Los rebeldes de Yemen, alineados con Irán, se sumaron al conflicto tras un ataque con misiles a Israel y el cierre de dos vías marítimas vitales para el comercio.
Tras una serie de ataques a un atolón del archipiélago, Estados Unidos inició negociaciones para garantizar el control de uno de los enclaves militares más importantes del mundo.
Lo que parecía un pacto que pondría fin al conflicto no fue más que un nuevo colapso del diálogo. Los ataques de Israel al Líbano fueron la principal causa de la debacle.
El canciller pakistaní sostuvo frente al Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto formulado junto al gigante asiático para promover la estabilidad en la región.
El secretario de Estado de Estados Unidos reconoció que las negociaciones con Irán tienen puntos sin resolver. Mientras, las fuerzas militares aún mantienen operaciones activas.
Un alto funcionario iraní afirmó que el conflicto podría prolongarse durante un largo período, y solo un elemento externo podría detener la escalada militar. De qué se trata.
El gobierno de Xi Jinping fijó su posición frente a la escalada militar en Medio Oriente. Las declaraciones del canciller chino dejaron en claro cómo observan el conflicto.
Además de los impactos económicos inmediatos que generó el cierre del paso marítimo, algunas naciones se encuentran notablemente en desventaja frente a otras.