Argentina depositó más de 15 millones de dólares ante las Naciones Unidas (ONU), y así saldó meses de mora. Por otro lado, reafirmó su respaldo oficial a Rafael Grossi en su competencia con otros candidatos por la Secretaría General del organismo, frente a figuras como Michelle Bachelet y Macky Sall.
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ONU: en medio de la crisis financiera, Argentina pagó su deuda
Exactamente, Argentina abonó 15.589.175 de dólares al presupuesto de las Naciones Unidas, suma que representa el 0,5% de la contribución total que le corresponde como Estado miembro. Con ese depósito, el país ingresó al grupo de 61 naciones que regularizaron sus cuotas luego del primer plazo establecido por el organismo, entre ellos Zimbabwe, San Marino y Pakistán.
El pago resultó significativo no solo por su dimensión financiera, sino también por su trasfondo político. El Gobierno de Javier Milei había sido objeto de críticas por mantener esa deuda mientras impulsaba activamente la candidatura de Rafael Grossi para suceder al actual secretario general de la ONU, Antonio Guterres. La demora generaba una contradicción difícil de sostener. A la vez que se reclamaba protagonismo en el multilateralismo, no se cumplía con las obligaciones básicas que implican la membresía.

La decisión de pagar lo adeudado fue autorizada de manera conjunta por el Ministerio de Economía y la Cancillería. Además, coincidió con la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno, en Estados Unidos. Este tipo de contribuciones anuales son obligatorias para todos los Estados miembros y su incumplimiento puede generar restricciones en el ejercicio del voto dentro de la Asamblea General.
Vale destacar que ni Estados Unidos, el principal aportante histórico del organismo, ni China figuran entre los 116 países que tienen sus cuentas al día con la ONU. Sí integran ese listado potencias europeas como Alemania, Francia e Italia, también Brasil, que desde hace tiempo apoya la candidatura de la chilena Michelle Bachelet a la secretaría general.
El respaldo de Argentina a Grossi para conducir las Naciones Unidas
Por su parte, el Ejecutivo argentino respalda la candidatura de Rafael Grossi a través de una unidad especial creada en la Cancillería y conducida por el subsecretario de Política Exterior, Juan Manuel Navarro. El canciller Quirno, mientras participaba de la Asamblea General de la OEA en Panamá, renovó ese apoyo bajo el fundamento de sostener un multilateralismo eficiente, pragmático y responsable.

El pago de la deuda con la ONU forma parte de una estrategia más amplia destinada a despejar obstáculos que complicaban la posición argentina en el organismo y, por extensión, las chances de Grossi. Mantener una mora activa mientras se pedía apoyo para un candidato propio generaba un mensaje contradictorio ante la comunidad internacional.
En la actualidad, Grossi es el titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y fue incluido en la lista de las cien personas más influyentes del mundo para la revista Time. Dejó en claro que no quiere ser percibido únicamente como el candidato de la derecha, por lo que buscó construir un perfil transversal que le permita sumar apoyos más allá del círculo de gobiernos afines a Milei.
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Los otros candidatos en carrera son la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet; la expresidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan; la ecuatoriana, María Fernanda Espinosa; y el senegalés, Macky Sall. El proceso se definirá en el Consejo de Seguridad, donde los cinco miembros permanentes, Estados Unidos, Rusia, Francia, China y el Reino Unido, tienen poder de veto.
Tanto Washington como el Kremlin elogiaron a Grossi, lo que abre una ventana de posibilidades. Sin embargo, la incógnita mayor es la postura del Reino Unido, enfrentado con Argentina en los foros internacionales por la soberanía de las Islas Malvinas. Un veto de cualquiera de los cinco miembros permanentes dejaría a Grossi fuera de la competencia de manera definitiva.




