El encuentro, vinculado a estructuras criminales, dejó en evidencia la fragilidad de los procesos de diálogo impulsados por el gobierno de Gustavo Petro.
Según Quito, la decisión se basa en la falta de avances en materia de seguridad fronteriza y combate al narcotráfico por parte del gobierno colombiano.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, arremetió contra la Lista Clinton, uno de los principales recursos de Estados Unidos contra las organizaciones criminales a nivel internacional.
La iniciativa apunta a que el país deje su actual condición de Estado asociado y pase a participar con derechos plenos en el principal esquema de integración de América del Sur.
El máximo comandante de las FARC, Timoleón Jiménez -alias Timochenko-, culpó del lento avance del diálogo de paz a las permanentes negativas del Gobierno de Colombia a aceptar las propuestas de la guerrilla.
"EE.UU. está del lado del pueblo de Colombia en este esfuerzo por llegar a la paz", aseguró el secretario de Estado, en una rueda de prensa en Bogotá, tras un encuentro con Juan Manuel Santos.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, advirtió que pondrá fin a la negociación con las FARC si observa que el diálogo no prospera y, en ese caso, buscará el fin al conflicto por la vía militar.