Con Estados Unidos como epicentro de los últimos eventos de la FIFA, la relación entre el presidente estadounidense y el mandamás del fútbol escaló desde distinciones honoríficas hasta la política internacional de alto nivel.
La relación entre el mandatario estadounidense y el máximo organismo del fútbol mundial volvió a quedar en el centro de la escena tras arreglos, regalos y una nueva oficina.