La guerra con Irán expuso la fragilidad del vínculo entre Estados Unidos y Gran Bretaña. Como represalia por la falta de apoyo británico en Medio Oriente, el presidente Donald Trump evaluaría suspender su respaldo a Inglaterra en la cuestión Malvinas.
Un correo electrónico filtrado del Pentágono abrió una grieta inesperada. La agencia de noticias Reuters accedió al documento y habla de que Estados Unidos podría tomar represalias contra el Reino Unido tras su falta de apoyo en la guerra con Irán. ¿Cómo lo haría? Poniendo en suspenso el apoyo al Reino Unido en su disputa con la Argentina por las Islas Malvinas.
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Un dato: Estados Unidos es uno de los países que, junto con el Reino Unido y otros más, se abstuvo de votar la resolución 2065 en el marco de la ONU. Eso permitió que la resolución se aprobara y se avance en una solución pacífica a la disputa por las Malvinas. Por supuesto, desde entonces el escenario cambió. Con una guerra de por medio, Argentina hoy se posiciona como un enclave estratégico en el Atlántico Sur que cobra relevancia en un contexto de competencia entre dos potencias, como EE. UU. y China.

Malvinas: ¿qué dice el correo del Pentágono?
De acuerdo con Reuters, en el correo, el Pentágono “planteó la posibilidad de revisar las ‘posesiones imperiales’ europeas, incluidas las Islas Malvinas”.
Las razones detrás de esa afirmación: la falta de apoyo en las operaciones que Estados Unidos llevó adelante en Irán. Un valor agregado: en el presente, Buenos Aires mantiene una relación especial con Washington y, en varias oportunidades, Donald Trump elogió al presidente Javier Milei.
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Cabe destacar que, recientemente -y con motivo del 44° aniversario de la Guerra de Malvinas- DEF consultó a varios expertos en materia geopolítica y militar: el exvicecanciller Roberto García Moritán, el analista geopolítico Fabián Calle, el coronel (retirado) y veterano de guerra Carlos Daniel Esteban, y el experto en relaciones internacionales Alejandro Corbacho. A lo largo de los diálogos, ellos coincidieron en reforzar el diálogo y las acciones diplomáticas en un contexto en el que el vínculo especial que mantenía Estados Unidos con Gran Bretaña se encuentra deteriorado. ¿Argentina está más cerca de recuperar las Islas? Mientras que en Inglaterra, los titulares de los diarios -como The Sun, The Telegraph, Daily Mail, The Independent y The Guardian– se hicieron eco de la noticia de Reuters, en Argentina el optimismo nacional no puede dejar de eclipsar la necesidad de ser contundentes con las alianzas y las políticas de estado que favorezcan el diálogo. Al menos eso subrayaron los analistas consultados por DEF.
Las Malvinas son argentinas: los motivos históricos y jurídicos del reclamo
En el texto “Las Islas Malvinas”, Paul Groussac (director de la Biblioteca Nacional entre 1885 y 1929) fundamenta los derechos argentinos sobre el archipiélago. De hecho, cuando -desde el Congreso Nacional- le pidieron que se encargue del compendio para difundirlo en las escuelas, el escritor franco-argentino dejó un mensaje: “A la Argentina, esta evidencia de su derecho”.

A lo largo de la investigación, Groussac relata que, a raíz de una expedición del militar francés Louis Antoine de Bougainville -quien instaló una colonia en las Islas- España reivindicó las Malvinas y el marino debió desmantelar las instalaciones.
¿Por qué el francés las dejaba atrás? El gobierno español consideraba al archipiélago como dependencia de sus dominios continentales. “Este derecho reconocido por Francia es el eje mismo del litigio opuesto 17 años antes (1748) a una veleidad de ocupación de las Malvinas por Inglaterra había bastado para detenerla. Dicha conexión geográfica y geológica se ha vuelto hoy una noción trivial, admitida en las obras de más alta autoridad científica” (SIC), explica Groussac a favor del reclamo argentino.
Vernet, un misterioso motín que terminó con un asesinato y la usurpación de las Islas Malvinas
Más tarde, en plena proceso por la independencia argentina, el gobierno de Buenos Aires reocupaba Puerto Soledad y enviaba a la fragata “Heroína”, cuyo comandante debía asumir el mando del archipiélago. Luego, lo sucedió Pablo Areguaty. Y, luego, por decreto del 8 de enero de 1828, las islas Statenland y Soledad fueron adjudicadas a Luis Vernet (con derecho exclusivo de pesca por 20 años) con la condición de fundar una colonia. Para ello, se organizaron expediciones y se instalaron familias y gauchos (para el manejo de ganado).
Eso no duró mucho. Vernet precipitó su salida de las islas a raíz de un conflicto: tras la captura de tres embarcaciones de Estados Unidos por pesca ilícita, el capitán Silas Duncan desembarcó con el USS Lexington en Puerto Soledad con la orden de proteger los derechos de los norteamericanos “que pesquen y comercialicen”: redujo a las autoridades y destruyó la colonia.
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Días después, el gobierno de Buenos Aires -en un decreto del 10 de septiembre de 1832- nombró a Juan Mestivier como comandante interino de las Malvinas. También duró poco: fue asesinado en un motín que tuvo lugar poco tiempo antes de la usurpación de las Islas por parte del Reino Unido, hecho que ocurrió el 3 de enero de 1833.
A propósito, la esposa de Mestivier dio a luz a su único hijo en las Malvinas, el niño se convirtió -junto con otros, como Malvina Vernet y Sáez– en uno de los pocos argentinos nacidos en ese territorio antes de 1833.

Desde ese 3 de enero, Argentina denuncia la usurpación y reclama sus derechos sobre las Malvinas.
149 años después, el 2 de abril de 1982, una decisión que cambiaría la historia: las Fuerzas Armadas argentinas recuperaron las Islas Malvinas. Aquello fue apenas el comienzo. Lo que siguió reveló el coraje de los ciudadanos de un pueblo capaz de desafiar a una potencia mundial respaldada por la OTAN. Sin lugar a dudas, ese episodio no solo inauguró una nueva etapa, sino que quedó grabado a fuego en la memoria y en la identidad misma de la Argentina.




