La moderación de contenidos en inteligencia artificial (IA) es uno de los aspectos más controvertidos del desarrollo tecnológico actual, porque expone una tensión difícil de resolver: para que los sistemas puedan detectar y filtrar contenido sensible, primero deben “aprender” qué es ese contenido. Y ese proceso ha abierto debates éticos, laborales y sociales de gran magnitud.
La ética detrás de la moderación de contenido en IA
En los últimos años, salieron a la luz casos de trabajadores humanos encargados de entrenar modelos de IA revisando material extremadamente perturbador. Empresas como OpenAI, Meta o Google han sido señaladas por tercerizar estas tareas en moderadores que, en muchos casos, reciben salarios bajos y escaso acompañamiento psicológico.
Investigaciones revelaron que personas en países como Kenia o Filipinas debían analizar imágenes violentas, abusos o discursos de odio durante jornadas extensas para etiquetar datos y así entrenar a los algoritmos. Estas denuncias generaron críticas sobre una “cadena invisible” de trabajo humano detrás de sistemas que suelen presentarse como totalmente automatizados.
En los últimos años, salieron a la luz casos de trabajadores humanos encargados de entrenar modelos de IA.
El problema de fondo es que los modelos de IA no tienen criterio moral propio: dependen de datos previamente clasificados por humanos. Para enseñarles a reconocer contenido dañino, es necesario exponerlos —indirectamente— a grandes volúmenes de ese mismo material.
Cómo entrenar las moderaciones de contenido
Esto plantea un dilema ético: ¿es posible construir sistemas seguros sin trasladar el costo psicológico a personas reales? Además, incluso con este entrenamiento, los modelos pueden cometer errores, ya sea bloqueando contenido legítimo o permitiendo material dañino, lo que alimenta debates sobre censura, libertad de expresión y responsabilidad de las plataformas.
También existen controversias sobre los criterios de moderación. Lo que se considera “contenido sensible” no es universal: varía según culturas, contextos políticos y marcos legales. Esto generó acusaciones de sesgo, especialmente cuando sistemas de IA moderan temas relacionados con política, género o conflictos internacionales. En algunos casos, se ha señalado que las reglas reflejan principalmente valores de países occidentales, lo que puede invisibilizar otras perspectivas o generar decisiones injustas.
A nivel técnico, las empresas están intentando reducir la dependencia de moderadores humanos mediante técnicas como el aprendizaje por refuerzo con retroalimentación humana (RLHF), filtros automatizados más avanzados y modelos capaces de “entender” mejor el contexto. Sin embargo, estos sistemas todavía necesitan supervisión humana, especialmente en los casos más complejos o ambiguos.
Esto plantea un dilema ético: ¿es posible construir sistemas seguros sin trasladar el costo psicológico a personas reales?
De cara al futuro, el debate sobre la moderación en IA tiene implicancias profundas. Por un lado, será clave desarrollar estándares más éticos en el entrenamiento de modelos, incluyendo mejores condiciones laborales, apoyo psicológico y mayor transparencia sobre cómo se construyen estos sistemas. Por otro, los gobiernos y organismos internacionales probablemente tendrán un rol creciente en la regulación, estableciendo límites sobre qué tipo de contenido puede procesar una IA y cómo deben manejarse los datos sensibles.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz, en medio de la crisis en Medio Oriente, golpeó de lleno a Arabia Saudita y al comercio global de petróleo, al interrumpir una de las principales rutas de exportación de crudo del mundo. Ante este escenario, el país recurrió a su oleoducto Este-Oeste, también conocido como Petroline, una infraestructura clave que permite trasladar petróleo hacia el mar Rojo sin depender de ese paso estratégico.
Esta infraestructura conecta los principales yacimientos del este saudí con el puerto de Yanbu, lo que permite redirigir las exportaciones y evitar la zona de conflicto. En las últimas semanas, su uso se intensificó en un intento por sostener el flujo de petróleo hacia los mercados internacionales, aunque su capacidad máxima no logra compensar completamente la interrupción del tránsito por Ormuz.
Estrecho de Ormuz: Arabia Saudita impulsa el oleoducto Petroline
El oleoducto Petroline fue concebido como una alternativa estratégica frente a posibles interrupciones en el Estrecho de Ormuz.
La infraestructura, construida en la década de 1980 tras episodios de inestabilidad regional, atraviesa el territorio saudí a lo largo de unos 1.200 kilómetros. Su trazado subterráneo, en gran parte bajo el desierto, responde a la necesidad histórica de garantizar la continuidad de las exportaciones energéticas incluso en escenarios de conflicto.
Arabia Saudita aumento el uso diario del oleoducto creado en 1980.
Tras el recrudecimiento de la crisis actual y el cierre del Estrecho de Ormuz, Arabia Saudita incrementó el uso de este sistema para sostener sus exportaciones. Parte del crudo que antes salía por el Golfo ahora es redirigido hacia el puerto de Yanbu, localidad portuaria a orillas del mar Rojo, desde donde se embarca hacia los mercados internacionales.
El aumento del flujo a través del oleoducto fue significativo. De transportar alrededor de un millón de barriles diarios, el sistema busca acercarse a su capacidad máxima estimada en unos 7 millones de barriles por día, lo que lo convierte en una pieza central dentro de la estrategia energética saudí.
El uso intensivo del Petroline también expone sus propios límites. Aunque representa una alternativa clave, su capacidad no alcanza para reemplazar en su totalidad el volumen que normalmente atraviesa el Estrecho de Ormuz, lo que mantiene la presión sobre los mercados energéticos globales.
Crisis de petróleo: una solución insuficiente para el mercado global
Sumado a la limitación práctica en relación a la imposibilidad de transportar las mismas cantidades de crudo que por el estrecho de Ormuz, también deben considerarse restricciones logísticas en el mar Rojo, como la capacidad portuaria y la disponibilidad de buques, que generan nuevos cuellos de botella en la cadena de suministro energético.
Aunque Petroline es una alternativa a la vía bloqueada, no cubre el porcentaje total de barriles de petróleo transportados por día.
El impacto también se extiende a otros países del Golfo, muchos de los cuales dependen casi exclusivamente del Estrecho de Ormuz para exportar su petróleo y no cuentan con alternativas comparables. Esto refuerza la presión sobre los mercados y eleva la incertidumbre global, lo que podría generar una fuerte crisis de petróleo a gran escala.
Aunque exista esta nueva alternativa para apaciguar la crisis tras el cierre del Estrecho de Ormuz, el sistema energético internacional sigue concentrado en puntos críticos cuya interrupción tiene efectos inmediatos a nivel internacional, en principio por la desigualdad de condiciones entre ambos pasos.
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, encabezó en la provincia de Córdoba la primera reunión del Consejo de Seguridad Interior de 2026, un espacio clave de coordinación entre el gobierno nacional y las provincias en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y la violencia urbana en Argentina.
Qué es y qué función cumple el Consejo de Seguridad Interior
El Consejo de Seguridad Interior es el principal ámbito institucional donde el gobierno nacional y las 23 provincias, junto a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, articulan políticas públicas de seguridad.
Se eligió Córdoba como la sede del primer encuentro del año, por su rol clave en el mapa de seguridad nacional, tanto por su ubicación geográfica como por su rol en las rutas del narcotráfico.
La reunión contó con la participación de autoridades locales, en un contexto de fortalecimiento de la cooperación impulsada desde el gobierno nacional, representado por el Ministerio de Seguridad Nacional, encabezado por Alejandra Monteoliva.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, puso el foco de la seguridad en 2026 en la política migratoria y en la lucha contra el crimen organizado.
Además de los funcionarios nacionales y provinciales, también estuvieron presentes representantes de las principales fuerzas de seguridad nacionales: Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía de Seguridad
En encuentros anteriores, este espacio ya había servido para delinear una estrategia federal con foco en redes delictivas y crimen organizado.
Argentina y una nueva etapa en la política de seguridad
La reunión encabezada por Monteoliva marca el inicio de una nueva fase en la política de seguridad del gobierno nacional.
Entre los principales ejes estratégicos de la política de seguridad para 2026, se encuentran el ordenamiento de la política migratoria, el fortalecimiento de la seguridad en zonas de frontera y la cooperación regional contra el crimen organizado.
La Ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, encabezó la apertura de la I Reunión Nacional del Consejo de Seguridad Interior 2026, donde se presentó el Acta Compromiso Federal con cuatro ejes de trabajo: la reducción de los homicidios dolosos, la lucha contra el… pic.twitter.com/iJV4ulDBRb
— Ministerio de Seguridad Nacional (@MinSeguridad_Ar) March 16, 2026
La jornada en Córdoba incluyó exposiciones del Ministerio de Seguridad Nacional sobre herramientas legales para enfrentar el crimen organizado y la firma de convenios de cooperación entre la Nación y las provincias, entre ellos el Acta de Compromiso Federal.
La cartera de seguridad destacó la adhesión al Consejo Federal de Delitos Económicos. Según detalló, se trata de “un nuevo espacio que permitirá fortalecer el abordaje integral de la criminalidad económica, construir un mapa nacional de delitos económicos y mejorar el intercambio de información entre jurisdicciones”.
Este nuevo organismo funcionará en el ámbito de la Subsecretaría de Investigación Criminal y servirá para detectar maniobras de lavado de activos, enriquecimiento ilícito y otras formas de criminalidad financiera vinculadas al crimen organizado.
Homicidios: Argentina logró la tasa más baja de la historia en 2025
Por otro lado, la ministra Alejandra Monteoliva resaltó cifras de la gestión en seguridad, como la tasa de homicidios más baja de su historia, con 3,7 cada 100.000 habitantes, consolidándose como uno de los países más seguros de la región en 2025.
Además, mencionó las 716.000 intervenciones de las fuerzas federales en todo el país, un incremento del 29% respecto del año anterior, el aumento de controles de personas y vehículos, y un récord histórico de incautación de cocaína con más de 13 toneladas secuestradas, además de importantes decomisos de marihuana y drogas sintéticas.
La funcionaria celebró también los avances del Plan Bandera en Rosario, que logró una reducción del 57% en los homicidios durante el primer bimestre de 2026, y los resultados del Plan 90/10, que concentra recursos del Estado en los territorios donde ocurre la mayor parte de los homicidios.
La primera reunión del Consejo de Seguridad Interior en Córdoba refleja el intento del gobierno de fortalecer una estrategia federal contra el crimen organizado, en un contexto de esfuerzos nacionales y provinciales por mantener la seguridad en distintas regiones del país.
El 21 de marzo de 2026 se cumplen 75 años de uno de los hitos más trascendentales de la historia antártica argentina: la llegada de la primera expedición científica nacional al continente blanco y la fundación de la Base General San Martín.
Si bien la Argentina había iniciado su presencia en la región en 1904 con la toma de posesión del observatorio meteorológico en las islas Orcadas del Sur, la misión de 1951 significó un salto cualitativo. Por primera vez, el país no solo operaría en territorios insulares, sino que se instalaría en el continente antártico con un objetivo claro: afianzar la soberanía y desarrollar ciencia en condiciones extremas.
Primera expedición científica nacional en Antártida: una travesía contra todos los pronósticos
La concreción de la expedición no fue sencilla. En un contexto en el que muchas compañías navieras consideraban la empresa como demasiado riesgosa, la firma Pérez Companc puso a disposición el buque carguero Santa Micaela, una nave de la Segunda Guerra Mundial.
Bajo el mando del capitán de ultramar Santiago Farrell, el barco zarpó el 12 de febrero de 1951 desde el puerto de Buenos Aires rumbo al mar de Bellingshausen. A bordo viajaba un reducido grupo de expedicionarios liderados por el entonces coronel Hernán Pujato, acompañado por el teniente primero Jorge J. Mottet como segundo jefe, junto al suboficial ayudante Haroldo Riella y el cabo mayor Hernán González Superí (ambos radiotelegrafistas militares); el médico Ernesto Gómez; el cabo mayor y baqueano de la cordillera Lucas Serrano; el meteorólogo Ángel Abregú Delgado y el cocinero Antonio Moro.
La firma Pérez Companc puso a disposición el buque carguero Santa Micaela, una nave de la Segunda Guerra Mundial.
La travesía estuvo marcada por condiciones adversas y momentos de extrema dificultad, que pusieron a prueba la resistencia física y mental de la tripulación. Sin embargo, el objetivo se mantuvo firme.
San Martín: el nacimiento de una base histórica
Finalmente, la expedición llegó a la bahía Margarita, en la costa occidental de la península antártica. Allí, a 3.850 kilómetros de Buenos Aires, los hombres levantaron la Base General San Martín, que se convertiría en la primera estación científica continental argentina y además, en ese momento, la más austral del mundo.
Ubicada en la isla Barry, al sur del Círculo Polar Antártico, su construcción representó una proeza logística sin precedentes. Ni las temperaturas extremas, ni los vientos persistentes ni el aislamiento detuvieron a la dotación, que logró establecer un asentamiento permanente en uno de los entornos más hostiles del planeta.
Desde sus inicios, la base San Martín fue mucho más que un enclave estratégico. Allí se realizaron registros científicos en diversas disciplinas, fundamentales para el conocimiento del ambiente antártico.
Además, los pioneros llevaron adelante exploraciones y patrullas de reconocimiento que alcanzaron cerca de 1.300 kilómetros sobre un territorio desconocido, ampliando el conocimiento geográfico de la región.
Desde sus inicios, la base San Martín fue mucho más que un enclave estratégico.
La instalación de la base se inscribió en una política más amplia impulsada durante el gobierno de Juan Domingo Perón, orientada a fortalecer la investigación científica y la ocupación permanente del territorio antártico.
La visión de Pujato y el desarrollo antártico
El proyecto liderado por Pujato no se limitaba a la fundación de una base. Su visión estratégica quedó plasmada en un documento que delineaba los principales ejes del desarrollo antártico argentino: la instalación de nuevas bases, la exploración sistemática del territorio y la creación de un organismo científico rector.
Ese objetivo se concretó en 1951 con la creación del Instituto Antártico Argentino (IAA), que desde entonces impulsa, coordina y difunde la actividad científica nacional en la región.
Base General San Martín: un legado que se proyecta en el presente
La base San Martín fue el punto de partida de un proyecto que se expandió con el tiempo en el continente. A lo largo de más de un siglo de presencia ininterrumpida, la Argentina estableció otras bases como Esperanza (1953), Belgrano (1955), Marambio (1969), Carlini —ex Jubany— (1982) y Petrel, reactivada de manera permanente en 2021.
En la actualidad, el país cuenta con siete bases permanentes y seis temporarias, donde se desarrollan investigaciones en áreas clave como el cambio climático, la biología marina, la geología, la microbiología y el estudio de la capa de ozono, muchas de ellas en colaboración con organismos internacionales.
La base San Martín fue el punto de partida de un proyecto que se expandió con el tiempo en el continente.
A 75 años de aquella expedición pionera, la fundación de la base San Martín sigue siendo símbolo de coraje, planificación y vocación científica. La gesta de aquellos siete hombres, encabezados por Hernán Pujato, no solo consolidó la presencia argentina en la Antártida, sino que también sentó las bases de una política sostenida en el tiempo.
Hoy, en un contexto global en el que la Antártida adquiere cada vez mayor relevancia ambiental y científica, ese legado continúa vigente y proyecta a la Argentina como un actor comprometido con la investigación, la cooperación internacional y la preservación de uno de los territorios más frágiles y esenciales del planeta.
La escalada en Medio Oriente, donde Estados Unidos e Israel se enfrentan contra Irán, suma nuevos elementos que generan preocupación sobre el rumbo del conflicto y su posible impacto en la región. Esto se da, en particular, debido a una serie de movimientos por parte de la República Islámica que encendieron las alarmas en distintos gobiernos y volvieron a poner el foco en cómo puede evolucionar la guerra en los próximos días.
Guerra en Medio Oriente: la estrategia de Irán que desorienta a sus enemigos
Durante el inicio del conflicto, Irán basó su estrategia en el lanzamiento masivo de misiles y drones con el objetivo de saturar los sistemas de defensa de Estados Unidos e Israel. Este tipo de ofensivas priorizaba cantidad sobre precisión, para que al menos algunos proyectiles lograsen impactar pese a los sofisticados sistemas antimisiles del bando enemigo.
En las últimas semanas se registró un cambio: Irán redujo la cantidad de ataques y comenzó a priorizar la precisión. Las operaciones ahora son más acotadas, con selección específica de blancos, lo que le permite optimizar el uso de misiles y drones en un conflicto que parece extenderse en el tiempo.
En medio de la escalada, Irán decidió cambiar su estrategia.
El cambio también se refleja en los objetivos. A los blancos militares se sumaron ataques a infraestructura civil y edificios de gobierno, incluidas sedes diplomáticas, aeropuertos e instalaciones energéticas. Si bien estos ataques impactan a la población directa e indirectamente, forman parte de una lógica de coerción económica y política, no de exterminio.
La idea es que el conflicto sea costoso tanto para sus vecinos del Golfo como para los mercados globales y la opinión pública occidental, para que, de esta manera, la presión obligue a Estados Unidos a sentarse a negociar. El riesgo es que esta estrategia también podría volverse en su contra si golpea demasiado a sus vecinos.
Según analistas, esta modificación táctica responde a varios factores que se consolidaron a medida que el conflicto se prolongó. En primer lugar, la necesidad de administrar de forma más racional un arsenal que, aunque extenso, no es ilimitado ya que el ritmo de ataques masivos sostenidos en las primeras semanas imponía un desgaste logístico y material difícil de mantener indefinidamente.
Los ataques iraníes hoy son más precisos o con objetivos claros.
En segundo lugar, el aprendizaje acumulado frente a los sistemas de defensa desplegados por Estados Unidos e Israel, que durante la fase inicial lograron interceptar una proporción significativa de los misiles y drones iraníes, lo que neutralizó buena parte de su impacto. Esa experiencia obligó a Irán a recalibrar su enfoque, por lo que en lugar de saturar los sistemas de defensa con volumen, la apuesta pasó a ser la precisión.
A esto se suma la posibilidad de que Irán reciba apoyo en materia de inteligencia, lo que mejoraría la selección de objetivos y permitiría que cada ofensiva cause un efecto más concreto y calculado.
En este contexto, la estrategia actual busca maximizar la efectividad con menos recursos, dificultar la anticipación por parte del enemigo y sostener la capacidad ofensiva sin agotarla con rapidez.
El rol de las grandes potencias
El conflicto entre Irán y la alianza Estados Unidos-Israel no puede leerse como un enfrentamiento regional aislado. Detrás de la resistencia iraní se dibuja una red de cooperación discreta que conecta a la República Islámica con dos grandes potencias: Rusia y China.
Durante semanas circularon versiones sobre asistencia de inteligencia rusa a Irán, algo que explicaría en parte la mejora en la precisión de sus ataques y en la selección de objetivos. El Kremlin, aunque desgastado por la guerra en Ucrania, mantendría canales de cooperación que le permiten incidir en el tablero de Medio Oriente sin comprometer tropas propias.
Rusia y China son dos de los países que, de forma directa e indirecta, colaboran con Irán.
El caso de China es más delicado y quizás el más determinante para el desenlace del conflicto ya que es uno de los países que compra petróleo iraní, lo que sostiene económicamente al régimen y evita condenarlo en los foros internacionales, pero al mismo tiempo cuida de no cruzar la línea que lo convertiría en beligerante.
Según los analistas internacionales, Estados Unidos permite ese comercio de crudo entre estos dos países de forma deliberada, con el objetivo de mantener a China fuera de la guerra.
En el barrio porteño de Núñez, a pocos metros del Río de la Plata y de la avenida del Libertador -sobre la calle Santiago Calzadilla al 1300-, una inmensa bandera argentina flamea con firmeza, imponente contra el cielo celeste y blanco. No es un detalle más del paisaje: es una presencia que se impone y que, inevitablemente, moviliza. A su alrededor, el moderno edificio del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur intenta robarle protagonismo al símbolo patrio y al contorno del archipiélago usurpado por Gran Bretaña que, este 2 de abril(Día de los Veteranos y de los Caídos en la Guerra), se llenará de velas para recordar a los héroes. La tela se eleva y, con ella, los sentimientos que, una vez más, en los próximos días convertirán a este lugar en un santuario de soberanía y emoción colectiva.
“Las empresas fáciles son para los tontos”, dice a DEF el director del Museo, el coronel (retirado) Esteban Vilgré Lamadrid, quien hace dos años, asumió frente a este espacio clave para el recuerdo de una causa sagrada para el sentir nacional. Pero, reconoce, no fue una tarea nada sencilla.
“Los Veteranos de Guerra somos ciudadanos que elegimos defender a nuestra nación. Vine acá para hacer eso, pero desde la cultura”, dice el coronel Esteban Vilgré Lamadrid, junto a una de las fotos más icónicas que dejó la defensa de la soberanía (Foto: Fernando Calzada)
El dato: Esteban Vilgré Lamadrid tenía casi 22 años cuando les comunicaron -a él y a sus compañeros- que egresaría antes de tiempo del Colegio Militar de la Nación, pues el país estaba en guerra con una potencia y necesitaba de los jóvenes cadetes para reforzar las unidades del Ejército Argentino en Malvinas. En su caso, debía conducir a un grupo de hombres (incluso, eran mayores que él) del Regimiento de Infantería 6 (con asiento de paz en Mercedes, provincia de Buenos Aires).
Allí conoció a los soldados, suboficiales y otros oficiales con quienes viviría algunas de las horas más duras de su vida: combatió a los británicos en la primera línea y vio de cerca el coraje y heroísmo de muchos argentinos. También fue testigo de la muerte en combate de varios de ellos. En la Guerra, se convirtió en líder, consejero y en el más fiel patriota: cuando la duda, el miedo y el cansancio parecían ganar su batalla interna, puso a su país por encima de todo. Por eso, buscó estar a la altura de las circunstancias cuando la superioridad le ordenó que guíe a sus hombres durante el último contraataque por Malvinas. Ese mismo sentimiento lo acompañó al regresar al continente, cuando la vida lo puso nuevamente al frente de otras difíciles misiones, como cuidar a sus camaradas de la guerra desde los Centros de Salud que las Fuerzas Armadas crearon para los héroes y sus familias.
Museo de Malvinas: “Tiene que estar orientado a transmitir el orgullo de ser argentinos”
“Acepté el desafío de estar al frente del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur. Intento ver el vaso lleno —dice, al referirse a las frustraciones que debió enfrentar a lo largo de su gestión— porque se lograron muchas cosas”, afirma en diálogo con DEF.
Y agrega: “Los Veteranos de Guerra somos ciudadanos que elegimos defender a nuestra nación. Vine aquí para hacer eso, pero desde la cultura. Entiendo que este Museo debe representar a todos y, fundamentalmente, tiene que estar orientado a transmitir el orgullo de ser argentinos a los miles de niños que lo visitan a diario”.
Lo que le sucede al Museo que dirige Esteban Vilgré Lamadrid es lo mismo que le ocurre a la causa: está atravesado por el dolor de una herida que no termina de sanar. Afortunadamente, el sentimiento siempre es más fuerte y ningún tipo de grieta ideológica se impone frente a un hecho incuestionable: las Malvinas son, fueron y serán argentinas.
Por eso, el Veterano de Guerra organizó varias actividades para conmemorar el 2 de abril, la fecha sagrada para más de 45 millones de argentinos.
1000 motos por Malvinas en la previa del 2 de abril
Para conmemorar el 2 de abril, Día de los Veteranos y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el museo abrirá sus puertas al público de forma gratuita.
El primer encuentro se realizará en la previa al 2 de abril, el sábado 21 de marzo. Se tratará de un “motoencuentro” que no se suspenderá ni siquiera por la lluvia que se pronostica para esa jornada. Cuenta el director del Museo que se abrirán las puertas a todos los que quieran concurrir y ser parte de este particular homenaje.
Desde el 21 de marzo el Museo comenzará a vivir la temporada malvinera. El 01 de abril, desde las 20 horas, se abrirán las puertas al público para realizar la tradicional vigilia (Foto: Fernando Calzada)
La actividad -con música y food trucks– se realizará desde las 10 de la mañana hasta las 17 horas. “Con este encuentro lanzamos la temporada malvinera. Además, tenemos varias sorpresas más”, cuenta Vilgré Lamadrid y, de hecho, se anima a develar una: le donarán al museola pelota de fútbol que se utilizó en el único partido que se jugó -entre soldados- durante la Guerra de Malvinas.
Además, comenta a DEF que uno de los grandes coleccionistas de objetos vinculados a la Guerra de Malvinas, Jorge Leonardo Triaca, exhibirá en el Museo una bandera argentina que flameó en las Islas Georgias (y que él pudo comprar en un remate mundial) y otra kelper que fue arriada el día 2 de abril para, en su lugar, volver a colocar una celeste y blanca tras 149 años de usurpación inglesa. “Él va a exponer varios otros objetos, como el único sable original de los Granaderos de San Martín”, agrega el coronel.
Y, como si eso no fuera poco, la esposa de un héroe de Malvinas donará un objeto trascendental: “En la Guerra hubo varios milagros. Uno le ocurrió a un tucumano, a Jorge Manuel Vizoso Posse, porque cuando lo quisieron rematar, le dispararon y la bala quedó pegada en su Rosario. Su mujer armó un cofre con un árbol del monte tucumano, el quebracho, y lo colocó adentro para donarlo a este Museo. Además, la familia del capitán de Fragata Pedro Edgardo Giachino donará su uniforme”.
La celeste blanca en el cielo y en el corazón, ese es el espíritu de la jornada del 2 de abril. En palabras de Vilgré Lamadrid, ese día tiene que ser festivo porque recordamos que les mostramos a los ingleses de qué estamos hechos los argentinos (Foto: Fernando Calzada)
1 de abril, vigilia en el Museo de Malvinas
La noche del 1 de abril el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur convoca a todos los argentinos que quieran ir a recordar la causa y homenajear a los héroes para participar de la vigilia.
La cita es de 20 a 24 horas. ¿Qué actividades habrá? Espectáculos folclóricos, comidas tradicionales y guitarreadas. Porque, además, el encuentro también es un motivo para honrar las raíces y tradiciones argentinas presentes en la guerra por nuestra independencia.
“Buscamos exaltar el valor y el honor y, personalmente, quiero que todos se sientan parte. Haremos cosas muy lindas, aunque humildes y simbólicas. Incluso ya tengo la yerba para el mate cocido que haremos en una cocina de campaña y, posteriormente, repartiremos. Seguramente, también suene una banda militar”, detalla el director del Museo.
Se espera que la vigilia finalice con el encendido de 649 velas flotantes en honor a los héroes: “Apagaremos las luces del Museo y vamos a invitar al público a que se coloquen alrededor del espejo de agua del lugar para dejar en él cada una de las velas que llevarán el nombre de nuestros caídos. Será un homenaje simbólico que concluirá con el silencio en honor a quienes dieron su vida por la patria. Los honramos porque no los olvidamos”.
“El 2 de abril no es un mal recuerdo, porque en esa fecha la patria se animó a morderle la cola al león británico”, confiesa Esteban desde el Museo Mavinas, un santuario de soberanía (Foto: Fernando Calzada)
Las actividades del Museo de Malvinas para el 2 de abril: “Es un día de festejo”
El jueves 2 de abril el Museo abrirá sus puertas al público para conmemorar elDía del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
A quienes concurran, se les servirá un mate cocido -preparado por los Veteranos y otros camaradas- y un pan. “Es lo que comíamos en la trinchera y queremos que compartan ese momento con nosotros para que, en esta jornada, seamos todos combatientes de la patria”, dice Esteban Vilgré Lamadrid, al tiempo que cuenta que se comenzará con el izado de la bandera argentina, que uno de sus grandes deseos, es que las autoridades nacionales elijan a este punto del país para llevar adelante el acto oficial.
Además, se espera que sea un día de fiesta: “El 2 de abril no es un mal recuerdo, porque en esa fecha la patria se animó a morderle la cola al león británico y les mostró de qué estamos hechos y quiénes somos los argentinos. Es un día de celebración y de gloria”.
Por supuesto, una vez que ese 2 de abril se vuelvan a cerrar las puertas del lugar, el Museo continuará con los homenajes de cara al 14 de junio y, por supuesto, para iniciar el jubileo hacia los 45 años de la Guerra de Malvinas.
Desde la llegada de Javier Milei al poder la alineación de Argentina con Estados Unidos es casi total, incluso en medio de la guerra abierta contra Irán, en la que respaldó la Operación Furia Épica y los ataques para debilitar al régimen de los Ayatolás. Las Islas Malvinas permanecen como un reclamo histórico de soberanía y el escenario geopolítico actual lo puso en el foco del debate internacional.
La postura de Argentina respecto a la guerra en Irán
Desde que estalló el enfrentamiento armado en Medio Oriente, Argentina se alineó junto a Estados Unidos e Israel y defendió la Operación Furia Épica, el nombre que llevó la campaña estadounidense que busca debilitar al régimen de Irán, destruir sus capacidades para desarrollar armas nucleares y disminuir su capacidad de respuesta defensiva.
Desde Buenos Aires consideran que Teherán es una amenaza global y condenaron sus ataques en los países vecinos del Golfo Pérsico, en las que se afectaron ubicaciones energéticas estrechamente vinculadas al abastecimiento de petróleo y gas a nivel internacional.
En una semana marcada por el Acto por los 34 años del atentado a la Embajada de Israel en Argentina, el presidente Javier Milei reiteró su alineación con Israel y confrontó a Irán.
En particular, el presidente Javier Milei advirtió que Irán es un “enemigo” durante un discurso en Nueva York, ratificó la alianza estratégica de Argentina con Estados Unidos e Israel y fue más allá diciendo que “vamos a ganar la guerra”.
El mandatario también recordó que el país islámico fue acusado por la Justicia argentina de perpetrar dos atentados: la Embajada de Israel y la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).
¿Por qué Malvinas aparece como un tema de discusión?
El enfoque diplomático y geopolítico de la Casa Rosada resuena aún más frente a la falta de apoyo de los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en especial Reino Unido, que decidió no involucrarse pese a sufrir el ataque a una base apostada en Chipre.
En este marco, Marc Zell, un dirigente del Partido Republicano de Estados Unidos afirmó que Argentina podría enviar buques de guerra hacia el Golfo Pérsico para apoyar la ofensiva liderada por Estados Unidos contra Irán, aunque ningún funcionario de Argentina confirmó públicamente esta versión.
Uno de los puntos más polémicos de la propuesta es el vínculo con el histórico reclamo argentino sobre las Islas Malvinas. Zell planteó que, en caso de concretarse el apoyo militar argentino, Estados Unidos debería reconsiderar su postura tradicional y respaldar la soberanía de Buenos Aires sobre el archipiélago.
Marc Zell es un abogado estadounidense-israelí radicado en Israel, cercano al Partido Republicano y vicepresidente de Republicans Overseas, una organización política de expatriados partidarios republicanos.
Su principal argumento es la falta de acompañamiento británico en el conflicto en Medio Oriente y el esfuerzo que haría Argentina para apoyar una operación militar defensiva en el estrecho de Ormuz. Para el dirigente republicano, Washington debería “recompensar” ese alineamiento.
Sin embargo, se trata de una propuesta sin carácter oficial dentro del gobierno estadounidense e incluso debeconsiderarse la postura histórica respecto a la Guerra de Malvinas, donde brindó apoyo logístico y militar a Reino Unido. Además, respaldó la administración británica sobre las islas en los años posteriores.
Resulta improbable que Estados Unidos comprometa las relaciones diplomáticas con Londres y beneficie a Argentina respecto a la discusión sobre la soberanía, aunque las Islas Malvinas volvieron a formar parte del centro del debate internacional.
Estados Unidos dejó de ser considerado una democracia liberal, de acuerdo con el último informe del Instituto V-Dem, uno de los principales centros de medición de calidad democrática a nivel global. La reclasificación ubica al país como “democracia electoral”, categoría que comparte con Argentina, Brasil, Portugal, Canadá, Polonia y Nepal, entre otros.
El cambio no implica el fin de las elecciones ni del sistema democrático formal, pero sí señala una degradación en su funcionamiento. Este fenómeno se da en un contexto global de retroceso democrático, donde cada vez más países presentan debilidades en sus instituciones y en la protección de derechos fundamentales.
“Democracia electoral”: qué es y qué implica este cambio de categoría para Estados Unidos
Según el V-Dem Institute, una democracia liberal combina elecciones libres y competitivas con garantías sustantivas como el Estado de derecho, la independencia judicial, el respeto efectivo por los derechos individuales y un sistema robusto de controles al poder. En base a esta definición, no alcanza con el derecho al voto, sino que el ejercicio del poder debe estar limitado por instituciones fuertes.
En cambio, una democracia electoral mantiene elecciones periódicas y competitivas, pero presenta debilidad en cuestiones tales como una justicia menos independiente, menos capacidad de control legislativo o restricciones indirectas a derechos y libertades.
Tras 50 años siendo una democracia liberal, Estados Unidos ahora es catalogada como una “democracia electoral”.
En el caso de Estados Unidos, la reclasificación responde a un deterioro progresivo, y bastante veloz, en varias de esas dimensiones. El informe señala una creciente politización de instituciones, tensiones entre poderes del Estado y una menor efectividad de los mecanismos de control sobre el Ejecutivo, lo que debilita el equilibrio institucional.
Otro factor central es el retroceso en derechos y libertades civiles. Según el último informe de V-Dem, si bien estos derechos siguen existiendo formalmente, como el acceso al voto, la protección de derechos reproductivos o la libertad de expresión, su ejercicio se ve cada vez más condicionado en la práctica, ya sea por decisiones políticas, judiciales o por el propio clima de polarización.
De esta forma, la polarización extrema aparece como un elemento estructural del problema. La fuerte división política y social no solo dificulta la construcción de consensos, sino que también impacta en el funcionamiento de las instituciones y en la aplicación imparcial de las normas.
La conversión de Estados Unidos no lo equipara con regímenes autoritarios, sino que lo ubica en una categoría intermedia donde la democracia existe, pero con un funcionamiento más débil y menos garantista.
Un retroceso que refleja una tendencia global
La situación de Estados Unidos no es un caso aislado. El informe de V-Dem advierte que el mundo atraviesa una etapa de “autocratización”, en la que más países empeoran sus estándares democráticos que los que mejoran.
Para mantener una democracia liberal, no basta solo con respetar el voto popular.
En este contexto, el número de democracias liberales se redujo de manera significativa en las últimas décadas, mientras aumentan los regímenes híbridos o con rasgos autoritarios. El caso estadounidense resulta particularmente relevante por su histórico rol como referencia global en materia democrática.
Este escenario abre interrogantes sobre el futuro de la democracia en el país y su impacto en el orden internacional, en particular en un contexto donde otras potencias disputan modelos políticos alternativos.
La jefa de Inteligencia de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, presentó un informe ante el Senado que sostiene que Irán no retomó su programa nuclear, en una evaluación que contradice el argumento central de la guerra impulsada por Washington.
Guerra con Irán: Inteligencia contradice a Trump sobre el programa nuclear iraní
La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos aseguró que Irán no reactivó su programa de enriquecimiento de uranio tras los ataques militares lanzados en 2025, en una declaración que introduce dudas sobre la justificación del conflicto.
Durante una comparecencia ante el Senado, Gabbard afirmó que las agencias de inteligencia no detectaron esfuerzos por reconstruir la infraestructura nuclear iraní, que había sido fuertemente dañada en los bombardeos en la Guerra de los 12 días.
Además, señaló que el programa de enriquecimiento fue prácticamente destruido y que, hasta el momento, no hay evidencia de que Teherán haya intentado retomarlo.
La jefa de Inteligencia de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, compareción ante el Senado y contradijo los argumentos que utilizó Donald Trump para defender la guerra con Irán.
Las declaraciones de la jefa de Inteligencia generan un fuerte contraste con la postura del presidente Donald Trump, quien había defendido la ofensiva militar bajo el argumento de una amenaza nuclear inminente.
Según el informe estadounidense, si bien el régimen iraní continúa operativo, su capacidad militar convencional y estratégica se encuentra debilitada, y el desarrollo nuclear no aparece como una prioridad inmediata.
Renuncia de Joseph kent: otro golpe al apoyo interno en Washington
El informe también dejó en evidencia diferencias dentro del aparato estatal estadounidense. Mientras Inteligencia sostiene que no hay amenaza nuclear inmediata, sectores políticos y militares cercanos a Donald Trump continúan defendiendo la ofensiva contra Irán como una acción preventiva.
Más allá de lo acontecido tras el informe de la jefa de Inteligencia de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, hubo otro acontecimiento clave respecto al apoyo interno a la guerra librada por Estados Unidos en Irán.
Joseph Kent, quien se desempeñaba como director del Centro Nacional Antiterrorista, renunció a través de una carta en la que criticó el conflicto en curso y dijo que no podía “en buena conciencia apoyar la guerra en curso en Irán”.
Joseph Kent, director saliente del Centro Nacional Antiterrorista, renunció a su cargo en disconformidad con la guerra con Irán.
“Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby en Estados Unidos”, señaló.
Inmediatamente, comenzó a circular que Kent renunció en medio de investigaciones del FBI por una presunta filtración de información clasificada, quien podría haberse beneficiado de documentación privilegiada en calidad de jefe de la lucha antiterrorista de Washington.
Frente a estos acontecimientos, Donald Trump y la Casa Blanca ven un aumento de los opositores a la Operación Furia Épica. La afirmación de la Inteligencia de Estados Unidos de que Irán no reactivó su programa nuclear reconfigura el debate sobre la guerra en Medio Oriente y plantea interrogantes sobre el futuro de la región.
En el marco del IEFA Latam Forum 2026, que tuvo lugar en Buenos Aires, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, adelantó que este año la compañía invertirá un total de 6000 millones de dólares, de los cuales 4200 millones serán destinados a Vaca Muerta.
Según detalló, la compañía proyecta un aumento sostenido en la actividad de perforación, con 17 equipos operativos hacia fie de 2026 y un objetivo de 39 plataformas de perforación de cara a 2029.
El presidente de la petrolera estatal destacó el proyecto de exportación de GNL es “el más grande de la historia de Latinoamérica porque es muy rentable y potente”.
El titular de YPF, Horacio Martín, se mostró optimista, a pesar de las turbulencias en el sector energético por la guerra.
El precio del petróleo y el impacto en los combustibles
“No vamos a especular con la suba internacional del precio del petróleo porque asumimos un compromiso con los consumidores de que la nafta va a aumentar cuando aumente el precio del barril de petróleo y va a bajar cuando en el mercado internacional baje el precio del petróleo”, señaló Marín.
Además, aclaró, que el actual nivel del precio del crudo responde a factores coyunturales y aseguró que el valor elevado del barril no se mantendrá en el tiempo. El directivo de la petrolera estatal explicó que el escenario internacional, marcado por conflictos geopolíticos, impacta directamente en el mercado energético y dijo que “una guerra es un cisne negro para los precios y, por eso, el elevado costo del barril es transitorio”.
YPF sigue batiendo récords de producción y contribuye en el posicionamiento de Argentina como hub energético regional.
El CEO de YPF consideró que situaciones como restricciones en puntos clave del comercio global, como las que se dan en el estrecho de Ormuz, generan distorsiones en la oferta que elevan los precios de forma momentánea. “No se puede sostener un mundo con una restricción del 15% del petróleo y, cuando todo se normalice, los precios van a volver a valores lógicos”, agregó.
Horacio Marín remarcó que “YPF no especula y traslada lo mínimo a los consumidores porque absorbe parte del impacto porque se posiciona en función de valores previos a los conflictos internacionales con el objetivo de mantener la estabilidad del mercado interno”.
YPF: expectativas en el GNL y el oleoducto VMOS
Marín también proyectó el impacto que podría tener el desarrollo del shale (gas y petróleo no convencional) en la economía del país y estimó que hacia 2032, Argentina podría alcanzar exportaciones de entre 40.000 y 50.000 millones de dólares anuales y generar más de 40 mil puestos de trabajo directos e indirectos.
El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) es una de las grandes apuestas de YPF y sus socias en el mercado petrolero.
Entre los proyectos clave mencionó el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y las terminales de licuefacción de gas (Argentina GNL). “Vamos a instalar el hub exportador más importante de Sudamérica, con exportaciones por 37.500 millones de dólares por año”, remarcó Marín.
Mejoras en la eficiencia y mayor productividad de los pozos
En otro orden, el directivo destacó los resultados operativos de la compañía, que muestran avances en eficiencia y productividad. “YPF alcanzó un margen EBITDA (rentabilidad operativa) ajustado a 22,6 dólares por barril en el cuarto trimestre de 2025, impulsado por mejoras en los procesos y control de costos”, explicó el CEO de YPF.
“En el segmento de producción no convencional se registraron costos de extracción de 4,4 dólares por barril equivalente en sus principales bloques de Vaca Muerta. Estos valores se ubican por debajo de referencias internacionales, lo que refleja la competitividad del sale argentino”, agregó.
Por último, el presidente de la petrolera estatal sostuvo que, durante 2025, la compañía también avanzó en productividad, con velocidades de perforación de 324 metros por día y cerca de 250 pozos activos, lo que consolida el crecimiento de la actividad en la formación Vaca Muerta.