Los rebeldes de Yemen, alineados con Irán, se sumaron al conflicto tras un ataque con misiles a Israel y el cierre de dos vías marítimas vitales para el comercio.
El apoyo de los Emiratos Árabes a las fuerzas separatistas del sur y la respuesta militar de Arabia Saudita amenazan con desestabilizar aún más a un país que vive inmerso en un conflicto interno desde hace más de una década.
Gracias a un acuerdo con Somalilandia, Etiopía obtuvo una salida al mar que podría provocar un conflicto con Somalia y Egipto, su principal aliado militar en África.