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Batería de diamante: qué es y cómo podrían extender su duración por años

La batería de diamante, conocida también como batería de diamante nuclear”, es un desarrollo prometedor en el ámbito de las fuentes de energía de larga duración. Creada por un equipo de científicos de la Universidad de Bristol, Reino Unido, esta batería combina tecnología nuclear y propiedades únicas del carbono-14 para generar electricidad durante miles de años. 

Las baterías de diamante pueden tener un impacto positivo en el medio ambiente.

Batería de diamante: la idea detrás de esta creación 

El desarrollo de la batería de diamante surgió como parte de un esfuerzo por abordar dos desafíos globales.

En primer lugar, cada año, las centrales nucleares generan desechos radiactivos que requieren almacenamiento seguro durante miles de años. Entre estos, el carbono-14 es uno de los isótopos más problemáticos debido a su larga vida media (5730 años) y su potencial para liberar radiación en el medio ambiente.

Por otro lado, tecnologías como las baterías de litio tienen limitaciones en términos de duración y capacidad de recarga, lo que dificulta su uso en aplicaciones de largo plazo, como dispositivos médicos implantables o misiones espaciales.

Serían diamantes sintéticos a través de la fabriación de vapores.

En este contexto, los investigadores de la Universidad de Bristol propusieron un enfoque innovador: convertir el carbono-14 en un material capaz de generar electricidad de manera constante y segura.

Cómo funciona la batería de diamante y por qué puede durar años

El principio fundamental detrás de la batería de diamante es la conversión directa de la energía radiactiva en electricidad mediante un proceso llamado conversión beta-voltaica. Este proceso aprovecha la radiación emitida por el carbono-14 para generar una corriente eléctrica.

El componente clave es el carbono-14, un isótopo radiactivo del carbono que se encuentra en los bloques de grafito usados en los reactores nucleares. Estos bloques absorben radiación durante el funcionamiento del reactor y acumulan carbono-14 en su superficie.

El material se extrae de los bloques de grafito y se utiliza para fabricar diamantes sintéticos mediante deposición química de vapor (CVD). Estos diamantes no solo son extremadamente duros, sino que también actúan como un semiconductor, crucial para la conversión beta-voltaica.

Este material en el diamante emite partículas beta (electrones) como parte de su proceso de descomposición radiactiva. Estas partículas interactúan con el diamante, creando una corriente eléctrica constante. Dado que la vida media del carbono-14 es de miles de años, la batería puede seguir generando energía durante períodos prolongados.

Para garantizar la seguridad, el diamante que contiene el carbono-14 se encapsula dentro de una capa de diamante no radiactivo. Este encapsulamiento actúa como un escudo que bloquea la radiación dañina, haciendo que la batería sea segura para el uso humano y ambiental.

Esto sería muy útil para el funcionamiento de los marcapasos, entre otros dispositivos y usos.

Dependiendo de la cantidad de componentes utilizados, estas baterías pueden durar hasta 5730 años antes de reducirse a la mitad de su capacidad. Esto las hace ideales para aplicaciones donde el reemplazo frecuente de baterías no es viable, como en marcapasos, sensores en ambientes extremos y satélites espaciales.

Además, no requieren recarga ni mantenimiento durante toda su vida útil y contribuyen al manejo de desechos nucleares, convirtiendo un problema ambiental en una solución tecnológica. También el diseño encapsulado asegura que la radiación no escape al entorno, eliminando riesgos para los usuarios.

Los desafíos de la próxima batería de larga duración

Aunque la tecnología promete transformar la forma en que generamos y almacenamos energía, aún enfrenta ciertos desafíos. La fabricación de diamantes sintéticos y la manipulación del carbono-14 requieren procesos costosos y tecnología muy avanzada. Sin embargo, se espera que estos costos disminuyan con el tiempo y el escalamiento de la producción.

Estas baterías no están diseñadas para dispositivos de alto consumo energético como teléfonos móviles o automóviles eléctricos, ya que generan niveles relativamente bajos de potencia. Su uso es más adecuado en aplicaciones de bajo consumo y larga duración.

Los reactores nucleares también podrían ser parte de un buen uso de las baterías de diamante.

A pesar de su seguridad, el uso de materiales radiactivos puede generar preocupaciones en el público, lo que requiere una comunicación clara sobre sus beneficios y medidas de seguridad.

Potenciales aplicaciones de la batería de diamante

Los marcapasos y otros dispositivos implantables pueden beneficiarse de una fuente de energía que no necesite reemplazo, eliminando procedimientos quirúrgicos adicionales. Las misiones a planetas distantes o sondas en el espacio profundo pueden utilizar estas baterías para operar durante décadas sin mantenimiento.

Las baterías de diamante pueden alimentar sensores en el fondo del océano, en ambientes radiactivos o en zonas de difícil acceso. Los dispositivos IoT (Internet de las Cosas) de bajo consumo podrían funcionar durante toda su vida útil sin necesidad de recarga o reemplazo.

Por qué Groenlandia será clave para Estados Unidos en la presidencia de Trump

A menos de un mes de su asunción, Donald Trump establece los principales tópicos de lo que será su segundo mandato al frente de Estados Unidos. Tras anunciar nuevos aranceles para sus vecinos y desafiar la administración del Canal de Panamá, el presidente electo apuntó nuevamente a Groenlandia, una gran isla con voz y voto en el Ártico en poder de Dinamarca, que según el republicano sirve a los propósitos de la seguridad nacional estadounidense.

Donald Trump pone a Groenlandia en la mira

Los recursos de la Antártida y el Ártico son perseguidos por la ambición de las grandes potencias mundiales y Estados Unidos retomará una política para asegurar su presencia en el Polo Norte.

Al menos eso planteó Donald Trump en la red social Truth Social, en un comunicado que también reanudó las disputas con Canadá por los aranceles y contra el presidente saliente Joe Biden.

“Para fines de seguridad nacional y libertad en todo el mundo, los Estados Unidos de América consideran que la propiedad y el control de Groenlandia son una necesidad absoluta”, sentenció Trump al mismo tiempo que anunció la designación de Ken Howery como embajador ante Dinamarca.

No es la primera vez que el republicano desafía la soberanía danesa en la isla cercana al océano ártico. En 2020, envió un paquete de ayuda a Groenlandia por 12,1 millones de dólares, que fueron destinados a asesoramientos relacionados con la extracción de materias primas, turismo y educación. 

Desde Dinamarca vieron este asistencialismo como una maniobra para generar división entre los 57.000 habitantes groenlandeses y el pueblo danés, en pos de mejorar la imagen de Estados Unidos.

El deshielo producto del calentamiento global permite la apertura de nuevas rutas marítimas y la extracción de recursos tanto en Groenlandia como en el Océano Ártico.

Ahora, Trump vuelve a la carga y pretende comprar el territorio estratégico para las rutas pesqueras y la industria extractivista, al igual que para la comunidad científica, ubicada al norte del planeta.

Dinamarca responde a Estados Unidos con inversión militar

El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, anunció un paquete de defensa de 1.500 millones de dólares para fortalecer la presencia militar en el Ártico.

Dinamarca mejorará los aeropuertos de Groenlandia para recibir aviones de combate F-35, con el fin de aumentar la capacidad de respuesta ante posibles amenazas en el Ártico. Este anuncio es una contramedida a la pretensión del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, que busca mejorar la posición geopolítica de su país.

La idea de Trump de comprar la isla obligó a Dinamarca a reforzar su presencia militar y su colaboración con Groenlandia

El gobierno danés reafirma su soberanía en la isla de 2.166 millones de kilómetros cuadrados que pertenece a la Corona desde 1814 a raíz de la separación de Noruega. El control total culminó en 1979 cuando se le otorgó la autonomía al territorio.

En 2008, Groenlandia recibió la mayor parte de las competencias nacionales y actualmente solo delega los asuntos exteriores, la seguridad y la política financiera. En contraprestación, los daneses le otorgan un subsidio anual de 633 millones de dólares para solventar el crecimiento de la infraestructura productiva y el desarrollo habitacional.

Groenlandia: un país soberano, ¿pero en disputa?

En el escenario que se plantea en el norte se encuentran los países con voz y voto a través del Consejo Ártico: Canadá, Estados Unidos, Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Islandia, Rusia y Groenlandia. Sin embargo, las disputas territoriales se centran sobre todo en Estados Unidos, Dinamarca y Rusia.

Desde 2001, el Kremlin reclama casi la mitad del Océano Ártico y sus recursos como propios. Recién 14 años más tarde fundamentó esta determinación con un documento ante las Naciones Unidas que incluye las crestas de Mendeleyev y de Lomonósov como una extensión de sus dominios en la plataforma euroasiática.

El Consejo Ártico funciona como un espacio de protección ambiental mientras sus integrantes, incluido Groenlandia, se disputan la soberanía marítima.

Dinamarca desafía la soberanía rusa sobre Lomonósov y argumenta que está geológicamente ligada a Groenlandia, territorio autónomo danés, lo que le daría control sobre 1.600 kilómetros del océano cercano al Polo Norte.

Donald Trump entiende que el territorio groenlandés es una forma de involucrarse en los enfrentamientos por la región ártica y sus recursos naturales. La improbable compra es una forma de comprometer el reclamo ruso y, a su vez, aumentar la presencia de Estados Unidos en el Polo Norte.

Fabián Calle: “Los intereses extranjeros ataron las manos de la defensa argentina” 

Es innegable que el mundo castrense pasó al frente en un año marcado por la compra de los aviones F-16, la entrega de los primeros 10 TAM2C A2 modernizados y las modificaciones impulsadas por el presidente Javier Milei quien sancionó un nuevo decreto reglamentario de la Ley de Defensa.

Sin ir más lejos, una de las fotos más emblemáticas en relación con este tema fue la del presidente Milei junto a Victoria Villarruel en uno de los tanques modernizados de la Fuerza durante el último desfile militar con motivo del 9 de julio. 

Pero, ¿cuál es la lectura que hacen los principales especialistas sobre este primer año de gestión del ministro Luis Petri frente a la cartera de defensa? En esta primera entrega, la mirada de Fabián Calle, politólogo y director del Instituto de Seguridad Internacional y Asuntos Estratégicos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI).

La modernización de los TAM2C A2 es para Fabián Calle uno de los hitos más importantes del último tiempo en materia de defensa (Foto: Fernando Calzada)

Relaciones con Estados Unidos, Israel y la OTAN

-¿Cuál es tu mirada con respecto a la defensa nacional este primer año de gestión de Luis Petri?

-Defensa e inteligencia son las dos áreas que el gobierno de Javier Milei puso en sintonía de alineamiento con Estados Unidos, Israel y la OTAN. Creo que el Ministerio de Relaciones Exteriores, el de Economía y los de otras áreas tienen la asignación de una visión más global, porque deben interactuar más con China y, llegado el caso, con Rusia, Brasil y países del BRICS

Ahí hay una división de tareas y la defensa e inteligencia nacional están muy focalizadas en este vínculo: dentro de esta interpretación de que el mundo es bipolar, en lo estratégico militar Argentina está más cercana a los Estados Unidos y a sus aliados, que a China. Pero eso no implica dejar de avanzar en temas tecnológicos y comerciales con el país asiático, como hace el propio EE.UU., que tiene millones de dólares en comercio bilateral, y aun así son competidores estratégicos (y cada vez más agudos). 

-¿Qué opinas sobre la compra de los F-16?

-Fue la decisión, pese a la crisis económica, de darle un lugar de importancia a la defensa nacional y terminar con más de doce años de decidir qué avión se compraba, si iba a ser hindú, coreano, ruso, francés… En el primer semestre, Milei lo decidió, inclinándose por el F-16 de Dinamarca.

Obviamente, existió la fuerte decisión de Estados Unidos de respaldar, no solo la compra, sino los sistemas de armas como los misiles AIM-9X Sidewinder y AIM-120D AMRAAM y las bombas guiadas. Era poco probable que ese sistema de armas se hubiera podido autorizar años atrás. Evidentemente, hubo una decisión de EE.UU., incluso pese a una eventual crítica británica o ruido regional -injustificado, porque Argentina empieza en menos 10– por el acceso de nuestro país a esos sistemas. 

Calle sobre los F_16: “Existió la fuerte decisión de Estados Unidos de respaldar, no solo la compra, sino los sistemas de armas como los misiles AIM-9X Sidewinder y AIM-120D AMRAAM y las bombas guiadas”.

-¿Qué otros avances podés destacar?

-Otro punto importante es el tema de las negociaciones con Francia por los submarinos Scorpène. También se suma el empezar a poner en valor a Fabricaciones Militares y a buscar darle continuidad al programa de modernización del TAM con empresas como Elbit e IMPSA

También se destacan los acuerdos estratégicos que se están comenzando a firmar con Israel en materia de ciberdefensa y otras áreas. Son muy importantes. El viaje del ministro Petri a Israel, hace pocas semanas, fue parte de eso. 

También se está tratando de avanzar, el año que viene, en otro viejo proyecto que es el de los vehículos 8×8. Todo indica que el año que viene Argentina puede llegar a tomar una decisión en ese sentido, quizá sea el Stryker, que es el vehículo más probado en combate de ese tipo. 

“Se deja de mirar a la defensa y a la seguridad con anteojeras”

-¿Cuál es tu opinión sobre el decreto que modifica la Ley de Defensa para autorizar a las Fuerzas Armadas a actuar frente al terrorismo?

-Es otro aspecto importante. Es comenzar a adaptar la legislación argentina a lo que hacen todos los países normales del mundo, incluyendo Chile. Se deja de mirar a la defensa y a la seguridad con las anteojeras de hace 40 o 50 años atrás: es adaptarse a la realidad sin dogmas, ideología, revanchismos y, básicamente, con sentido común. 

Creo que la decisión de los últimos días, de hacer más fluida y articulada la relación entre defensa y seguridad, no es más que imitar lo que hacen los países normales, sean gobernados por la izquierda, la derecha o el centro. 

“La mala intención y los intereses extranjeros ataron las manos de la defensa argentina”, insistió.

-¿Por qué pensás que no se había tomado esa decisión?

-Considero que la mala intención y los intereses extranjeros (que operan sobre algunos connacionales) ataron las manos de la defensa argentina. 

Argentina se transformó en un muñeco de sal que se quedó mirando hacia atrás mientras el mundo siguió avanzando y adaptándose al mundo de la post Guerra Fría, post 11 de septiembre, y de la Guerra de Ucrania. Mientras, nosotros seguimos como si estuviésemos en el año 1984, saliendo de la dictadura. 

Distinto es lo que pasa en el Chile de Gabriel Boric -con Maya Alejandra Fernández Allende, la nieta del expresidente Salvador Allende como ministra de Defensa- donde se han militarizado (y cada vez más) el norte del país y las zonas de la Araucanía, donde existe agitación insurgente. Allí las Fuerzas Armadas tienen su rol. Entonces, no es ideológico, es sentido común.

En palabras de Fabián Calle, Defensa e inteligencia son las dos áreas que el gobierno de Javier Milei puso en sintonía de alineamiento con Estados Unidos, Israel y la OTAN.

-¿Crees que se buscó revalorizar a los militares?

-Es otro punto valioso: darles importancia, incluso en la difusión y en las redes sociales, y mostrar el respeto a las Fuerzas Armadas. Fueron a sus ceremonias, les hablaron de temas profesionales y no los castigaron para dejar contentas a las minorías de izquierda. 

Se recuperaron los símbolos patrios, el orgullo y los desfiles. Son cosas que hacen al plano de lo no material, que es muy importante para los jóvenes que se incorporan a las Fuerzas (o quieren hacerlo). 

Además, destaco que hay un renacer del patriotismo y del arte de la guerra en la juventud que, obviamente, la izquierda y otros sectores lo ven horrorizados porque consideran que cualquier persona que habla de defensa es fascista o cualquiera que quiera que Argentina tenga poder militar desea un golpe de Estado. 

Esa es gente mal intencionada. Incluso, estamos en un país donde el sector empresarial se empieza a interesar por la geopolítica, la minería, el Atlántico Sur, Vaca Muerta, el gas, y el petróleo: hay una demanda del establishment económico de entender un poco mejor esos temas. 

Rusia y el futuro de sus bases militares en Siria: ¿el Kremlin prepara una mudanza?

El fin del dominio de la familia Al-Assad en Siria tiene repercusiones en Moscú, histórico aliado del derrocado régimen. Rusia estaría analizando retirar sus tropas del país y algunos analistas señalan la posibilidad de trasladarlas a otro destino. Lo más preocupante para el Kremlin sería la pérdida de la base naval de Tartús, que le proporciona el único acceso directo al mar Mediterráneo.

La otra infraestructura clave de Rusia en Siria es la base aérea de Jmeimim, construida en 2015 y desde la cual se lanzaron ataques, misiones de reconocimiento y operaciones logísticas en apoyo al derrocado gobierno de Bashar al-Assad. Se ubica al norte del puerto de Tartús, en la provincia de Latakia, cuna de Hafez al-Assad y uno de los bastiones históricos de su régimen familiar.

La base aérea de Jmeimim, en la provincia de Latakia, forma parte de la infraestructura militar rusa en Siria.

El nuevo gobierno sirio, en la vereda opuesta de Rusia

“Pienso que Rusia debería reconsiderar su presencia en el territorio sirio”, afirmó Obeida Arnaout, portavoz político de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), el principal grupo de la coalición que tomó el poder en Damasco. “Sus intereses están ligados al régimen criminal de Assad”, señaló el representante de la nueva administración, en un claro mensaje hostil hacia Moscú.

“Por ahora no hay señales concretas de que Rusia haya retirado sus unidades de Siria de forma completa”, aseguró, por su parte, Yasar Güler el ministro de Defensa de Turquía, país con muy buenos vínculos con las nuevas autoridades en Damasco. El funcionario dijo que, en su opinión, los rusos harían lodo lo posible por quedarse y confirmó la existencia de negociaciones con el gobierno de transición que tomó el poder en Siria.

La base naval de Tartús proporciona actualmente a Rusia su único acceso al mar Mediterráneo.

El posible impacto de la pérdida de las bases en Siria

El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, sigla en inglés) asegura contar con “fuertes indicadores de que Rusia está estableciendo las condiciones para evacuar sus activos militares” de Siria. Imágenes satelitales indican que el Kremlin está comenzando a retirar su equipamiento militar del país y está reagrupando sus tropas en las bases de Tartús y Jmeimim.

Para ISW, “la pérdida de las bases en Siria podría tener un efecto disruptivo en la logística de Rusia, sus esfuerzos de reabastecimiento y las rotaciones de personal en el Africa Corps, lo que debilitaría particularmente las operaciones y la proyección de poder de Rusia en Libia y los países subsaharianos”. El Africa Corps es la división de sus tropas que reemplazó a los mercenarios del desaparecido Grupo Wagner, que lideraba el fallecido Yevgueni Prigozhin y se encontraba desplegado en distintos países africanos.

El derrocado presidente sirio Bashar al-Assad, junto al líder ruso Vladimir Putin, en uno de sus últimos encuentros bilaterales.

“El colapso del régimen de Assad y la incapacidad de Rusia para preservar al régimen también daña la imagen global de Rusia como un aliado confiable, y amenaza su influencia sobre los autócratas africanos”, completa el análisis del ISW. Y advierte que aun cuando Rusia mantuviera sus bases en Siria, la caída del gobierno de Bashar al-Assad seguirá siendo “una derrota geopolítica para Moscú”, ya que el Kremlin quedará sujeto a “la piedad de los grupos opositores sirios, a los que solía denominar terroristas”.

El colapso del régimen de Assad es un daño a la imagen global de Rusia y amenaza su influencia sobre otros gobiernos.

Cuál será el nuevo destino de las fuerzas rusas

Uno de los rumores que circuló en las últimas semanas es un posible traslado de las unidades militares rusas a Libia, país que vive inmerso en el caos desde la caída de Muamar Gadafi. En particular, se habla de la Cirenaica, feudo del general Khalifa Haftar, quien mueve los hilos del poder en esa región del este del país.

Informes del centro de investigación The Sentry y del diario británico The Telegraph mencionan trabajos en curso en cuatro bases aéreas: al-Khadim, Qardabiyah, Jufra y Brak al-Shati, esta última ubicada en la región desértica de Fezzan, más al sur. Las tareas incluirían la ampliación de las pistas de aterrizaje, la instalación de radares y la construcción de nueva infraestructura militar.

Las bases rusas en territorio libio, donde se realizaron sospechosos trabajos de refacción a lo largo de 2024. (The Telegraph)

Desde 2014, Libia cuenta con dos gobiernos paralelos: uno con sede en la capital Trípoli -el denominado “Gobierno de Unidad Nacional”, reconocido internacionalmente-; y otro en Bengasi, capital de la Cirenaica. Este último responde a los designios del general Haftar.

“Ningún patriota aceptará el ingreso de un país extranjero y la imposición de su hegemonía sobre Libia”, señaló el primer ministro y líder del Gobierno de Unidad Nacional, Abdulhamid Debibah, lo que tensa aún más la situación.

Al igual que en Siria, la disputa de fondo en el ajedrez de poder libio es la que se libra entre Turquía, que apoya al gobierno central de Trípoli, y Rusia, que sostiene a la administración paralela de Bengasi. Esta última también cuenta con el sostén del vecino Egipto y de los Emiratos Árabes Unidos.

Fugaku Next: la computadora preparada para Inteligencia Artificial que revolucionará el mercado tecnológico 

Japón se pone al frente de los desarrollos tecnológicos y presenta Fugaku Next. Se trata de un proyecto de supercomputación -vinculada con Inteligencia Artificial (IA)- que representa la siguiente fase en el desarrollo de tecnologías avanzadas de procesamiento de datos y el sucesor conceptual del superordenador Fugaku, ideado por el instituto japonés RIKEN y Fujitsu.

Fugaku Next funcionaría unas 1000 veces más rápido que el mejor superordenador actual.

Inteligencia artificial: cómo nació el proyecto Fugaku Next

Fugaku, lanzado en 2020, fue diseñado para ser un sistema de vanguardia con aplicaciones en áreas como la investigación científica, la medicina y la Inteligencia Artificial. Fue el superordenador más rápido del mundo, según el ranking TOP500 de junio de 2020, manteniendo su liderazgo por varios años.

Fugaku Next surge como una respuesta a la necesidad de aumentar aún más la capacidad de cómputo en el contexto de una explosión en la generación de datos, la transición hacia sistemas de inteligencia artificial más complejos y los retos globales como el cambio climático y las pandemias. Japón busca mantenerse como líder en tecnología de supercomputación con este proyecto.

Las funcionalidades del superordenador japonés

La funcionalidad de Fugaku Next está diseñada para atender diversas áreas críticas. En el campo científico, permitirá simulaciones avanzadas que aborden desde el modelado climático hasta la predicción de desastres naturales con niveles de precisión nunca antes vistos. 

Fugaku puede revolucionar la industria de la medicina, la inteligencia artificial y el cambio climático.

En la medicina, se utilizará para el desarrollo de tratamientos personalizados y medicamentos innovadores, aprovechando el análisis masivo de datos genéticos y moleculares.

Además, se espera que impulse significativamente la investigación en inteligencia artificial, facilitando la creación de modelos más complejos y efectivos, y potenciando áreas como el reconocimiento de patrones y el aprendizaje profundo. 

Por otro lado, su aplicación en la industria permitirá optimizar procesos, mejorar el diseño de sistemas y maximizar la eficiencia en el uso de recursos.

Las novedades tecnológicas de Fugaku Next y su impacto

La tecnología detrás de Fugaku Next supone una evolución respecto a su predecesor. Basado en una arquitectura ARM mejorada, empleará procesadores fabricados con tecnologías más avanzadas, posiblemente en un proceso de 3 nanómetros o inferior, que garantizará mayor eficiencia energética y un rendimiento superior. 

Además, integrará sistemas de almacenamiento y transmisión de datos ultrarrápidos, esenciales para manejar el enorme volumen de información procesado en tiempo real. Su diseño también prioriza la sostenibilidad, incorporando soluciones de enfriamiento avanzadas y alimentándose con fuentes de energía renovable.

Mientras que las computadoras personales más potentes alcanzan apenas varios teraflops de rendimiento, Fugaku Next operará en la exaescala, millones de veces más rápido. Además, mientras que la tecnología de uso cotidiano está orientada a aplicaciones generales, este superordenador está diseñado para abordar problemas científicos, sociales y ambientales de gran escala. 

No obstante, su desarrollo también influirá en las tecnologías de consumo, marcando tendencias que podrían adoptarse en sistemas más accesibles a futuro.

Los ordenadores además tendrían una función sostenible con fuentes de energía renovables.

El impacto de Fugaku Next promete ser significativo en múltiples áreas. En el rubro de la salud, acelerará el desarrollo de vacunas y tratamientos, respondiendo con mayor rapidez a desafíos como las pandemias. También permitirá simulaciones más precisas para mitigar desastres naturales y planificar estrategias de adaptación. 

Además, abrirá camino a modelos de aprendizaje que transformarán sectores como el transporte, la educación y la economía. En cuanto a la investigación básica, será un aliado crucial para desentrañar los misterios del universo y la física fundamental.

China: MD-22, los drones que pueden protagonizar las guerras del futuro

China continúa con su innovación tecnológica y anuncia progresos en la industria militar. Los drones irrumpieron en la guerra de Ucrania como un recurso barato, pero que ofrece una contraparte efectiva que Pekín entiende como el futuro de los combates. La serie MD representa esta visión que podría amenazar en un futuro no tan distante a Taiwán y a otros vecinos de Asia.

Los drones, cada vez más importantes en la guerra

El conflicto entre Ucrania y Rusia funcionó sin pretenderlo como un escenario de pruebas para una tecnología que nunca había sido protagónica en una guerra a gran escala. Ambos países hallaron que los drones son una herramienta de gran precisión, amplio alcance y bajo coste que evita comprometer a soldados con su funcionamiento remoto.

La industria militar global comenzó a desarrollar drones en masa hace años y tiene como grandes exponentes a China y a Turquía. El gigante asiático se consolidó desde 2019 como el gran exportador en todo el mundo.

El país alberga a Shenzhen DJI Innovation Technology Co., la mayor empresa de drones del planeta, con una participación en el mercado global en torno al 90% y con una contribución del 76,8% en Estados Unidos.

En la guerra contra Rusia, los drones son una parte esencial del avance ucraniano y el desgaste del ejército ruso.

Esta compañía fue incorporada a la lista negra del Pentágono bajo la acusación de exportar esta tecnología con fines militares, una medida que impactó de lleno y obligó a China a establecer mejores controles en sus acuerdos comerciales.

Sin embargo, el ímpetu chino sigue valiendo para ser líder entre los consumidores civiles, aunque sigue lejos del poderío militar de Estados Unidos. Desde Pekín son conscientes de esta desventaja histórica y comenzaron un proceso de inversión y desarrollo para sumar en masa a los drones dentro su abanico aéreo.

Copiaron los modelos estadounidenses MQ-9 Reaper y Global Hawk, haciéndolos más baratos y más rápidos. Pero recientemente, China presentó la serie MD, unos ejemplares desarrollados localmente que pretenden rivalizar con los últimos desarrollos de Washington.

MD-22, la nueva amenaza para EE.UU. y Taiwán

Los drones MD-19, MD-21 y MD-22 aparecen como un hito en el propio apartado de los vehículos aéreos no tripulados. Según las exposiciones en el Salón Aeronáutico de Zhuhai y posteriores pruebas, estos drones tienen un rango de autonomía de 8.000 kilómetros y una capacidad de viajar a velocidades hipersónicas, Mach 7 para ser precisos, lo que superaría los 8.600 kilómetros por hora.

Del MD-19 al MD-22, China apostó por la reutilización de los drones como punta de lanza de su rearmado militar.

Además, según los chinos, estos desarrollos tienen la capacidad de ser lanzados desde aviones e incluso globos sonda sin necesidad de tener el sistema de propulsión activados. Y la gran novedad, sin dudas, es su tren de aterrizaje retráctil, lo que le permite aterrizar de forma horizontal y ser reutilizado, a diferencia del estilo kamikaze que reina en los principales drones de la actualidad.

Estas capacidades posicionan a la serie MD china como tecnología de vanguardia y un peligro inminente para Taiwán, el territorio amenazado constantemente por Xi Jinping y sus Fuerzas Armadas con los ejercicios Joint Sword. La cercanía a la isla y la posibilidad de reutilizar este tipo de vehículos le otorga a China un poderío que debe ser tenido en cuenta.

¿Cómo planea Estados Unidos combatir a China?

La amenaza china en la región asiática es seria y, por ello, el Pentágono ideó Hellscape, una intervención directa ante la posible invasión a Taiwán. El almirante Samuel Paparo, jefe del Mando Indopacífico, dio detalles de esta operación defensiva al The Washington Post.

El funcionario estadounidense indicó que quiere “convertir el estrecho de Taiwán en un infierno sin tripulación utilizando una serie de capacidades clasificadas, para poder hacerles la vida completamente miserable durante un mes”.

El plan de desgaste por tierra, mar y aire de Paparo tiene como objetivo inicial retrasar la conquista de Taipéi para que Estados Unidos y sus aliados reúnan los recursos militares para intervenir en la guerra. Esta tarea recaería en los drones enjambres, que se encargarían de obstruir las operaciones aéreas y ayudar a guiar misiles aliados hacia la Armada china durante un tiempo determinado.

Para hacer realidad Hellscape, la subsecretaria de Defensa, Kathleen Hicks, anunció la nueva iniciativa “Replicator”. Este nuevo proyecto consiste en “sistemas autónomos destruibles”, es decir, drones y otros vehículos kamikazes manejados con Inteligencia Artificial.

Estados Unidos piensa en los drones como parte esencial de la estrategia para combatir a China en Taiwán.

Con estos sistemas, de bajo costo e integrados en enjambres de miles, la cartera de Defensa espera poder contrarrestar la superioridad numérica de China y un factor clave como es la distancia operativa. El presupuesto militar incluyó una partida de mil millones de dólares para los años fiscales 2024 y 2025 para la primera ronda del sistema Replicator, la cual se espera que esté operativo para finales del año que viene y el primer semestre de 2026.

Energía de fisión: qué es y cómo la NASA la utilizará en sus próximas misiones

La NASA planea utilizar la energía de fisión como una fuente confiable y eficiente para alimentar futuras misiones tripuladas a Marte. Este tipo de energía nuclear es ideal para entornos extremos como el espacio, donde las fuentes tradicionales de energía, como la solar, pueden ser menos efectivas debido a la distancia del Sol y a las condiciones ambientales del planeta rojo, como las tormentas de polvo prolongadas.

La NASA busca incorporar energía de fisión en futuras misiones a Marte. Créditos: NASA.

Cómo funciona la energía de fisión y dónde se utiliza

La energía de fisión es una forma de energía nuclear que se genera cuando un núcleo atómico pesado, como el uranio-235 o el plutonio-239, se divide en dos o más núcleos más ligeros al ser bombardeado por neutrones. Este proceso libera una cantidad enorme de energía en forma de calor y radiación. Además, genera más neutrones, lo que puede iniciar una reacción en cadena si las condiciones son las adecuadas.

Para controlar la fisión, los reactores nucleares utilizan moderadores (como agua o grafito) que desaceleran los neutrones y barras de control hechas de materiales que absorben neutrones, como cadmio o boro, para regular la reacción.

Su principal aplicación es en las centrales nucleares, donde la energía térmica de la fisión se usa para calentar agua, generar vapor y mover turbinas que producen electricidad. También se utiliza en submarinos y portaaviones para ofrecer una fuente de energía duradera y eficiente.

Los reactores nucleares utilizados en las misiones espaciales son ligeros y fáciles de transportar. Créditos: NASA.

Por otro lado, los reactores nucleares generan isótopos para diagnósticos médicos y tratamientos, como el yodo-131 para el cáncer de tiroides. Además, se usa en reactores experimentales para estudiar física nuclear y desarrollar nuevas tecnologías. Aunque controvertida, la fisión también es la base de las bombas atómicas, con lo cual en algunos casos no se fomenta tanto su uso.

Las ventajas y desventajas de la aplicación de energía de fisión

Sin embargo, la fisión es beneficiosa porque libera una cantidad de energía mucho mayor que los combustibles fósiles. Por ejemplo, un solo gramo de uranio-235 puede generar tanta energía como varias toneladas de carbón.

Además, las plantas nucleares no emiten dióxido de carbono (CO2) ni otros gases de efecto invernadero durante su funcionamiento, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático. A diferencia de las energías renovables como la solar o la eólica, la fisión no depende de factores climáticos, lo que garantiza un suministro continuo de electricidad.

Aunque el uranio no es infinito, su alta densidad energética permite generar grandes cantidades de energía con cantidades relativamente pequeñas del material.

Pero, por otro lado, los subproductos de la fisión son altamente radiactivos y pueden permanecer peligrosos durante miles de años. El almacenamiento y gestión segura de estos desechos representan un desafío significativo.

La energía de fisión permite una larga durabilidad en el espacio. Créditos: NASA.

Accidentes como los de Chernobyl (1986) y Fukushima (2011) han demostrado los riesgos catastróficos de la energía nuclear cuando las medidas de seguridad fallan. Los impactos pueden incluir contaminación ambiental y consecuencias a largo plazo para la salud humana.

El uso de tecnologías de fisión para fines pacíficos puede derivar en la producción de armas nucleares, aumentando el riesgo de conflictos internacionales. Por otro lado, la construcción de plantas nucleares es extremadamente costosa y requiere largos periodos de planificación y construcción, además de inversiones en medidas de seguridad y manejo de residuos.

Aunque el uranio es relativamente abundante, no es infinito. Esto plantea preguntas sobre la sostenibilidad a largo plazo de la fisión nuclear. También, la exposición a radiación, ya sea durante un accidente o a través de fugas, puede provocar enfermedades graves como cáncer y defectos genéticos.

La energía de fisión como parte del nuevo proyecto de la NASA

Actualmente, la NASA está desarrollando reactores nucleares compactos, como el proyecto Kilopower, capaces de generar electricidad de manera continua durante años, independientemente de las condiciones climáticas o la ubicación.

Además, la energía generada se utilizará para mantener los sistemas esenciales de los hábitats marcianos, como el control de temperatura, la purificación de aire, la generación de agua potable y la producción de oxígeno a partir del CO2 marciano mediante dispositivos como MOXIE.

La energía de fisión es sustentable al no emitir dióxido de carbono ni ningún otro gas de efecto invernadero.

Los vehículos de exploración y equipos científicos en Marte podrán cargarse con energía proveniente de los reactores de fisión, extendiendo sus capacidades y alcance. También permitirá extraer y procesar recursos locales, como convertir hielo marciano en agua y separar sus componentes (hidrógeno y oxígeno) para usarlos como combustible para cohetes.

A diferencia de la energía solar, no depende de la luz del Sol, lo que es crítico en Marte, donde las tormentas de polvo pueden oscurecer el cielo por meses. El reactor, al ser tan pequeño, es fácil de transportar y también puede generar la energía suficiente para mantener una base marciana operativa durante años.

Trump decidió en cuáles de los lugares más conflictivos del mundo intervendrá

El presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, mueve sus fichas y designa funcionarios en la víspera de su asunción, prevista para el 20 de enero de 2025. Al respecto, el magnate ya se pronunció en torno a la guerra en Ucrania y la situación de los rehenes en Franja de Gaza.

En la misma línea, el republicano estableció sus prioridades con la designación de un enviado presidencial para misiones especiales en los lugares más conflictivos del mundo.

Richard Allen Grenell, el nuevo enviado presidencial de Trump

Donald Trump nombró a Richard Allen Grenell como el designado de la Oficina Oval para tareas especiales. “Me complace anunciar a Richard Allen Grenell como nuestro enviado presidencial para misiones especiales. Ric trabajará en algunos de los lugares más conflictivos del mundo, como Venezuela y Corea del Norte”, anunció Trump a través de la plataforma Truth Social. 

Según el republicano, Grenell “seguirá luchando por la paz a través de la fuerza, y siempre pondrá a América primero“, una de las premisas del republicano desde que fue electo para su segundo mandato presidencial.

El ex director de la Dirección Nacional de Inteligencia será el nexo con los países “más conflictivos del mundo”.

Grenell inició su camino en la política nacional bajo el ala de George W. Bush como director de comunicaciones y diplomacia pública para el representante estadounidense ante las Naciones Unidas. Fue el encargado de establecer la posición oficial de Washington en la Guerra contra el Terrorismo a raíz del atentado a las Torres Gemelas y durante el conflicto con el programa nuclear iraní.

Ya en la primera presidencia de Donald Trump, Richard Allen Grenell fue un hombre estratégico. Fue embajador en Alemania entre el 8 de mayo de 2018 y el 1 de junio de 2020 y ocupó el cargo de director en la Dirección Nacional de Inteligencia desde febrero hasta mayo de 2020.

También cuenta con experiencia como enviado presidencial, ya que se desempeñó en el proceso de paz internacional que Estados Unidos llevó a cabo en Serbia y Kosovo. Como resultado de su gestión, favoreció un acuerdo económico promulgado en septiembre de 2020 por los mandatarios de ambos países en la Casa Blanca, ante la presencia de Trump.

Venezuela y Corea del Norte, los lugares más conflictivos para EE.UU.

En un acto de geopolítica, la designación de Richard Allen Garnell da un nuevo vistazo a las preocupaciones de la próxima gestión en Estados Unidos

Desde la salida de Trump de la Casa Blanca en 2021, Corea del Norte creció como potencia militar, así como la tensión en la Península de Corea con su vecino del sur. Entre ambas Coreas la situación se complejizó hasta el punto de desechar los procesos de acercamiento que habían visto sus frutos hace seis años. Hace meses, el dictador norcoreano Kim Jong-un designó a Corea del Sur como un país hostil.

A su vez, Pyongyang es el principal proveedor de armamento y recursos para Rusia en su guerra en Ucrania, y en el último tiempo se involucró de lleno enviando cerca de 10.000 soldados a la región en disputa de Kursk.

Donald Trump buscará restablecer el buen vínculo que tuvo con Kim Jong-un entre 2018 y 2019.

La transformación del régimen norcoreano en un actor de relevancia enciende las alarmas no solo en Asia, sino en Estados Unidos, que durante la primera gestión de Donald Trump logró detener la escalada de tensiones en la región.

Por su parte, Venezuela representa una amenaza más inmediata y cercana geográficamente. El exilio de millones de personas, la afloración de grupos criminales como el Tren de Aragua, y el gran componente criminal y antidemocrático del régimen de Nicolás Maduro, impacta de lleno en las políticas de fronteras abiertas de Estados Unidos.

Probablemente, Donald Trump inicie un proceso inverso al de Joe Biden y establezca mayores estándares de rigurosidad para la inmigración en la frontera sur del país, así como más flexibilización en las deportaciones.

La tarea de Richard Allen Garnell desde el 20 de enero de 2025 será establecer líneas de diálogo con los gobernantes tanto de Corea del Norte y Venezuela, una intención que podría encontrar diversos impedimentos, sobre todo en el país sudamericano.

Kim Jong-un y una decisión determinante para las relaciones entre las Coreas

La dinastía Kim gobierna Corea del Norte desde su fundación con la reunificación de la península como máxima prioridad. A pesar de los esfuerzos diplomáticos de su padre Kim Jong-il, Kim Jong-un decidió darle un giro inesperado a la relación con Corea del Sur y a las oportunidades de una paz que no se experimenta desde antes de la Segunda Guerra Mundial.

La guerra de Corea, una herida que oculta 12 siglos de estabilidad

La Segunda Guerra Mundial tuvo el mismo impacto en Alemania que en la Península de Corea, aunque más duradero. La victoria de los Aliados dividió el territorio y creó dos países: Corea del Norte bajo el sistema comunista y Corea del Sur, influenciada por Estados Unidos y Occidente.

Kim II-sung, el primer líder supremo de la República Democrática de Corea, lanzó una campaña de reunificación con apoyo de China y la Unión Soviética, más conocida como la guerra de Corea.

El enfrentamiento armado involucró a los aliados de ambos extremos del mundo bipolar, y dejó un saldo desolador: cuatro millones de personas muertas, la mitad de ellos civiles. Y peor aún, Corea del Norte no logró su propósito y la frontera quedó en los límites originales, en el paralelo 38.

La Guerra de Corea fue una de las más devastadoras en período que sucedió a la Segunda Guerra Mundial, a pesar de no haber implicado un cambio territorial ni político.

El conflicto, que quedó solo en un armisticio, profundizó aún más las diferencias entre ambos países, que en el pasado integraron una sola entidad territorial durante 12 siglos. Mientras los norcoreanos desarrollaron políticas proteccionistas y aislacionistas, los surcoreanos se abrieron al mundo. Esto se tradujo a la larga en una mejora de la calidad de vida en Seúl y las otras ciudades del sur de la península.

La brecha entre las dos visiones comenzó a ser evidente, con la diferencia que, en el caso alemán, el muro que dividía a Berlín y simbólicamente a las dos Alemanias terminó cayendo ante la inevitable presión social. En Corea del Norte, las desigualdades con el sur fueron ocultadas constantemente a través del acceso restringido a internet y la salida del país.

Por este motivo, Kim Jong-il intentó conciliar con Occidente. Entabló negociaciones de no proliferación nuclear con Estados Unidos y propició una histórica cumbre intercoreana junto al presidente de Corea del Sur.

Allí se firmó la Declaración de Paz y Prosperidad que comprometía a Pyongyang y a Seúl a poner fin al armisticio mediante la firma de un acuerdo de paz. Si bien nunca se consumaron los avances esperados, los dos países atravesaron un breve período sin altercados hasta la irrupción de Kim Jong-un al poder.

Kim Jong-un acerca al norte a una guerra con Corea del Sur

Kim Jong-un, nieto de Kim II-sung y el tercer hijo de Kim Jong-il, asumió el liderazgo de Corea del Norte en 2011. Ante la precariedad del aparato económico nacional, se enfocó en convertir al país en una potencia militar y un proveedor de armas en los principales focos de conflicto.

El programa nuclear, el desarrollo de misiles intercontinentales y el fortalecimiento del ejército fueron los ejes de la proyección internacional de Pyongyang, que confrontaba directamente a Corea del Sur y Estados Unidos, e incluso fue perjudicial para la longeva relación con China.

Donald Trump supo apaciguar la conflictividad del líder de Corea del Norte y limitar el programa militar a pruebas locales.

Entre 2018 y 2019, el mandatario norcoreano tuvo acercamientos con Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, y con Corea del Sur, aunque no duró mucho. La promesa de desnuclearización quedó nuevamente en el olvido y el vínculo con el sur retrocedió varias casillas.

Solo este año, Kim Jong-un emprendió un camino de provocaciones: con los satélites espías, la destrucción de las rutas fronterizas, demolió el simbólico Arco de la Reunificación las pruebas balísticas y designó a Corea del Sur como “enemigo principal”, renunciando a la idea de una sola Corea, una idea que habían impulsado sus antecesores en el liderazgo supremo, alternando fuerza y diplomacia.

El dictador se dispone a destruir los organismos de colaboración interurbanos y a desechar cualquier tipo de diálogo con los políticos surcoreanos, una decisión que podría ser determinante para las escasas posibilidades de restaurar la unión de la península que supo ser una sola durante 12 siglos.

Por qué vale la pena leer sobre Eustoquio Frías, el general del Ejército Argentino que no quiso el bronce 

Tras su retiro del Ejército Argentino, el general Miguel Ángel Podestá se dedicó a investigar la vida de un personaje que, si bien es poco conocido, fue clave en los momentos más trascendentales del siglo XIX en Argentina: Eustoquio Frías. 

De origen salteño, Frías comenzó su carrera como aguatero de los artilleros en la batalla de Tucumán y llegó a convertirse en comandante de la Frontera Norte de Buenos Aires. Su recorrido militar es más que admirable. Pasó por todas las jerarquías castrenses y, por su longevidad, llegó a atravesar tres generaciones militares. 

Eustoquio convivió con próceres como San Martín y Belgrano. Y también se relacionó con personalidades como los hermanos Mitre, Rosas y Urquiza, entre tantos otros. Sin embargo, en ningún momento buscó el bronce. “En ese prolongado intervalo de tiempo colocó su espada al servicio de la patria sin pretensiones de cargos y honores”, escribió Podestá.

Hay dos detalles que cabe recuperar al hablar de este libro, “Eustoquio Frías, un granadero de Ayacucho 1824”. Primero, fue publicado con motivo del bicentenario de la batalla de Ayacucho, el enfrentamiento más grande y decisivo en el marco de las guerras de la independencia hispanoamericanas y en el que también estuvo Eustoquio, como granadero. Y, en segundo lugar, una apuesta fundamental de su autor, pues su investigación se tradujo en una historia novelada. El desencadenante que da sentido a las páginas: un encuentro con la figura espectral del militar y un diálogo que, en pocos minutos, se convierte en una entrevista, mano a mano y sin filtros, con Eustoquio Frías. 

Protagonista y testigo de la historia: Frías, el granadero más longevo

-¿Por qué un libro sobre Eustoquio Frías?

-Porque fue un hombre que tuvo una expectativa de vida ajena a los tiempos en los que vivió. Alcanzó los 89 años y estuvo 50 de servicio simple en el Ejército. Transitó prácticamente todo lo que sucedió en el siglo XIX. 

Granaderos fue la primera etapa de su vida, pero después estuvo en la guerra con el Brasil y participó en la lucha entre unitarios y federales. Finalmente terminó en la frontera contra el indio. Por su edad, no le permitieron ir a la guerra contra el Paraguay, pues ya tenía 65 años.

-¿Qué fue lo que lo inspiró de él?

-Es una persona de la que hay reseñas, aunque su vida nunca había sido explorada en profundidad. Entró como soldado, transitó los grados de suboficial hasta que, hacia el final de la campaña del Perú, ascendió a subteniente (portaestandarte). Ahí empezó su carrera como oficial. Terminó llegando al grado de teniente general. 

Al ser tan longevo, y al haber fallecido otros generales conocidos de la época, como Espejo, Escalada y Zapiola, él quedó como un símbolo viviente de la independencia. En 1891, al fallecer, se realizó un funeral de Estado. El presidente Carlos Pellegrini lo despidió personalmente. Como salteño, hoy descansa junto al héroe máximo de la provincia, Martín Miguel de Guemes, en el panteón de la catedral. 

“Creo que a la historia hay que hacerla atractiva”

-¿Cómo fue el descubrimiento de Eustoquio?

-No descubrí a Eustoquio porque, de hecho, ya existen reseñas sobre él en la web. Pero creo que los próceres tradicionales de la Patria, como Belgrano, San Martín y Sarmiento, ya fueron bastante tratados por numerosos autores. En cambio, él había permanecido en un segundo plano y, además, llegó a convivir con tres generaciones militares, porque empezó en el año 1812, en la Batalla de Tucumán, junto a Belgrano. Y cuando finalizó su carrera, en 1866, estaban los hermanos Mitre. Así que vio pasar a muchísimas personalidades militares y civiles.

Después encontré -que no es poca cosa- su autobiografía: en el año 1875 él escribió, de puño y letra, 200 páginas. Ellas son la columna vertebral de esta historia novelada. O sea, los diálogos que aparecen en el libro, con personalidades como Urquiza, Rosas, San Martín y Lavalle, no son ficción. 

-¿Cómo llegaste a esos documentos?

-La autobiografía está en el archivo del museo “Mitre”, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Trabajé sobre eso. 

También existen reseñas de la época, porque cuando era un hombre de 80 y pico de años comenzó a ser entrevistado por varias personas, como los hermanos Carranza, para ampliar lo que él había escrito. Con eso fui armando la historia. 

-¿Cuál es la razón del género que eligió para este libro?

-Creo que a la historia hay que hacerla atractiva. Eso no invalida lo real. Pero considero que es un buen complemento para atraer a las personas. Es un género interesante que puede hacer interesante a la historia, aunque sin alterarla. Además, se complementa con ficción aquello que no está del todo documentado. 

Este género me permitió avanzar con personajes menores que brindaron contrastes y pueden hacer aún más interesante el relato. 

Un repaso por la historia argentina para descubrir a Eustoquio

-¿Cómo podría describir la investigación que llevó adelante?

-La autobiografía fue el documento básico. También conté con correspondencia de la época disponible en el museo “Mitre”. Por ejemplo, hay cartas de la época en la que él estaba en la frontera y se escribía con el cacique Coliqueo, un amigo en la línea de fronteras. 

En el museo Histórico Nacional no solo está su sable sino que también hay cuadros de la madre de Eustoquio y de él, porque cuando falleció dio precisas instrucciones para que éstos, más sus uniformes, medallas y diplomas fueran entregados a esa institución, pues consideraba que debían ser del pueblo argentino. 

En el Archivo General de la Nación también tiene fotografías de él. Tengo que destacar que también me ayudó la gente de Rojas, donde estaba el Comando de la Guarnición de la Frontera Norte, en Buenos Aires. Allí conté con los complementos de algunos historiadores y de la parroquia “San Francisco”, ya que me permitieron acceder a las partidas de nacimiento de sus hijos. 

-Frías participó en varios episodios al servicio a la patria, ¿pudo tener familia?

-Fue padre de grande, por eso, además de la militar, también busqué incluir la faceta familiar y personal. 

En el libro menciono el vínculo con su madre y las relaciones con su primera esposa (que falleció) y aquella que mantuvo con una joven de 23 años a quien conoció en Rojas cuando él tenía 57. En ese lugar nació su hija Estela. Sus otros hijos fallecieron a causa de la alta mortalidad infantil en la época. 

Su hija Estela lo acompañó en su vejez y luego heredó su pensión como guerrero de la independencia. Esa faceta familiar refleja su aspecto más humano y resulta atractivo para el lector, quien descubrirá que Frías no fue un soldado de bronce. Porque, de hecho, también él se cuestionó esa relación con la joven de 23 años. Eso lo hace un personaje altamente respetable, pues le ocurrieron cosas que le pasan a los hombres y mujeres comunes. 

-Eustoquio Frías, ¿debería estar en el mismo lugar que muchos de nuestros próceres más conocidos?

-No me animo a hacer esa sentencia.  Él no fue un gran conductor, como lo fue San Martín, por ejemplo. Si creo que, el conocer su trayectoria, nos permite acceder a aspectos de la historia argentina del siglo XIX que yo, sinceramente, desconocía. El tiene una historia muy rica. Justamente, es a partir de su percepción que se pueden completar las imágenes de esos próceres. 

“No era un hombre de ambición de poder, sino de servicio”

-¿Cuáles son las cualidades personales que puede destacar de este militar argentino?

-Fue un hombre sufrido por su condición de exiliado en el Uruguay. Debió soportar la carencia de recursos económicos y recién logró cierta estabilidad cuando, hacia 1868, y ya con 67 años, pudo beneficiarse de la decisión de Bartolomé Mitre: todos los guerreros de la independencia debían recibir el 100% del sueldo. 

Su tarea fue empuñar la espada por la libertad y la constitución. Como militar, me llamaron la atención las campañas a Perú y a Ecuador por las condiciones en que se dieron. Porque no todos los hombres que desembarcaron pudieron volver. Algunos murieron por enfermedades, otros en los combates o por el frío en la cordillera. Fue una historia trágica. Nosotros nos quedamos con los granaderos que regresaron. Por eso el libro está dedicado a aquellos que lucharon por la libertad y descansan en tumbas que desconocemos.

Finalmente, creo que Eustoquio nunca quiso estar en el primer plano. El cumplía con el deber. Después, el tiempo y su longevidad lo llevaron a ser un símbolo. Pero nunca pretendió los honores. No era un hombre de ambición de poder, sino de servicio. 

-¿Con qué se va a encontrar el lector?

-Con gran parte de la historia del siglo XIX de nuestro país contada de forma amena, divertida y con numerosos diálogos, la mayoría de ellos, reales. Destaco que, a lo largo de la investigación, encontré a 142 personas con las que Eustoquio se vinculó (gran parte de las calles de Buenos Aires tienen los nombres de esos personajes). 

Yo creo que la vida de Eustoquio es un poco una saga de aventuras pero llevada a la vida militar. No quiero entrar en detalles, pero pasó por un montón de circunstancias. Estuvo en el exilio, fue herido varias veces en combate, estuvo a punto de contraer gangrena, estuvo preso, y hasta le quisieron cortar las orejas para quitarle sus aros de oro. 

Es una obra divertida. Aunque yo no puedo ser objetivo, porque tras estar dos años con Eustoquio lo siento como mi padre o hermano. 

Más info sobre el libro “Eustoquio Frías: un granadero de Ayacucho 1824”

  • Autor: Miguel Ángel Podestá 
  • Editorial: Maizal Ediciones 
  • Páginas: 275
  • Año: 2024