Inicio Blog Página 220

A un año de la barbarie: ¿cómo se gestó la masacre de Hamas en Israel?

La operación “Inundación de Al-Aqsa”, perpetrada por Hamas el 7 de octubre de 2023, fue una acción minuciosamente planificada por el grupo terrorista. De acuerdo con la reconstrucción realizada posteriormente por The New York Times, agencias militares y el servicio secreto de Israel conocían las intenciones del grupo palestino desde hacía más de un año, y hasta le habían dado un nombre en código a este osado plan: “Muro de Jericó”.

Las fallas de seguridad en los controles fronterizos con la Franja de Gaza permitieron a los terroristas palestinos penetrar en territorio israelí. Participaron en la ejecución de estos ataques unos 1.200 milicianos. Tal como documentó la ONG Human Rights Watch, se cometieron ejecuciones y actos de violencia sexual, mutilación y despojo de cuerpos, uso de rehenes como escudos humanos, saqueo y pillaje en las propiedades atacadas.

Además de las Brigadas Qassam, brazo armado de Hamas, participaron de este macabro plan la Yihad Islámica y miembros de otras tres organizaciones palestinas: el Frente Democrático para la Liberación de Palestina, el Frente Popular para la Liberación de Palestina y las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, este último asociado a Fatah, el partido que lidera la Administración Nacional Palestina (ANP).

Se cometieron ejecuciones y actos de violencia sexual, mutilación y despojo de cuerpos, uso de rehenes como escudos humanos, saqueo y pillaje en las propiedades atacadas.

El inicio de una jornada sangrienta

Todo comenzó en horas de la madrugada del día posterior al cierre de la fiesta del Sucot o de las Cabañas, que recuerda los 40 años que el pueblo judío pasó en el desierto tras liberarse de la esclavitud en Egipto. Alrededor de las 6:30 empezaron a caer en territorio israelí los primeros cohetes disparados desde la Franja de Gaza, que fueron el punto de partida de una jornada espeluznante.

En ese mismo momento, con excavadoras y explosivos, miembros de Hamas destruyeron partes del muro perimetral que separa a Gaza de Israel. Mediante el uso de drones, Hamas atacó también las torres de vigilancia y sus células formadas por varios hombres comenzaron a ingresar con motos, automóviles y camiones. Otros lo hicieron con paracaídas impulsados por motores.

Hamas perpetuó aberrantes crímenes contra mujeres y niños israelíes.

Los principales ataques de Hamas

Los mayores ataques fueron los que se dirigieron a los jóvenes que participaban del festival de cine Supernova en Re’im, donde fueron asesinadas 364 personas; y a los kibbutzim, comunidades agrícolas cercanas a la frontera con Gaza. Entre estos últimos, la peor matanza ocurrió en el kibbutz Be’eri, donde penetraron 340 terroristas, que asesinaron a 101 habitantes y secuestraron a otros 30, de los cuales once aún siguen cautivos, según información de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Otros kibbutz particularmente golpeados fueron Kfar Azza, con 64 víctimas fatales, y Nir Oz, con 46 muertos.

En la base militar de Nahal Oz, por su parte, fueron asesinados 66 soldados israelíes. Según los investigadores, para ingresar, los terroristas utilizaron una sustancia tóxica, que aparentemente fue arrojada desde la entrada del edificio que albergaba el centro de mando. Los terroristas consiguieron acceder al recinto con al menos seis vehículos blindados y tomaron como rehenes a cinco jóvenes mujeres que prestaban servicio allí.

Hamas asesinó a más de 1.300 personas, hirió a otros 3.300. Al día de la fecha 101 permanecen secuestrados, 9 de ellos son argentinos.

Otras dos localidades que sufrieron el embate de Hamas fueron Sderot, donde hubo 51 muertos, y Ofakim, con 53 víctimas fatales. La primera de ellas, ubicada a menos de un kilómetro de la frontera norte de Gaza, estuvo casi seis meses deshabitada, y recién en marzo de 2024 sus habitantes comenzaron a retornar a sus hogares. La segunda, a 25 kilómetros de Gaza, fue el centro urbano más distante atacado en el marco de esta campaña terrorista.

Por su parte, de acuerdo al listado oficial del gobierno israelí, hubo 36 víctimas de los terroristas en Ashkelon y 27 en Beersheba. También hubo 19 muertos en la playa Zikim, en la que también ingresaron los terroristas de Hamas con una embarcación y desataron una masacre.

7/10: un aniversario para reafirmar nuestro compromiso con la humanidad

El sábado 7 de octubre de 2023, el mundo se vio sacudido por noticias aterradoras que llegaban desde nuestra querida Israel. En horas de la madrugada, terroristas del grupo Hamas se infiltraron en el país, sorteando distintos pasos fronterizos de la franja de Gaza, y atacaron despiadadamente a los pobladores de los kibbutzim vecinos y a una multitud de jóvenes que participaban de una fiesta electrónica que celebraba la paz y la convivencia. Dieron rienda suelta a una barbarie repleta de odio y muerte. 

Los actos cometidos por estos terroristas mostraron una crueldad y un sadismo pocas veces vistos en la historia. Al ensañamiento contra niños, adolescentes y ancianos, y a la violencia sexual contra las mujeres, se sumó la mutilación de los cadáveres y la destrucción de las viviendas, atacadas con lanzallamas y explosivos.

Lo que vivimos hace un año fue una acción criminal sangrienta contra ciudadanos israelíes y de otras nacionalidades, como pocas veces se ha visto desde la Shoah. Al igual que los nazis en sus campos de exterminio, los terroristas de Hamas eligieron como blanco a civiles indefensos, que se disponían a celebrar una festividad tradicional junto a sus seres queridos. Estos actos de salvajismo demostraron que la destrucción del Estado de Israel no es una consigna meramente declamativa del régimen iraní y sus asociados en Medio Oriente y en otras latitudes. Todos ellos están decididos a cumplir su amenaza.

La masacre perpetrada por Hamas no fue solo un ataque al pueblo de Israel. Fue un atentado contra la humanidad en su conjunto, como lo expresé públicamente a los pocos días de estos trágicos sucesos.

No caben medias palabras ni justificaciones de ningún tipo contra esta barbarie inhumana. Los gobiernos del mundo civilizado deben expresar –como en su abrumadora mayoría lo hicieron– una unánime condena.

Lamentablemente, algunos intentaron transformar a las víctimas en victimarios, pretendiendo influenciar a la opinión pública global y a algunos organismos internacionales con un claro discurso anti-Israel, que no es más que una de las nuevas formas de antisemitismo, apenas disimulada.

Como argentino, me siento orgulloso de que nuestra nación mantuviera su firme posición de repudio al accionar de Hamas, organización que fue incluida por el gobierno del presidente Javier Milei en el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), donde ya se encontraba Hezbollah.

Todavía hay 101 personas secuestradas en poder de los terroristas de Hamas. Entre ellos, hay nueve ciudadanos argentinos, dos de ellos menores de edad. Conmueve especialmente el caso del pequeño Kfir Bibas, quien tenía apenas ocho meses al momento de su secuestro y que ya ha pasado más tiempo de vida en cautiverio que en libertad. No podemos permanecer en silencio ante la sinrazón. No podemos naturalizar esta situación atroz, violatoria de los derechos humanos más esenciales.

Ante la vulneración de su soberanía por fuerzas que representan una amenaza a la seguridad de su población, el Estado de Israel ha ejercido, y continúa haciéndolo, su derecho a la legítima defensa. Las Fuerzas de Defensa de Israel deben hacer frente no solo a los terroristas de Hamas, sino también al accionar de Hezbollah, desde el Líbano, y a los Hutíes, desde Yemén, actuando todos ellos con el innegable apoyo político, militar, logístico y financiero del régimen iraní.

La comunidad internacional tiene que alzar la voz y condenar de manera unánime el accionar de la República Islámica de Irán y sus secuaces. Argentina sufrió en carne propia sus embates en el pasado y, al día de hoy, los máximos responsables de los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA siguen gozando de impunidad y paseando en libertad por las calles de Teherán y participando de actos oficiales en algunos países aliados.

Nada bueno surge de acciones como las que llevó a cabo Hamás. Al respecto, recuerdo las palabras que me dijera en persona el presidente Shimon Peres relacionadas con lo que Israel había aportado en materia de ciencia, tecnología e innovación para un mayor bienestar de la humanidad, en contraste con lo único que ha dejado el terrorismo internacional en todos estos años: tan solo muerte y destrucción.

Que este primer aniversario del ataque del 7 de octubre no quede como una página triste y dolorosa más. Recordemos a las víctimas, reclamemos justicia por sus familias y por todos nosotros, y exijamos el pronto regreso a casa de quienes aún permanecen cautivos. Pero, por sobre todo, entendamos que lo que está en juego son los principios y valores de la humanidad, y eso es lo que debemos defender sin medias tintas.
Sé que el pueblo israelí, como en otras trágicas oportunidades, saldrá adelante con la energía, el compromiso y la fe que lo caracteriza. Desde acá, reiteramos nuestro pedido de justicia y expresamos nuestra solidaridad con todas las víctimas y sus familias.

“La guerra de Malvinas está hipersimplificada en Argentina”

Desde hace décadas, Rosana Guber viene desarrollando un trabajo científico constante en torno a uno de los temas que más pasiones despierta en Argentina: Malvinas. Hacemos especial hincapié en el adjetivo científico, porque eso es lo que la distingue de la mayoría de los que abordan ese mismo campo de estudios. 

Desde su disciplina, la antropología social, inició sus trabajos a fines de los 80 enfocada en la figura de los conscriptos que participaron en la guerra. Luego, se centró en los pilotos de la Fuerza Aérea, más específicamente en los pilotos de los aviones Skyhawk A-4B; y, más tarde, hizo foco en sus pares de la aviación naval, en el marco de un trabajo que abordaba el accionar de los hombres de la Armada en la guerra. 

Guber encabeza una investigación sin precedentes en el ámbito académico nacional (Foto: Fernando Calzada)

Guber -que recibió el premio Konex Platino en la categoría Arqueología y Antropología en 2016-, se centra en el estudio de las fuerzas terrestres y ​dirige el proyecto “Los rostros y la sabia de la guerra de Malvinas”

Al frente de un equipo interdisciplinario, que incluye arqueólogos, historiadores y militares, la doctora en Antropología Social analiza el mando y la logística en las batallas de monte Longdon y Tumbledown, una investigación sin precedentes en Argentina, solo comparable al histórico Informe Rattenbach.

Malvinas y una investigación sin precedentes

-¿Por qué pensás que en 42 años no hubo una investigación de este estilo? ¿Por limitaciones materiales, falta de interés académico o político? 

-Hay un poco de todo. Los británicos tienen un largo camino recorrido en materia de historiadores de guerra, porque todas las generaciones tienen su guerra. Lo toman como un campo de indagación que no afecta el prestigio del Estado británico; entonces, la gente puede investigar. Acá no fue así

Lo que pasó fue que Malvinas sirvió para hablar de otras cosas: del prestigio del Ejército, de si los combatientes hicieron o no lo que tenían que hacer, o si fue una extensión de los campos clandestinos de detención. 

La doctora en Antropología Social analiza el mando y la logística en las batallas de monte Longdon y Tumbledown (Foto: Fernando Calzada)

Esto generó varias cosas: de un lado, unos dicen “fueron héroes”. Entonces, si son héroes, son eso y punto. Imagen definida y predeterminada. El bronce. Del otro lado, los califican como chicos que fueron y pelearon heroicamente, pese a sus suboficiales y oficiales que los tenían todo el tiempo estaqueados y muertos de hambre. Esta es la versión más habitual en los académicos universitarios. 

Entonces, en ambas categorías, ya están las respuestas. No se necesita hacer investigación ahí. Ya está todo dicho. Es más, en estas caracterizaciones no son necesarios los británicos, sobran, porque lo que se termina dirimiendo es una cuestión nuestra. Es una cuestión entre argentinos.

-¿Qué problema genera esta dualidad en la tarea del investigador?

El problema es que vas a repetir lo que está dicho, porque, si no, estarías atentando contra el statu quo de la interpretación de Malvinas. ¿Cómo hacés para interrogar y transformar a la guerra en un problema de conocimiento, si no tenés discusión ni debate? Hablás de la guerra y lo único que tenés que hacer es describir lo que pasó. 

Tomás un testimonio, tomás otro -como sucede con tantos libros autobiográficos y de testimonios que hay, en los que se describen las cosas puntuales de lo que cada uno vivió-, pero para integrar todo esto hace falta un montón de conceptos y mucho debate teórico. Esto es lo que no hay sobre Malvinas, y es grave. ¿Cuál es la implicancia de lo que pasó en Malvinas? ¿Qué dice Malvinas de la Argentina? ¿Qué dice Malvinas de la sociedad y del Estado argentinos? 

-¿Cómo desarrollaste tus trabajos?

-De una manera muy solitaria, porque en Ciencias Sociales no se trabajó el tema. Se trabaja la memoria de la guerra en las escuelas, la identificación de los restos, la cuestión de los monumentos funerarios, las conmemoraciones, pero… ¿y la guerra? No está

Tan es así, que cuando fue el concurso que derivó en el libro Mar de guerra, el único proyecto que se presentó sobre la guerra fue nuestro. Y eran ochenta proyectos subsidiados. No había ni uno de la guerra. Claro, la otra cuestión es que para poder estudiar la guerra se necesita conocer de guerra y de la actividad militar. 

-Ahora, esto también habla de las Fuerzas Armadas, que tampoco encararon estudios.

-Las Fuerzas Armadas trataron de preservar el prestigio o de no mover mucho el agua. Dicho literalmente, “para que no caigan todos en la volteada”, porque hubo gente que hizo las cosas bien. Pero las Fuerzas pueden estar objetadas.

-Nombraste el caso de los británicos, ¿hay otros países que hagan historia militar sin concesiones?

Estados Unidos va al hueso. Son muy críticos, porque saben que es la única forma de mejorar. Se ve en las películas, donde hay personajes que son obcecados, necios, y son jefes. Lo que no se entiende es por qué nosotros deberíamos ser perfectos. A menos sea por razones políticas de callarse la boca y no hablar del tema… Pero lo cierto es que esto le hizo mal, no solamente al campo de investigación sobre la guerra de Malvinas, sino a la Argentina en general, porque estamos todavía discutiendo cuestiones viejas.

-Es como que la sociedad no termina de procesar ciertas cosas.

-Sí, y no cicatrizan. “No quiero saber, dejalo”, “¿para qué vas a remover?”, “no quiero mierda”, “para qué te vas a meter en eso, ya pasó”, son todos dichos muy habituales. 

En el lugar de los hecho: la sensación de recorrer Malvinas

-Después de tantos años de trabajar en la temática Malvinas, ¿qué plus te dio estar efectivamente en el lugar? 

-En antropología hacemos lo que se llama “trabajo de campo”, que, dicho muy someramente, es estar ahí, donde está la gente. Malvinas es un evento de 1982. Yo no estuve en una cabina de un avión A-4, porque el A-4 lleva una sola persona y no puedo pilotearlo. Tampoco estuve en el crucero Belgrano. Pero donde sí podía estar era en las islas. ¿Para qué sirve estar? Para ver los espacios con el ojo de las personas que estuvieron ahí, entender el ambiente donde ellos estuvieron y que fue visto por ellos de una manera que no es la de un turista. 

El trayecto que hacíamos para ir a Longdon era el trayecto que hacían los soldados cuando iban a buscar comida. Tres horas de caminata, más otra media hora llegar para llegar Moody Brook. Da un sentido y una dimensión de lo que podía hacerse y lo que no, una la lógica ambiental de lo que había pasado. 

-¿Es posible para un antropólogo despojarse de sus propias subjetividades para abordar el objeto de estudio? Más aún en este caso, que cala tan hondo en el sentir argentino.

-Nos despiertan sentimientos a nosotros también, porque somos personas. Además, en este caso fuimos con veteranos de guerra, a los que también se les despertaban sentimientos. Pero la subjetividad está, ¿no?, por ser argentinos, por estar allá, por haber sido contemporáneos. Me doy cuenta de que en mi primera etapa profesional, en el año 89, 90, 91 y 92, en la que trabajé con exsoldados -muchos de los cuales combatieron en estos montes-, había unas cuantas cosas que no entendía

Ahora, verlos en su función militar y llegar al lugar donde ellos estuvieron es muy impresionante, te pega en la nariz. Es realmente como un pared de realidad contra la que chocás: esto sucedió, tal hecho se dio acá. Además, a grandes rasgos, el lugar se conserva tal cual. Es un trabajo que también impone una gran responsabilidad, por los que fueron, por los que no volvieron y por la descendencia, por quienes no fueron contemporáneos de la guerra. La guerra está hipersimplificada en Argentina

Guber estuvo junto a su equipo recorriendo zonas de combate como el mente Longdon (Foto: Fernando Calzada)

¿Por qué fue que elegiste Malvinas como objeto de estudio?

-Lo elegí en 1986 o 1987, cuando decidí irme a estudiar a Estados Unidos. Teníamos que poner en qué trabajaríamos. Lo que me llamó del tema es que, como contemporánea, no entendía qué es lo que había pasado

Hay gente que cuando digo esto se ofende y me dice: “¿Cómo que no entendías lo que pasó? Fuimos a recuperar algo nuestro”. Sí, es verdad, pero al mismo tiempo los que recuperaban algo nuestro, tan largamente ansiado, era un sector político-militar que tres días antes, el 30 de marzo, había tenido la primera manifestación realmente importante en contra del régimen [N. de R.: se refiere a la marcha “Paz, pan y trabajo”, encabezada por la CGT Brasil de Saúl Ubaldini]. 

En ese entonces, yo no tenía relación con el mundo militar, no entendía por qué hacían lo que hacían, qué pasaba con la gente y qué pasó después que volvieron. Yo sabía de la manifestación, fui a la manifestación, y después fui también a la plaza y escuchaba: “Galtieri, borracho, mataste a los muchachos”. Yo no entendía nada, me acababa de recibir, mucha gente no lo entendió y, probablemente, todavía no entendemos qué pasó. Entonces pensé en trabajar con un hecho que unió a todos los argentinos y que después terminó desuniéndolos

Hacer preguntas al pasado

-Volviendo al proyecto, ¿de dónde surge el nombre “Los rostros y la savia de la guerra de Malvinas”?

-”Los rostros” viene de “El rostro de la batalla”, la obra de John Keegan en la que trata de reconstruir tres batallas (Agincourt, Waterloo y el Somme) desde el punto de vista de sus distintos tipos de combatientes y sus localizaciones. Es una mirada mucho más cruda y cruel, pero la guerra es eso. Y lo de la savia es el título de “La savia de la guerra: la logística del conflicto armado”, de Julian Thompson, veterano inglés de Malvinas. 

Restos de un helicóptero que participó en la guerra de Malvinas (Foto: Fernando Calzada)

¿Por qué elijo a dos británicos para titular el proyecto? Primero, porque es una manera de insertarnos en una tradición de estudios de la guerra que no hay acá, que es lo que hablamos al principio. En segundo lugar, este proyecto iba a ser binacional. Íbamos a trabajar con británicos en las discusiones de la forma de comprender los combates. Después, por diversas razones, no ocurrió. 

-¿Creés que va a haber un cierre para el tema de Malvinas en algún momento?

No, por ahora. Hay muchas razones por las que esto va a seguir. Una es que no hay una finalización del diferendo. Esto pone todo en una zona gris que es permanentemente avivada por distintos intereses: isleños, británicos y argentinos. Los británicos no quieren que se hable del tema, pero los isleños siguen hablando de la cuestión. 

La otra cosa es que un hecho como este, con tantos muertos y que, además, es un evento único en la historia argentina contemporánea, realmente abre muchísimas preguntas. Preguntas que, para ser respondidas, primero tienen que ser planteadas. Lo más importante de una investigación es el planteo de la pregunta de investigación. Entonces, todo el trabajo que estamos haciendo va a empezar a contestar alguna cosa, pero siempre dentro de un debate. A los hechos del pasado siempre se les pregunta de nuevas maneras, porque los distintos presentes lo miran de nuevas formas. 

Atucha I, fuera de servicio hasta 2027: ¿qué implica la extensión de vida de la central nuclear?

La central nuclear Atucha I, una instalación pionera en toda América Latina, salió de servicio el 29 de septiembre de 2024. En los próximos 30 meses, se completarán los trabajos necesarios para su extensión de vida. Con esta parada programada, la operadora Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) cumple los compromisos asumidos ante la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), lo que permitirá prolongar la operación de esta infraestructura clave del sector energético por otros 20 años.

En rigor, la licencia original de operación de Atucha I se completó en marzo de 2018, tras 32 años de operación a plena potencia. Sin embargo, una enmienda aprobada por la ARN permitió extender el funcionamiento de la central por cinco años adicionales, durante los cuales se inició la primera etapa de revisión de las instalaciones para preparar la parada prolongada de reacondicionamiento.

La central nuclear Atucha I es la primera instalación de este tipo construida en toda América Latina.

Una de las obras ejecutadas en ese período fue la construcción del edificio de almacenamiento en seco de los elementos combustibles (ASECQ-I), que se completó en agosto de 2022. En este edificio nuevo se instalaron 316 silos que permiten albergar 2844 elementos combustibles, tal como se denominan las barras de uranio natural que alimentan la central.

El diseño de la ingeniería conceptual de la planta estuvo a cargo de la Comisión Nacional de Energía Atómica (OIEA), que sirvió de base para que la empresa Conuar produjera la ingeniería de detalle y la construcción de las unidades de almacenamiento y los silos.

Rumbo al segundo ciclo de vida de Atucha I

Durante la parada de reacondicionamiento de Atucha I, se realizarán las tareas de mantenimiento, inspecciones y mejoras de seguridad necesarias de cara al segundo ciclo de vida de la central. Entre los compromisos asumidos por NA-SA, se encuentran la actualización del sistema de protección del reactor, así como el sistema de filtros para prevenir accidentes por pérdida de refrigerante.

La parada programa de reacondicionamiento permitirá extender la vida de Atucha I hasta 2046.

En otro orden, en octubre de 2023, NA-SA presentó a las autoridades del Ministerio del Ambiente de la provincia de Buenos Aires el estudio de impacto ambiental con miras a la extensión de vida de la central. Fue elaborado por el Instituto Nacional del Agua (INA), con la participación del Centro de Desarrollo y Asistencia Tecnológica (Cedyat), que contaba con la experiencia del estudio de impacto ambiental para el nuevo ciclo de operación de la Central Nuclear Embalse en 2016.

Por su parte, entre febrero y marzo de este año, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) desarrolló una misión SALTO en Atucha I. Así se conoce, por su sigla en inglés, a la verificación in situ de las “condiciones de seguridad para la operación a largo plazo” de las centrales nucleares.

El predio de la central nuclear, que alberga las centrales Atucha I y II, en la localidad bonaerense de Lima.

El proyecto permitirá que Atucha I opere durante 20 años más, asegurando su aporte a la matriz energética nacional y promoviendo el desarrollo de capacidades técnicas que posicionen a Argentina en el mercado global de servicios nucleares”, afirmó el presidente de NA-SA, Alberto Lamagna.

Cártel de Sinaloa: la historia de la banda criminal más longeva de México

El Cártel de Sinaloa es una de las organizaciones criminales más peligrosas y que más ha afectado en cuanto al narcotráfico se refiere a lo largo de América Latina. Desde maneras “innovadoras” para transportar la droga hasta el ascenso de figuras reconocidas de las actividades delictivas, la banda criminal de Sinaloa supo dejar su huella y sigue siendo un actor de peso para el narcotráfico. 

El Cártel de Sinaloa hizo actividades delictivas que han causado terror en distintas regiones de México.

Los inicios del Cártel de Sinaloa 

Como su nombre lo indica, el Cártel nace en el estado de Sinaloa en México, una región históricamente conocida por la producción de marihuana y amapola

En la década del 80, cuando comenzó, el grupo criminal formaba parte de la Federación, un conglomerado de varias bandas delictivas que trabajaban en conjunto para controlar la ruta del narcotráfico. 

Todo esto ocurrió cuando el negocio del tráfico de drogas estaba consolidando a México como punto clave hacia Estados Unidos, en donde había una alta demanda de cocaína.

Miguel Ángel Félix Gallardo, también conocido como “El Padrino”, era el actor principal de la Federación.

En este período inicial, el actor principal de la Federación era Miguel Ángel Félix Gallardo, a quien apodaron “El Padrino” y lideraba el Cártel de Guadalajara. Sin embargo, en 1989 esta unión se disolvió y de esa ruptura nació el Cártel de Sinaloa liderado por miembros como Joaquín “El Chapo” Guzmán, Ismael “El Mayo” Zambada y Héctor “El Güero” Palma. 

Luego, durante toda la década del 90 y los años 2000, la organización criminal empezó a consolidar su poder. Expandió su grupo y sus alianzas, y ampliaron las rutas migratorias para trasladar droga a distintos puntos de la región. “El Chapo” Guzmán hizo conocido su nombre por la habilidad de escapar de las autoridades y ser el director de la expansión de la organización. 

Guzmán supervisó el desarrollo de una red de túneles que se hizo bajo la frontera entre México y Estados Unidos, lo cual fue una herramienta fundamental para el traslado de grandes cantidades de droga, entre cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana. 

El Cártel de Sinaloa también incursionó en el tráfico de armas, la extorsión y el lavado de dinero, convirtiéndose en uno de los grupos más peligrosos de la región. 

El Ejército mexicano combatiendo contra el narcotráfico en Sinaloa.

Rivalidades, tensión y la caída de “El Chapo” Guzmán

Sin embargo, no solo tuvieron problemas con las autoridades y afectaron a civiles inocentes, sino que también comenzaron una guerra con otras bandas criminales. A principios de los 2000, mantenían una violenta rivalidad con el Cártel de los Zetas y el Cártel de los Beltrán Leyva

Se acusó a “El Chapo” Guzmán de traición luego de que Alfredo Beltrán Leyva fuera capturado en 2008. Los hermanos Beltrán Leyva sospecharon en ese entonces que Guzmán había entregado a su hermano a las autoridades. Desde entonces, El Chapo fue visto como un enemigo y se desataron guerras civiles, llenas de violencia en las calles de México y con asesinatos de por medio.

Además, en 2006, el gobierno mexicano le declaró la guerra al narcotráfico y hubo un aumento considerable de violencia en la región como consecuencia de los intentos por detener a los grupos como el Cártel de Sinaloa. 

Joaquín “El Chapo” Guzmán capturado en 2016 luego de fugarse de la cárcel.

Si bien no fue fácil, “El Chapo” Guzmán fue capturado en reiteradas ocasiones. La captura definitiva fue en 2016, ya que en 2015 se fugó de la prisión de máxima seguridad del Altiplano, a través de un túnel construido bajo su celda. 

En 2017 fue extraditado de Estados Unidos y en 2019 condenado a cadena perpetua, además de 30 años por violencia con armas y otros 20 años más por lavado de dinero. En la actualidad, se encuentra en la cárcel ADX Florence.

Cómo es la actualidad de El Cártel de Sinaloa

Con  la caída de “El Chapo”, “El Mayo” Zambada continuó al frente de la organización. Además, la participación de los hijos de Guzmán, Iván Archivaldo Guzmán, Jesús Alfredo Guzmán y Ovidio Guzmán, jugaron un papel protagónico en los años siguientes. Sin embargo, los “Chapitos” y “El Mayo” han tenido sus diferencias, generando tensiones y discrepancias en el grupo. 

Los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán continuan liderando la banda criminal.

Hoy en día, el Cártel de Sinaloa sigue siendo una de las organizaciones criminales más poderosas. Se estima que controla grandes porciones del tráfico de drogas desde México hacia Estados Unidos y otras partes del mundo. El grupo mostró una gran capacidad de adaptación al diversificarse en la producción y tráfico de fentanilo, una droga sintética altamente adictiva.

A pesar de la presión internacional y las acciones del gobierno mexicano y estadounidense, el Cártel de Sinaloa sigue operando con una fuerte capacidad logística, utilizando desde rutas terrestres hasta túneles, junto con rutas marítimas y aéreas para el tráfico de drogas. Su influencia también sigue siendo importante en regiones rurales de México, donde tiene vínculos profundos con comunidades locales que dependen económicamente de la producción de drogas.

Kamala Harris o Donald Trump, ¿qué indican las principales encuestas en EE.UU.?

Después del debate presidencial entre Kamala Harris y Donald Trump, y una serie de confrontaciones en redes sociales, el resultado de las elecciones en Estados Unidos es incierto, según las encuestas. 

El próximo martes 5 de noviembre la demócrata y el republicano serán los protagonistas del “Día D” en la carrera por llegar a la Casa Blanca. A un mes de las elecciones, no se sacan ventajas y es la antesala de uno de los comicios más movilizantes de los últimos años.

Último mes de campaña en Estados Unidos 

El año electoral en Estados Unidos estuvo más que convulsionado. Las confrontaciones entre Donald Trump y el actual presidente Joe Biden finalizaron con la renuncia del demócrata a la posibilidad de reelección. Las dudas que se generaron en torno a la falta de idoneidad que tendría para continuar en el cargo por las lagunas mentales, traspiés discursivos y titubeos que protagonizó, lo hicieron desistir.

El presidente Joe Biden le dio su respaldo a su compañera de gestión Kamala Harris mientras Donald Trump venció sin objeciones a sus rivales en la interna republicana.

La vicepresidente Kamala Harris se hizo con la candidatura del Partido Demócrata tras semanas de incertidumbre y dudas sobre su figura. Esta decisión, puertas adentro, le permitió a la fuerza política gobernante mejorar su posicionamiento. El financiamiento a la campaña de la californiana y las principales encuestas arrojaron resultados ampliamente superiores a lo que reflejaba Biden en la víspera del abandono de la carrera presidencial.

Los conflictos en Ucrania y Medio Oriente y otros temas de coyuntura como la competencia con China y la migración protagonizaron casi en su totalidad el contenido de la campaña electoral. Los dos intentos de asesinato de Trump radicalizaron las disputas entre los partidos mayoritarios de Estados Unidos y enrarecieron el clima de cara a las últimas semanas.

¿Qué dicen las principales encuestas?

A un mes del martes 5 de noviembre, fecha establecida para las elecciones, las mediciones de medios y encuestadoras arrojan una paridad casi generalizada. El New York Times analizó a los candidatos en los siete Estados más importantes sin afiliación histórica hacia los demócratas o los republicanos.

El medio neoyorquino midió a Harris y Trump en Carolina del Norte, Pensilvania, Georgia, Nevada, Michigan, Wisconsin y Arizona. En la totalidad de las jurisdicciones hay una igualdad sumamente marcada, donde la mayor diferencia es de dos puntos porcentuales, como es en el caso de Arizona en favor de Trump y Wisconsin en apoyo a Harris.

Las elecciones en Estados Unidos son las más polarizadas e igualadas de los últimos años y las encuestas no dan un claro ganador.

Emerson College Polling realizó una encuesta del 29 de septiembre al 1 de octubre sin filtros geográficos. El reporte indicó que el 50% votará a Kamala Harris mientras que el 48% apoyará a Donald Trump. El 2% restante se divide entre el voto a otro candidato o la indecisión por parte del electorado.

Por otro lado, Susquehanna Polling & Research analizó el mismo período, aunque se desmarcó del resto de encuestadoras. Con el 49% de los votos y cinco puntos porcentuales que la distancian de Trump, Kamala Harris sería la primera presidente mujer de los Estados Unidos.

¿Cómo es el sistema de votación en Estados Unidos?

Los ciudadanos estadounidenses no votan directamente a los candidatos, sino que lo hacen a través del Colegio Electoral. Este organismo está compuesto por 538 electores provenientes de los 50 Estados y Washington D.C. El número asignado depende del total de representantes que cada entidad subnacional tenga en el Congreso y a su vez de la cantidad de población residente.

California con 55, Texas con 38 y Florida y Nueva York con 29 son las cuatro jurisdicciones claves de cada elección. Aportan 171 de los 270 electores necesarios para obtener la mayoría necesaria. Para que un candidato obtenga cada Estado basta con que reciba más votos que el resto de los contendientes.

El Colegio Electoral le asigna a cada entidad subnacional un número de electores vinculado a los representantes en el Congreso.

En la votación de 2020, 231.884.208 estadounidenses estaban habilitados para participar de los comicios y se registraron 158.209.978 votos válidos, componiendo el 66,6% de participación. Este año se espera que los números mejoren y se reduzca el ausentismo que marcó las elecciones cuatro años atrás debido a la pandemia del COVID-19.

Fechas clave para las elecciones presidenciales de Estados Unidos 2024

Las elecciones en Estados Unidos están pactadas para el 5 de noviembre, aunque los votos por correo iniciarán días antes. En las jornadas siguientes puede darse a conocer el virtual ganador entre Kamala Harris y Donald Trump y se espera que el Colegio Electoral respalde la tendencia con la publicación de sus resultados.

El 6 de enero de 2025 el Congreso realizará el conteo de los votos y certificará las actas presentadas por el organismo electoral. De transcurrir con normalidad, la hoja de ruta de las elecciones finalizará el 20 de enero con la asunción del nuevo presidente de los Estados Unidos.

¿Quién era Aziz Salha?, símbolo de la intolerancia que fue eliminado por Israel

En medio de semanas marcadas por las tensiones y la muerte de nombres clave para el conflicto en Medio Oriente, Israel consiguió eliminar a Aziz Salha. Vinculado a Hamás, el palestino formó parte de una turba que orquestó el linchamiento de los soldados israelíes Yosef Avrahami y Vadim Norzhic que llevó a su muerte en 2000.

El caso, si bien no está conectado directamente a la guerra que hoy tiene lugar en Medio Oriente, es recordado por evidenciar la intolerancia que caracteriza las disputas históricas entre Israel y Palestina.

Aziz Salha, la inmortalización de la Segunda Intifada

En otro de los momentos álgidos de la historia, Israel y Palestina mantenían una tensa calma a menudo interrumpida por hechos violentos y atentados. En el año 2000 tuvo lugar la Segunda Intifada, una oleada de violencia entre ambos pueblos que se desató tras visita del exministro de Defensa Ariel Sharon a la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar sagrado para el Islam que se encuentra en el Monte del Templo, la ubicación más sagrada para el judaísmo. Su paso había sido garantizado tanto por el gobierno israelí como por la Autoridad Nacional Palestina.

La Segunda Intifada fue la segunda oleada de violencia que duró desde 2000 hasta 2005 y dejó miles de muertos palestinos e israelíes.

Pese al acuerdo, su presencia fue considerada una ofensa por parte de los palestinos, la cual se dio 10 días más tarde de la conmemoración de la masacre de Sabra y Shatila en Beirut. Durante la ocupación y guerra civil de 1982, la capital del Líbano estaba bajo control israelí y Sharon como funcionario de Defensa fue responsabilizado por la muerte de cientos de refugiados palestinos.

La visita de Sharon a la Explanada ocasionó numerosas manifestaciones que derivaron en disturbios y en la represión de la policía israelí. En los primeros cinco días murieron 47 personas en Palestina y más de 1.700 resultaron heridas. Otros hechos involucraron el asesinato de personal de seguridad israelí y, a su vez, el ataque de colonos a aldeas palestinas.

El 12 octubre del 2000, los reservistas Yosef Avrahami y Vadim Norzhic cruzan por error a la ciudad palestina de Ramallah y son detenidos por la policía. Fueron trasladados a la comisaría, donde terminaron siendo golpeados y apuñalados hasta la muerte por una turba que se había congregado y luego irrumpió en el establecimiento.

Aziz Salha festejó la muerte de Avrahami y Norzhic con la turba autoconvocada y pasó un año para que fuera arrestado por las fuerzas israelíes.

Abdel Aziz Salha se dio a conocer al mundo por participar activamente en el asesinato de Avrahami y Norzhic y ser fotografiado con las manos ensagrentadas. Esta foto ilustró durante años la intolerancia y el odio que caracteriza el conflicto y fue símbolo de una época, opacada por la actualidad.

Israel respondió al crimen con bombardeos sobre los territorios palestinos en Cisjordania y Gaza, pero sin lograr resultados inmediatos para dar justicia a los familiares de los soldados.

Detención, intercambio de presos y muerte

Aziz Salha es detenido por las fuerzas israelíes en 2001 y sentenciado a prisión perpetua por el crimen. Fue exiliado a la Franja de Gaza 10 años más tarde producto de un intercambio de prisioneros: fue liberado junto a otros 1.026 palestinos a cambio del soldado Gilad Shalit.

En los años posteriores, fue apuntado por Tel Aviv por seguir alentado y organizando ataques contra objetivos judíos en Cisjordania, Judea y Samaria. Dentro de Palestina se le otorgó un rol de opinión sobre los asuntos israelíes y la problemática histórica de los dos Estados. 

El soldado Gilad Shalit fue trasladado a Israel tras uno de los intercambios de prisioneros más importantes del largo conflicto.

Sin embargo, no se considera que haya tenido un impacto mayor al crimen que realizó en el 2000 aunque estuvo afiliado a Hamás, el movimiento terrorista local que orquestó el atentado del 7 de octubre de 2023.

24 años más tarde, cerca del aniversario del asesinato de los reservistas Yosef Avrahami y Vadim Norzhic, fue alcanzado por un ataque aéreo. La confirmación de su muerte fue anunciada por las Fuerzas de Defensa de Israel y el servicio de inteligencia Shin Bet en medio de los múltiples ataques en la Franja de Gaza y el Líbano.

Reino Unido y la devolución del archipiélago Chagos a Mauricio: ¿un espejo para la causa Malvinas?

El histórico acuerdo sellado por el Reino Unido y la República de Mauricio sobre la soberanía del archipiélago Chagos no es ajeno a la Argentina. A pesar de las particularidades del caso, existen puntos de contacto entre la historia de este territorio y la de las islas Malvinas

Por eso, nuestro país ha seguido de cerca las alternativas de este diferendo, en el que también tomó intervención la Corte Internacional de Justicia en 2019. La Cancillería ha emitido, en estos cinco años, distintos comunicados al respecto, considerando el caso de Chagos como un importante precedente para Malvinas.

La ciudad de Port-Louis, capital de la República de Mauricio, que se independizó del Reino Unido en 1968.

Un acuerdo histórico

Las dos partes, Reino Unido y Mauricio, se comprometieron a la firma de un acuerdo que le dé marco legal a los compromisos asumidos tras dos años de negociaciones. Chagos, que había sido separado ilegalmente de Mauricio tras su independencia del Reino Unido en 1968, quedará ahora bajo la soberanía de este país insular ubicado en el océano Índico.

También se acordó un paquete de apoyo financiero a Mauricio por parte de Gran Bretaña, que incluye un pago fijo anual durante la duración del acuerdo y la financiación de proyectos de infraestructura estratégicos.

La base militar de Diego García será arrendada por el gobierno británico por 99 años.

Como contrapartida, el gobierno británico se asegura el arriendo por 99 años de la base militar ubicada en la isla Diego García, que quedará bajo soberanía de Mauricio. Esa instalación es administrada de manera conjunta por el Reino Unido y EE.UU., por lo que Washington también estaba muy interesado en una solución beneficiosa para todas las partes.

La soberanía de Mauricio y su amputación territorial

El arreglo de la cuestión se produce más de cinco años después de la intervención de la Corte Internacional de Justicia, que se expresó con su opinión consultiva del 25 de febrero de 2019. La Asamblea General de la ONU remitió el caso a la Corte, en una votación patrocinada por un grupo de países, entre los cuales estaba Argentina.

En ese ámbito, por 13 votos a 1, el Tribunal, dependiente de la ONU, consideró que la separación de Chagos del territorio de la República de Mauricio en 1968 constituyó una “violación de la integridad territorial” de este último país.

Mauricio sufrió en 1965 la mutilación de su territorio, cuando el entonces gobierno colonial británico lo separó de Chagos.

La Corte Internacional de Justicia entendió que Londres tenía la obligación de poner fin a la administración de Chagos y completar el proceso de descolonización del territorio. De acuerdo con el Tribunal, la separación del archipiélago de Chagos no se basó en la expresión libre y auténtica de la voluntad del pueblo de Mauricio, lo que constituyó una violación al derecho a su autodeterminación.

Los derechos de la población autóctona de Chagos y su reflejo en Malvinas

En paralelo con la amputación territorial, el Reino Unido expulsó en 1971 a la población de Diego García, territorio integrante del archipiélago Chagos, y le impidió regresar a sus hogares. Allí se estableció la base militar, arrendada por Londres a EE.UU. y que hoy funciona con un comando conjunto.

Ahora, tras el acuerdo entre el gobierno británico y las autoridades de Mauricio, este país podrá establecer un programa de reasentamiento de población en el archipiélago Chagos, a excepción de la isla Diego García.

Las Islas Malvinas también sufrieron en 1833 la ocupación británica y la expulsión de la población argentina que allí residía.

Este punto es clave, si lo analizamos a la luz de la histórica de la ocupación británica de Malvinas, que en 1833 expulsó a los habitantes originales argentinos de las islas y reasentó allí una población trasladada desde el Reino Unido.

En una nota de prensa, la actual gobernadora Alison Blake, representante de la Corona británica en Malvinas, reconoció la inquietud y preocupación que existe en las islas. Sin embargo, dijo que “los contextos jurídicos e históricos del archipiélago de Chagos y de las Islas Malvinas son muy diferentes”.

Una vista de Puerto Argentino, en Malvinas, durante el viaje de los enviados especiales de DEF (Foto: Fernando Calzada)

La máxima autoridad británica en el territorio reafirmó su “compromiso de defender el derecho a la autodeterminación de los habitantes” de las islas Malvinas, una posición inaceptable para la Argentina por tratarse de población no autóctona.

DEF entre tropas especiales, aviones, tanques y buques de guerra en un impactante ejercicio militar

Es el último día de varias jornadas de trabajo intenso por parte de los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas en la zona de Puerto Belgrano. El equipo de DEF, a bordo de un vehículo anfibio logístico a rueda (VAR), está a punto de presenciar un desembarco, en el que también participan embarcaciones de asalto, en el marco del “Aonikenk”, un ejercicio de comprobación de planes del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO). 

“La función es proyectar el poder naval hacia tierra”, detallan los Infantes de Marina del Batallón de Vehículos Anfibios 1, mientras, amadrinados al buque ARA “Patagonia”, esperan a que termine de subir la marea. 

Aeronaves de combate vuelan prácticamente al ras del mar. Mientras, la Armada avanza para el desembarco (Foto: Fernando Calzada)

En el mar, los minutos pasan volando. Los Infantes de Marina, equipados y armados, se terminan de preparar para protagonizar el momento final del ejercicio. Mientras todo eso sucede, los aviones de la Fuerza Aérea y de la Armada copan el escenario al recrear un ataque aéreo que, en teoría, apunta a desgastar al enemigo ficticio al que hay que derrotar. Vuelan prácticamente al ras del agua. La foto es impactante: lo hacen con los buques de la Armada de fondo.

“Estamos dispuestos a ser los primeros en morir”, confiesan los Infantes de Marina que aguardan en las embarcaciones de asalto. Se refieren a que, en este tipo de movimientos, y por el papel que les toca jugar, pueden ser los primeros que, al desembarcar, tomen contacto con el enemigo y sus medios de ataque. Explican que, una vez que aseguren la playa, pueden desembarcar las tropas terrestres

En los buques de asalto, la Infantería de Marina se prepara para desembarcar (Foto: Fernando Calzada).

Para tener una idea, en la Operación “Rosario”, el 2 de abril de 1982, fueron estos efectivos de la Armada los primeros en tocar el suelo argentino (usurpado desde 1833) durante la recuperación de las Islas Malvinas. Incluso, el primero de nuestros caídos -al intentar obtener la rendición de los británicos- fue el capitán Pedro Edgardo Giachino, un infante de marina. 

Finalmente, en el “Aonikenk”, se escucha la orden de desembarco. Los vehículos adoptan la formación prevista para cumplirla y, en tan solo unos minutos, tocan tierra. Desde el VAR (que demora apenas un breve tiempo más en llegar) se escuchan los disparos y explosiones que tienen lugar en tierra. Nos informan que el ejercicio terminó y el supuesto enemigo fue vencido

Amadrinados al ARA “Patagonia”, los Infantes de Marina esperan la orden para lanzar el desembarco (Foto: Fernando Calzada).

Antes del desembarco en Puerto Belgrano

Previamente, uno de los miembros del equipo de DEF se embarcó en el destructor ARA “La Argentina” para convivir, varios días, con su tripulación en el marco de la actividad operacional. 

A bordo del emblemático buque, este medio presenció ejercicios de acercamiento y formación entre los barcos. Además, este destructor fue uno de los que disparó con sus cañones.

El desembarco protagonizado por la Armada Argentina marcó el final del “Aonikenk” (Foto: Fernando Calzada).

En ese sentido, una de las maniobras que protagonizó “La Argentina” fue durante el ataque aéreo llevado adelante por los aviones Pampa y Turbo Mentor, de la Fuerza Aérea y la Armada respectivamente. Además, desde el buque se realizaron movimientos con helicópteros. 

Cabe destacar que, tras varios años, la Armada pudo formar a varios de sus emblemáticos barcos de la Flota de Mar: en una de las jornadas, los patrulleros oceánicos y los MEKO 360 se encolumnaron detrás del buque logístico ARA “Patagonia”. 

Según el EMCO, por el despliegue de efectivos, medios y tecnología se trata de un ejercicio sin precedentes (Foto: Fernando Calzada).

Lo que sucedía en tierra

Mientras los buques de la Armada operaban a varios kilómetros de la costa, en el interior de una carpa, en la zona de Baterías, un jefe militar es informado sobre un inminente ataque aéreo. A su alrededor, efectivos equipados y enmascarados (en sus ojos, brillosos, inyectados y apenas visibles, se puede leer el estrés provocado por la situación, pues en una operación real las decisiones y la información, de ser incorrectas, se pagarán con la vida). 

La escena tiene lugar en un puesto comando del Ejército Argentino, lugar donde se toman las principales decisiones sobre el modus operandi que adoptarán las distintas unidades desplegadas a la hora de hacer frente al enemigo.

En el cierre, el “Aonikenk” demostró el poder de fuego y el profesionalismo de los militares argentinos (Foto: Fernando Calzada).

El silencio no tarda en ser interrumpido. La autoridad militar solicita información sobre el tiempo de supervivencia. “Cinco minutos”, le dicen, no sin antes brindar mayor información: el ataque viene acompañado de una supuesta operación de paracaidistas. Se imparte la alerta roja.

Ante esa situación, en el Puesto Comando del Ejército requieren información de inteligencia sobre los movimientos que hará el enemigo. Simultáneamente, se pide apoyo de fuego en la zona. Los paracaidistas enemigos no deben avanzar en el terreno. Por eso, además, se inicia una guerra electrónica en la zona donde tocarán tierra. El objetivo:  interferir las comunicaciones y hacer escucha. “De la misma forma que nos defendemos, ellos atacan para evitar que podamos coordinar las distintas acciones”, explican. 

Apostados, miembros de las tropas especiales esperan las órdenes que les indicaran cómo proseguir (Foto: Fernando Calzada).

“Blanco abatido”

Paralelamente, en esa misma carpa, la célula de ciberdefensa se mete de lleno en la operación y monitorea la red. Cualquier ataque debe ser rechazado.

Último hombre en tierra, a mi orden, fuego”, ordena la máxima autoridad militar presente. Finalmente, se escucha el tan ansiado: “¡Fuego!”.

“La vocación militar se forma en la pasión”, asegúro a DEF el general Jorge Berredo, Comandante Operacional del EMCO (Foto: Fernando Calzada).

Una vez finalizada la acción, el oficial quiere evaluar los daños y la efectividad del tiro. Uno de los hombres que lo asisten se comunica, a través de radio y con el uso de indicativos de frecuencia. “Caniche, aquí hueso”, se le escucha decir, antes de solicitar la información. Del otro lado, una voz: “Blanco abatido, disminuido a nivel subunidad”.

De manera inmediata, un grupo de efectivos pasa a actualizar la carta de situación del enemigo que, lo que buscó fue lanzar un ataque aéreo para saturar las posiciones de nuestras FF.AA. y, con su fuerza de paracaidistas, continuar con la ofensiva. 

A bordo del destructor ARA “La Argentina”, DEF pudo seguir de cerca los movimientos de la flota (Foto: Fernando Calzada).

El Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea codo a codo

Las distintas maniobras descriptas son parte del ejercicio “Aonikenk”, una actividad en la que el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea Argentina, bajo una situación hipotética de ataque de un enemigo ficticio, pusieron a prueba sus planes, medios y efectivos a la hora de defender nuestro territorio. Todo bajo la órbita y la supervisión del Estado Mayor Conjunto de las FF.AA., organismo que, con esta actividad, pudo evaluar la efectividad de los medios y movimientos pensados de antemano. 

Aonikenk”, que tuvo lugar en varios puntos cercanos a Puerto Belgrano (al sur de la provincia de Buenos Aires) no tiene precedentes, no solo por la cantidad de efectivos (más de 5.000) y medios desplegados en el terreno, sino también por el nivel de tecnología. Según explicaron, en esta operación se buscó que las Fuerzas Armadas pudieran ejercitarse en el contexto de un conflicto multidominio

La tripulación del ARA “La Argentina” se prepara para el disparo de los cañones (Foto: Fernando Calzada).

“Acá se ven representados los cinco dominios. Al terrestre, el marítimo, y el aéreo le sumamos el espacial y el ciberespacio”, explicó a DEF el general Sergio Jurczyszyn, actual comandante de la Fuerza de Despliegue Rápido del Ejército, pero que, en el “Aonikenk”, ofició de Jefe del Centro de Operaciones Tácticas. 

Dentro del Puesto Comando del Ejército Argentino

De acuerdo con el papel que le tocó jugar, el general Sergio Jurczyszyn debió seguir de cerca la situación del enemigo. Y, para ello, contó con el SITEA, un sistema integrado táctico que brinda información sobre, por ejemplo, el personal y el equipamiento. Esta tecnología fue la que facilitó el comando y control del terreno en Puerto Belgrano.

Los cañones del destructor ARA “La Argentina” en acción durante las operaciones marítimas (Foto: Fernando Calzada).

Además, detalló que, en esta actividad en particular, se buscó que las Fuerzas Armadas puedan trabajar de forma coordinada sobre un mismo esfuerzo

Desde el Puesto Comando, el oficial del Ejército contó que toda la información requerida para decidir una maniobra, estuvo alimentada por el trabajo de las distintas células allí instaladas como, por ejemplo, la de comunicación, apoyo de fuego e inteligencia. “Eso me permite, en tiempo y espacio, poder resolver antes que el enemigo”, aclaró.

Un helicóptero Sea King de la Armada Argentina se prepara para operar con la flota (Foto: Fernando Calzada).

Dos de las células destacadas por el titular del Centro de Operaciones Tácticas fueron la de sostenimiento y protección. Mientras la primera se refiere a la logística de personal y material necesaria para asegurar la presencia de las Fuerzas en el terreno; la segunda permite preservar a la tropa. 

La guerra evolucionó en tácticas y estrategias según los cambios que se produjeron en la tecnología”, detalló el general Jurczyszyn, quien también mencionó que los conflictos multidominio se conducen en el aire, tierra, mar, espacio, ciberespacio y hasta con técnicas vinculadas a la guerra de la información. 

Un Sea King en la cubierta de vuelo del destructor ARA “La Argentina” (Foto: Fernando Calzada).

En palabras del oficial, el avance es tal que hasta la Inteligencia Artificial pasó a ser un actor clave en el nuevo escenario (que también está atravesado por conflictos híbridos).

Hay dos premisas importantes: la adaptabilidad y la tecnología. Por eso hay que anticiparse al adversario”, contó, y agregó: “Se requieren capacidades militares integradas, resilientes y con capacidad de despliegue rápido”.

Los cazadores de la Fuerza Aérea Argentina también fueron parte clave del “Aonikenk” (Foto: Fernando Calzada).

Además, explicó que, desde Puerto Belgrano, se habló de dos tipos de movimientos: mosaico y enjambre. Las primeras operaciones se enfocan en el despliegue de medios para producir, en el adversario, acciones en su retaguardia con el objetivo de distraer a los efectivos de la primera línea.

Por otro lado, se habla de mosaico porque los elementos puestos en juego deben estar enlazados entre sí para ser empleados oportunamente. 

La Fuerza Aérea Argentina marcó el ritmo aéreo del “Aonikenk” (Foto: Fernando Calzada).

Los modos de acción ante un ataque

En ese contexto, Jurczyszyn contó que el ejercicio comenzó el 19 de septiembre e implicó la movilización de militares desde diferentes puntos del país. 

En el marco del ejercicio, fue la Infantería de Marina de la Armada y los efectivos de Monte del Ejército (que viajaron desde Salta) los que tuvieron que tomar un primer contacto con el supuesto enemigo atacante. De esa manera, las FF.AA. ganaron tiempo para llegar a trasladar a otros elementos. 

El escenario multidominio planteado por el EMCO atravesó cada una de las instancias del ejercicio (Foto: Fernando Calzada).

En palabras del oficial, hacia el 22 de septiembre, el enemigo quedó fijado en una posición, “desgastado, pero nada vencido”. “Tuve que proponer al Comandante del Teatro de Operaciones los modos de acción para poder emplear la Fuerza de Intervención Rápida para pasar a las operaciones de configuración ¿Qué significa?, pensar en cómo haremos para crearle un dilema al enemigo en la retaguardia”, detalló. 

Desde entonces, y a propuesta de Jurczyszyn, el modo de acción consistió en aplicar la brigada aerotransportada en la retaguardia (con el lanzamiento de paracaidistas) y un ataque helitransportado protagonizado por el Regimiento de Asalto Aéreo del Ejército. 

En esta etapa, los efectivos de la Fuerza utilizaron la reconocida técnica de Fast Rope para bajar, con cuerdas, de los helicópteros del Ejército. “Se emplean cuando es muy difícil aterrizar y se requiere poco tiempo para entrar en acción. Se hace con tropas como los Comandos, con una alta instrucción”, comentó. 

El siguiente paso fue ocupar el campo de combate con las brigadas mecanizadas y blindadas (tanques y vehículos blindados). Posteriormente, se avanzó en la conquista del objetivo (vencer al enemigo y restituir el límite) con ataques aéreos y hasta un desembarco. “Esta es la forma en que operan las Fuerzas Armadas”, resumió. 

Además contó que, en el presente, los combatientes tienen que tener en cuenta una multiplicidad de factores a la hora de realizar un movimiento. Por ejemplo, si se trata de un objetivo preciso, lo lógico sería utilizar el fuego de la artillería. Sin embargo, si el blanco se encuentra próximo a un centro urbano, hay que evitar el daño colateral en la población civil. Por eso, en este contexto determinado, se emplearían a las fuerzas especiales. 

Justamente, para coordinar todas las acciones y medios de las FF. AA., a pocos kilómetros del  Ejército, el EMCO instaló un Puesto Comando conjunto y multidominio. Allí se ubicó la máxima autoridad del campo de batalla del Teatro de Operaciones, quien estuvo acompañada por un estado mayor: oficiales que, en representación de las células de inteligencia, personal, comunicaciones, legales, y ciberdefensa (entre otras) asesoraron sobre las alternativas y medios disponibles para la maniobra general y las consecuentes operaciones. “Este Puesto Comando abarca todos los espectros que puede considerar un combate”, resumieron. 

Uno por uno, el papel y los medios del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea

En la zona de Puerto Belgrano el Ejército Argentino desplegó a 5 mil efectivos provenientes de distintos lugares del país, como Córdoba, Salta y San Luis.  Además, durante las actividades, la Fuerza dio muestras de los medios y preparación de sus hombres y mujeres en materia de mecanizados, paracaidismo, infantería ligera, artillería, defensa aérea, comunicaciones, ingenieros, fuerzas de operaciones especiales (comandos), inteligencia de combate, sanidad y aviación.

La cantidad de medios no deja de impresionar:  20 blindados, 20 TAM (entre ellos, dos pertenecientes a la versión modernizada, el TAM 2C A2), camiones Osh Kosh, casi una decena de piezas de artillería, vehículos blindados SK-105, morteros, drones, radares y material de ciberdefensa y comunicación. 

Por su parte, la Armada -anfitriona del “Aonikenk”, pues fue en la Base Naval “Puerto Belgrano” y en la Aeronaval “Comandante Espora” donde se llevaron adelante las actividades-  además de efectivos pertenecientes a las unidades de superficie, desplegó a sus infantes de marina y comandos anfibios. 

Seis buques, helicópteros Sea King, aeronaves Turbo Mentor y el recientemente incorporado avión P-3 Orión, fueron algunos de los medios puestos en juego.

Finalmente, y en palabras del brigadier Carlos Pesante, comandante del componente aéreo del Teatro de Operaciones durante el ejercicio, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) desplegó aviones de combate, helicópteros y radares móviles. Incluso, también dijeron presente los efectivos del Grupo de Operaciones Especiales (GOE).

“Fuimos los ojos del Teatro de Operaciones que controlaron el espacio aéreo”, contó Pesante, al tiempo que detalló que la FAA es una fuerza versátil y que, por eso, también desplegó personal en el terreno.

“Venir al terreno implica tener contacto con nuestros pares del Ejército y de la Armada. Eso es beneficioso porque hemos aprendido a trabajar juntos. Y lo hacemos en el terreno de combate, que es el deber ser de las Fuerzas Armadas”, dijo a DEF. 

La mirada del Comandante Operacional del EMCO

Es un momento trascendente porque estamos coronando una de las comprobaciones de planes”, contó a DEF el general Jorge Berredo, comandante Operacional del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.

Para el oficial, las actividades en Puerto Belgrano permitieron constatar las capacidades que tienen nuestras Fuerzas en entornos considerados estratégicos para la defensa del país. 

Desde lo empírico, esto es un cable a tierra que nos permite experimentar criterios de empleo y determinar cuál es la doctrina hacia la que queremos avanzar bajo una concepción multidominio”, detalló.

Y agregó: “Ya no es solo una acción militar conjunta, sino también una acción en un entorno donde el aire, la tierra y el mar se combinan de forma transversal con la necesidad del ámbito espacial (en términos de comunicaciones seguras, data link, sistemas no tripulados e imágenes en tiempo real) y el cibernético”. 

Al ser consultado por la satisfacción expresada por el personal desplegado al participar de este tipo de actividades, Berredo aclaró: “La vocación militar se forma en la pasión. Este despliegue me provoca una gran esperanza. Creo que lo que estamos sembrando van a ser robles fuertes y sólidos, de acá al largo plazo”. 

La propuesta del mundo Árabe-Islámico para la paz en Franja de Gaza

En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el ministro de Asuntos Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, habló en nombre del Comité Ministerial Árabe-Islámico sobre Gaza y criticó la postura bélica del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y su reticencia a paz en Medio Oriente.

En DEF te contamos qué es el Comité Ministerial sobre Gaza y cuál es su propuesta para terminar el conflicto en la región.

La tensión en Medio Oriente llegó a las Naciones Unidas

La expansión del conflicto armado al Líbano, Yemen y Siria elevó las alertas del mundo árabe-islámico. La intervención de Benjamin Netanyahu en la Asamblea General de las Naciones Unidas no sentó bien en los principales representantes de la comunidad cercana a Palestina.

El primer ministro de Israel fue contundente en la necesidad de sacar a Hamás del poder en Gaza y habló de una guerra en siete frentes: “Mi país está en guerra, luchando por su supervivencia. Decidí venir y hablar en nombre de mi pueblo. Israel quiere la paz, Israel anhela la paz, Israel ha logrado la paz y la volverá a lograr. Sin embargo, enfrentamos a enemigos salvajes que desean aniquilarnos y debemos defendernos”.

El presidente de Israel fue contundente y afirmó que continuará con sus operaciones en Franja de Gaza y el Líbano hasta eliminar a las organizaciones terroristas.

La respuesta llegó por parte del ministro de Asuntos Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, quien acusó a Netanyahu de no querer la solución de los dos Estados y de llevar adelante un proceso de deshumanización.

“Estamos aquí -miembros del comité árabe-musulmán, con mandato de 57 países árabes y musulmanes– y puedo decirles de manera inequívoca que todos nosotros estamos dispuestos a garantizar la seguridad de Israel en el contexto de que ponga fin a la ocupación y permita la aparición de un Estado palestino”, expresó Safadi, quien también instó a la comunidad internacional a preguntarle a los funcionarios israelíes cuál es su objetivo final.

El Comité Ministerial Árabe-Islámico sobre Gaza

Durante su respuesta a Benjamin Netanyahu e Israel, Ayman Safadi mencionó al Comité Ministerial Árabe-Islámico sobre Gaza y a la representación de los 57 países árabes y musulmanes repartidos en África y Asia.

Este organismo fue creado de manera extraordinaria para coordinar los esfuerzos internacionales para detener la guerra en Franja de Gaza. Está compuesto por los países que integran la Organización de Cooperación Islámica (OCI), otra entidad que unifica la cooperación entre los Estados.

El ministro de Asuntos Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, asumió la representación de la postura del mundo árabe-islámico hacia Israel.

El Comité Ministerial se enfoca principalmente en el conflicto armado y en la crisis humanitaria que atraviesan los palestinos, aunque también se pronunció en otros temas relacionados. Los ministros buscan terminar con la presencia israelí en Cisjordania, la ofensiva en el Líbano y las violaciones al “estatus legal e histórico existente en los santos lugares islámicos y cristianos de Jerusalén”.

La solución de los dos Estados

Para terminar con el histórico conflicto entre Israel y Palestina, el Comité propone la solución de los dos Estados. Esto consiste en generar un espacio de coexistencia entre ambos países y establece los territorios al plan original de las Naciones Unidas en 1947, que le asignaba Franja de Gaza y Cisjordania a los palestinos.

En 1947, las Naciones Unidas dividieron el Mandato Británico de Palestina en dos, una porción para Palestina y otra para el naciente Estado de Israel mientras que Jerusalén pasó a ser administrada por la comunidad internacional.

Uno de los puntos de discusión es la inclusión de Jerusalén Este, hoy bajo la administración del Estado de Israel y reivindicada históricamente como la capital de iure del pueblo palestina.

Esta propuesta para la paz verdadera y definitiva encuentra sus principales obstáculos en las reiteradas guerras entre Israel y el mundo árabe-islámico. Actualmente, Tel Aviv se enfrenta con los grupos terroristas de la región, como Hamás y Hezbollah, y contra un país enemigo como es Irán.