La República Islámica propuso un nuevo esquema regional que excluya a potencias extranjeras luego de un cruce de ataques que pone en riesgo la tregua de 60 días.
Washington dejó en claro que el apoyo incondicional a Tel Aviv tiene límites, mientras las negociaciones con Irán avanzan entre tensiones por el programa nuclear iraní.
Los rebeldes de Yemen, alineados con Irán, se sumaron al conflicto tras un ataque con misiles a Israel y el cierre de dos vías marítimas vitales para el comercio.
Tras una serie de ataques a un atolón del archipiélago, Estados Unidos inició negociaciones para garantizar el control de uno de los enclaves militares más importantes del mundo.