La participación de Irán en la Copa del Mundo 2026, que organiza la FIFA, estuvo envuelta en conflictos políticos, logísticos y simbólicos desde el primer momento. El seleccionado asiático vivió con mucha incertidumbre la entrega de visas por parte de Estados Unidos, además de protestas de su propia diáspora y una celebración de gol que generó polémica en todo el mundo.
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Irán: la selección que juega en Estados Unidos y descansa en México
El seleccionado iraní tenía previsto concentrarse en Tucson, Arizona, antes del inicio del torneo. Sin embargo, el estallido del conflicto bélico y los ataques militares iniciados por Estados Unidos contra la República Islámica, en febrero, alteraron esos planes de manera radical.
Ante la imposibilidad de instalarse en suelo norteamericano, la federación iraní llegó a un acuerdo para trasladar su campamento base a Tijuana, México, lo que, según su presidente, Mehdi Taj, reducía “en gran medida” el problema de las visas. No obstante, la solución fue apenas parcial.

El embajador iraní en México denunció que quince integrantes de la delegación, entre personal de prensa, ejecutivos y cuerpo técnico, no habían recibido autorización para ingresar a Estados Unidos. Además, quienes sí obtuvieron visa contaban únicamente con permisos limitados que les permitían entrar al país durante el tiempo necesario para jugar y debían abandonarlo ese mismo día.
Las autoridades del gobierno de Donald Trump establecieron que la delegación no podía pernoctar en Estados Unidos después de cada partido, por lo que los jugadores debían regresar a Tijuana tras cada encuentro. Eso implica cruzar la frontera antes y después de los partidos, con el desgaste físico y logístico que eso conlleva.
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Los problemas no se detuvieron con el inicio del torneo. Tras el partido inaugural ante Nueva Zelanda, el capitán Mehdi Taremi y el entrenador asistente Said Elahuei volvieron a sufrir retrasos en el aeropuerto de Los Ángeles, mientras que el visado del mediocampista Mehdi Torabi expiró tras una sola entrada al país.
Torabi solo tenía permiso para un ingreso a Estados Unidos, correspondiente al primer partido, lo que pone en duda su participación ante Bélgica el 21 de junio. La federación iraní comenzó de inmediato los trámites para renovar su documentación.
Mundial 2026: protestas en el estadio, un gesto polémico y la FIFA en alerta
La antesala del debut iraní estuvo marcada por la agitación en los alrededores del Estadio de Los Ángeles, con unas 200 personas que se manifestaron contra el régimen y flamearon banderas del León y el Sol, emblemas de la oposición al gobierno iraní.

Los manifestantes consideran al seleccionado un instrumento de propaganda del gobierno. “Este equipo no es del pueblo iraní, es del régimen“, declaró Ava Amin, una estudiante de filosofía presente en la protesta. La tensión al interior del estadio también fue visible, ya que, cuando sonó el himno iraní, hubo tanto aplausos como abucheos.
Los iraní-estadounidenses del sur de California están profundamente divididos respecto a la participación del equipo en el Mundial. Muchos llegaron a la región tras la Revolución Islámica de 1979, y el área alrededor del estadio es conocida como “Tehrangeles” por la magnitud de su comunidad.

A los 63 minutos del partido, el mediocampista Mohammad Mohebi consiguió marcar el 2 a 2. Al celebrarlo, se abrazó con un compañero y luego hizo un gesto de disparos mientras apuntaba hacia una de las tribunas, lo que generó revuelo inmediato en redes sociales. Ante las críticas, el jugador aclaró que solo quería agradecer a los iraníes residentes en Los Ángeles. “Crean un ambiente fantástico. Se me ocurrió la celebración, solo es eso”, mencionó.
Este último episodio se suma a una lista de controversias que convirtieron al debut iraní en el partido más cargado de tensión política del torneo.
En modo de respuesta, la selección iraní anunció que presentará un reclamo formal ante los organizadores del torneo por las restricciones de viaje que enfrenta, las cuales son incompatibles con el principio de igualdad de condiciones para los equipos participantes. Desde la Casa Blanca, el Grupo de Tareas FIFA respondió que el esquema fue informado con anticipacion y que se mantendrá igual para los próximos partidos contra Bélgica y Egipto.




