De un prototipo que nunca había volado a drones con inteligencia artificial: así desarrolló la Fuerza Aérea Argentina sus propios vehículos no tripulados y logró avanzar con el primer sistema no tripulado del país certificado bajo el estándar STANAG 4703 de la OTAN.
Una jornada organizada por el Ministerio de Defensa puso la lupa en los sistemas no tripulados, tanto aéreos, terrestres como navales. Por un lado, los militares; por otro los investigadores. Finalmente, las empresas y los funcionarios. Todos tomaron nota para avanzar.
En la Jornada de Ciencia, Tecnología, Innovación y Desarrollo para la Defensa, el coronel Andrii Matsiuk, de la Agregaduría Militar de Ucrania, expuso sobre drones aéreos, marítimos y terrestres, el uso de vehículos no tripulados en el Mar Negro y el desafío de combatir estas amenazas.
Con una agenda de más de una docena de exposiciones y una marcada presencia de las Fuerzas Armadas, la industria nacional y organismos científicos, se realizó este miércoles en el Centro Cultural de la Ciencia (C3) la octava Jornada de Ciencia, Tecnología, Innovación y Desarrollo para la Defensa, dedicada a los sistemas autónomos y a “el dominio de los vectores no tripulados”: aéreos (UAV), marítimos (USV) y terrestres (UGV).
En Villa Martelli, un equipo de científicos e ingenieros diseña drones autónomos, IA para sistemas militares y un nanosatélite que viajará al espacio en un cohete de SpaceX. DEF recorrió CITEDEF, el instituto que desde hace más de 80 años sostiene las capacidades tecnológicas de la Defensa argentina.
Escaneos voluntarios del juego viral alimentaron un modelo de IA que ahora forma parte de un sistema de navegación para drones militares, fruto de la alianza entre Niantic Spatial y el contratista de defensa Vantor.
Las guerras en Medio Oriente ya no se libran únicamente con armas convencionales ni bajo lógicas tradicionales. Drones, inteligencia artificial, ciberataques y sistemas de comunicación descentralizados comenzaron a integrarse a una nueva forma de confrontación donde la tecnología se convierte en una herramienta estratégica al servicio de causas ideológicas y religiosas.
Se encienden las alarmas en el Mediterráneo tras los ataques a Chipre. Mientras las autoridades atribuyeron el ataque en la base británica a Hezbolá, el gobierno de Grecia decidió enviar buques de guerra y aviones F-16 a la isla.
Las autoridades británicas registraron más sobrevuelos sobre instalaciones sensibles que en 2024 y buscan dar mayores atribuciones a las fuerzas armadas.
Equipados con sensores de última generación y autonomía de largo alcance, estos drones permiten a Estados Unidos monitorear grandes extensiones de la frontera.