La cumbre entre China y Rusia, celebrada días después de la visita de Trump a Pekín, reforzó la cooperación estratégica y energética entre ambas potencias y dejó mensajes dirigidos a Washington.
El Kremlin avanza en su estrategia de confrontación con la Alianza Atlántica pese a los tropiezos militares en Kiev. El plazo concreto del plan se estableció para el año 2029.
Tras la detención de Nicolás Maduro, el Kremlin perdió un socio estratégico clave, pero encontró una oportunidad en el retorno a una lógica de esferas de influencia.
Pese a su estrecho vínculo con el Kremlin, Dmitry Kozak dejó el gabinete y se convirtió en la primera baja del gobierno por sus críticas a la conducción del conflicto en Ucrania.
La instalación Elmendorf–Richardson será la sede del primer diálogo cara a cara entre Estados Unidos y Rusia desde el comienzo de la guerra en Ucrania.
El Kremlin confesó que la república independentista tiene un valor importante para su política exterior en medio de un contexto desfavorable en Europa.