El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y la mandataria de Venezuela, Delcy Rodríguez, avanzaron en una nueva etapa de cooperación bilateral en materia de seguridad con el objetivo de combatir el crimen organizado transnacional en la frontera común.
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Seguridad e inteligencia: Colombia y Venezuela firman un acuerdo clave
El encuentro, realizado el 24 de abril en Caracas, marcó un giro estratégico en la relación entre ambos países, con acuerdos en inteligencia, operaciones conjuntas y planificación militar frente al avance de mafias y grupos armados.
Uno de los principales resultados de la cumbre fue la decisión de diseñar planes militares coordinados para enfrentar a organizaciones criminales que operan en ambos lados de la frontera.
Según lo acordado, estos planes estarán orientados a:
- Combatir bandas narcotraficantes.
- Desarticular estructuras de contrabando.
- Reducir la presencia de grupos armados ilegales.
- Recuperar el control territorial en zonas críticas.
Gustavo Petro y Delcy Rodríguez coincidieron en que la naturaleza transnacional del delito exige una respuesta coordinada entre fuerzas de seguridad y militares.

El acuerdo incluye además la puesta en marcha de mecanismos de intercambio de información e inteligencia en tiempo real, considerados clave para anticipar movimientos de las organizaciones criminales.
Las autoridades destacaron que estos sistemas comenzarán a operar de forma inmediata, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta en la frontera, una de las zonas más complejas de Latinoamérica en materia de seguridad.
En paralelo, se busca coordinar investigaciones y operaciones conjuntas, un paso más allá del tradicional intercambio de información entre ambos países.
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Por qué la frontera fue el foco del acuerdo
En los últimos años, la frontera entre Colombia y Venezuela de más de 2.200 kilómetros se consolidó como un corredor clave para:
- Narcotráfico.
- Contrabando de combustible.
- Tráfico de armas.
- Migración irregular.
En ese contexto, los mandatarios remarcaron la necesidad de “liberar” estas zonas del control de mafias y economías ilegales que afectan tanto la seguridad como el desarrollo económico.
Uno de los desafíos centrales de la cooperación es la presencia de grupos armados como el ELN y disidencias de las FARC, que operan en ambos países y están vinculados a redes criminales.

En ese sentido, el acuerdo representa un cambio significativo en la relación entre Bogotá y Caracas, históricamente marcada por tensiones políticas y falta de coordinación en seguridad.
Este acercamiento también responde a presiones regionales e internacionales para contener el avance de redes criminales en América Latina. Países como Argentina y Ecuador estrecharon su colaboración con Estados Unidos para combatir de forma conjunta la expansión del crimen organizado transnacional.
De esta manera, el acuerdo entre Colombia y Venezuela tras la reunión de Gustavo Petro y Delcy Rodríguez en Caracas representa un hito en materia de seguridad e inteligencia, aunque dependerá de los cambios que suponga la elección presidencial en Bogotá y el futuro del régimen chavista.




