Los disturbios del 17 y 18 de octubre en Francia, Italia, Bélgica y Albania muestran que la protesta y la violencia pueden compartir la calle sin compartir propósitos. Identificar el momento en que se separan es una tarea estratégica
Estudiantes, sindicatos y trabajadores salieron a las calles a manifestar su descontento y la situación derivó en violentos disturbios, detenciones y toques de queda en varias ciudades. Las razones.
Una acción sin precedentes de ciberdelincuentes encendió las alarmas en Francia y puso bajo la lupa la seguridad de los sistemas informáticos que sostienen varias actividades esenciales.
Lo que empezó como un reclamo por las malas condiciones de los liceos franceses se convirtió en un gran disturbio nacional. El Gobierno promete medidas, pero crece la violencia y los estudiantes siguen insatisfechos.
París refuerza su capacidad de disuasión estratégica con el ensayo del proyectil balístico mar-tierra de última generación en el Atlántico Norte, presenciado en vivo por el presidente Emmanuel Macron.
La líder había sido condenada por malversar fondos europeos y el tribunal le impuso una inhabilitación. Tras la reducción del plazo, competirá en la próxima elección presidencial.
El acuerdo estableció que la nación escandinava formará parte de esta iniciativa que busca reforzar la seguridad colectiva del continente en un contexto de tensión con Rusia.
El nuevo pacto bilateral impone por primera vez una lógica de rendición de cuentas donde París recibirá fondos solo si logra reducir los cruces irregulares hacia territorio británico.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que la UE cometió un “error estratégico” al dejar de lado la energía nuclear. Qué planes existen en la actualidad.