La empresa china Moonshot AI presentó Kimi K3, el modelo de inteligencia artificial de código abierto más grande del mundo, con 2,8 billones de parámetros.
El multimillonario fundador de Amazon y el Reino Unido aportaron capital a CuspAI, una empresa de inteligencia artificial aplicada al descubrimiento de materiales, en una ronda que la valuó en 2.600 millones de dólares y reabrió el debate sobre el rol del Estado en el financiamiento de la IA privada.
Las agencias de ciberseguridad de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda alertan sobre el uso indiscriminado de inteligencia artificial.
Autopublicados a través de la plataforma Kindle Direct Publishing (KDP), los textos fueron criticados por ofrecer información potencialmente errónea, peligrosa y sin participación de profesionales de la salud.