Con la entrega del primero de ocho submarinos de fabricación china, Pakistán fortalece su capacidad naval y profundiza su alianza con Beijing. Fabián Calle analiza cómo este movimiento se inserta en la creciente competencia estratégica por el control del Indo-Pacífico.
Estados Unidos celebrará un 4 de julio especial, a 250 años del comienzo de una historia rica en guerras, influencia y política exterior sin precedentes.
Los principales fabricantes de vehículos eléctricos del país asiático desarrollan sus propios chips de conducción inteligente y reducen su dependencia de empresas tecnológicas.
Con el paraguas de los BRICS y una diplomacia estratégica, Brasil deja de ser proveedor de materias primas para convertirse en nodo soberano de la nueva economía tecnológica.
La alianza de inteligencia anglosajona advierte que servicios de inteligencia militar chinos se hacen pasar por reclutadores en LinkedIn, Indeed y Upwork.
La potencia militar retomó el impulso de una alianza con Australia, India y Japón, que tiene como foco la seguridad marítima, energía e infraestructura en el Indo-Pacífico.
Washington desplegó una ofensiva diplomática para frenar la expansión tecnológica de Beijing en el hemisferio occidental, con foco en instalaciones de riesgo estratégico.
El canciller pakistaní sostuvo frente al Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto formulado junto al gigante asiático para promover la estabilidad en la región.
Pese a presentarse como actor imparcial en el conflicto ruso-ucraniano, el gigante asiático instruyó a más de 200 soldados que luego participaron de la batalla.