A 135 años de Rerum Novarum, León XIV publica Magnifica Humanitas y coloca a la inteligencia artificial en el centro del debate global sobre poder, ética y dignidad humana. La encíclica no rechaza la innovación tecnológica, pero advierte que la revolución algorítmica redefine las disputas geopolíticas, el trabajo, la verdad pública y la capacidad humana de decidir.
El primer papa estadounidense de la historia presentó este lunes su primera encíclica, dedicada íntegramente a la IA. El documento no condena la tecnología, pero advierte que no es moralmente neutra y exige "desarmarla" de las lógicas de dominación, exclusión y concentración de poder.
En continuidad con el esfuerzo iniciado por Francisco I, el León XIV busca entablar un debate global sobre el rol de la tecnología en temas sensibles como la comunicación y el trabajo.
Los gobiernos de Asunción y Taipéi anunciaron la creación de un hub de IA, que combinará el liderazgo taiwanés en semiconductores con la disponibilidad de energía hidroeléctrica de Paraguay.
El Google Threat Intelligence Group confirmó el hallazgo histórico de una vulnerabilidad de día cero desarrollada con IA que permitía eludir la autenticación de doble factor.
Tras la moda por generar imágenes con IA, al estilo del estudio Ghibli, se conocieron las tremendas consecuencias ambientales por su uso. La cara oculta de esta tecnología y que pocos conocen.
Los estafadores digitales comenzaron a utilizar cada vez más canales cotidianos para los usuarios, lo cual generó un llamado de atención para realizar cuidados preventivos.
La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser solo una herramienta para convertirse en una revolución que redefine el mundo. Su impacto en la economía, la salud, la educación y la vida cotidiana es profundo y duradero. Frente a esta transformación, surge una pregunta clave: ¿las mujeres serán espectadoras o protagonistas de esta nueva era?