Washington desplegó una ofensiva diplomática para frenar la expansión tecnológica de Beijing en el hemisferio occidental, con foco en instalaciones de riesgo estratégico.
El canciller pakistaní sostuvo frente al Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto formulado junto al gigante asiático para promover la estabilidad en la región.
El secretario de Estado de Estados Unidos reconoció que las negociaciones con Irán tienen puntos sin resolver. Mientras, las fuerzas militares aún mantienen operaciones activas.
La Guardia Revolucionaria Islámica señaló que, ante la eventual reanudación de ofensivas por parte de Estados Unidos, ampliarían el conflicto que hoy golpea a Oriente Próximo.
El gobierno estadounidense impuso castigos económicos contra el juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil a cargo de la causa del intento de golpe de Estado.