Analistas proponen que los países del Golfo administren juntos el estrecho de Ormuz para el petróleo, inspirados en un viejo acuerdo europeo de posguerra.
La República Islámica propuso un nuevo esquema regional que excluya a potencias extranjeras luego de un cruce de ataques que pone en riesgo la tregua de 60 días.
Washington dejó en claro que el apoyo incondicional a Tel Aviv tiene límites, mientras las negociaciones con Irán avanzan entre tensiones por el programa nuclear iraní.
Los rebeldes de Yemen, alineados con Irán, se sumaron al conflicto tras un ataque con misiles a Israel y el cierre de dos vías marítimas vitales para el comercio.
La crisis por el bloqueo de esta vía comercial reactivó el interés por un ambicioso proyecto turco que podría ofrecer mayor control sobre el tráfico marítimo.
Las conversaciones entre ambos países en Islamabad no prosperaron. El enriquecimiento de uranio y el programa nuclear iraní se presentaron como el motivo del desentendimiento. ¿Hay algo más?
Pese a ser el primer Papa nacido en Estados Unidos, el actual Sumo Pontífice se convirtió en el adversario menos esperado de la administración republicana.
El gobierno decidió mantener el nivel de seguridad en alerta máxima ante la escalada del conflicto en Medio Oriente. En paralelo, se profundiza la tensión con Irán tras sanciones, expulsiones diplomáticas y duras declaraciones de Javier Milei.
Irán presentó, a través de Pakistán, una hoja de ruta con condiciones concretas para frenar el conflicto bélico. Incluye la apertura del estrecho de Ormuz y el retiro de tropas de la región.