Los hutíes, el grupo armado respaldado por Irán que controla el norte de Yemen, anunciaron una prohibición completa a la navegación marítima para Israel en el mar Rojo. Además, amenazaron con bloquear el estrecho de Bab el-Mandeb, ruta clave para el comercio entre Asia y Europa.
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El anuncio se produjo en medio de una jornada de fuerte escalada regional. Irán lanzó misiles contra Israel durante la noche, y en respuesta las fuerzas israelíes atacaron instalaciones en territorio iraní. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había pedido a Israel que no respondiera, pero el gobierno israelí actuó de todas formas.
Bloqueo del estrecho Bab el-Mandeb: las razones y por qué preocupa al mundo
El estrecho de Bab el-Mandeb, de apenas 32 kilómetros de ancho, es el paso que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y funciona como la puerta sur del canal de Suez. Por esa vía transita aproximadamente el 12% del comercio mundial, e incluye petróleo, gas, cereales y productos manufacturados que circulan entre Asia y Europa.
Los hutíes ya demostraron su capacidad para interrumpir esa ruta. Durante la guerra entre Israel y Hamas, entre 2023 y 2025, el grupo realizó cerca de 200 ataques contra buques mercantes en el mar Rojo, lo que obligó a las navieras a desviar sus rutas por el extremo sur de África. Esto implicó 14 días adicionales de navegación y un aumento considerable de los costos operativos.

El impacto sobre el flujo energético fue inmediato. El volumen de petróleo que atraviesa el estrecho de Bab el-Mandeb cayó de 8,8 millones a alrededor de 4 millones de barriles diarios durante esa campaña. Arabia Saudita debió redirigir millones de barriles de crudo por esa misma vía ante el cierre del estrecho de Ormuz, lo que hace aún más sensible cualquier interrupción en el Bab el-Mandeb.
La nueva amenaza llega en un momento especialmente delicado. Irán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, y si los hutíes concretan el bloqueo del Bab el-Mandeb de forma simultánea, cerca de un tercio del petróleo y gas transportado por vía marítima en el mundo quedaría sin rutas alternativas directas. Analistas advierten que el impacto no se limitaría al mercado energético, sino que desestabilizaría toda la seguridad marítima global.
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La pregunta es si el grupo tiene capacidad real para concretar ese bloqueo. Los hutíes controlan la costa yemení que da al estrecho y cuentan con misiles antibuque, drones y lanchas explosivas que ya usaron con efectividad durante la campaña de 2023 a 2025.
Sin embargo, el cierre total del Bab el-Mandeb implicaría atacar embarcaciones de múltiples nacionalidades, lo que podría desencadenar una respuesta militar internacional directa, como ocurrió cuando Estados Unidos y el Reino Unido bombardearon posiciones hutíes en Yemen durante ese período. La capacidad operativa existe, pero el costo político y militar de un bloqueo total es más alto que el de los ataques selectivos que el grupo ya demostró poder sostener.
La prohibición a Israel y los ataques que marcaron la escalada
El portavoz militar hutí, el general de brigada Yahya Saree, declaró una prohibición completa y total a la navegación israelí en el mar Rojo y advirtió que todos los movimientos israelíes en la zona serán considerados objetivos militares legítimos. Sumó que “la escalada se responderá con escalada” y que las operaciones del grupo se intensificarán según la evolución del conflicto.

Junto al anuncio del bloqueo, los hutíes confirmaron un ataque con misiles contra el área de Tel Aviv, el primero desde el inicio del frágil alto el fuego del 8 de abril. El grupo afirmó que los misiles alcanzaron sus objetivos con precisión y que los ataques se realizaron en respuesta a las operaciones militares israelíes contra Líbano, Irán y la Franja de Gaza.
Los hutíes se habían unido a la guerra en apoyo de Irán desde marzo, bajo el principio de “unidad de los frentes”, una doctrina compartida por los grupos aliados de Irán que incluye a milicias en Líbano e Irak. Sin embargo, habían mantenido un período de relativa calma desde el alto el fuego de abril. La nueva ofensiva marca su reingreso activo al conflicto.




