El acuerdo de La Meca es más que un simple acuerdo, se trata de un cambio rotundo en la dinámica geopolítica y comercial de una región ya convulsionada por la guerra en Franja de Gaza y el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
A dos décadas de su fin, el 14 de agosto de 2006, el enfrentamiento entre Israel y Hezbollah inauguró la era de las guerras híbridas. Un análisis sobre el papel de Irán y Siria y las lecciones de un choque sin vencedor claro.
El alcalde de Nueva York reconoció que carece de autoridad legal para detener al premier israelí si éste asiste en septiembre a la Asamblea General de la ONU.
El senador republicano era una de las principales referencias en materia de política exterior de Estados Unidos y clave en la gestión de los conflictos actuales.
En medio de las tensiones por el desarme, la agrupación terrorista resignó el comité que administraba y que ahora pasará a estar en manos de una nueva autoridad tecnocrática.
Washington dejó en claro que el apoyo incondicional a Tel Aviv tiene límites, mientras las negociaciones con Irán avanzan entre tensiones por el programa nuclear iraní.
La firma del memorando entre Washington y Teherán, y la inclusión del Líbano en las negociaciones, generó una fricción con los funcionarios de Benjamin Netanyahu.
El acuerdo contempla el cese de hostilidades, la reapertura progresiva del Estrecho de Ormuz y el inicio de una nueva ronda de negociaciones sobre cuestiones estratégicas.
Washington y Teherán alcanzaron un principio de acuerdo que suspende las hostilidades tras meses de negociaciones, pero la base del mismo es sumamente frágil.
El presidente estadounidense Donald Trump y voceros del régimen de Teherán celebraron la paz tras tres meses de conflicto. ¿Qué se sabe hasta el momento?