El gobierno de los Estados Unidos anunció que confiscó aproximadamente 1.000 millones de dólares en criptomonedas vinculadas a Irán, como parte de una ofensiva financiera destinada a debilitar las redes económicas del régimen iraní.
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Qué busca Estados Unidos con la confiscación de criptomonedas iraníes
La información fue confirmada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien aseguró que Washington logró “tomar control de las billeteras” asociadas a operaciones financieras iraníes.
La confiscación forma parte de la denominada “Operation Economic Fury”, una estrategia lanzada por Estados Unidos para bloquear canales de financiamiento utilizados por Teherán mediante criptomonedas, redes bancarias paralelas y estructuras financieras internacionales.

Según el Departamento del Tesoro, la operación apunta a limitar la capacidad de Irán para financiar:
- Actividades militares.
- Redes vinculadas a la Guardia Revolucionaria Islámica.
- Programas estratégicos.
- Operaciones internacionales bajo sanciones.
Bessent afirmó que las sanciones y confiscaciones financieras ya afectan severamente la economía iraní, que enfrenta inflación superior al 200% y crecientes problemas internos de financiamiento estatal.
“Además, el Departamento del Tesoro tomó medidas enérgicas contra las redes bancarias globales de Teherán; designó redes que suministran armas y otros componentes militares a Irán; y sancionó a un funcionario iraquí corrupto que facilitó la venta de petróleo junto con milicias respaldadas por Irán que operan en Irak”, expresó Washington en un comunicado de prensa del Departamento del Tesoro.
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Cómo usaba Irán las criptomonedas para evadir sanciones
Diversos informes internacionales sostienen que Irán incrementó el uso de criptomonedas desde que las sanciones occidentales restringieron su acceso al sistema financiero global.
Las autoridades estadounidenses consideran que Teherán utilizó exchanges, stablecoins y plataformas blockchains para constituir una red de lavado financiero digital y evadir las restricciones económicas impulsadas por Estados Unidos.

Esta estrategia facilitó que entidades ligadas a la Guardia Revolucionaria Islámica, una de las ramas de las Fuerzas Armadas que interviene en la región, procesaran miles de millones de dólares.
En los últimos años, el régimen iraní promovió distintas iniciativas vinculadas a minería de Bitcoin y plataformas digitales para reducir la dependencia del sistema financiero tradicional al punto de que el mercado cripto alcanzó los 7.800 millones de dólares en 2026.
Con esta confiscación de criptomonedas, Estados Unidos golpea la red alternativa de financiamiento del régimen en medio de la extensa guerra que cursa su cuarto mes, alternando negociaciones de paz, tensiones en el estrecho de Ormuz y ataques en Medio Oriente.




