El presidente de Colombia, Gustavo Petro, desató una fuerte controversia regional al responsabilizar a Ecuador por el crecimiento del narcotráfico y alertar sobre un presunto plan para interferir en las elecciones presidenciales colombianas de 2026.
Las declaraciones se producen en medio de una escalada de violencia en el suroeste del país y a pocas semanas de unos comicios clave, previstos para el 31 de mayo.
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Narcotráfico: Petro apuntó contra los puertos de Ecuador
El mandatario aseguró que, aunque Colombia sigue siendo el principal productor de cocaína, el mayor exportador actual estaría operando desde Ecuador.
Según explicó, esto se debe a fallas en el control de los puertos ecuatorianos, que se habrían convertido en el principal punto de salida de droga hacia mercados internacionales.
“Hoy el mayor exportador no es Colombia”, sostuvo Petro, marcando un giro en la narrativa tradicional sobre el narcotráfico en la región que tenía a las organizaciones colombianas como los principales productores y exportadores de droga en Latinoamérica.

Además, defendió la estrategia de su gobierno, al señalar que el país reforzó controles marítimos e incautaciones, lo que habría desplazado las rutas hacia territorio ecuatoriano.
En paralelo, Petro vinculó los recientes atentados en el departamento del Cauca con posibles redes transnacionales que operarían desde Ecuador, en línea con una investigación que se lleva a cabo en territorio colombiano.
Estos hechos se dan en un contexto de fuerte escalada de violencia atribuida a disidencias de las FARC y estructuras narcotraficantes, que buscan controlar rutas estratégicas del negocio ilegal.
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Colombia sospecha de una posible injerencia externa en las elecciones presidenciales
Además de las fuertes acusaciones en materia de seguridad, el punto más sensible de las declaraciones de Gustavo Petro fue la advertencia sobre un posible plan para incidir en el proceso electoral colombiano.

El presidente de Colombia pidió investigar si existe una estrategia desde Ecuador, en conexión con actores políticos y criminales, para desestabilizar las elecciones presidenciales.
Según el mandatario, los 26 atentados que se produjeron recientemente podrían tener un componente político, orientado a generar caos e influir en el escenario electoral previsto para el 31 de mayo de este año.
La denuncia de Petro se inscribe en un clima de alta tensión política, con acusaciones cruzadas con su par ecuatoriano Daniel Noboa, aumento de aranceles, y una relación bilateral en plena crisis.
La creciente disputa entre Colombia y Ecuador es clave para Latinoamérica, principalmente por el vínculo bilateral, pero también por lo importante que resulta su cooperación regional para frenar el avance del crimen organizado, el narcotráfico y las economías ilícitas, que a su vez suponen un vector de violencia.




