Después de dos años de investigación, el Comité Selecto sobre la Pandemia de Coronavirus de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, de mayoría republicana, publicó el 4 de diciembre de 2024 un informe final de más de 500 páginas que reabrió el debate sobre el origen del COVID-19. El documento difundido recientemente por Donald Trump concluye que la hipótesis del “lab leak” (fuga de laboratorio) es la explicación más probable de la pandemia y acusa a China de haber ocultado información clave.
Ese informe, elaborado antes de que Donald Trump volviera a la Casa Blanca, fue retomado en su sitio oficial bajo el título “Lab Leak: The True Origins of COVID-19”, convirtiéndolo en parte de su relato oficial sobre la pandemia.
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La hipótesis del origen: ¿accidente de laboratorio o mercado de Wuhan?
El informe sostiene que la evidencia a favor de un origen natural del virus —es decir, un salto de un animal a un humano en el mercado de mariscos de Wuhan— es “tenue”. Según el documento, no se identificó ningún animal infectado en ese mercado ni en su cadena de suministro, algo que sí ocurrió en brotes anteriores como el SARS de 2002 o el MERS de 2012.
En cambio, remarca que Wuhan alberga el principal laboratorio chino de investigación sobre coronavirus, con antecedentes de investigación de “ganancia de función” (gain-of-function, experimentos que modifican virus para volverlos más transmisibles o patógenos) realizada, según el reporte, con niveles de bioseguridad inadecuados. También cita el hallazgo de que investigadores del Instituto de Virología de Wuhan habrían tenido síntomas compatibles con COVID-19 en el otoño de 2019, meses antes de que se detectaran los primeros casos oficiales.

El informe de Estados Unidos señala directamente al gobierno chino, a agencias del gobierno de EE.UU. y a parte de la comunidad científica internacional como responsables de haber buscado encubrir los hechos sobre el origen de la pandemia.
COVID-19: el artículo científico que buscó “descartar” la fuga de laboratorio
Uno de los ejes centrales del informe es el análisis del paper “The Proximal Origin of SARS-CoV-2”, publicado en Nature Medicine en marzo de 2020 y usado durante años por funcionarios de salud pública y medios de comunicación para desacreditar la teoría del lab leak.
Según correos electrónicos citados en el informe, los propios autores del estudio, entre ellos Kristian Andersen y Andrew Rambaut, habrían reconocido en privado, semanas antes de la publicación, que la evidencia científica no alcanzaba para descartar el origen en laboratorio y que buscaban “no distinguir” entre evolución natural y una posible fuga accidental para evitar acusar a China. El comité concluye que ese artículo fue impulsado por Anthony Fauci, entonces director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), con la intención de reforzar la narrativa de un origen natural del virus.
El informe también documenta la participación de Francis Collins, entonces director de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), y de Jeremy Farrar, del Wellcome Trust, en el proceso de redacción del paper, así como preocupaciones expresadas internamente sobre el impacto que una acusación a China podría tener en la “armonía internacional” y en la ciencia.
EcoHealth Alliance y el financiamiento de la investigación en Wuhan
Otro capítulo del informe apunta contra EcoHealth Alliance, la organización sin fines de lucro dirigida por Peter Daszak, que canalizó fondos de los NIH hacia investigación de ganancia de función en el Instituto de Virología de Wuhan. Según el reporte, EcoHealth no informó a tiempo a los NIH sobre un experimento considerado peligroso y habría entregado información engañosa sobre la ubicación física de muestras financiadas por EE.UU. para lograr la reinstalación de una subvención.

Además, según el comité, obstruyó la propia investigación del Congreso, entre otras cosas presentando documentos alterados y evitando responder preguntas bajo la excusa de “inmunidad diplomática”.
El Departamento de Justicia, de acuerdo al informe, llegó a convocar un gran jurado penal para investigar el origen del COVID-19 vinculado a estos hechos.
Las fallas que rodean a la gestión de Joe Biden y Anthony Fauci
La parte más dura del documento, y la que hoy más repercusión política tiene, es la que describe cómo, ya bajo la presidencia de Joe Biden, distintas agencias federales en Estados Unidos habrían trabado la investigación del Congreso en lugar de colaborar con ella.
El comité concluye que el HHS de la administración Biden “deliberadamente ofuscó evidencia” que podía incriminar o incomodar a funcionarios de salud pública de alto rango. Entre los puntos que respaldan esa acusación:
- En casi dos años, el HHS entregó apenas 14.799 páginas de documentos vinculados al origen del COVID-19, mientras que un único pedido de acceso a la información (FOIA) centrado solo en la cuenta de correo de David Morens arrojó más de 30.000 páginas.
- Buena parte de lo entregado al Congreso eran artículos periodísticos públicos ya disponibles, no documentación interna relevante.
- El ritmo de entrega de documentos se fue reduciendo con el tiempo, hasta detenerse por completo en septiembre de 2024.
- Los documentos enviados al Congreso llegaron con más partes tachadas (redactadas) que los mismos documentos obtenidos por pedidos de acceso a la información realizados por particulares, algo que el informe señala como ilegal, dado que la ley de FOIA no autoriza a limitar lo que se entrega al Congreso.
- El HHS instruyó a varios de sus funcionarios, incluido David Morens, a limitar sus respuestas en las entrevistas con el comité, algo que los legisladores calificaron de intento de interferir con el derecho legal de los empleados federales a testificar ante el Congreso.

El caso más grave que documenta el informe es el de David Morens, asesor científico senior de Anthony Fauci en el NIAID. La Casa Blanca afirma que obstruyó la investigación, habría faltado a la verdad ante el Congreso en más de una ocasión y compartió información no pública sobre procesos de subvenciones del NIH con Daszak.
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Otros acusaciones del informe sobre el impacto en Estados Unidos
Más allá del origen del virus y la obstrucción del HHS, el reporte incluye capítulos sobre:
- Fraude en programas de ayuda económica: más de 64.000 millones de dólares perdidos por fraude en el Programa de Protección de Cheques de Pago (PPP) y más de 191.000 millones en fraude vinculado al seguro de desempleo ampliado.
- Cierre de escuelas: el comité concluye que las clausuras prolongadas de escuelas durante la pandemia tendrán un impacto duradero en una generación de estudiantes.
- Máscaras y distanciamiento social: el informe cuestiona la base científica de la recomendación de “mantener 6 pies (1,8 metros) de distancia”, señalando que, según testimonio del propio Fauci, esa cifra “simplemente apareció” sin sustento claro.
- Nueva York y Andrew Cuomo: el excomité también concluyó que el entonces gobernador Andrew Cuomo incurrió en mala praxis médica al obligar a los geriátricos a aceptar pacientes con COVID-19, y que su administración ocultó la cifra real de muertes en esas instituciones.
En 2025, ya con Trump en el poder, la Casa Blanca publicó su propia síntesis del informe bajo el nombre “Lab Leak: The True Origins of COVID-19”. Es importante remarcar que se trata de una pieza de comunicación política del Poder Ejecutivo que retoma y difunde las conclusiones de un informe legislativo previo, no de una investigación nueva realizada por la administración Trump.




