La ingeniería espacial argentina sumó un hito histórico: el USAT 1, el primer satélite CubeSat de formato 3U diseñado y construido en el país por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), completó de manera exitosa su etapa de integración en España y se alista para viajar a Estados Unidos, desde donde será puesto en órbita el próximo octubre a bordo de un cohete de SpaceX.
Este proyecto, que demandó años de trabajo de investigación y desarrollo, no solo demuestra el nivel del sistema científico nacional, sino que abrió de manera directa las puertas para que la tecnología argentina forme parte de la misión tripulada Artemis II de la NASA, mediante el desarrollo del microsatélite ATENEA.
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UNLP: un viaje en mano y tecnología 100% nacional junto a SpaceX
El paso hacia la órbita terrestre comenzó con una postal inusual: el traslado del satélite hasta España estuvo a cargo de Nicolás Bardella, secretario de Vinculación de la unidad académica, quien llevó el dispositivo de forma segura como equipaje de mano, cumpliendo las normativas aeronáuticas internacionales para el transporte de baterías de litio.
En suelo europeo, bajo la supervisión de la ingeniera y coordinadora del proyecto Sonia Botta, la empresa UARX realizó la integración del USAT 1 en el dispensador que lo eyectará en el espacio.

Con dimensiones de 10 x 10 x 34 centímetros y un peso cercano a los 3 kilos, el USAT 1 cuenta con una plataforma de servicio diseñada totalmente por los equipos del CTA y del grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT). Entre sus componentes destacados se encuentra un receptor GPS multiantena de alta complejidad, diseñado para la observación de la Tierra mediante señales GNSS, lo que permitirá realizar mediciones de presión, temperatura, humedad atmosférica y evaluar condiciones del suelo como vegetación y rugosidad.
Nanosatélite: eficiencia presupuestaria y soberanía tecnológica
Uno de los aspectos más sobresalientes del proyecto radica en su optimización de recursos. Mientras que un satélite de estas características ronda los 200 mil dólares en el mercado internacional, la UNLP logró concretarlo con una inversión de apenas 70 mil dólares para materiales y becas, financiados mayoritariamente con recursos propios generados por el CTA a través de transferencias tecnológicas.
Para el costo del lanzamiento, se contó con la gestión de un subsidio que cubrió el 25% del monto a través del ex Ministerio de Ciencia y Tecnología, mientras que el 75% restante fue garantizado por la UNLP. El desarrollo sumó además la colaboración clave de organismos estratégicos como la CONAE, la CNEA y el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), donde se realizaron los ensayos de radiofrecuencia y vacío térmico.

El conocimiento generado con el USAT 1 fue el cimiento indispensable para que Argentina fuera seleccionada por la NASA para la misión Artemis II. Ahora, su lanzamiento está programado para octubre próximo desde Estados Unidos, a bordo de un cohete de SpaceX.
Convocatoria abierta para el futuro USAT 2
Tras el éxito alcanzado con el USAT 1, la UNLP ya mira hacia el futuro. El CTA mantiene abierta hasta el 14 de agosto la 2da Convocatoria Abierta del Programa Satélite Universitario, destinada a grupos de investigación científicos que deseen presentar propuestas de carga útil para el próximo satélite de la institución: el USAT 2.
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Con esta iniciativa, la universidad pública argentina consolida su liderazgo en el sector aeroespacial, demostrando que la formación superior y el desarrollo científico soberano pueden llegar, literalmente, hasta las estrellas.




