Estados Unidos anunció la designación del Cartel de los Solescomo organización terrorista extranjera en medio de la escalada de tensiones con Venezuela por la presencia militar del Comando Sur contra el tráfico de drogas en el Caribe.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump reconoció estar dispuesto a mantener conversaciones directas con Nicolás Maduro, una postura que trasciende por primera vez desde el comienzo del conflicto.
Cartel de los Soles, una organización terrorista según Estados Unidos
El Departamento de Estado encabezado por el secretario Marco Rubio avanzará con el endurecimiento de las sanciones ya dispuestas sobre Caracas. La decisión se hará efectiva a partir del 24 de noviembre y pone al régimen de Maduro bajo la lupa.
Washington acusa al dictador y a sus funcionarios de encabezar la organización criminal responsable de traficar droga hacia los Estados Unidos y beneficiarse de los ingresos ilegales para financiar el funcionamiento del gobierno venezolano.
“Estados Unidos continuará utilizando todas las herramientas disponibles para proteger sus intereses de seguridad nacional y negar financiación y recursos a los narcoterroristas“, expresó el Departamento de Estado.
El secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio, confirmó el nuevo enfoque contra el Cartel de los Soles y el régimen de Nicolás Maduro.
Además, EE. UU. dispuso una recompensa de 50 millones de dólares por Nicolás Maduro, 25 millones por Diosdado Cabello y 15 millones $15 millones por información que conduzca al arresto del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.
La designación como organización terrorista extranjera pondría a Venezuela como objetivo legítimo a los ojos de las leyes de Estados Unidos, un aspecto debatido arduamente por el Congreso norteamericano en las últimas semanas ante la concentración de activos militares en el Caribe.
El portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald Ford, arribó a las aguas caribeñas con más de 4.000 marines y decenas de aviones tácticos, y se sumó al poderío desplegado del Comando Sur.
Todas las organizaciones terroristas designadas por Donald Trump
La administración republicana concentró sus últimas medidas en materia de seguridad sobre las principales organizaciones criminales de Latinoamérica, especialmente sobre los carteles mexicanos y otras entidades que actúan sobre Estados Unidos, como el Tren de Aragua.
Estados unidos señala a Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López como los máximos responsables del Cartel de los Soles.
A continuación, todas las organizaciones terroristas designadas por Donald Trump:
Tren de Aragua (Venezuela)
Mara Salvatrucha (El Salvador)
Cartel de Sinaloa (México)
Cartel de Jalisco Nueva Generación (México)
Cartel del Noreste (México)
La Nueva Familia Michoacana (México)
Cartel del Golfo (Colombia)
Carteles Unidos (México)
Cártel de los Soles (Venezuela)
La inclusión del Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera, la novena entidad designada desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, forma parte de una estrategia del gobierno federal para abordar la problemática del tráfico de drogas en el hemisferio occidental.
Con niveles de almacenamiento de gas en 83%, la Unión Europea (UE) se prepara para enfrentar su cuarto invierno desde el inicio de la guerra en Ucrania, momento en que decidió poner fin a su dependencia energética de Rusia. Las reservas para los meses más fríos del año se ubican en los 86.000 millones de metros cúbicos, ligeramente por debajo de los 98.000 millones con que la UE encaró la temporada invernal 2024/2025.
La dependencia del gas ruso es un capítulo que los países europeos están buscando dejar atrás.
“El almacenamiento juega un rol esencial para asegurar el suministro, ya que permite lograr la necesaria flexibilidad durante la estación invernal”, afirma la Red Europea de Operadores de Transporte de Gas (ENTSOG). La entidad recordó que en el anterior invierno, el 31% del suministro de gas provino de esas reservas almacenadas en depósitos subterráneos a lo largo del continente.
El consumo de gas en Europa: menor dependencia de Rusia y mayor importación de GNL
En el informe de ENTSOG se plantean tres escenarios que van desde la actualidad hasta marzo de 2026. En el de referencia, con temperaturas estándar, la demanda podría ser afrontada sin problemas, manteniendo niveles de reserva superiores al 30% para el final de la estación invernal. En las simulaciones planteadas por el estudio, el almacenamiento podría mantenerse incluso a niveles del 41% para el mes de abril de 2026.
En un segundo escenario, que combina un invierno con temperaturas estándar y el corte total del suministro de gas ruso, las reservas se mantendrían por encima del 30% al final del invierno. “Eso demuestra la resiliencia de la infraestructura de gas de la UE, así como la creciente independencia del sistema de gas europeo del suministro ruso vía ductos”, afirma la red europea. Al mismo tiempo, añade, “podría ser necesario utilizar en mayor medida el gas almacenado”.
La red de infraestructura de transporte de gas a Europea, donde el GNL y rutas alternativas a Rusia han ganado peso.
Finalmente, en el caso de un invierno particularmente frío, caracterizado por escenarios de baja disponibilidad de gas natural licuado (GNL), Europa podría necesitar activar su respuesta a la demanda y recurrir a un mayor uso de las reservas, que quedarían en niveles del 11% al final del invierno. “En el caso de un día pico, que se combinara con la interrupción de todo suministro de Rusia por gasoducto, podrían observarse cuellos de botella en la región sudoriental europea”, argumenta ENTSOG.
En cuanto a la importación de GNL, del que depende cada vez más el mercado europeo, el informe subraya la necesidad de “asegurar niveles adecuados de abastecimiento en Europa”. De esa manera, se evitaría el agotamiento de las reservas almacenadas al final de la temporada invernal 2025/2026. “Incluso será necesaria una mayor provisión de GNL a Europa en los casos de inviernos más crudos”, completa el reporte.
Ya es un hecho que la Inteligencia Artificial (IA)gana cada vez mayor protagonismo en los distintos ámbitos de nuestra vida y, por supuesto, el militar no es la excepción: surge entonces la pregunta, ¿están las Fuerzas Armadas preparadas para enfrentar los desafíos de esta nueva tecnología?
Hay algo seguro: quien controle este tipo de desarrollos será quien maneje el ritmo de la guerra y la información. Es decir, todo se reduce a una cuestión de poder.Las principales potencias militares lo saben muy bien, por eso están enfocadas en avanzar con proyectos que permitan acelerar el tiempo de toma de decisiones y de análisis de información para adelantarse a potenciales amenazas y operar drones o vehículos autónomos.
DEF buscó conocer la opinión de distintos expertos con experiencia en el tema. En esta oportunidad, el ingeniero Hugo Borchert, actual director de Tecnología Informática en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y especialista que, hace más de 30 años, está enfocado en los aspectos de seguridad de la información en las Fuerzas Armadas.
Inteligencia artificial en todos los ámbitos de la defensa
-¿Qué áreas de la defensa podrían transformarse más profundamente con la incorporación de la IA?
-La Inteligencia Artificial está comenzando a tener impacto prácticamente en todos los ámbitos de la defensa, aunque, en mi opinión, hay cuatro áreas donde su influencia será especialmente significativa. Una de ellas es Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR), ya que gracias a la IA, es posible analizar enormes volúmenes de datos provenientes de sensores, satélites o drones en tiempo real y esto acelera la detección de amenazas y mejora la identificación de objetivos, alcanzando niveles de precisión muy difíciles de lograr para un operador humano. También hay avances notables en Ciberdefensa y Seguridad de la Información, ya que los sistemas inteligentes pueden anticipar ataques, detectar comportamientos anómalos y reaccionar con gran rápidez.
Otra área clave son las operaciones autónomas, con el desarrollo de vehículos no tripulados (aéreos, terrestres o marítimos) que asumen tareas de reconocimiento o apoyo logístico sin exponer vidas humanas. Finalmente, la IA puede tener un papel cada vez más relevante en el apoyo a la toma de decisiones estratégicas, al permitir análisis complejos y simulaciones de escenarios. De todos modos, cuando hablamos de transformación, el desafío real está en cómo integrar estas nuevas capacidades sin perder el control humano ni el juicio crítico en cada decisión.
-¿Qué líneas de investigación en IA pueden tener aplicación directa en el campo de la defensa?
-Existen varias líneas de investigación que hoy resultan especialmente prometedoras para el ámbito de la defensa. El aprendizaje automático y profundo (machine learning y deep learning) es quizás la más extendida, con usos que van desde el reconocimiento de imágenes hasta la predicción de movimientos o el análisis de señales. También cobra fuerza la fusión de datos multisensoriales, que busca combinar información de diferentes fuentes (por ejemplo, radares, satélites o sensores terrestres) para construir una visión más integrada del entorno operativo. En el terreno de la ciberseguridad, los algoritmos de IA ya se utilizan para detectar vulnerabilidades antes de que sean aprovechadas. El procesamiento del lenguaje natural tiene, a su vez, un papel relevante en la inteligencia estratégica, por ejemplo, al analizar comunicaciones o identificar campañas de desinformación. Y, aunque aún está en una etapa inicial, la computación cuántica aplicada a la IA podría transformar por completo la criptografía y la simulación militar en el futuro.
“Sin profesionales capacitados, cualquier avance tecnológico termina dependiendo de terceros”
-¿Qué rol juega la formación de recursos humanos en el desarrollo de capacidades nacionales en IA aplicada a la seguridad y la defensa?
-La formación de ingenieros y científicos es, sin duda, la base de cualquier capacidad nacional en inteligencia artificial. Sin profesionales capacitados, cualquier avance tecnológico termina dependiendo de terceros, contar con especialistas propios permite desarrollar conocimiento soberano, reduciendo la dependencia de proveedores extranjeros en áreas críticas como las comunicaciones o la ciberdefensa.
Además, tener una comunidad científica activa facilita la adaptación tecnológica: los modelos de IA evolucionan con rapidez y es indispensable disponer de personas capaces de entenderlos, ajustarlos o rediseñarlos según las necesidades locales. Esa formación debe incluir también una dimensión ética sólida, que ayude a comprender las implicaciones morales y jurídicas del uso de la tecnología. Más que un objetivo académico, se trata de un compromiso con la autonomía y la seguridad del país.
-¿Cómo se podría fortalecer el vínculo entre la academia, la industria y las Fuerzas Armadas para aprovechar el potencial de la IA?
-Reforzar esa relación es clave para que la inteligencia artificial se convierta en una capacidad nacional concreta. Una posibilidad sería crear centros o polos de innovación donde universidades, empresas tecnológicas y organismos de defensa trabajen en conjunto en áreas como la ciberseguridad o los sistemas autónomos. También sería valioso impulsar programas de formación y becas que conecten a estudiantes con proyectos vinculados a la defensa, así como plataformas de transferencia tecnológica que permitan que los avances académicos lleguen a la industria y, en última instancia, al ámbito operativo. Más allá de los proyectos, es importante mantener espacios permanentes de intercambio entre científicos, empresarios y militares, para debatir no solo los avances técnicos, sino también los límites éticos y estratégicos del uso de la IA.
-¿Cuáles son los desafíos éticos o de soberanía tecnológica que surgen al incorporar IA en el ámbito militar?
-La incorporación de inteligencia artificial en defensa plantea dilemas complejos, tanto en el plano ético como en el de la soberanía tecnológica. Por ejemplo, desde el punto de vista ético, las cuestiones más sensibles tienen que ver con la responsabilidad en decisiones automatizadas y con el grado de control humano que debe mantenerse sobre los sistemas. También son preocupaciones constantes la transparencia de los algoritmos y la posibilidad de sesgos.
Y, en cuanto a la soberanía tecnológica, uno de los mayores retos es reducir la dependencia de proveedores externos. Poder desarrollar e implementar soluciones propias no sólo garantiza mayor autonomía, sino que permite proteger los datos y el conocimiento estratégico, que hoy son tan valiosos como las infraestructuras o el armamento.
La Universidad de Durham, en el Reino Unido, está liderando uno de los proyectos más ambiciosos en la búsqueda de vida extraterrestre: el desarrollo de una tecnología capaz de identificar señales de vida en planetas fuera del Sistema Solar.
Vida extraterrestre: cómo será la tecnología espacial de la Universidad de Durham
Se trata de un instrumento óptico de altísima precisión que formará parte de futuros telescopios espaciales, diseñados para detectar lo que se conoce como biosignaturas, es decir, rastros químicos que podrían indicar la presencia de organismos vivos en otros mundos.
El equipo de científicos de Durham trabaja en conjunto con la NASA y con el UK Astronomy Technology Centre en lo que será el Habitable Worlds Observatory (HWO), una misión espacial proyectada para las próximas dos décadas. Este observatorio reemplazará a los telescopios espaciales actuales, como el Hubble o el James Webb, pero con una misión aún más específica: descubrir si existe vida fuera de la Tierra.
Los ingenieros y astrónomos de Durham están desarrollando cámaras y sensores capaces de realizar imagen directa de exoplanetas.
Para eso, se necesitarán instrumentos con una sensibilidad y estabilidad sin precedentes, capaces de mirar directamente a planetas similares al nuestro, ubicados a decenas o cientos de años luz de distancia, y separar su tenue luz del brillo abrumador de la estrella que orbitan.
Vida en el espacio: los desafíos y próximos avances del proyecto
El desafío es enorme. Para lograrlo, los ingenieros y astrónomos de Durham están desarrollando cámaras y sensores capaces de realizar imagen directa de exoplanetas, algo que hasta hace poco era prácticamente imposible. Cuando un telescopio observa un sistema estelar, la luz de la estrella eclipsa por completo la de los planetas que la rodean.
Para resolver ese problema, los investigadores están perfeccionando un sistema llamado coronógrafo, un dispositivo que bloquea la luz de la estrella y permite ver lo que hay alrededor de ella. De esa manera, los científicos pueden obtener imágenes limpias de los planetas vecinos y analizar su luz con instrumentos espectroscópicos avanzados.
La espectroscopía es clave en este proceso: al descomponer la luz del planeta en sus distintos colores o longitudes de onda, se pueden detectar las huellas químicas de ciertos gases en su atmósfera. Si los futuros instrumentos logran identificar combinaciones como oxígeno, ozono o metano coexistiendo en un mismo entorno, eso podría interpretarse como una evidencia de procesos biológicos. En la Tierra, por ejemplo, esa mezcla es el resultado de la actividad de millones de organismos vivos.
En este sentido, Durham aporta la experiencia en óptica y control de frente de onda, una técnica que mantiene la precisión del haz de luz dentro de los límites nanométricos necesarios para estas observaciones. Y, además, el desarrollo de detectores de muy bajo ruido y algoritmos inteligentes que filtran el ruido visual para distinguir una señal auténtica de posibles errores instrumentales.
La espectroscopía es clave en este proceso: al descomponer la luz del planeta en sus distintos colores o longitudes de onda, se pueden detectar las huellas químicas de ciertos gases en su atmósfera.
Es un trabajo de ingeniería extrema, en el que cada vibración o desviación minúscula podría alterar la observación y hacer que una posible señal de vida pase inadvertida.
Aunque el proyecto se encuentra en fases de diseño y experimentación, se espera que la tecnología madure durante los próximos diez años. El lanzamiento del Habitable Worlds Observatory está previsto para fines de la década de 2030 o principios de la de 2040, aunque la fecha exacta dependerá de decisiones presupuestarias y de la evolución de los componentes que están siendo probados.
Fundada en 2017 y convertida hoy en la segunda mayor productora de petróleo no convencionaldel país, Vista Energy vive un presente inmejorable. La compañía que conduce Miguel Galuccio duplicó su producción de crudo en el tercer trimestre de este año, cuando produjo un promedio de 126.800 barriles diarios de crudo, lo que muestra el notable incremento respecto de los 61.000 que produjo en 2024.
En el último quinquenio, la empresa quintuplicó su producción y multiplicó por diez sus reservas, al pasar de 58 millones a 519 millones de barriles de petróleo equivalentes. Vista está presente en siete concesiones ubicadas en la cuenca neuquina, entre las que destacan el 100% de la participación en el bloque Bajada del Palo Oeste y el 50% de La Amarga Chica. Ambos concentran el 82% de la producción total de petróleo de la empresa.
En los últimos cinco años, Vista Oil quintuplicó su producción y multiplicó por diez sus reservas de crudo.
Inversiones comprometidas en Vaca Muerta y ambiciosos objetivos de producción y exportación
En la presentación de su nuevo plan estratégico, Vista Energy anunció inversiones por 4500 millones de dólares y su objetivo de alcanzar una producción de 180.000 barriles diarios en 2028. Esta última cifra representa un incremento de un60% en su producción de crudo.
“Desde que empezamos el desarrollo de Vaca Muerta ha sido un camino largo y todas las medidas que se han tomado en ese proceso han sido positivas”, destacó Galuccio, quien fue partícipe del comienzo del boom de esa formación no convencional como presidente de YPF luego de su reestatización, cargo que ocupó entre 2012 y 2016.
Miguel Galuccio, ex CEO de YPF, fundó Vista Oil & Gas en 2017. Desde entonces, la compañía no ha dejado de crecer.
“En los últimos tres o cuatro años, fuimos un país exportador estructural y había lugar para exportar más”, manifestó el CEO de Vista. La empresa participa de una infraestructura clave para la evacuación de petróleo: el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), donde se espera que contribuya con 50.000 barriles diarios.
Actualmente, Vista está contribuyendo con 111.000 barriles diarios transportados por el sistema de Oleoductos del Valle (Oldelval) y 33.000 barriles diarios en el oleoducto Vaca Muerta Norte, estos últimos aportados por el bloque La Amarga Chica y destinados al mercado chileno. A su vez, está en condiciones de transportar un total de37.000 barriles diarios a través de camiones a los centros de producción y las terminales de exportación de crudo.
El fiscal general de Estambul presentó una acusación de casi 4.000 páginas contra el alcalde Ekrem Imamoglu, imputando 142 presuntos delitos vinculados a la corrupción y el crimen organizado en Turquía. La pena conjunta podría superar los 2.300 años de cárcel, una condena sin registros en el país y la política mundial.
Imamoglu, el principal rival de Erdoğan que podría terminar en prisión
La justicia de la principal ciudad turca presentó la acusación final contra el alcalde, que se encuentra en prisión desde marzo de 2025. El largo escrito presentado por el fiscal jefe Akin Gurlek lo señala a él y a otros funcionarios municipales de integrar una organización criminal desde 2014.
La causa involucra a 402 sospechosos, de los cuales más de un centenar ya está bajo custodia, e incluye los delitos de soborno y falsificación de documentos. Imamoglu es apuntado como el líder de la banda, además de ser responsable de corrupción, extorsión, espionaje y otros cargos vinculados a la manipulación de licitaciones.
El alcalde de Estambul Ekrem Imamoglu, depuesto y detenido desde marzo de 2025, es considerado el principal candidato opositor por la presidencia de Turquía que se votaría recién en 2028.
Según la Fiscalía de Estambul, estas actividades ilícitas habrían causado pérdidas de fondos públicos estimadas por 160.000 millones de liras turcas, equivalente a unos 3.000 millones de euros, 24 millones de dólares y 95 inmuebles. Gurlek solicitó que se proceda “con un juicio rápido” y que “una conclusión inmediata es necesaria”.
De ser encontrado culpable por el juez de la causa, se estima que la pena conjunta podría ser de entre 828 y2.352 años de cárcel, la cual sería simbólica, pero sintetizaría la condena más dura recibida por un político turco y posiblemente en el mundo.
Qué dice la oposición sobre el gobierno de Turquía
El alcalde Ekrem Imamoglu, en prisión preventiva desde el 19 marzo, niega todas las acusaciones y apuntó contra el fiscal Akin Gurlek por ser funcional a una estrategia del oficialismo para debilitar a la oposición.
El documento, de casi 4.000 páginas, también señala que se informará al Tribunal Supremo de Apelaciones sobre una posible solicitud de clausura del Partido Republicano del Pueblo (CHP), la principal formación opositora integrada por Imamoglu, aunque todavía no se formalizó. En las elecciones locales de 2024, esta fuerza con Özgür Özel a la cabeza obtuvo el primer lugar y 419 alcaldes, contra los 537 logrados por el oficialismo, que registró una alarmante reducción en 208 municipios.
El Partido Republicano del Pueblo acusa a Recep Tayyip Erdoğan y a la Fiscalía de Estambul de un complot para debilitar a la oposición.
El vicepresidente del CHP, Gül Çiftçi, calificó el escrito como un “documento vengativo y sin base alguna“, mientras que el diputado Bulent Tezcan consideró que es “un intento de purgar la política a través del poder judicial”.
En paralelo, se produjeron distintas manifestaciones contra el gobierno del Recep Tayyip Erdoğan que dejaron más de 1.100 detenidos. El ministro turco del Interior, Ali Yerlikaya, señaló que las movilizaciones abusaron del derecho a manifestarse y alteraron el orden público.
El futuro democrático de Turquía se dirimirá en la causa que pone al alcalde Ekrem Imamoglu y 401 sospechosos en el banquillo de los acusados, frente a las sospechas de persecución política y posible inhabilitación del Partido Republicano del Pueblo.
En los próximos días, la Tierra podría verse envuelta en una tormenta geomagnética, un fenómeno que ocurre cuando una gran eyección de masa coronal del Sol golpea el campo magnético terrestre.
Estas tormentas, capaces de alterar satélites, comunicaciones y hasta auroras boreales, son el recordatorio más claro de que nuestro planeta sigue bajo la influencia directa del astro que le da vida y también puede desatar su caos.
Una tormenta geomagnética es una alteración intensa del campo magnético terrestre provocada por la interacción entre el viento solar y la magnetosfera de nuestro planeta. Ocurre cuando el Sol emite una cantidad excepcional de partículas cargadas, como resultado de una erupción solar o de una eyección de masa coronal, y esas partículas viajan hasta la Tierra, transportando un campo magnético que puede chocar e interferir con el nuestro.
Cuando el campo magnético del viento solar está orientado en dirección opuesta al de la Tierra, se produce una conexión que permite el flujo de energía hacia la magnetosfera. Este proceso genera corrientes eléctricas intensas y altera la estructura del campo magnético terrestre, desencadenando una tormenta geomagnética.
Una tormenta geomagnética es una alteración intensa del campo magnético terrestre provocada por la interacción entre el viento solar y la magnetosfera de nuestro planeta.
Estas tormentas no son un fenómeno aislado, sino parte del ciclo natural del Sol, que atraviesa períodos de alta y baja actividad cada once años. Durante las fases más activas, como la que vivimos actualmente, aumentan las probabilidades de que ocurran erupciones solares y eyecciones de masa coronal dirigidas hacia la Tierra.
Cómo será la próxima tormenta geomagnética
Según el Space Weather Prediction Center (SWPC) de Estados Unidos, una de esas eyecciones fue detectada recientemente y se espera que llegue a la Tierra en los próximos días, lo que podría generar una tormenta geomagnética de intensidad moderada. En estos eventos, el viento solar golpea con más fuerza la magnetosfera, comprimiéndola y provocando fluctuaciones en su campo.
El impacto más visible y menos peligroso de una tormenta geomagnética son las auroras polares, esos destellos verdes, violetas y rojizos que iluminan los cielos cercanos a los polos. Se producen cuando las partículas cargadas del Sol penetran la atmósfera terrestre y chocan con átomos de oxígeno y nitrógeno, liberando energía en forma de luz.
Sin embargo, más allá del espectáculo visual, las tormentas geomagnéticas pueden tener efectos concretos sobre la tecnología moderna. Las corrientes inducidas pueden alterar redes eléctricas, afectar la precisión de los sistemas de navegación por satélite como el GPS, interrumpir las comunicaciones por radio y causar fallos temporales en satélites en órbita.
Según el Space Weather Prediction Center (SWPC) de Estados Unidos, una de esas eyecciones fue detectada recientemente y se espera que llegue a la Tierra en los próximos días, lo que podría generar una tormenta geomagnética de intensidad moderada.
En los casos más severos, como la tormenta de marzo de 1989, que dejó sin electricidad a gran parte de Quebec durante horas, el impacto puede ser significativo. Sin embargo, los pronósticos actuales indican que la tormenta prevista para los próximos días sería de nivel moderado, lo que significa que podría provocar auroras visibles en latitudes más bajas de lo habitual y algunos inconvenientes menores en las telecomunicaciones. Los satélites y las agencias espaciales, en cambio, ya ajustan sus operaciones preventivamente para evitar daños.
El presidente de la República Popular China, Xi Jinping, participó de la ceremonia de puesta en servicio del portaaviones Fujian, en la provincia insular de Hainan, marcando el inicio de las operaciones oficiales del modelo más moderno presentado por la Marina china. Pekín pretende comenzar a disputar el poderío marítimo de Estados Unidos y el USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo.
Fujian vs. Gerald R. Ford, ¿qué portaaviones es mejor?
En un principio, el portaaviones chino Fujian cuenta con un sistema de propulsión convencional, mientras que el Gerald R. Ford estadounidense cuenta con dos reactores nucleares, un contraste claro en la capacidad de movimiento, almacenaje y poderío.
Ahora, China presume una embarcación con catapulta electromagnética, una tecnología que hasta el momento solo poseía Estados Unidos. Esto se traduce en una mayor variedad de aviones disponibles, con mayor armamento y capacidad de almacenaje de combustible.
En ese sentido, Gerald Ford es una de las clases de portaaviones estadounidenses que tiene esta tecnología y, además, Estados Unidos posee tres ejemplares de este tipo en servicio, consiguiendo una ventaja clara en este apartado.
El Fujian es el primer portaaviones de la Marina china en contar con catapulta electromagnética y le disputa a Estados Unidos el monopolio de uso de esta tecnología.
Otra característica clave es la capacidad de desplazamiento. Mientras el Fujian puede trasladar 80.000 toneladas a plena carga, el Gerald R. Ford tiene una capacidad de 100.000 toneladas, que se traduce en mayor capacidad de almacenaje de aeronaves -aproximadamente 75- y, en un hipotético escenario, una superioridad aérea notable.
Cabe destacar que el moderno portaaviones estadounidense es conocido por ser el más grande del mundo, gracias a una eslora de 334 metros frente a los 320 metros de la nueva embarcación de Pekín y una cubierta de vuelo levemente superior en favor de la Armada estadounidense.
Estados Unidos, el mayor operador de portaaviones del mundo
Actualmente, Washington ostenta la superioridad aeronaval con 11 portaaviones, lejos de las capacidades de otros países. Como mencionamos anteriormente, China cuenta con tres ejemplares: el Liaoning, el Shandong y el Fujian.
Por su parte, India, Reino Unido e Italia cuentan -cada uno- con dos buques de estas características, según informaciones de Global Fire Power. En el caso de Reino Unido, se destacan el HMS Queen Elizabeth y el HMS Prince of Wales.
El Gerald R. Ford, que da nombre a su propia clase dentro de la Armada de los Estados Unidos, es reconocido como el portaaviones más grande y moderno del mundo.
Detrás de ellos, se encuentran Francia, Rusia y España, con unúnico portaaviones en servicio y sin mayores planes para ampliar su poderío. El Almirante Kuznetsov, parte de la Armada rusa, se encuentra en reparaciones desde 2017 y está lejos de ser operativo, principalmente, debido a que los esfuerzos productivos se enfocan en la guerra con Ucrania y en consolidar la invasión ampliamente repudiada por la comunidad internacional.
En el caso de España, el socio de la OTAN opera el buque Juan Carlos I, construido por Navantia e incorporado a funciones en 2010. La embarcación cuenta con una eslora de 231 metros, una manga de 32 metros y un desplazamiento de 26.000 toneladas, tres características que la dejan en desventaja frente al USS Gerald R. Ford y el recientemente puesto en servicio Fujian.
“Es una obligación para la Fuerza Aérea Argentina”, reconoció el brigadier mayor Gustavo Javier Valverde, jefe de la Fuerza, durante el acto que se realizó en Córdoba para despedir a quienes, hasta hace unos meses atrás, llegaron a ocupar los cargos más altos dentro de la institución.
Un dato: la ceremonia con la que la Fuerza Aérea (FAA) despidió a sus jefes, no solo se vivió como una tradición que ya es parte de la organización, sino que también fue una forma de homenajear a quienes dedicaron más de 40 años de su vida profesional a la institución castrense. De hecho, algunos de ellos, pelearon por nuestra soberanía en la Guerra de Malvinas.
El brigadier general Xavier Julián Isaac, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, y el brigadier mayor Gustavo Javier Valverde, titular de la Fuerza Aérea, en la Escuela de Aviación Militar (Foto: Fernando Calzada).
Cabe destacar que, en las instituciones castrenses, se vive con normalidad el recambio de autoridades, en especial cuando asume un nuevo jefe a la cabeza de cada Fuerza. En este caso, hay que recordar que el brigadier mayor Gustavo Javier Valverde se hizo cargo de la FAA a fines de noviembre del año pasado. Desde entonces, no solo le tocó liderar el organismo militar en un momento bisagra -ya que se prepara para el arribo de los F-16– sino que, además, acompañó la concreción de varios hitos. Sin ir más lejos, uno de ellos tuvo lugar el día jueves 13 de noviembre, cuando se lanzó con éxito el cohete sonda MET 2-SO “CRUX”.
Volver a la Escuela de Aviación Militar, una puntada al corazón
Regresar, después de más de cuatro décadas, al mismo lugar donde comenzó todo no es un simple gesto protocolar. Para los 16 brigadieres que, junto a sus seres queridos, viajaron a Córdoba para, por última vez, visitar la Escuela de Aviación Militar -el lugar que le dio forma a la vocación- fue una sacudida íntima.
La ceremonia no sólo contó con los brigadieres que pasaron a retiro, sino que también participaron de ella los cadetes de la Escuela de Aviación Militar. Al finalizar, se hizo un desfile aéreo protagonizado por los aviones T-6 Texan (Fotos: Fernando Calzada)
Para muchos de ellos, caminar por la emblemática plaza de armas del instituto, escuchar el rugir de los aviones militares o, simplemente, ser testigos de un momento en la formación de los futuros jefes de la Fuerza Aérea, activa una parte de la memoria que trasciende lo racional y llega directo al corazón. Por eso, muchos de ellos no encuentran palabras para describir lo que les ocurre, simplemente se emocionan. ¿Nostalgia? Seguramente. Y un poco de orgullo también, pues todos saben que la carrera está cargada de sacrificios, los cuales, en general, impactan en la rutina de cada familia. Y, además, esa vocación y servicio que le ofrecen a la Nación no suele verse reflejado en los salarios. Es decir, la elección de la carrera no persigue un fin económico y, pese a las exigencias que tiene, lograron sobrellevar cada momento en equipo.
A partir de este día, esos militares que pasaron al retiro son conscientes de que nada volverá a ser como antes y que, con este paso, dejan atrás el uniforme: una puntada silenciosa al corazón.
Los brigadieres que pasaron a retiro junto a las autoridades actuales de la Fuerza Aérea Argentina. De fondo, la plaza de armas de la Escuela de Aviación Militar (Foto: Fernando Calzada)
“La ceremonia que hoy nos convoca no es una más, sino una particular, porque la Fuerza Aérea Argentina tiene la obligación de reconocer a sus brigadieres que pasan a retiro. ¿Y por qué en este lugar emblemático? Porque hace 40 años, ellos ingresaban por las dos torres de la Escuela de Aviación Militar, por donde pasamos todos los hombres y mujeres que abrazamos esta gran profesión que es, en realidad, una decisión de vida”, reconoció el brigadier mayor Valverde al hacer uso de la palabra. Cabe destacar que, entre los asistentes -y en el lugar de las autoridades- acompañó la ceremonia el brigadier general Xavier Julián Isaac, exjefe de la FAA, actual titular del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas y figura clave en varios de los hitos que está concretando la institución.
Cabe destacar que, entre las autoridades presentes, también estuvo el director de la Escuela de Aviación Militar, brigadier Hugo Marcelo Fiocca.
Todos los brigadieres que pasaron a retiro recibieron la banderola que acompañó la gestión de cada uno de ellos (Fotos: Fernando Calzada)
Una ceremonia de despedida en la Fuerza Aérea
Cabe destacar que la ceremonia que se desarrolló para despedir a los brigadieres de la Fuerza Aérea que pasaron a retiro estuvo cargada de emociones, marchas militares y simbología castrense.
Justamente, a los oficiales se les entregó -además de una medalla- la banderola que acompañó a cada uno de ellos durante su gestión: en las Fuerzas Armadas cada máxima autoridad se identifica con una de ellas y, la presencia de esta pieza de tela en el mástil, indica que hay un director o jefe en una unidad.
Los cadetes en el desfile militar que coronó el acto en Córdoba (Foto: Fernando Calzada)
En la ceremonia, y a medida que los nombraban, cada uno de los brigadieres que pasaron a retiro, se acercaron a recibir los reconocimientos. En los palcos, sus familias -esposas, hijos e, incluso, nietos- fueron testigos de aquel emotivo momento para estos soldados.
Los brigadieres de la Fuerza Aérea Argentina que pasaron al retiro
Fue el jefe de la Fuerza Aérea quien, durante la ceremonia, le entregó a cada uno de los brigadieres que pasaron a retiro los reconocimientos. Cabe destacar que el acto incluyó la formación de los cadetes (que actualmente cursan en la Escuela de Aviación Militar) y un desfile militar que, como suele pasar en la institución, es aeroterrestre (con aviones T-6 Texan).
“Nuestra formación y actividad se resume en un gran servicio a la Nación Argentina”, reconoció el jefe de la Fuerza Aérea durante el acto (Fotos: Fernando Calzada)
¿Quiénes fueron los oficiales que pasaron a retiro? En primer lugar el brigadier general -Veterano de Guerra de Malvinas- Enrique Víctor Amrein (ex titular de la Fuerza Aérea). También lo hicieron los brigadieres mayores Hugo Schaub (quien llegó a subjefe de la institución), Óscar Palumbo, y Pablo Jaime Solé. Además, pasaron a retiro los brigadieres Marcelo Guerrero, Juan José Janer, Alejandro José Bisso, Guillermo Stahl, Fernando Valentich, Juan Lescano, Ángel Rojo, Jorge Vilas, Marcelo Turtora, Fabián Luján, Fabián Carlos Celotto, Walter Patricio Lannutti, y Marcelo Cariola.
“Nuestra formación y actividad se resume en un gran servicio a la Nación Argentina. Y eso lo aprendimos acá, en la Escuela de Aviación Militar”, cerró el brigadier mayor Valverde.
El 13 de noviembre, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) volvió a realizar un lanzamiento experimental en la localidad de Mar Chiquita, provincia de Buenos Aires. Al tratarse del despegue de un cohete sonda, su objetivo fue meramente científico y espacial. Ante esto, las autoridades presentes resaltaron la ambiciosa búsqueda por parte de la Fuerza para la exploración más allá de la troposfera.
Este hecho se convirtió en un hito para la Argentina, no solo por ser el segundo lanzamiento de un cohete sonda, con carga útil, sino por la historia del lugar en donde se realizó.
El Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados (CELPA) vio su máximo esplendor en los años 70 y 80, pero luego quedó en desuso para este tipo de actividades. A partir de entonces, la reserva natural militar se convirtió en un campo de tiro. Recién en 2025 volvió a utilizarse para lanzamientos científicos, lo que evidencia la restauración de una capacidad clave.
Lanzamiento del cohete sonda MET 2-SO CRUX, una prueba clave para avanzar en la exploración espacial
Organizado por la Dirección General de Investigación y Desarrollo (DGID), el despegue buscó calificar en vuelo un turbo motor en su segundo ciclo de utilización, es decir, comprobar en vuelo que un motor recuperadopuede volver a funcionar correctamente. De esta manera, se siguió con el concepto de “lanzar y recuperar”, tarea que abarata los costos de manera significativa.
Además, se verificaron parámetros técnicos, sistemas de telemetría, registros ópticos, trayectorias y la predicción del punto de recuperación. Luego, con ayuda de la Armada y Prefectura, se emprendió la misión del salvataje de las partes.
El cohete sonda MET 2-SO “CRUX”.
El ensayo se realizó meses después del exitoso lanzamiento del cohete Sonda Met I-SO “Escorpio”, en mayo, y permite continuar evaluando mejoras y ajustes en cada nueva prueba. Las cargas útiles incluyen sensores científicos que registran temperatura, presión, velocidad y aceleración, insumos clave para perfeccionar futuros desarrollos.
El director general de Investigación y Desarrollo, Alejandro Cristian Gitlin, destacó que este tipo de pruebas permite “ver qué mecanismos funcionan bien y dónde están las oportunidades de mejora”, y subrayó la importancia de la carga útil científica que transportan los cohetes.
El jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Javier Valverde, junto a parte del cuerpo militar presente, y Mario Katzenell, secretario de investigación del Ministerio de Defensa
Por su parte, el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier mayor Gustavo Javier Valverde, remarcó que incluso las pruebas que no completan la trayectoria prevista representan avances concretos en el desarrollo aeroespacial. “La carrera espacial es prueba, análisis y aprendizaje. Dimos un paso más respecto del lanzamiento de mayo”, subrayó.
Fuerza Aérea: cuáles son las diferencias entre el “CRUX” y el “Escorpio”
El ensayo del MET 2-SO “CRUX” marcó un avance significativo respecto del lanzamiento anterior del MET 1-SO “Escorpio”, concretado el 22 de mayo.
Mientras que Escorpio tuvo como meta principal validar la infraestructura, los procedimientos y la capacidad de realizar un lanzamiento controlado después de años sin actividad, el CRUX se centró en probar en vuelo un motor recuperado, algo clave para avanzar hacia la reutilización y la reducción de costos en futuros desarrollos.
Según explicó Gitlin, la principal diferencia es el nivel de madurez técnica. “En Escorpio verificamos que podíamos integrar, lanzar y seguir un cohete. En CRUX ya estamos viendo cómo se comportan los sistemas cuando empezamos a reutilizar componentes y a exigirlos más”, señaló. Esto, dijo, implicó incorporar una carga útil más completa y optimizar los sistemas de telemetría y registro óptico.
Imágenes de la recuperación de las partes en agua.
Además, el CRUX buscó medir con mayor precisión la predicción del punto de caída, un elemento central para futuros ensayos con mayor alcance.
Así, mientras Escorpio fue la primera validación técnica del sistema, el CRUX representó un avance al incorporar reutilización de componentes y mediciones más complejas, que permiten obtener información clave para los próximos ensayos.
Sin embargo, ambos lanzamientos se enmarcan dentro de un hecho histórico para la Fuerza Aérea: la reutilización de un espacio clave que, por muchos años, permaneció en desuso. El Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados (CELPA) fue inaugurado en la década de 1960 como uno de los espacios centrales del programa espacial argentino durante el desarrollo de cohetes como el Castor, el Rigel y el Orión.
Durante años funcionó como un centro de ensayos, integración y pruebas de vuelo, hasta que su actividad comenzó a disminuir en los años noventa, en paralelo con la desarticulación de proyectos nacionales ligados al sector aeroespacial. Desde entonces, el CELPA permaneció prácticamente inactivo por más de tres décadas, con instalaciones y capacidades que quedaron detenidas en el tiempo.
El regreso al predio de este tipo de lanzamientos no solo supone volver a utilizar un lugar histórico, sino también recuperar un espacio clave para el renovado programa espacial argentino.