Un nuevo temblor de magnitud 4,8 con epicentro en el municipio de Gójar sacudió con fuerza la provincia de Granada y su área metropolitana. El sismo, registrado a escasa profundidad por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), se percibió intensamente durante unos diez segundos y provocó réplicas consecutivas en localidades cercanas como Armilla, Alhendín y Padul. Este terremoto viene seguido de uno ocurrido el sábado 16 de agosto, el cual ya dejó muchos heridos.
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¿Por qué la tierra no deja de temblar bajo Granada?
Detrás del susto cotidiano y la carrera de los vecinos hacia las calles existe un motor geológico implacable que lleva millones de años moldeando el sur de la Península Ibérica. Granada no sufre eventos aislados, sino que habita en el corazón de una cuenca viva.

- El choque de dos gigantes: La causa raíz reside en la continua convergencia entre la placa tectónica africana y la euroasiática. África se desplaza hacia el norte a un ritmo aproximado de entre cuatro y cinco milímetros al año, presionando el bloque ibérico.
- Una red de fallas superficiales: A diferencia de las grandes zonas de subducción oceánica donde se generan megaterremotos, la Cordillera Bética y la Vega de Granada albergan un entramado de fallas activas relativamente cortas. Estas fracturas no acumulan energía para un único cataclismo de escala masiva, sino que liberan tensión de forma fragmentada a través de las llamadas “series sísmicas” o enjambres.
- El efecto de la poca profundidad: Los sismos en el entorno metropolitano suelen tener su hipocentro a muy poca profundidad (entre 3 y 12 kilómetros). Esa cercanía a la superficie hace que, aunque la magnitud en la escala de Richter sea moderada (entre 4,0 y 5,0), el temblor se perciba con un estruendo seco y una vibración extremadamente violenta.
Esta dinámica convierte a la región en una de las zonas de mayor peligrosidad sísmica de España. La ciencia confirma que estos enjambres continuarán ocurriendo; es el precio geológico de habitar sobre la cicatriz donde dos continentes colisionan despacio pero sin pausa.




