Con una compleja red de galerías subterráneas que atravesarán los Alpes, dos países europeos están construyendo una de las obras de infraestructura más importantes de la Unión Europea (UE). El Túnel de Base del Brennero (BBT) conectará, con un tren de alta velocidad, la ciudad italiana de Fortezza, en la provincia de Bolzano, con Innsbruck, la capital del Tirol austríaco.

Con una extensión de 64 kilómetros, superará al túnel del Canal de la Mancha y permitirá agilizar el transporte de pasajeros y mercancías entre el norte y el sur del continente. Según datos de la UE, cada año más de 2,5 millones de camiones, 14 millones de vehículos y 50 millones de toneladas de mercancías cruzan este paso clave. El objetivo es aliviar la congestión de la ruta Múnich-Verona. Actualmente, la autopista A22 es la única vía directa para cruzar de Italia a Austria.
- Te puede interesar: Comida para astronautas: una startup italiana derriba mitos sobre la alimentación en el espacio exterior
A finales de julio pasado, se alcanzó un hito en las obras: la conexión de los dos frentes de excavación del túnel. Todavía queda un largo camino por recorrer, ya que la inauguración está prevista para 2032. El costo total supera los 10.500 millones de euros, la mitad de los cuales correrán a cargo de la UE y el resto se repartirá entre los gobiernos de Austria e Italia.

Túnel del Brennero: cuáles son las característica de la obra
A 1400 metros de profundidad, el nuevo túnel ofrecerá una ruta prácticamente llana y recta. Los trenes de pasajeros podrán alcanzar una velocidad de 250 km/hora, lo que permitirá reducir el tiempo de viaje de 80 a 25 minutos. Cuando entre en funcionamiento, el túnel aumentará el tráfico ferroviario de los actuales 260 trenes diarios a más de 650.
- Te puede interesar: China vs. Japón: cómo es la carrera por el desarrollo de trenes de alta velocidad
A su vez, el túnel está formado por dos galerías paralelas de vía única, cada una con un diámetro de 8,1 metros, conectadas entre sí. Hacia el sur, la nueva línea ferroviaria conectará con Fortezza por medio de dos túneles de vía única. Hacia el norte, enlazará con la circunvalación de la ciudad de Innsbruck y el ferrocarril del valle inferior del Inn, así como con la estación de trenes de esa ciudad austríaca.

Desde el consorcio que tiene a su cargo las obras, también estiman que ayudará a reducir drásticamente las emisiones de CO2 del transporte pesado, al reducir el tráfico intenso de camiones por carretera y optimizar el tránsito ferroviario.




