El rugido y la silueta de los TAM 2C-A2 volvieron a ocupar el centro de la escena en Magdalena, provincia de Buenos Aires. Allí, el Ejército Argentino concretó la entrega del segundo escuadrón de estos tanques al Regimiento de Caballería de Tanques 8, en una ceremonia que reunió a las más altas autoridades militares de la Fuerza.
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El dato: durante el acto, el jefe del Ejército, teniente general Oscar Santiago Zarich, destacó el valor de la incorporación, pero puso el acento en un punto que trasciende al vehículo de combate. ¿Qué fue lo que dijo?

El TAM 2C-A2, listo para la complejidad, la velocidad y la integración de múltiples dominios
Durante la ceremonia de presentación de los tanques TAM 2C-A2 en su versión modernizada, el jefe del Ejército Argentino, teniente general Oscar Santiago Zarich, destacó especialmente la presencia del personal militar en situación de retiro que participó del acto y valoró que muchas de las ideas que habían surgido durante sus años de servicio hoy pudieran concretarse. “Hoy las han hecho realidad”, señaló, y consideró que se trata de “una deuda pendiente” no solo con quienes las impulsaron, sino también con las generaciones futuras.
En ese marco, Zarich definió la entrega del segundo escuadrón de TAM 2C-A2 al Regimiento de Caballería de Tanques 8 como un hecho que trasciende la incorporación de un nuevo sistema de armas.
“Estos tanques representan mucho más que la incorporación de un sistema de calidad y tecnología avanzada”, sostuvo, al vincularlos con “una visión con decisión del trabajo en equipo” y con un proceso sostenido de organización y transformación de capacidades. Para el jefe del Ejército, la modernización del Tanque Argentino Mediano constituye además “un paso significativo” en el objetivo de “recuperar, modernizar y mantener actualizado la columna vertebral de nuestra fuerza blindada”.

Asimismo, Zarich destacó que el Tanque Argentino Mediano es “desde hace décadas, el principal exponente de las capacidades de combate del Ejército” y que su evolución hacia el TAM 2C-A2 permitió “prolongar y potenciar las posibilidades operacionales” e incorporar tecnología de última generación.
Según explicó, esta modernización busca adaptar sus prestaciones a las exigencias de un campo de combate marcado por “la creciente complejidad, la velocidad y la integración de múltiples dominios”.
El nuevo TAM 2C-A2, probado en el terreno
Durante sus palabras, dirigidas en el campo de tiro del Ejército Argentino en Magdalena, la máxima autoridad de la Fuerza contó que el nuevo TAM 2C-A2 fue sometido a exigentes pruebas de campo, cuyo punto culminante se alcanzó durante el ejercicio Kekén, realizado a principios de este año en la Patagonia argentina, en los alrededores de Sarmiento, provincia de Chubut. Allí, contó, respondió de manera eficiente y permitió ratificar la confiabilidad de sus sistemas electrónicos, de movilidad y de protección.
En su discurso, el jefe del Ejército también puso el foco en que la modernización no se agota en la incorporación de tecnología.

“Modernizar no significa solamente adquirir medios”, afirmó, y remarcó que también implica “ajustar estructuras, procedimientos, doctrina y, por sobre todas las cosas, preparar hombres y mujeres capaces de obtener de esos sistemas el máximo rendimiento”.
En esa línea, sostuvo que una fuerza blindada moderna requiere organizaciones equipadas, medios de apoyo, sistemas de comando y control, logística adecuada, doctrina actualizada y personal altamente capacitado. A los tanquistas les pidió asumir la responsabilidad de estos nuevos sistemas, “explotar su fortaleza, comprender sus limitaciones” y emplearlos “con criterio, precisión y oportunidad”.
Para Zarich, la incorporación de los nuevos medios implica también “mayores responsabilidades” y abre nuevas posibilidades para la fuerza.
“Que este nuevo escuadrón de tanques no sea solamente un símbolo”
“Que este nuevo escuadrón de tanques no sea solamente un símbolo, una capacidad que se recupera y se fortalece, sino también la expresión de un Ejército que se transforma, aprende y se prepara para enfrentar con profesionalismo los desafíos del futuro”, sostuvo.
En ese sentido, destacó especialmente la presencia de quienes integraron en el pasado las filas de la Caballería y de los jóvenes cadetes y aspirantes que representan su futuro: “En ustedes se encuentran simbólicamente unidos la experiencia de quienes forjaron estas capacidades a lo largo de nuestra historia y el compromiso de las nuevas generaciones llamadas a llevarlas al porvenir”.

El jefe del Ejército también vinculó esta etapa de modernización con las dificultades que atraviesa la industria de la defensa a nivel global. Según explicó, los conflictos en desarrollo “han tensionado al extremo las cadenas de abastecimiento de la defensa”, lo que obligó a buscar alternativas para la provisión de insumos y repuestos del exterior, sustituir componentes críticos con recursos nacionales y desarrollar “ingeniería de valor en el país”.
“Sigamos avanzando en este camino con determinación hacia el objetivo fijado”, convocó Zarich, al cerrar su discurso ante los integrantes de la fuerza.




