El gobierno de Donald Trump designó oficialmente como organizaciones terroristas extranjeras al Primeiro Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho, las dos estructuras criminales más poderosas de Brasil.
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Por qué Estados Unidos apunta contra el PCC y el Comando Vermelho
La decisión fue anunciada por el Departamento de Estado de Estados Unidos y representa un fuerte endurecimiento de la estrategia norteamericana contra el crimen organizado transnacional en Latinoamérica. La designación como organizaciones terroristas extranjeras a partir del 5 de junio permite a Estados Unidos aplicar sanciones mucho más severas.
Entre las principales consecuencias aparecen:
- Congelamiento de activos.
- Sanciones financieras.
- Persecución internacional de colaboradores.
- Restricciones migratorias.
- Mayor cooperación de inteligencia y seguridad.
Además, Washington podrá ampliar investigaciones sobre redes económicas y logísticas vinculadas a ambos grupos en distintos países del hemisferio occidental.
Hasta ahora, la Casa Blanca se había mantenido al margen de incluir a las organizaciones criminales de Brasil como terroristas y se había centrado principalmente en Ecuador, Venezuela y México.

El Primeiro Comando da Capital y el Comando Vermelho son las mayores organizaciones criminales del país sudamericano y poseen operaciones vinculadas al narcotráfico, tráfico de armas, lavado de dinero y control territorial.
El PCC nació en los años noventa dentro de cárceles del estado de San Pablo y actualmente es considerado uno de los grupos criminales más sofisticados de la región con más de 10.000 miembros. Cuenta con rutas internacionales hacia Europa, África y Estados Unidos, además de fuerte presencia en el sistema penitenciario brasileño, así como en cárceles de Paraguay y Bolivia.
El Comando Vermelho surgió en Río de Janeiro y mantiene una histórica presencia en favelas y corredores del narcotráfico brasileño. El grupo se expandió en las últimas décadas mediante alianzas regionales y actividades vinculadas al narcotráfico, extorsión, secuestros, contrabando de armas y lavado de activos.
La administración Trump sostiene que grupos como el PCC y el Comando Vermelho representan amenazas regionales por su capacidad para infiltrar economías legales, expandir el narcotráfico y financiar redes criminales internacionales.
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La estrategia de Trump contra el crimen organizado regional
La decisión forma parte de una política más amplia impulsada por Donald Trump para ampliar la definición de terrorismo hacia organizaciones criminales violentas en Latinoamérica.

Durante 2026, Estados Unidos creó el Escudo de las Américas, un acuerdo de cooperación regional contra el crimen organizado que incluye a 13 países de Latinoamérica como Argentina y Chile. El bloque de seguridad establece nuevos marcos de acción así como una ampliación de la colaboración en inteligencia y monitoreo fronterizo. Asimismo, establecerá grupos de trabajo a partir del Compromiso Regional contra la Delincuencia Organizada Transnacional, firmado recientemente en Santiago de Chile.
Además, la administración Trump tuvo sus propias acciones unilaterales en la región como la campaña naval contra los cárteles de droga latinoamericanos en el Caribe. Desde septiembre de 2025, se produjeron más de 45 operaciones militares, resultando en neutralización de embarcaciones criminales y alrededor de 150 muertos.
Con una clara estrategia de intervención en el hemisferio occidental y la designación de entidades como el Primeiro Comando da Capital y el Comando Vermelho como organizaciones terroristas, Estados Unidos marca una nueva era en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.




