Chinarespondió con dureza ante la victoria de Sanae Takaichi en Japón, en las recientes elecciones anticipadas. En este contexto, advirtió que cualquier modificación del marco pacifista vigente desde la posguerra podría alterar la estabilidad regional. Además, acusó a la nación insular de enviar señales preocupantes sobre su política de defensa.
El triunfo del Partido Liberal Democrático, que logró una supermayoría en la Cámara Baja, permite iniciar el proceso para reformar la Constitución japonesa vigente desde 1947, en particular el artículo 9. Este punto es central en el debate sobre el alcance militar del país y su rol en la seguridad del Indo-Pacífico.
Japón: por qué es tan relevante el triunfo oficialista en las elecciones anticipadas
El oficialismo consiguió 316 bancas en la Cámara de Diputados y alcanzó así la mayoría de dos tercios necesaria para iniciar una reforma constitucional. Ese número es clave porque abre una posibilidad que hasta ahora no estaba garantizada en el Parlamento.
En el centro de la discusión aparece el artículo 9, la cláusula pacifista adoptada después de la Segunda Guerra Mundial, que limita el uso de la fuerza a fines defensivos. Cualquier modificación implicaría redefinir formalmente el rol militar del país.
De un total de 465 bancas, el partido oficilista logró consagrarse como mayoría con 316 puestos.
No es un debate nuevo, pero sí es la primera vez en años que el escenario legislativo permite avanzar con mayor margen. Los sectores conservadores sostienen que el marco legal quedó desactualizado frente al actual equilibrio de poder en Asia y en el mundo.
Durante la campaña, Sanae Takaichi, actual primera ministra japonesa, insistió en que el contexto regional exige fortalecer la capacidad de disuasión. El crecimiento militar de China y la presión sobre Taiwán fueron parte central de ese planteo.
China y sus advertencias diplomáticas a su vecino asiático
La respuesta de China no se hizo esperar. El Ministerio de Relaciones Exteriores convocó al embajador japonés en Pekín y expresó su “firme oposición” a cualquier iniciativa que, según su postura, implique abandonar el compromiso pacifista asumido tras la Segunda Guerra Mundial.
China ve hoy en Japón a un adversario directo, sobre todo por su notorio acercamiento a Estados Unidos.
En ese sentido, el gobierno chino sostuvo que Japón debe respetar los acuerdos bilaterales firmados desde la normalización de relaciones en 1972 y mantener una posición clara respecto de la política de “una sola China”. Por lo tanto, cualquier referencia a un eventual involucramiento en el Estrecho de Taiwán es considerada una línea roja.
En paralelo, se registraron advertencias comerciales y controles sobre materiales estratégicos, una herramienta que China ya utilizó en otros momentos de tensión diplomática. Hoy, según Pekín, el fortalecimiento de la política de defensa japonesa, sumada a la alianza con Estados Unidos y a los ejercicios militares en el Indo-Pacífico, forma parte de un escenario de competencia estratégica que trasciende lo bilateral.
Al respecto, analistas regionales coinciden en que, aunque el proceso de reforma constitucional podría demorar, la señal política ya está dada. La relación entre ambos países entra en una etapa de mayor fricción, en un momento sensible para la estabilidad asiática.
En 2025, el patentamiento de automóviles híbridos y eléctricosse incrementó en Argentina un 129,6%, según un relevamiento de SIOMAA, empresa especializada en inteligencia de datos del mercado automotriz.
El país pasó de 557 a 1279 unidades patentadas, entre las cuales la automotriz china BYD registró el mayor avance. En solo un año, pasó de no tener ningún registro a contar con 244 patentamientos de sus dos modelos: el Yuan Pro y el Dolphin Mini.
Con la liberación de aranceles y los cupos de hasta 50.000 autos anuales a partir de 2025, el mercado está tomando impulso.
Movilidad eléctrica en Argentina: cero aranceles y cupos de importación
Entre los factores que explican este boom, se encuentra la decisión del Gobierno de eliminar los aranceles de importacióna vehículos eléctricos, híbridos y a hidrógeno, cuyo valor no exceda los 16.000 dólares.
Además, el gobierno porteño planea instalar 400 puestos de carga eléctrica en los próximos dos años. Estarán ubicados en espacios privados de acceso público, como garajes comerciales, estaciones de servicio y estacionamientos de centros comerciales. El objetivo de la gestión de Jorge Macri es alcanzar las 200 estaciones de carga en espacios privados y otras 200 en lugares públicos.
El cupo anual de importaciones es de 50.000 unidades, lo que representa el 20% de las ventas anuales de autos livianos en el país, según estimaciones de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
La mitad del cupo anual corresponde a empresas con terminales de fabricación local y, la otra mitad, a personas físicas o jurídicas que actúen comoproveedores.
La falta de puestos de carga es la mayor dificultad para la instalación de este tipo de vehículos en la Argentina.
2026 en el horizonte: más diversidad de autos eléctricos e híbridos en el país
En 2026, 19.280 autos serán destinados a las terminales locales, mientras que 30.720 corresponderán a importadores. Además, se reasignarán a estos últimos 9856 unidades remanentes del cupo del año 2025.
Tal como informó el Poder Ejecutivo, serán 71 modelos que corresponden a 32 marcas. Entre los modelos asignados a las empresas automotrices terminales de fabricación local, se encuentran el Fiat 600 Hybrid, el Ford Territory Trend Híbrido, el Chevrolet Captiva (híbrido enchufable) y el Chevrolet Spark EUV (100% eléctrico). Por su parte, habrá dos modelos híbridos de Citroën (C3 Hybrid Max y C4 Hybrid Plus) y uno de Renault (el híbrido Renault Arkana).
Entre los importados sin presencia de terminales en el país, predominan las automotrices chinas, entre ellas GAC Motor, BAIC, BYD, Chery, Arcfox, Dongfeng, Great Wall, JAC Motors, Kaiyi Skyweel, Xpeng y Zhidou. También ofrecerán sus modelos híbridos y eléctricos la japonesa Suzuki y la alemana Volkswagen. En este último caso, el ID3 100% eléctrico.
Con la reciente expiración del START III, también conocido como New START, Estados Unidos y Rusia inician tratativas preliminares para negociar un nuevo acuerdo que limite sus arsenales estratégicos. Se trata del último tratado bilateral de control de armas nucleares vigente entre ambas potencias, cuya finalización marca un punto de inflexión en la arquitectura de seguridad internacional.
El vencimiento del acuerdo, el pasado 5 de febrero de 2026, dejó por primera vez en más de cinco décadas a las dos mayores potencias nucleares sin restricciones jurídicamente vinculantes sobre la cantidad de ojivas y misiles desplegados. En este contexto, ambos introdujeron condiciones que podrían complejizar futuras negociaciones.
New Start: la negociación entre Estados Unidos y Rusia, y la inclusión de nuevos países
El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, sostuvo que un eventual nuevo tratado nuclear con Estados Unidos no puede limitarse a un esquema bilateral. Según la posición oficial rusa, Francia y el Reino Unido deben formar parte de las conversaciones debido a que también poseen arsenales nucleares significativos dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Los ex-presidentes de Rusia, Dmitri Medvédev, y de Estados Unidos, Barack Obama, durante la firma del acuerdo START III en 2010.
Al respecto, Rusia argumenta que los arsenales británicos y franceses forman parte del potencial estratégico occidental que, en la práctica, afecta el equilibrio con Moscú. Desde el Kremlin consideran que negociar únicamente con Estados Unidos ya no refleja la realidad del escenario nuclear actual.
En paralelo, Estados Unidos planteó que cualquier nuevo acuerdo de control de armas nucleares debería incluir también a China, debido al crecimiento de su arsenal nuclear en los últimos años. Aunque Rusia pone el foco en las potencias europeas, la posibilidad de ampliar el formato de negociación a otros actores nucleares aparece como uno de los principales desafíos para alcanzar un entendimiento.
Con el vencimiento del START III, las dos potencias con mayores reservas nucleares se quedan sin un marco jurídico que inspeccione y limite el aumento de sus arsenales.
El New START, firmado en 2010 y prorrogado en 2021, establecía límites concretos de hasta 1.550 ojivas nucleares desplegadas y 700 sistemas de lanzamiento estratégicos por cada parte. Además, incluía mecanismos de verificación e inspecciones mutuas, considerados claves para la transparencia y la estabilidad estratégica.
Sin un tratado en vigor, ya no existen inspecciones ni límites formales. Aunque ambas partes declararon en distintos momentos que mantendrán ciertos topes de manera voluntaria, no hay garantías jurídicas que lo respalden.
Armas nucleares: la evolución de los tratados START
El primer Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, START I, fue firmado en 1991 por Estados Unidos y la Unión Soviética, en el tramo final de la Guerra Fría. El acuerdo estableció reducciones significativas en los arsenales nucleares estratégicos y creó mecanismos de verificación que sentaron las bases del sistema moderno de control de armas.
Los presidentes George H. W. Bush de Estados Unidos y Borís Yeltsin de Rusia firmando el START I en 1993.
En 1993 se firmó el START II, que buscaba profundizar esos recortes y eliminar los misiles balísticos intercontinentales con múltiples ojivas independientes. Sin embargo, el tratado nunca llegó a aplicarse plenamente y terminó sin efecto, tras la retirada estadounidense del Tratado sobre Misiles Antibalísticos en 2002.
El New START, firmado en 2010, retomó esa lógica de limitaciones y transparencia mutua, además de que ambas partes dieron por concluido el periodo de la denominada Guerra Fría. De esta manera, su reciente expiración no solo deja sin vigencia el último acuerdo bilateral entre las dos principales potencias nucleares, sino que también interrumpe una tradición de más de tres décadas de regulación estratégica.
La misión Centinela del Ártico es una nueva iniciativa de la OTAN diseñada para reforzar la presencia militar de la Alianza en el Ártico y el Alto Norte, tras un aumento de las tensiones geopolíticas en la región provocado por las amenazas de Rusia y el creciente interés estratégico de China, así como por las recientes tensiones sobre Groenlandia.
Centinela del Ártico —también conocida en algunos informes como Arctic Sentry— fue anunciada recientemente por la OTAN tras semanas de preparación por parte del Mando Aliado de Operaciones. La misión responde en parte a la petición de Estados Unidos para que la Alianza asuma un papel más activo en el extremo norte del planeta, una zona marcada por el deshielo, nuevas rutas marítimas y el interés de potencias globales por recursos naturales y posiciones estratégicas.
La estrategia central de Centinela es fortalecer la vigilancia y la coordinación militar entre los países aliados en el Ártico sin convertirse en una misión ofensiva.
Cómo es la misión Centinela del Ártico
La estrategia central de Centinela es fortalecer la vigilancia y la coordinación militar entre los países aliados en el Ártico sin convertirse en una misión ofensiva. Bajo el liderazgo formal del comandante supremo aliado en Europa, el general estadounidense Alexus G. Grynkewich, la iniciativa busca proteger a los miembros de la OTAN y mantener la estabilidad en una zona considerada clave debido a su relevancia estratégica y complejidad ambiental.
En concreto, la misión incluye:
Coordinación de operaciones ya existentes en la zona ártica, integrando ejercicios militares liderados por países como Noruega y Dinamarca.
Despliegue de fuerzas aliadas en Groenlandia y la región del Alto Norte, bajo un mandato conjunto, aunque no está aún claro si implicará capacidades adicionales más allá de las ya previstas.
Cooperación militar entre múltiples países aliados, que incluye fuerzas de Dinamarca, Estonia, Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido, entre otros.
Los motivos de la OTAN para desarrollar esta misión
Para los gobiernos de Dinamarca y Groenlandia, la misión representa un “primer paso concreto” hacia una presencia aliada más estable en la región, considerada cada vez más vulnerable a la actividad militar de terceros actores. Ambos gobiernos han destacado la importancia de integrar el Alto Norte en los planes a largo plazo de la OTAN para garantizar una disuasión equilibrada frente a amenazas externas.
El trasfondo de Centinela tuvo un elemento político adicional: en 2025 y a principios de este año, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presionó públicamente para que Washington asumiera el control de Groenlandia, generando una crisis diplomática dentro de la propia OTAN debido a que la isla es territorio autónomo bajo soberanía danesa.
Para los gobiernos de Dinamarca y Groenlandia, la misión representa un “primer paso concreto” hacia una presencia aliada más estable en la región.
Si bien esas demandas se suavizaron tras negociaciones entre Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, la situación subrayó la importancia de reforzar la defensa colectiva en la región.
La OTAN enfatiza que Centinela del Ártico no está diseñada para confrontar directamente a ninguna potencia, sino para coordinar esfuerzos entre aliados, aumentar la presencia permanente en la región y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles amenazas externas —especialmente ante la expansión militar rusa y el interés de China en la región polar.
Francia puso en marcha Orion 26, el ejercicio militar más ambicioso de su historia reciente, con el objetivo de preparar a sus fuerzas armadas para escenarios de conflicto de alta intensidad en Europa. El operativo se desarrolla en suelo francés e involucra maniobras terrestres, aéreas y navales, además de simulaciones vinculadas a amenazas híbridas y tecnológicas.
El despliegue se da en un contexto internacional marcado por el impacto prolongado de la guerra en Ucrania y por un clima de creciente preocupación en torno a la seguridad europea. En ese escenario, las autoridades militares francesas buscan evaluar la capacidad de respuesta y resistencia de sus fuerzas frente a crisis complejas y prolongadas.
Orion 26: en qué consiste el mega ejercicio militar y cuál es su objetivo
Orion 26 es un ejercicio militar de gran escala que inició el 8 de febrero de 2026 y se extenderá hasta finales de abril. Según el Ministerio de Defensa francés, se trata del entrenamiento más importante desde la Guerra Fría y tiene como objetivo preparar a las Fuerzas Armadas para un eventual conflicto entre Estados en el continente europeo.
El ejercicio está diseñado para simular la transición desde una situación de tensiones híbridas hacia un conflicto armado de alta intensidad, y replica condiciones realistas de combate moderno. En ese marco, se entrenan operaciones defensivas y ofensivas, desembarcos anfibios y aerotransportados y la protección de infraestructuras críticas dentro del territorio nacional.
Orion 26 se convierte en el mayor ejercicio militar de Francia desde la Guerra Fría.
Uno de los ejes centrales es la capacidad de Francia para intervenir como “nación marco”; es decir, liderar una coalición militar y coordinar fuerzas aliadas. En una de las fases finales, el ejercicio pasa a estar bajo comando de la OTAN, lo que permite poner a prueba los mecanismos de interoperabilidad y toma de decisiones conjuntas.
El ejercicio moviliza personal francés y extranjero, con la participación de fuerzas de 24 países aliados y socios, incluidos Estados Unidos, España, Brasil, Japón y Marruecos. Esta dimensión multinacional refuerza la cooperación y la capacidad de actuación conjunta ante una crisis regional.
Francia: cómo es la logística del ejercicio militar Orion 26
En términos de medios,Orion 26 implica el despliegue de miles de vehículos militares, cerca de 140 aeronaves, 40 helicópteros y alrededor de 1.200 drones, utilizados tanto para misiones de reconocimiento como de apoyo táctico. En el plano naval, participan 25 buques, entre ellos el portaaviones nuclear Charles de Gaulle y su grupo de combate, con operaciones en el Atlántico Norte y áreas estratégicas cercanas al Ártico.
Participarán del ejercicio más de 20 países, entre ellos Esrados Unidos, España y Marruecos.
El escenario simulado enfrenta a dos Estados ficticios, Mercurio y Arnland. Mercurio es presentado como un actor expansionista que desestabiliza a su vecino, obligando a una respuesta militar coordinada para defender el territorio atacado. A partir de este guion, las fuerzas entrenan tanto el combate convencional como la respuesta a amenazas híbridas, que incluyen ciberataques, guerra electrónica y campañas de desinformación.
Además del componente estrictamente militar, Orion 26 incorpora una dimensión interministerial, con la participación de autoridades civiles y organismos estatales. Este enfoque permite ensayar la coordinación entre fuerzas armadas, gobiernos locales y servicios esenciales ante escenarios de crisis que afecten directamente a la población y a la seguridad interna.
En Chile, un efectivo de las Fuerzas Armadas argentinas fue detenido en un paso fronterizo. ¿El motivo? En su vehículo, se identificó un subcalibre de mortero. El dato: el proyectil no tenía poder de fuego básicamente porque este objeto, de aproximadamente 11 cm, se utiliza para instrucción. Es decir, es una munición que, además de ya haber sido percutada, no tiene capacidad explosiva. “Es un pedazo de metal”, explican los especialistas.
Cabe destacar que, en el Ejército Argentino, el mortero es ampliamente utilizado por las unidades de las Armas de Infantería y Caballería, que tienen un alto protagonismo en escenarios de combate.
El mortero es ampliamente utilizado por las unidades de las Armas de Infantería y Caballería.
Los morteros del Ejército Argentino
El Ejército Argentino emplea dos tipos de morteros: los de 120 y los de 81 mm. Y, para entender su uso, basta comprender que se trata de un arma que bate ángulos muertos y que puede tener gran poder destructivo. Es decir, si existe un blanco oculto con algún tipo de obstáculo, puede alcanzarlo. De acuerdo con los especialistas, eso no podría pasar con aquel armamento que, para llegar a un objetivo, debe ubicarse en la misma línea de tiro.
En resumen, un mortero es un arma de tiro indirecto, que se utiliza en apoyo de fuego en operaciones tácticas y que, dependiendo del calibre, puede tener distinto alcance.
El detalle: todas las unidades del Ejército que pertenecen a la Infantería y a la Caballería tienen secciones abocadas al empleo de este tipo de sistema que, además, no es de uso individual. “Siempre se trabaja en fracción”, aclaran los expertos.
Un mortero es un arma de tiro indirecto, que se utiliza en apoyo de fuego en operaciones tácticas y que, dependiendo del calibre, puede tener distinto alcance.
¿Por qué los morteros argentinos en la Guerra de Malvinas hicieron la diferencia en el combate?
A su vez, además de los proyectiles para morteros pesados o livianos, existen otros que tienen una finalidad clave para la Infantería: iluminar la zona de despliegue de las tropas.
En definitiva, los efectivos del Ejército que se adiestran para entrar en contacto directo con el enemigo saben que el apoyo de fuego puede ser la clave para la conquista del objetivo; por eso, las compañías de Infantería de los distintos regimientos de la Fuerza cuentan con secciones de apoyo con dos tipos de sistemas: ametralladoras y morteros (livianos).
El Ejército Argentino emplea dos tipos de morteros: los de 120 y los de 81 mm.
En la Guerra de Malvinas, el mortero tuvo un gran protagonismo en cada uno de los combates que se libraron por la soberanía: al tratarse de una operación defensiva, la doctrina exigió que -en principio- se comience a tirar desde distancias largas. Por eso, luego de la artillería (naval, aérea o terrestre), llegó el turno de este tipo de armamento.
Por otro lado, hay que saber que el mortero se conforma de distintas partes, entre ellas, una placa base que se entierra para que el mortero pueda ser empleado. Por eso, a medida que se efectúan los disparos, la presión puede provocar que se hunda. En la turba malvinense, eso podía llegar a ser un verdadero problema para los miembros del Ejército que combatieron para defender las Islas, usurpadas por Gran Bretaña desde 1833.
Silenciosamente, una tercera dirigente latinoamericana se anota en la carrera por suceder al portugués António Guterres en la secretaría general de Naciones Unidas(ONU). Se trata de la economista costarricenseRebeca Grynspan, quien recibió el apoyo del gobierno de su país.
El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chávez, afirmó que la candidata “aportará al fortalecimiento del multilateralismo”. Al lanzar la postulación, en octubre pasado, el mandatario destacó su “amplísima experiencia en temas de desarrollo, cooperación internacional y liderazgo regional”.
Rebeca Grynspan estrecha la mano del presidente de Costa Rica, Rodrigo Chavez. A su lado, el canciller Arnoldo André.
El proceso, del que también participan el argentino Rafael Grossi y la chilena Michelle Bachelet, conducirá al nombramiento del noveno titular del máximo organismo multilateral, quien tomará posesión el 1° de enero de 2027 y tendrá mandato hasta el 31 de diciembre de 2031.
Cuál es la experiencia internacional de Rebeca Grynspan
Licenciada en Economía por la Universidad de Costa Rica, Rebeca Grynspan cuenta con una maestría en Economía por la Universidad de Sussex (Inglaterra). Fue vicepresidenta de su país, entre 1994 y 1998, y ocupó luego la Secretaría General Iberoamericana, entre 2014 y 2021, para recalar finalmente en ONU Comercio y Desarrollo, nueva denominación de la antigua Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
La economista costarricense participó en la Iniciativa el Mar Negro, que destrabó la exportación de granos desde Ucrania.
En su rol dentro del sistema de la ONU, tal como menciona en su currículum, Grynspan desempeñó un papel decisivo en los Acuerdos de Estambul, incluida la Iniciativa del Mar Negro, entre las Naciones Unidas, Turquía, Rusia y Ucrania, que “permitió la exportación segura de más de 33 millones de toneladas de cereales, redujo los precios mundiales de los alimentos en un 23% y evitó que millones de personas sufrieran inseguridad alimentaria”.
“Naciones Unidas debe poder estar en las mesas de negociaciones más importantes del mundo, y asumir ese papel con firmeza y determinación”, dijo Rebeca Grynspan, en una entrevista al diario El País de España.
“Conozco bien a la ONU, tanto para defenderla como para reformarla”, agregó. “En su momento, la organización fue forjada por 50 países. Hoy reúne a 193. Podemos decir entonces que, de alguna manera, hay 143 países que no participaron en esa creación. Esta realidad requiere inclusión”, señaló. “Si no nos reformamos, vamos a fracasar porque no vamos a estar a la altura de los problemas del siglo XXI”, completó.
Existe un consenso no escrito para que el próximo secretario general de Naciones Unidas sea un latinoamericano.
“Ser multilateralista hoy significa ser reformista”, sostuvo la economista costarricense, durante el reciente Foro Económico Internacional, que tuvo lugar en Panamá, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. “Estamos en un período de transición, donde lo viejo no ha muerto y lo nuevo aún no ha nacido. Este es un período de contracciones, en la que las fuerzas no van en la misma dirección y todas ellas coexisten. Lo que hagamos definirá lo que pase a futuro”, añadió.
Cuba atraviesa una de las crisis energéticas más graves de las últimas décadas, marcada por una escasez crítica de combustibles que afecta de manera directa la vida cotidiana, la economía y la estabilidad del sistema eléctrico. La falta de gasolina, diésel, fuel oil e incluso combustible para aviación provocó apagones prolongados, paralización del transporte público, cancelaciones de vuelos y una fuerte caída de la actividad productiva en toda la isla.
La generación eléctrica, altamente dependiente de combustibles importados, opera muy por debajo de su capacidad, lo que obliga al gobierno a aplicar cortes de energía cada vez más extensos, incluso en grandes ciudades como La Habana.
Esta crisis no puede entenderse sin el colapso del vínculo energético con Venezuela, históricamente el principal proveedor de petróleo de Cuba. Durante años, ambos países sostuvieron un acuerdo estratégico por el cual Caracas enviaba crudo y derivados a cambio de servicios profesionales, especialmente médicos.
Esta crisis no puede entenderse sin el colapso del vínculo energético con Venezuela.
Sin embargo, la profunda crisis venezolana, agravada por el deterioro de su infraestructura petrolera, la caída de la producción y las sanciones internacionales, redujo drásticamente esos envíos. En los últimos meses, ese flujo prácticamente se interrumpió, dejando a Cuba sin su principal sostén energético externo.
Ante ese vacío, La Habana intentó diversificar proveedores, recurriendo a compras en el mercado internacional y a acuerdos puntuales con países como México. Pero esas alternativas resultaron insuficientes y frágiles frente a la presión de Estados Unidos.
La presión de Trump en Cuba
Washington endureció de forma significativa su política hacia Cuba, reactivando y ampliando sanciones destinadas no solo a la isla, sino también a terceros países que suministren combustibles. La estrategia apunta a aislar energéticamente al gobierno cubano, restringiendo su acceso al petróleo y encareciendo cualquier intento de importación mediante amenazas de aranceles y represalias comerciales.
Trump fue explícito al vincular el suministro de energía con un cambio político en La Habana, afirmando que no habrá más petróleo “subsidiado” desde Venezuela ni tolerancia con quienes intenten reemplazarlo.
La generación eléctrica, altamente dependiente de combustibles importados, opera muy por debajo de su capacidad.
Esta política tuvo efectos inmediatos: varias empresas y gobiernos redujeron o cancelaron envíos por temor a sanciones, mientras aerolíneas internacionales comenzaron a suspender vuelos ante la imposibilidad de garantizar combustible para aviones en aeropuertos cubanos. El impacto sobre el turismo, una de las principales fuentes de divisas del país, fue devastador y profundizó aún más la crisis económica.
Los apagones afectan la conservación de alimentos, el funcionamiento de hospitales y escuelas, y la actividad comercial. La falta de combustible limita el transporte de personas y mercancías, encarece los productos básicos y agrava una escasez ya estructural.
En este contexto, el gobierno cubano denuncia un “estrangulamiento económico” y sostiene que la crisis es el resultado de una guerra económica externa más que de fallas internas, mientras deja abierta la posibilidad de un diálogo con Estados Unidos, aunque sin aceptar condicionamientos políticos.
En los últimos años, laUnión Europea (UE) intensificó el control sobre las grandes plataformas digitales y redes sociales por el impacto que tienen en la salud mental y el comportamiento de los usuarios, especialmente entre niños y adolescentes. En ese marco, TikTok quedó bajo la lupa de la Comisión Europea, que considera que el diseño de su algoritmo de recomendaciones puede fomentar un uso compulsivo y potencialmente dañino.
Las autoridades comunitarias sostienen que la plataforma podría estar incumpliendo el Reglamento de Servicios Digitales (Digital Services Act, DSA), una norma clave que obliga a las empresas tecnológicas a evaluar y mitigar los riesgos sistémicos derivados de sus productos. De confirmarse las infracciones, TikTok se expone a sanciones que podrían alcanzar hasta el 6 % de su facturación global.
El cuestionamiento central de Bruselas apunta al carácter “adictivo” del diseño de la aplicación. Según la evaluación preliminar de la Comisión, TikTok combina una serie de funciones que empujan a los usuarios a permanecer conectados más tiempo del previsto. El desplazamiento infinito de videos, la reproducción automática de contenidos sin pausas naturales y un sistema constante de notificaciones crean una experiencia sin cortes claros, que dificulta que el usuario decida detenerse.
Las autoridades comunitarias sostienen que la plataforma podría estar incumpliendo el Reglamento de Servicios Digitales (Digital Services Act, DSA), una norma clave que obliga a las empresas tecnológicas a evaluar y mitigar los riesgos sistémicos derivados de sus productos.
A esto se suma un algoritmo extremadamente preciso que aprende en tiempo real de cada interacción y ajusta las recomendaciones para maximizar la retención. El resultado es una experiencia altamente envolvente que puede generar una pérdida de noción del tiempo y un consumo prolongado casi automático.
La razón por la que TikTok resulta especialmente adictivo está vinculada al funcionamiento de su algoritmo de recomendación. A diferencia de otras redes sociales que priorizan el contenido de cuentas seguidas o un orden cronológico, TikTok se basa en modelos avanzados de aprendizaje automático que analizan qué videos se miran, durante cuánto tiempo, cuáles se repiten y qué tipo de contenido provoca mayor interacción.
Este mecanismo alimenta un ciclo de recompensa constante que estimula la liberación de dopamina en el cerebro, un proceso asociado al placer y al refuerzo de conductas repetitivas. Desde la perspectiva de los reguladores europeos, este tipo de diseño explota vulnerabilidades psicológicas y puede derivar en hábitos difíciles de controlar, sobre todo en usuarios jóvenes.
Las regulaciones que está desarrollando la Unión Europea
Frente a este escenario, la Unión Europea no busca prohibir el algoritmo ni eliminar la personalización del contenido, sino obligar a TikTok a introducir cambios estructurales que reduzcan los riesgos. Bajo el DSA, la plataforma deberá demostrar que adopta medidas efectivas para limitar el uso compulsivo.
Entre las exigencias que se barajan se encuentran la introducción de pausas o interrupciones en el consumo continuo, la reducción de la agresividad del sistema de recomendaciones y un mayor control sobre funciones que incentivan la permanencia prolongada, especialmente en horarios nocturnos.
La razón por la que TikTok resulta especialmente adictivo está vinculada al funcionamiento de su algoritmo de recomendación.
También se cuestiona la eficacia real de las actuales herramientas de control de tiempo y bienestar digital, que para Bruselas resultan insuficientes o fáciles de eludir.
La ofensiva europea contra TikTok se inscribe en una tendencia más amplia de regulación del entorno digital, donde el foco ya no está solo en los contenidos ilegales, sino también en el diseño de las plataformas y su impacto social.
El mensaje de la UE es claro: el éxito tecnológico no puede sostenerse a costa del bienestar de los usuarios, y los algoritmos deberán adaptarse a estándares más estrictos de responsabilidad y protección de la salud pública digital.
La tensión en el Mar Argentino alcanza un pico extremo en esta primera parte del año: las especies más buscadas se concentran en Atlántico Sur y cientos de buques extranjeros -se estima una cifra cercana a los 500– se concentran en el límite de la milla 200. La posibilidad de incursiones ilegales es constante y obliga a un despliegue naval y aéreo permanente por parte de la Armada Argentina(efectivos, buques y aviones que operan bajo las órdenes del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas). Por eso, en este momento, hay una operación militar en curso denominada “Mare Nostrum VII”.
“La principal complejidad es la altísima concentración de flotas extranjeras en la zona adyacente”, reconoce el comodoro de marina Santiago Villemur, comandante Conjunto Marítimo, desde su oficina en el edificio Libertad, en Retiro, en diálogo con DEF.
Un dato: el organismo mencionado trabaja bajo la órbita del Estado Mayor Conjunto (EMCO) y es el encargado de llevar adelante esta misión estratégica (con medios y personal de las Fuerzas Armadas, principalmente de la Armada) en el Atlántico.
El comodoro de marina Santiago Villemur, comandante Conjunto Marítimo, brindó detalles del despliegue que se hace para evitar la pesca ilegal y la depredación de recursos (Foto: Fernando Calzada)
Justamente, el encuentro con DEF se da en pleno desarrollo de una de las operaciones más exigentes del año: durante esta temporada, especies clave como el calamar illex y la merluza se concentran en la plataforma y el talud continental, atrayendo flotas de todo el mundo.
De hecho, controlar la presunta pesca ilegal en un espacio marítimo inmenso y bajo condiciones meteorológicas hostiles no es una tarea sencilla. Buques y aeronaves militares patrullan meticulosamente el Atlántico Sur con un objetivo claro: evitar la depredación de los recursos estratégicos del país.
Cuáles son las misiones del Comando Conjunto Marítimo
El Comando Conjunto Marítimo tiene un objetivo: conducir las operaciones de vigilancia y control en los espacios marítimos y fluviales a fin de contribuir a la preservación de los intereses vitales de la Nación.
Desde el Comando Conjunto Marítimo operan con modernos sistemas que garantizan información en tiempo real (Foto: Fernando Calzada)
“La vigilancia se realiza de manera permanente, mientras que el control lo ejercemos cuando destacamos los medios de superficie y aeronavales a las diferentes áreas de interés”, detalla el comodoro de marina Santiago Villemur.
De hecho, para entender la dimensión del trabajo que llevan adelante explicó cuáles son las superficies que monitorean: “Los espacios marítimos son el mar territorial, la zona contigua, la Zona Económica Exclusiva (ZEE) y la plataforma continental argentina, incluidas las Áreas Marinas Protegidas. Entre los espacios de interés podemos señalar al área adyacente al límite exterior de la ZEE, la Antártida, los espacios marítimos circundantes o cualquier otra que se defina oportunamente. Todos estos espacios son monitoreados de forma permanente desde la Central de Operaciones del Comando Conjunto Marítimo (con sistemas y vínculos que proporcionan información en tiempo real)”.
Es decir, la vigilancia y el control se realiza con distintos medios y capacidades que, si bien son de la Armada Argentina, dependen del Comando Conjunto Marítimo para operar en el Atlántico. Además, en pos de la misión, cuentan con el apoyo de otros organismos del EMCO, como el Comando Conjunto Aeroespacial y el Comando Conjunto Antártico.
El nuevo avión P-3 Orión de la Armada Argentina se suma a los patrullajes en el Mar Argentino (Foto: Armada Argentina)
¿Por qué es Conjunto? Según Villemur, el Comando Marítimo tiene misiones que surgen del planeamiento de los niveles de conducción de la estrategia militar y operacional. “Doctrinariamente, las organizaciones que se emplean en estos niveles de conducción suelen ser conjuntas. Nuestra actividad es en su naturaleza específica naval. Sin embargo, hay algunas consideraciones a tener en cuenta para entender el por qué, y están establecidas en las diferentes leyes y decretos que rigen la actividad del instrumento militar”, responde el oficial.
Además, cuenta que las operaciones militares, en tiempo de paz, con conducidas por el Comando de Operaciones Conjuntas del EMCO. Justamente, son las Fuerzas Armadas las responsables de alistar, adiestrar y sostener los elementos operacionales específicos, poniéndolos a disposición del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Comando Conjunto Marítimo: vigilancia permanente y control marítimo
Cuenta Villemur que es el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas el que le requiere a la Armada los medios necesarios para cada operación y que es el Comando Conjunto Marítimo el responsable de planificar la operación, asumir la autoridad de control de los medios puestos a disposición y conducir la ejecución de las operaciones de vigilancia y control de espacios marítimos y fluviales.
El equipo de DEF con el comodoro de marina Villemur en e edificio “Libertad” (Foto: Fernando Calzada)
“También contamos con el apoyo de la Jefatura de Intereses Marítimos y el Departamento Tránsito Marítimo del Comando del Área Naval Fluvial (de la Armada). Asimismo, intercambiamos información con distintas agencias del Estado Nacional, como la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), distintas áreas del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto con competencia en la materia, la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, la Prefectura Naval Argentina y otros organismos vinculados con el ámbito marítimo”, agrega.
Además, Villemur es contundente: el Comando Conjunto Marítimo protege la ZEE mediante “la vigilancia permanente, la disuasión por medio de una presencia sostenida de unidades de superficie y aeronavales, la detección temprana y, cuando corresponde, la interceptación, visita, registro y captura de buques pesqueros ilegales”.
Amenazas en el Mar Argentino: ¿a qué nos enfrentamos?
De acuerdo con el relato de Villemur, existe un incremento en la sofisticación de las actividades ilegales, especialmente en el uso malicioso del sistema de identificación automática (AIS), comúnmente conocido como Spoofing (suplantación de identidad) y maniobras coordinadas entre buques. “Esto exige una respuesta más integrada y tecnológicamente avanzada”, subraya el oficial.
Esta época del año es clave para el patrullaje del Mar Argentino: cientos de buques se concentran en la zona pues allí están las especies más buscadas del mundo (Foto: Fernando Calzada)
En cuanto al ambiente marítimo internacional, aumentaron los incidentes con buques que potencialmente amenazan o comprometen infraestructuras submarinas, como gasoductos y cables de comunicación: “Éstos están en el marco de una creciente preocupación por la seguridad energética y la infraestructura crítica de los países. Se detectaron buques de espionaje y submarinos cerca de infraestructuras críticas con capacidad de interferir o interceptar las comunicaciones o sistemas de energía”.
A la hora de prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, el Estado Mayor Conjunto y la Armada Argentina no están solos: bajo el Sistema Integrado de Control de Actividades Pesqueras (de la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca), participan también la Fuerza Aérea, la Prefectura Naval, el INIDEP, la CONAE y el SENASA.
“Existe una coordinación fluida y permanente con Prefectura Naval, autoridades portuarias y otros organismos civiles, mediante protocolos establecidos, intercambio de información y acciones complementarias según las competencias de cada institución”, aclara el oficial.
Con embarcaciones RHIBs, los efectivos se acercan a los buques extranjeros que pescan ilegalmente en el Mar Argentino (Foto: Armada Argentina)
Cómo es la Operación Mare Nostrum VII
Cuando comienza a llegar la flota pesquera extranjera, la Armada Argentina ya está allí, en el Mar Argentino. “Las acciones se desarrollan en el marco de operaciones permanentes de vigilancia marítima y de control, con la denominación ‘Mare Nostrum’, y se ejecutan de manera continua durante el año”, dice el comodoro de marina.
En el caso de esta edición, la Armada dispuso el despliegue de 100 efectivos y del Patrullero Oceánico ARA “Contraalmirante Cordero” y los vuelos del nuevo avión de la Fuerza, el P3C “Orión”.
“El Comando Conjunto Marítimo comenzó a operar en el año 2022. Ya se completaron un total de 33 operaciones desde su creación. El concepto general, de acuerdo con el Convenio Marco de Coordinación y Cooperación entre el Ministerio de Defensa y el de Seguridad, es que, mientras haya concentración de pesqueros extranjeros en la milla 201, siempre debe haber medios operando en el área”, comenta.
El Comando Conjunto Marítimo comenzó a operar en el año 2022. Desde su creación, completó un total de 33 operaciones (Foto: Fernando Calzada).
¿Qué sucede cuando se detecta el ingreso de un pesquero a la Zona Económica Exclusiva? Primero, se realiza un análisis de la situación y se implementan los procedimientos internos previstos para certificar dicha actividad.
Un dato: a bordo del buque, en el lugar del hecho, se encuentra el Inspector de Pesca, autoridad que interviene activamente en el análisis de los aspectos técnicos. Por eso, cuando existen pruebas suficientes relativas a la infracción cometida, se lleva adelante la visita y el registro del buque con personal (que se encuentra adiestrado a tal fin) con el objetivo de recopilar pruebas, labrar las actas administrativas y tomar fotografías, entre otras tareas.
Con esa información, se procede a informar a la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, que será la que determine si se captura (o no) el buque infractor.
“El sumario administrativo vinculado a la infracción será confeccionado por la Prefectura Naval con el fin de que, luego, se aplique la multa correspondiente. Puede ocurrir que el buque infractor no sea colaborativo. Estos son casos de resistencia a la autoridad y se da intervención a los Juzgados y FiscalíasFederales”, aclara el oficial.
Efectivos militares para proteger los recursos naturales
Dice el comodoro de marina Villemur que, en pos de cumplir con la misión de vigilancia en el Mar Argentino, las Fuerzas Armadas cuentan con personal entrenado, doctrina y medios adecuados para responder a emergencias marítimas, tanto en misiones de control, como de búsqueda y rescate, asistencia humanitaria o protección ambiental.
De hecho, la Armada fue designada, por la Ley 22.445, como Autoridad Nacional de Aplicación del Convenio Internacional sobre Búsqueda y Salvamento Marítimo, Fluvial y Lacustre.
Villemur insiste en que la misión que les compete no es menor, pues el control del espacio marítimo es esencial para la soberanía: el trabajo de la Armada permite proteger recursos naturales estratégicos, garantizar el cumplimiento de la ley, asegurar líneas de comunicación marítima y afirmar la presencia efectiva del Estado en un espacio clave para el desarrollo nacional.
“Teniendo en cuenta que el Atlántico Sur constituye un área de valor estratégico (en virtud de sus reservas de recursos naturales, sus vías de comercio internacional y porque es una puerta natural de los intereses nacionales hacia el Continente Antártico), el Comando Conjunto Marítimo brinda alerta estratégica (en caso de una amenaza) al Sistema de Defensa Nacional”, indica.
El desafío de Comando: vigilar y controlar nuestro extenso litoral marítimo (Foto: Armada Argentina)
Con buques, aviones y efectivos de alto nivel: así se protege el Mar Argentino
En el edificio “Libertad”, la tecnología es un actor clave. Por eso, los efectivos militares observan lo que ocurre en el Mar Argentino en tiempo real. ¿Cómo lo logran? Con información que se recolecta con distintos sensores (radares, sonares no tripulados, satélites, sistemas de identificación automática o aeronaves tripuladas y no tripuladas) que, incluso, con la aplicación de inteligencia artificial, pueden detectar amenazas o incidencias en el océano.
“Recientemente, la Armada incorporó los Patrulleros Oceánicos (OPV) y los aviones P3C Orión. Estas unidades están dotadas de sofisticados y modernos sistemas que permiten un uso eficiente para el cumplimiento de nuestra misión”, dice Villemur, no sin antes hacer hincapié en que estos medios pueden complementarse en el área de operaciones. No sólo eso, sino que cada uno de los OPV cuenta con helicópteros y embarcaciones RHIBs que aseguran un mayor despliegue y, además, tienen sus propios sensores.
Un detalle que Villemur señala: “La tecnología sólo adquiere valor cuando es utilizada por personal idóneo, capacitado y profesional”.