello a raíz de las patentes y de lo que se vende alrededor del mundo. Eso es suficiente para decidir que la apuesta vale la pena.
-¿El espacio nos desafía?
–El espacio te invita a pensar formas nuevas de resolver problemas. La cultura espacial nos va a servir en el futuro, incluso a la hora de pensar en cultivar plantas en ambientes inhóspitos. Porque, en ese contexto, ¿cómo alimentas a las personas? Básicamente, hay que tener invernaderos y cultivos verticales. Eso lleva a encontrar formas más eficientes de riego y de cultivo. Por ejemplo: el cultivo vertical es 7 veces más productivo que el tradicional. Y todo eso por pensar cómo alimentar personas en el espacio. Ves los problemas desde otras perspectivas.
“Debemos estar educados y saber cuáles son las opciones que tenemos”, dijo Caballero desde Mendoza (Foto: Fernando Calzada).
“Si no empezamos a educarnos desde ahora, van a decidir por nosotros”
-¿Qué siguió después de crear The Mars Society en Argentina?
-Empezar a ver si había gente que se sumaba. Esto fue en 2018.
Había muchas personas que les interesaba y atraía el espacio, pero no veían cómo dedicarse a esto. Y nuestro primer gran evento, que es el que hacemos hasta el día de hoy, fue elNASA Space Apps Challenge, una hackatón internacional que se organiza en todo el mundo.
En el evento hay entre 24 y 48 horas para resolver un desafío propuesto por la NASA en base a problemáticas reales y que pueden tener una solución basada en la tecnología, el arte o la difusión. Son realmente muy interdisciplinarios.
-¿Cuáles son las fuentes de financiamiento?
-Siempre buscamos patrocinios. Pero la verdad es que hemos logrado una comunidad, una serie de contactos, que siempre nos apoyan y hacen que podamos hacer las cosas.
Siempre el tema de financiación fue un freno, porque es difícil encontrar fuentes para estos temas. Es algo raro porque vamos y hablamos de, por ejemplo, marcianos. Lo que para algunos son enanitos verdes, para nosotros son quienes irán por primera vez a poblar Marte, algo que puede ocurrir, quizá, en 10 años.
The Mars Society estuvo a cargo del NASA Space Apps Challenge, una hackatón internacional que se organiza en todo el mundo (Foto: Fernando Calzada)
-¿Qué tan importante es lo que ustedes plantean?
-Lo son porque si se van a tomar decisiones al respecto debemos estar educados y saber cuáles son las opciones que tenemos.
Porque el ser humano, por naturaleza, quiere explorar. Y podemos decidir si va a ser como cuando se colonizó América o si queremos que sea de otra forma. Tenemos que ser actores en esas decisiones y si no empezamos a educarnos desde ahora, van a decidir por nosotros.
Cultura espacial
-¿Por qué la tierra tiene que mirar hacia el espacio?
-Siempre decimos que buscamos crear cultura espacial. Y le damos importancia a la inversión en ciencia y tecnología para el espacio. Apuntamos a que más jóvenes se dediquen a estas áreas y a entender que el sector espacial es tan multidisciplinario que requiere de personas de todas las profesiones. De hecho, eso se ve en el NASA Space Apps Challenge: los equipos que mejor resultan son los que tienen integrantes de todas las áreas, desde periodismo, diseño, ciencia y tecnología.
El ex astronauta de la NASA Edward Lu durante un evento en el que también participó el equipo de The Mars Society Argentina (Foto: Fernando Calzada)
-¿Cómo lo vivís vos?
-Con esta experiencia reflexioné que las cosas que tenemos en la tierra son realmente increíbles. Y no las valoramos. El hecho de tener aire respirable, plantas y agua…
Marte tiene todas las características de haber sido un planeta con océano, que tuvo ríos, y posiblemente vida. Y dejó de tenerlo. Entonces sería bueno saber por qué y si lo podemos evitar o, de hecho, si allí se puede revertir. Estamos de acuerdo con que no hay planeta B, este es nuestro planeta, hay que cuidarlo y buscar darle vida a los demás.
Una infancia mirando al cielo
-Este interés personal, ¿lo tenés desde pequeño?
-Había un par de libros y de revistas Billiken que hablaban sobre el tema en mi casa. En realidad, sobre varios temas. Pero yo siempre me interesaba por el universo y el ciclo de vida de las estrellas. Por ejemplo, quería saber sobre el Big Bang o las supernovas. Sin embargo, nunca pensé que podría dedicarme a algo relacionado.
Si bien hay argentinos en el mundo que se dedican a lo espacial y hacen cosas increíbles, quizá, como no tuve esa inspiración de manera cercana, siempre lo vi como algo imposible.
Desde pequeño, a Gabriel le interesaron los temas relativos al espacio exterior, como el Big Bang y las supernova (Foto: gentileza Gabriel Caballero)
-¿Hoy cambió esa mirada?
-Yo me encuentro con personas que siguen pensando eso. Personas que piensan que somos un país con determinado porcentaje de pobreza y que no sabemos administrar los recursos … entonces, se preguntan, ¿cómo es que podemos dedicarnos a lo espacial?
Sin embargo, se puede hacer. De hecho, si hablamos del programa espacial Apolo, en cuanto a la ciencia que se creó en esa época, no todo fue de la NASA. Se tercerizan la mayoría de las cosas. Así fue que se crearon empresas específicas en temas como reciclaje de agua, pintura, etc. Y, cuando terminó el programa, esas firmas pudieron subsistir porque llegaron otros proyectos y procesos útiles. Así nació todo un ecosistema que hoy alimenta a otros países.
“Argentina es un país tremendo”
-También existe el mito de que es algo difícil y complejo
-Esa es una de las cosas que queremos desmitificar. Muchos son pesimistas con respecto a las posibilidades de Argentina. Para mí es todo lo contrario. Hay que sacarnos esa visión de que este no es un país bueno. Por el contrario, Argentina es un país tremendo. Y, a diferencia de otros Estados, los argentinos tenemos ese bichito que nos lleva a pensar “Si ese lo hace, ¿por qué yo no?”.
En lugar de comprar, lo podemos hacer. Y luego lo venderíamos afuera. Esa es una de las cosas que queremos romper con la cultura espacial: buscamos ponernos en la mentalidad del “no se puede” y cambiarlo por un “sí se puede”.
Desde The Mars Society Argentina buscan despertar el interés y promover las iniciativas que puedan llevar vida y proyectos a Marte (Foto: Fernando Calzada)
-¿Nos ven así en el mundo?
-Personas de otros países me han dicho que lo que ven de nosotros es que nos arreglamos con poco, con lo que tenemos, y hacemos cosas mejores. Yo realmente invito a las personas a que no le tengan miedo al área, que se animen y pregunten. Siempre hay un proyecto para hacer y nosotros fomentamos que se hagan en distintos lugares del país.
-También publicaron un libro, ¿de qué se trató ese proyecto?
-Es uno de nuestros grandes orgullos. Se titula “Marte: pasado, presente y futuro” y es el primer libro de divulgación científica sobre el planeta Marte hecho en Argentina y por argentinos.
En él reunimos a distintos profesionales del sector especial que pudieron contar sus experiencias e investigaciones. Es interesante porque se habla de astronomía, geografía e incluso de temas jurídicos muy actuales, por ejemplo, qué pasará cuando lleguen las primeras personas a Marte, ¿pueden usar los recursos? También aborda cuestiones psicológicas relacionadas con el tiempo que deberán soportar las personas que viajen. Es una obra muy linda y un esfuerzo muy grande.
Tras la exitosa gira de su presidente, Horacio Marín, para “vender” el proyecto en el exterior, YPF relanzó el proyecto de gas natural licuado (GNL), que se ubicará en la costa atlántica rionegrina. Se trata de la futura planta de licuefacción de gas natural, para su exportación a los mercados internacionales.
A través de escritura pública, se conformó la empresa Argentina LNG, que por ahora cuenta como único accionista a YPF. Sin embargo, el acta de constitución prevé la asociación con terceros actores para proyectos de licuefacción de gas natural. La empresa tendrá una duración de 99 años y el capital inicial es de 30 millones de pesos.
Argentina LNG es la nueva empresa creada por YPF para la futura gestión de la planta de licuefacción de gas natural.
Entre las actividades que podrá desarrollar la flamante compañía, se encuentra la construcción de instalaciones de licuefacción y la infraestructura dedicada al transporte de gas natural. También se contempla la comercialización del GNL y la contratación de fletes marítimos, así como la tramitación de permisos, concesiones y ejecución de contratos para asegurar el ámbito territorial necesario para sus actividades.
En una primera etapa, la licuefacción del gas se efectuará en embarcaciones flotantes en el puerto de Punta Colorada.
La “danza” de nuevos socios para el proyecto de YPF
“Si Petronas no continúa, vamos a seguir adelante”, había asegurado Horacio Marín en septiembre, ante los rumores de la salida de la empresa malaya del proyecto. El titular de YPFdijo que el proyecto no dependía exclusivamente de Petronas y aclaró que podían ingresar “otras compañías”.
El presidente de la petrolera argentina se encargó de precisar que “Argentina LNG es liderada por YPF, pero no es solo YPF”. Y añadió: “Vamos a abrir el proyecto a empresas argentinas, que son las que tienen las reservas, y empezar a trabajar entre todas”.
El titular de YPF, Horacio Marín, se muestra entusiasmado tras su última gira internacional de promoción del proyecto de GNL.
Una de las firmas mencionadas como posibles socias del proyecto es la anglo-holandesa Shell, que hoy opera cuatro áreas en Vaca Muerta y participa como socia en otras tres. Entre los bloques operados por Shell, se encuentra Bajada de Añelo, donde tiene como socia a YPF. El proyecto entró en la etapa de desarrollo masivo a fines de 2021.
Los detalles del proyecto de licuefacción
El proyecto de Argentina LNG consiste en tres fases:
La primera incluye la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción, con una capacidad de producción de 5 millones de toneladas anuales de GNL.
La segunda consiste en la construcción de una planta modular de licuefacción en tierra, con una capacidad de producción de 10 millones de toneladas anuales de GNL.
La tercera y última etapa contempla la ampliación de la planta de licuefacción en tierra, con una capacidad adicional de 10 millones de toneladas anuales de GNL.
YPF apunta a conformar un nuevo polo exportador de GNL y busca socios locales e internacionales.
La futura planta de licuefacción se ubicará en el golfo de San Matías. Concretamente, en el puerto dePunta Colorada, perteneciente al municipio de Sierra Grande, Río Negro.
El nuevo kit del dengue ya fue aprobado en Argentina por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT). Se trata de un desarrollo que fue impulsado por la Fundación Instituto Leloir y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
En sí, es un test de antígenos que puede detectar con tiempo el virus del dengue y, así, poder recibir un tratamiento adecuado.
La técnica que utiliza el nuevo kit para detectar el dengue
Argentina viene de haber tenido una de las epidemias más grandes de dengue en la temporada de verano 2023-2024, con más de 580.000 casos y casi 500 muertos. Por ello, científicos locales se propusieron implementar distintos métodos para prevenir y tratar el contagio a tiempo.
El kit del dengue fue aprobado por la ANMAT en Argentina.
Recientemente, se aprobó el uso del kit llamado Detect-AR Dengue, el primer test desarrollado a nivel nacional. Para ello, se utilizó la tecnología ELISA. Sus siglas refieren a Ensayos por Inmunoadsorción Ligado a Enzimas en inglés.
Se trata de una técnica que detecta un antígeno inmovilizado mediante anticuerpos enlazados a una enzima que generan un producto detectable, como un cambio de color.
Es una técnica que surgió como alternativa al radioinmunoensayo, lo cual supone un riesgo de salud al utilizar radiación. También supone una diferencia con los conocidos test de PCR al ser menos costosos, ya que tienen equipamientos más sencillos.
El kit del dengue ayudaría a captar el dengue en una etapa aguda.
En este caso, se detectará la proteína viral NS1 en pacientes que se encuentren en una fase temprana, lo cual ayuda a poder frenar a tiempo el contagio y controlar mejor futuros brotes. Esto se puede observar en la sangre del paciente y permite identificar los cuatro serotipos del virus del Aedes aegypti.
No solo se trata de un método más rápido, al ver resultados a las tres horas, sino que además es más accesible al generar una independencia hacia los insumos medicinales extranjeros. También puede procesar 92 muestras de manera simultánea, lo que lo hace ágil e ideal para evitar el desborde en los hospitales clínicos, como ocurrió en la temporada pasada.
El proceso de su fabricación en Argentina
Este método fue impulsado en Argentina por la Fundación Instituto Leloir y el CONICET, liderado por la investigadora Andrea Gamarnik en el Laboratorio de Virología Molecular.
Andrea Gamarnik y su equipo de desarrollo del kit del dengue. Fotos por Fundación Instituto Leloir.
Para empezar, se produjeron unas 500 unidades para evaluarlo en el área práctica de la medicina clínica en pacientes con o sin la enfermedad. Luego de su etapa de pruebas, se puede empezar a producir en masividad, en donde el Laboratorio Ramos se encargará de gestionar su desarrollo y comercialización.