Fabricaciones Militares atraviesa una nueva etapa, marcada por una reorganización de su estructura, la recuperación de capacidades productivas y la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento y mercados. En los últimos meses, la sociedad anónima unipersonal del Ministerio de Defensa volvió a acercarse a las Fuerzas Armadas como uno de sus principales clientes, mientras avanza en proyectos vinculados con municiones, armamento, metalmecánica y desarrollos tecnológicos.
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A propósito de la estrategia y la revalorización de la empresa creada por iniciativa del general e ingeniero argentino Manuel Savio, el vocero del presidente Javier Milei, Adrián Ravier, tomó la palabra y se refirió al futuro de la firma dirigida por Pablo Glöggler y Diego Martínez, los elegidos del ministro castrense, teniente general Carlos Alberto Presti, para liderar el nuevo capítulo.

Fusiles, tanques y aviones caza para reequipar a las Fuerzas Armadas
Ravier usó una parte de la conferencia de prensa de la Rosada para encarar los temás más sensibles en materia de Defensa. Entre los temas mencionados: el reequipamiento militar. En ese contexto, contó que las Fuerzas Armadas avanzan con la incorporación de nuevos sistemas destinados a reforzar sus capacidades operativas. Por ejemplo, la llegada de un nuevo lote de seis aviones caza F-16, un paso más en el camino a alcanzar las 24 unidades adquiridas a Dinamarca.
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Ravier también mencionó la presentación de 10 nuevos TAM 2C-A2, los tanques empleados por el Ejército Argentino en su versión modernizada, y los fusiles ARAD 5 y ARAD 7, armamento que incorpora configuraciones más compactas y sistemas de fijación modernos respecto de los tradicionales FAL.
Finalmente, el vocero del gobierno destacó el proceso de reorganización y puesta en valor de Fabricaciones Militares, la empresa que -bajo la órbita de la cartera castrense- está dedicada a la producción de insumos para la Defensa.

Fabricaciones Militares: con desequilibrio y una organización sobredimensionada
Según explicó Ravier, la compañía atravesó una fuerte crisis. “Cuando asumimos, la empresa tenía un elevado desequilibrio en sus cuentas y una estructura organizacional sobredimensionada”, señaló el funcionario, al referirse a la situación inicial de Fabricaciones Militares.
En ese sentido, sostuvo que actualmente se lleva adelante un proceso de “ordenamiento, simplificación organizacional, recuperación comercial y generación de nuevas oportunidades de exportación”.
Entre las principales medidas implementadas se encuentra la reducción de la estructura jerárquica de la compañía. De acuerdo con lo informado, Fabricaciones Militares pasó de contar con 27 gerencias a cinco y fue transformada en una sociedad anónima unipersonal, con el objetivo de dotarla de una mayor flexibilidad operativa.

“Fabricaciones Militares pasó de ser una empresa deficitaria a poder producir para las Fuerzas Armadas y de Seguridad”
La estrategia también incluyó acciones destinadas a incrementar la producción y ampliar la cartera de clientes. Entre ellas, se mencionó un convenio con el Ministerio de Seguridad para la provisión de disuasivos químicos y una contratación en proceso por parte del Ejército para la provisión de municiones y proyectiles.
El proceso de reorganización, según destacó el Gobierno, también permitió incrementar el interés de potenciales clientes del exterior. En ese marco, la empresa busca ampliar sus exportaciones y avanzar en el desarrollo de nuevos productos y tecnologías.
“Fabricaciones Militares pasó de ser una empresa deficitaria a poder producir para las Fuerzas Armadas y de Seguridad, a competir en mercados internacionales, incorporar tecnología, desarrollar nuevos productos y recuperar capacidades esenciales para la defensa nacional”, afirmó el funcionario.




