Más allá del espectáculo visual: los factores astronómicos, el juego de sombrías proporciones y la mecánica orbital que hacen posible que la Luna tape al Sol.
Desarrollado íntegramente por ingenieros y estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, el nanosatélite USAT 1 llegó a Europa para ser integrado en el cohete que lo pondrá en órbita en octubre. Además, sentó las bases para participar en la misión Artemis II de la NASA.
Cada 20 de julio se recuerda el histórico alunizaje de 1969, cuando Neil Armstrong y Buzz Aldrin pisaron la Luna por primera vez. Más de medio siglo después, la NASA avanza con el programa Artemis rumbo al polo sur lunar, mientras China acelera su propio plan tripulado. Un repaso por el presente de la nueva carrera espacial.
La agencia estadounidense adjudicó los primeros contratos de su programa Moon Base, con vehículos tripulados, robots exploradores y módulos de aterrizaje que sentarán las bases de una presencia humana permanente cerca del Polo Sur de la Luna.
La agencia espacial estadounidense envió una nave robótica de tres brazos para capturar y elevar la órbita del observatorio Swift, en riesgo de desintegrarse en la atmósfera.
La misión Artemis II, que marcará el regreso tripulado a las cercanías de la Luna, fue reprogramada para abril tras detectarse una nueva avería en el cohete SLS.
La NASA incorporó sistemas de inteligencia artificial para analizar millones de datos captados por telescopios espaciales y detectar exoplanetas que antes pasaban desapercibidos. Cómo funciona esta tecnología.
Con lanzamientos de miles de millones de dólares, tecnología en gran parte descartable y fuertes críticas por sobrecostos, Artemis II reabre la discusión sobre si la exploración lunar tradicional sigue siendo factible.