América del Sur alberga algunos de los mayores recursos de tierras raras aún no explotados del mundo. Estos mineralesson fundamentales para la producción de dispositivos electrónicos y equipos para la generación de energía a partir de fuentes renovables. Brasil y Argentina se presentan como actores claves en la región para diversificar los suministros de este tipo de materiales, cuya producción es actualmente dominada por China.
Según señala el informe de la consultora global KPMG, la demanda de neodimio, disprosio, praseodimio y terbio, entre otros, crecerá de manera sostenida hasta 2050. “El incremento impulsado por la electrificación del transporte y la expansión de la energía eólica ejercerá una presión sin precedentes sobre la cadena de suministro global”, destaca.
La demanda de tierras raras seguirá creciendo, presionada por la electrificación del transporte y los aerogeneradores.
En ese sentido, la región puede consolidarse como un “actor estratégico en este mercado”. Para lograrlo, KPMG sugiere “articular una hoja de ruta que combine exploración sistemática, desarrollo tecnológico y cooperación regional”. Para superar el patrón histórico de exportación primaria, la consultora propone avanzar localmente en capacidades de almacenamiento y refinamiento de tierras raras.
Tierras raras: la lupa en Brasil
Brasil alberga la mayor concentración de tierras raras a nivel global, con 21 millones de toneladas. Se ubica detrás de China, que cuenta con 44 millones de toneladas y, actualmente, concentra más del 70% de la producción mundial.Además, el gigante sudamericano es el primer productor mundial de niobio –metal crítico para la transición energética– y el segundo de grafito –esencial para las baterías y sistemas de almacenamiento energético–.
La firma Brazilian Rare Earths (BRE), de la magnate australiana Gina Rinehart, opera el proyecto Rocha da Rocha, en elestado de Bahía, definido por la propia empresa como “uno de los descubrimientos de minerales críticos más apasionantes a nivel global”. Se informó que las concentraciones en la roca dura alcanzan el 45% de óxidos totales de tierras raras. También se ha mencionado la posible instalación de una refinería integrada para la separación de estos minerales en Camaçari, en la costa bahiana.
Brasil cuenta con la segunda mayor concentración de tierras raras del mundo, pero su desarrollo es aún incipiente.
“La combinación de reservas abundantes, inversiones crecientes y planes para estructurar una cadena productiva robusta, sumado al hecho de que Brasil es la octava economía a nivel global, con instituciones estables y una industria pujante y diversificada, permite anticipar un escenario favorable como proveedor estratégico en el mercado global de tierras raras”, opinó KPMG.
Las expectativas en Argentina, a partir del RIGI
Por su parte, Argentina ha identificado recursos de tierras raras estimados en 190.000 toneladas y un potencial de escalar hasta 3,3 millones, según el Servicio Geológico Minero Argentino. Existen depósitos confirmados en Rodeo de los Molles (San Luis), Sierra Grande (Río Negro) y en el Distrito Rangel (ubicado entre Jujuy y Salta), además de otros con estimaciones menores.
Entre los puntos favorables para nuestro país, el reporte de la consultora menciona el Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI), que “posiciona al país como un destino atractivo para las inversiones hacia un sector con potencial para transformarse en un motor de desarrollo”.
De esta manera, el dinamismo que ya muestra Argentina en litio, oro y plata podría trasladarse ahora al desarrollo de las tierras raras.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos solicitó revisar la estructura de inversión de SpaceX ante las sospechas de algunos senadores sobre la presencia de inversionistas de China que podrían haber ingresado indirectamente a la compañía aeroespacial de Elon Musk.
SpaceX: el Pentágono pide investigar la estructura de inversión de la empresa de Elon Musk
Dos senadores del Partido Demócrata, Elizabeth Warren y Andy Kim, instaron al Pentágono a iniciar una investigación para determinar si inversores chinos adquirieron participaciones indirectas en SpaceX, la empresa aeroespacial fundada por Elon Musk y uno de los principales contratistas del gobierno estadounidense en materia de defensa y tecnología satelital.
Los legisladores argumentaron que la reciente adquisición de xAI, una compañía de inteligencia artificial (IA), por parte de SpaceX incrementó el interés para aclarar la existencia de la inversión china en la empresa.
Según trascendió, los senadores le transmitieron al Secretario de Defensa, Pete Hegseth, que de comprobarse este escenario representaría “una amenaza a la seguridad nacional, poniendo potencialmente en peligro infraestructura militar, de inteligencia y civil clave”.
Los legisladores argumentaron que la reciente adquisición de xAI, una compañía de inteligencia artificial (IA), por parte de SpaceX incrementó el interés para aclarar la existencia de la inversión china en la empresa.
La revisión se centrará en posibles inversiones canalizadas a través de fondos de capital privado o estructuras financieras offshore, un mecanismo que podría permitir la entrada de capital extranjero en compañías consideradas estratégicas para la seguridad nacional de Estados Unidos.
La empresa de fabricación espacial y comunicación satelital mantiene contratos clave con el Departamento de Defensa, especialmente en áreas como comunicaciones satelitales, lanzamientos espaciales y sistemas de seguridad basados en la red Starlink, que tiene un papel estratégico en la injerencia estadounidense en la guerra en Ucrania.
TikTok: un antecedente de las fricciones entre Estados Unidos y China
Funcionarios claves en Defensa buscan confirmar si estas inversiones violarían normas destinadas a limitar la influencia extranjera, en particular de China, en empresas vinculadas al sector militar o tecnológico estratégico.
Por su parte, SpaceX sostuvo que cumple con las regulaciones estadounidenses y que implementa mecanismos para impedir que inversores de determinados países accedan directamente al capital de la compañía.
Entre los requisitos necesarios, toda empresa estadounidense debe cumplir con la Ley de Inversión Extranjera en el Extranjero (FOCI), que obliga a notificar inversiones en tecnologías críticas, como IA, semiconductores y computación cuántica, proveniente de “países de preocupación” como China.
Entre los requisitos necesarios, toda empresa estadounidense debe cumplir con la Ley de Inversión Extranjera en el Extranjero.
La investigación se enmarca en un contexto de creciente competencia tecnológica y militar entre las potencias económicas, donde el control de tecnologías espaciales y de comunicaciones son temas sensibles para la seguridad nacional.
Durante 2025, la administración Trump alcanzó un acuerdo con Pekín para que TikTok, manejada por la empresa matriz china ByteDance, pase a manos estadounidenses. En ese caso, Estados Unidos puso el foco en la protección de los datos de sus ciudadanos y la concesión de licencias de algoritmos y derechos de propiedad intelectual.
Si bien el caso de SpaceX es diferente, por su operatividad en territorio estadounidense y el estrecho vínculo de Musk y Trump, es un hecho que se suma a la estrategia de la Casa Blanca para limitar al máximo la injerencia de China en empresas estratégicas para el interés nacional.
SpaceX, la compañía aeroespacial fundada por Elon Musk, anunció un giro clave en su estrategia al dejar en pausa el objetivo de colonizar Marte para priorizar la construcción de una ciudad en la Luna en la próxima década. El cambio impactó directamente en los planes de exploración espacial de Estados Unidos y en el desarrollo del sistema Starship, la nave central del proyecto.
Durante años, Musk presentó al planeta rojo como el destino final para garantizar la supervivencia de la humanidad como especie multiplanetaria. Sin embargo, factores técnicos, logísticos y financieros llevaron a la empresa a considerar que la Luna representa un camino más viabley estratégico en el corto y mediano plazo.
Por qué SpaceX prioriza la Luna antes que a Marte
La principal razón detrás del cambio es la diferencia de accesibilidad entre ambos destinos. La Luna se encuentra a solo dos días de viaje desde la Tierra y permite ventanas de lanzamiento frecuentes, aproximadamente cada diez días. En cambio, las misiones a Marte dependen de alineaciones orbitales que se producen cada 26 meses y requieren trayectos de alrededor de seis meses.
Esta diferencia reduce costos, riesgos operativos y tiempos de respuesta ante emergencias. En caso de fallas técnicas en la Luna, una misión de rescate puede organizarse en cuestión de días, mientras que en Marte sería imposible con la tecnología actual.
Según Musk, la ciudad lunar podría existir para la próxima década.
Además, SpaceX considera que establecer primero una base lunar permitiría probar tecnologías clave como generación de energía, producción de oxígeno, reciclaje de agua y construcción con recursos locales. La Luna funcionaría como laboratorio para desarrollar infraestructura autosuficiente antes de intentar un asentamiento marciano permanente.
El proyecto contempla la creación de una ciudad lunar capaz de albergar científicos, ingenieros y eventualmente trabajadores vinculados a industrias de alta tecnología. Elon Musk incluso mencionó la posibilidad de instalar centros de datos y fábricas vinculadas a inteligencia artificial (IA), al aprovechar las condiciones extremas y la disponibilidad de energía solar.
Qué implica este giro y cómo queda el proyecto interplanetario para Elon Musk
Aunque el objetivo de llegar al planeta rojo queda en pausa, la compañía no lo descarta. El plan sería retomar esa meta una vez que las tecnologías críticas hayan sido probadas en el satélite natural y la infraestructura básica esté operativa.
SpaceX revolucionó la industria aeroespacial al desarrollar cohetes reutilizables (Falcon 9) y buscar la colonización de Marte con el sistema Starship.
El desarrollo de Starship sigue siendo central en ambos programas. El sistema fue concebido para transportar carga pesada y tripulación fuera de la órbita terrestre, pero las pruebas recientes mostraron retrasos y desafíos técnicos que también influyeron en la decisión de optar por un destino más cercano.
Este cambio se produce además en un contexto de competencia creciente en la industria espacial privada, en donde Elon Musk está pisando fuerte. Otras empresas estadounidenses avanzan con proyectos lunares, mientras la agencia espacial del país impulsa nuevas misiones tripuladas.
El panorama de la privacidad digital está cada vez más en entredicho: compañías como TikTok y otras grandes plataformas tecnológicas utilizan técnicas de seguimiento de datos personales que permiten rastrear tu actividad en la web incluso si no se está utilizando la app, generando perfiles detallados de comportamiento y planteando serias dudas sobre la privacidad digital, la publicidad personalizada y el control de la información personal en internet.
La preocupación sobre cómo TikTok te rastrea aunque no tengas la aplicación instalada se basa en un fenómeno que no es exclusivo de esta plataforma, sino parte de un sistema de seguimiento digital omnipresente que utilizan muchas empresas tecnológicas.
Cuando un usuario visita una página web, esa página usualmente contiene piezas de código invisibles, llamados píxeles o rastreadores (trackers), que enlazan con servicios externos como TikTok, Google o Meta. Estos rastreadores recogen datos como la dirección IP, qué página visita el usuario, qué clickea o incluso lo que escribe en una página, información que posteriormente se utiliza para medir la efectividad de publicidad o para mostrar anuncios personalizados.
La preocupación sobre cómo TikTok te rastrea aunque no tengas la aplicación instalada se basa en un fenómeno que no es exclusivo de esta plataforma.
En investigaciones como la realizada por Consumer Reports, se detectó que miles de sitios populares, incluidos algunos con expectativas altas de privacidad como WebMD o Planned Parenthood, alojan rastreadores de TikTok.
Esto significa que, aunque nunca se haya descargado ni iniciado sesión en TikTok, la empresa puede recibir datos sobre comportamiento en esos sitios y utilizarlos para fines publicitarios o analíticos. Lo mismo ocurre con otros gigantes tecnológicos: Google, Meta y otras plataformas insertan sus propios rastreadores en innumerables páginas web para poder seguir a los usuarios a través de múltiples dominios y dispositivos.
Esta práctica constituye parte de un ecosistema de rastreo digital y perfiles de usuario que hoy día es la base del modelo de negocio de la publicidad en internet.
Las polémicas detrás de estas prácticas digitales para el análisis de datos
Mediante cookies, píxeles y técnicas avanzadas como el cross-device tracking —que busca identificar a un mismo usuario en dispositivos diferentes— las empresas pueden construir una imagen muy detallada de los intereses, comportamientos y hábitos con poco o ningún consentimiento claro por parte del usuario.
En muchos casos, la información se combina con datos de terceros y se vende o se utiliza para optimizar campañas publicitarias, creando lo que algunos expertos llaman capitalismo de vigilancia.
Mediante cookies, píxeles y técnicas avanzadas como el cross-device tracking —que busca identificar a un mismo usuario en dispositivos diferentes— las empresas pueden construir una imagen muy detallada de los intereses, comportamientos y hábitos.
Un punto crítico de estas prácticas es que, en muchos países, las leyes de privacidad requieren consentimiento para el rastreo y la recopilación de datos. Sin embargo, en la práctica, ese consentimiento suele estar integrado en términos de uso largos y complejos que pocos leen, o implementado de tal manera que los usuarios no son plenamente conscientes de lo que aceptan.
Por ejemplo, las funciones de transparencia de rastreo en sistemas como iOS permiten limitar el seguimiento entre aplicaciones, pero no eliminan los rastreadores web ni impiden por completo que los datos circulen entre empresas publicitarias y plataformas.
El problema va más allá de TikTok: la mayoría de los grandes servicios sociales y buscadores recolectan y correlacionan datos para mejorar sus algoritmos, personalizar contenido y maximizar ingresos publicitarios. Esto genera perfiles extremadamente detallados que pueden incluir desde intereses y hábitos de consumo hasta posibles predicciones de comportamiento, todo sin que el usuario tenga una comprensión real de la magnitud de la recolección de datos.
Ante este panorama, la protección de la privacidad digital implica varias acciones: revisar y ajustar permisos de aplicaciones, utilizar extensiones de navegador que bloqueen rastreadores, deshabilitar cookies de terceros y, cuando sea posible, optar por navegadores y herramientas que prioricen la privacidad. Aunque no existe una forma de detener completamente el rastreo en internet, estas prácticas ayudan a limitar la cantidad de información que las empresas pueden recolectar sin tu consentimiento.
Una filtración de miles de documentos internos de Interpol, analizados por BBC Eye Investigations y la plataforma francesa Disclose, sugiere que Rusia utilizó los mecanismos de cooperación policial internacional para perseguir a críticos del Kremlin en el extranjero.
Una filtración expone a Rusia y su aparato de persecución
Según la investigación, Moscú recurrió a notificaciones rojas y difusiones rojas, herramientas que permiten a los países miembros solicitar la localización y detención de personas, para presentar cargos criminales contra opositores políticos, empresarios y periodistas.
Interpol, que reúne a 196 países, no actúa como una fuerza policial global, sino como un sistema de intercambio de información entre agencias de seguridad.
Según la investigación, Moscú recurrió a notificaciones rojas y difusiones rojas, herramientas que permiten a los países miembros solicitar la localización y detención de personas.
Los documentos filtrados muestran que, en los últimos diez años, al menos 700 personas buscadas por Rusia presentaron reclamos ante la Comisión para el Control de los Archivos de Interpol (CCF), el organismo independiente que supervisa el uso de las bases de datos de la organización.
De esos casos, unas 400 solicitudes fueron anuladas, lo que refuerza las sospechas sobre el carácter político de varias acusaciones.
El análisis también indica que la CCF recibió más quejas relacionadas con Rusia que con cualquier otro país, triplicando incluso las presentadas contra Turquía, el segundo Estado con mayor número de reclamos.
El caso de Igor Pestrikov, perseguido por la Interpol
Uno de los ejemplos citados en la investigación es el del empresario ruso Igor Pestrikov, quien fue presionado por Rusia para dejar de vender sus productos en el mercado extranjero. Tras meses de amenazas, abandonó el país en 2022 tras la invasión de Ucrania y solicitó asilo en Francia.
Pestrikov descubrió que Moscú había emitido una difusión roja en su contra por presuntos delitos financieros. Tras casi dos años de disputa legal, la CCF determinó que el caso tenía motivaciones predominantemente políticas y la alerta fue retirada.
Después de este hecho y ya consumada la invasión rusa a Ucrania, Interpol implementó controles adicionales sobre las solicitudes provenientes de Moscú para evitar un uso indebido del sistema.
Sin embargo, los documentos filtrados indican que alrededor del 90% de las solicitudes rusas seguían superando los controles iniciales en 2024, aunque aproximadamente la mitad de las impugnadas posteriormente fueron anuladas.
El denunciante citado en la investigación aseguró que algunas de las restricciones adicionales fueron retiradas discretamente en 2025, algo que Interpol no confirmó públicamente.
Al caso de Igor Pestrikov se le suma la persecución a Armen Aramyan, un periodista que había huido de Rusia tras ser condenado por “involucrar a menores en actividades peligrosas“, aunque en realidad solo informó sobre las protestas estudiantiles a favor del líder opositor, Alexei Navalny, en enero de 2021.
Por medio de Interpol, Rusia usó canales informales para obtener información útil del paradero del periodista, que pasó primero por Azerbaiyán y luego por Alemania.
Que dijo Interpol sobre la investigación
Tras la filtración de los documentos, Interpol defendió sus procedimientos y aseguró que cuenta con mecanismos para prevenir abusos, además de recordar que su constitución prohíbe el uso de sus sistemas con fines políticos, militares, religiosos o raciales.
Los documentos filtrados indican que alrededor del 90% de las solicitudes rusas seguían superando los controles iniciales en 2024.
La organización también indicó que cada año miles de criminales peligrosos son detenidos gracias a su red de cooperación internacional, aunque evitó comentar detalles específicos de la filtración.
Sin embargo, especialistas advierten que el sistema puede ser vulnerable a manipulaciones. El abogado británico Ben Keith, que representó a personas incluidas en listas de Interpol, afirmó que Rusia es “uno de los principales responsables históricos de notificaciones rojas abusivas”.
Otro especialista en Interpol y extradiciones, Yuriy Nemets, señaló que opositores a la guerra en Ucrania fueron acusados de delitos comunes para justificar su inclusión en bases de datos internacionales.
Frente a este escenario y la postura de Interpol, crece la preocupación sobre el funcionamiento y los mecanismos de control del organismo policial que, en los últimos años, fue una fuente de información para la persecución de opositores a Vladímir Putin y Rusia.
Además de ser el epicentro mundial de los recursos naturales, África es uno de los continentes con mayor actividad tectónica del planeta. En su región oriental se extiende el Rift de África Oriental, un sistema de fracturas que atraviesa varios países y evidencia el lento desplazamiento de las placas tectónicas.
En ese sentido, a partir de mediciones geológicas y registros satelitales, los especialistas analizan cómo la corteza terrestre africana se deforma de manera progresiva, en un proceso que se desarrolla gradualmente a lo largo de los años.
Los movimientos tectónicos de África y la posibilidad de nuevos océanos
El continente africano se asienta sobre una compleja estructura de placas tectónicas que, desde hace millones de años, se encuentran enconstante movimiento. En la actualidad, aunque sea un proceso lento, los estudios geológicos indican que la placa africana comenzó a dividirse en dos grandes bloques:
La placa nubia, que abarca la mayor parte del oeste del continente.
La placa somalí, que se extiende hacia el este.
El principal escenario donde se manifiesta este fenómeno es el Rift de África Oriental, un sistema de fallas tectónicas de más de 3.000 kilómetros de extensión. Esta enorme fractura atraviesa países como Etiopía, Kenia, Uganda, Tanzania y Mozambique, y se caracteriza por su elevada actividad sísmica y volcánica.
Algo similar ocurrió cuando surgió el Mar Rojo hace más de 20 millones de años.
Uno de los factores clave detrás de estos movimientos es el ascenso de material caliente desde el manto terrestre. Este flujo de calor debilita la corteza continental desde abajo, lo que provoca su adelgazamiento y facilita la aparición de grietas en la superficie. Como resultado, el terreno se eleva, se estira y, finalmente, comienza a fracturarse.
La región del triángulo de Afar, en el noreste de África, es considerada uno de los puntos más activos del planeta en términos tectónicos. En esa zona, convergen tres sistemas de fallas que conectan el Rift africano con el mar Rojo y el golfo de Adén.
Según datos obtenidos por satélites y mediciones GPS, las placasse separan a un ritmo de entre dos y siete milímetros por año. Aunque el desplazamiento parece ser mínimo, su acumulación a lo largo del tiempo podría derivar en la apertura de un nuevo océano.
Cambian los mapas: cuándo sería la fractura de África
Aunque las imágenes de grietas y fallas activas suelen generar impacto, los especialistas coinciden en que la posible formación de nuevos océanos en África no es un evento cercano. El proceso de “rifteo continental” avanza a lo largo de millones de años, por lo que cualquier transformación significativa ocurre en escalas de tiempo geológico.
En millones de años, o sólo quedaría dividido el continente africano, sino que también se crearían dos nuevos océanos.
Según los científicos, el este africano atraviesa una etapa temprana de separación continental, comparable a la que dio origen al mar Rojo hace más de 20 millones de años. Si la ruptura de la corteza continúa, podría formarse un nuevo océano, aunque en un escenario de muy largo plazo.
Además del Rift de África Oriental, otras zonas como el golfo de Adén y el golfo de Suez presentan actividad tectónica similar. Sin embargo, los geólogos descartan riesgos inmediatos y remarcan que se trata de una oportunidad única para utilizar Áfricacomo un laboratorio natural para estudiar cómo se forman nuevos continentes y océanos.
El debate sobre la inteligencia artificial (IA) militar dejó en evidencia la falta de un pacto internacional claro para regular su uso en conflictos armados, después de que potencias como Estados Unidos y China, junto con otras 48 naciones, rechazaran firmar una declaración en la cumbre REAIM 2026, subrayando tensiones geopolíticas, dudas sobre limitaciones tecnológicas y la creciente competencia global por la superioridad en IA militar.
La tercera Cumbre Internacional sobre el Uso Responsable de la Inteligencia Artificial en el Ámbito Militar (conocida como REAIM) se celebró en La Coruña, España, con la intención de construir un consenso sobre principios básicos para el uso seguro y responsable de la IA en contextos militares.
El documento propuesto y que finalmente firmaron solo 35 de los 85 países participantes buscaba sentar normas éticas no vinculantes para que la IA nunca sustituya el juicio humano en decisiones militares y para que los Estados asuman responsabilidad legal y ética por su empleo, incluyendo evaluaciones de riesgo y transparencia durante todo el ciclo de vida de estos sistemas.
La tercera Cumbre Internacional sobre el Uso Responsable de la Inteligencia Artificial en el Ámbito Militar (conocida como REAIM).
El texto propone integrar la “responsabilidad desde el diseño” en los sistemas, mantener evaluaciones operativas continuas y asegurar que la IA opere como herramienta de apoyo, no como reemplazo de decisiones humanas en combate.
Sin embargo, un número importante de países, incluidos Estados Unidos y China, optaron por no suscribir la declaración, generando incertidumbre respecto a la posibilidad de normas multilaterales más estrictas en este ámbito. La negativa responde, en gran medida, a tensiones geopolíticas profundas y a la percepción de que compromisos de este tipo podrían limitar la competitividad tecnológica de los países en una carrera armamentista por desarrollar capacidades militares avanzadas basadas en IA.
Las distintas posturas de los países respecto a la inteligencia artificial en el ámbito militar
Países europeos aliados e incluso Estados Unidos señalaron que la regulación podría frenar la innovación y la superioridad estratégica, mientras que otros Estados temen perder capacidad frente a adversarios que invierten fuertemente en tecnologías autónomas.
Estados Unidos, bajo la administración actual de Donald Trumpl, fue reticente a adoptar acuerdos internacionales que impongan restricciones amplias sobre la IA militar, argumentando que demasiada regulación podría frenar la expansión de un sector tecnológico en rápido crecimiento y debilitar su liderazgo global en IA.
Países europeos aliados e incluso Estados Unidos señalaron que la regulación podría frenar la innovación y la superioridad estratégica.
Esta postura refleja un enfoque más competitivo que cooperativo en materia de tecnología militar, alineado con la llamada “Guerra Fría de la IA”, donde superpotencias como EE. UU. y China compiten por la supremacía tecnológica y militar con inteligencia artificial, un contexto que hace más difícil alcanzar consensos globales vinculantes.
China, por su parte, aunque presente en la cumbre, también rechazó firmar el pacto en su forma actual, optando por promover otras iniciativas como la propuesta de crear una organización global de cooperación en IA que ofrezca un marco internacional más amplio para gobernar la tecnología de manera segura y beneficiosa para todos los países. Su enfoque enfatiza la cooperación, el desarrollo compartido y la accesibilidad, rechazando la politización de cuestiones tecnológicas y la construcción de bloques que puedan restringir el acceso a estas capacidades.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, evalúa convocar a elecciones presidenciales y a un referéndum para un eventual acuerdo de paz antes del 15 de mayo de 2026, según informó el Financial Times. Esta intención se enmarca en medio de las negociaciones diplomáticas con Estados Unidos para ponerle fin al conflicto con Rusia.
El país continúa bajo ley marcial desde la invasión rusa, condición que impide constitucionalmente la celebración de comicios nacionales. Al mismo tiempo, millones de ciudadanos ucranianos permanecen desplazados dentro y fuera del territorio, mientras parte del país sigue bajo ocupación rusa.
Ucrania: la posibilidad de nuevas elecciones por presión estadounidense
La posibilidad de realizar elecciones en mayo surgió tras la publicación del medio económico británico, donde se reveló que Zelenski estaría considerando anunciar la convocatoria alrededor del 24 de febrero, fecha en que se cumplen cuatro años de la invasión rusa.
La iniciativa para el inicio de los nuevos comicios surge por presión de Estados Unidos para concretar un tratado de paz.
Esto surge luego de que Estados Unidos, en un intento de impulsar avances hacia un acuerdo de paz y de legitimar al gobierno ucraniano en medio de las negociaciones, propusiera la normalización del calendario político si se alcanzara un alto al fuego.
El plan incluiría no sólo la renovación presidencial, sino también un referéndum para que la población apruebe o rechace un eventual acuerdo de paz con Rusia. La iniciativa buscaría otorgar legitimidad interna a cualquier negociación que implique concesiones territoriales o compromisos de seguridad.
Desde el año 2019 que no se celebran elecciones nacionales en Ucrania.
Sin embargo, desde el entorno del presidente ucraniano negaron que exista un anuncio formal. Funcionarios remarcaron que cualquier decisión dependerá de condiciones de seguridad concretas y de un alto el fuego verificable.
La discusión también tiene un componente político interno ya que el mandato de Zelenski debía renovarse en 2024, pero fue prorrogado debido a la guerra y la vigencia de la ley marcial, como prevé la normativa ucraniana en situaciones excepcionales.
Elecciones en Ucrania: los límites legales para votar en contexto de guerra
Si bien se planteó la posibilidad de nuevos comicios, el principal obstáculo es jurídico. La Constitución de Ucrania prohíbe expresamente celebrar elecciones nacionales mientras el país se encuentre bajo ley marcial, vigente desde febrero de 2022.
La Constitución Nacional de Ucrania prohibe la celebración de elecciónes en un contexto donde la ley marcial esté vigente.
A ello se suma el desafío logístico de tener millones de desplazados, ciudadanos refugiados en Europa y territorios ocupados, lo que dificulta garantizar una participación amplia y transparente.
Por ahora, la posición oficial de Zelenski es clara: sin garantías de seguridad y sin cese efectivo de las hostilidades, no habrá proceso electoral. La decisión final dependerá tanto de la evolución militar como de los avances diplomáticos en la guerra con Rusia.
El cáncer de páncreas sigue siendo uno de los grandes desafíos para la oncología moderna. La ausencia de métodos de detección precoz y la aparición de síntomas poco específicos hacen que, en la mayoría de los casos, el diagnóstico llegue en etapas avanzadas. Esto se traduce en opciones terapéuticas limitadas y en tasas de supervivencia bajas en comparación con otros tumores.
En este contexto, cualquier avance científico genera una fuerte expectativa. En las últimas semanas, el equipo liderado por Mariano Barbacid, en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España, presentó una estrategia terapéutica innovadora que mostró resultados alentadores en modelos animales, al atacar alteraciones moleculares presentes en la gran mayoría de los casos de este cáncer.
En diálogo con DEF, Juan Manuel O’Connor, especialista en oncología digestiva, jefe del área de tumores gastrointestinales del Instituto Alexander Fleming y ex becario de la Fundación Cáncer (FUCA), analizó las novedades de este descubrimiento y explicó cuál es su verdadero alcance.
Si bien el anuncio que llegó de España generó una gran expectativa, el doctor O’Connor destaca la importancia de ser cautelosos ante este tipo de investigaciones e, incluso, en su forma de difundirlas.
Lo que se anunció es el desarrollo de una terapia combinada dirigida evaluada en un modelo animal de cáncer de páncreas.
“El cáncer de páncreas es una enfermedad frecuente cuya incidencia y mortalidad podrían incrementarse en los próximos años. En Argentina se ubica entre las primeras causas de cáncer en cuanto a letalidad, con una sobrevida global baja, similar a la observada a nivel internacional. La edad promedio de diagnóstico ronda los 60–65 años, aunque se están viendo casos en personas más jóvenes, incluso menores de 50. Las razones de este aumento no están completamente definidas, lo que refuerza la importancia de la información y la concientización”, afirma el especialista.
Cáncer de páncreas: un tumor con enormes desafíos
¿Por qué el cáncer de páncreas tiene tan mal pronóstico y es considerado uno de los más difíciles de tratar?
—Principalmente porque suele diagnosticarse en etapas avanzadas. A diferencia de otros tumores, como el de mama o colon, no contamos con estudios eficaces que permitan detectarlo precozmente. Además, los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos, lo que retrasa la consulta. Cuando finalmente se diagnostica, muchas veces la enfermedad ya no es operable.
A eso se suma que las opciones terapéuticas también son limitadas. Más allá de la quimioterapia, no hemos tenido terapias dirigidas con el impacto que sí vemos en otros tipos de cáncer. Y la inmunoterapia, hasta el momento, no demostró un beneficio significativo en la mayoría de los casos.
¿En qué consiste el avance presentado por el equipo español?
–Lo que se anunció es el desarrollo de una terapia combinada dirigida, lo que conocemos como terapia target, evaluada en un modelo animal de cáncer de páncreas. Se trata de una triple combinación de fármacos que actúan sobre proteínas específicas involucradas en el crecimiento y la supervivencia de las células tumorales.
Uno de los blancos principales es la proteína KRAS, que está alterada en más del 90% de los casos de cáncer de páncreas. Esta alteración es una de las características distintivas de la enfermedad. Lo que hace la combinación es bloquear distintas vías de activación celular que estimulan la proliferación tumoral y frenan también el crecimiento del tumor
¿Qué resultados se observaron?
—En el modelo animal se logró frenar el crecimiento tumoral e incluso, en algunos casos, erradicar tumores. Además, la combinación mostró buena tolerancia en los animales estudiados. Es un resultado muy alentador desde el punto de vista biológico.
La quimioterapia sola tiene eficacia limitada, por lo que hoy se exploran esquemas que integran distintas terapias dirigidas.
Investigación española: el alcance real y sus limitaciones
¿Puede aplicarse a todos los tipos de cáncer de páncreas?
-En teoría, podría aplicarse a más del 90% de los casos, justamente porque la alteración molecular sobre la que actúa está presente en la mayoría de los tumores pancreáticos. Pero es fundamental subrayar que hasta ahora hablamos de resultados en animales y no sabemos aún si ese efecto se reproducirá en seres humanos, interrogante que sólo podrá determinarse mediante ensayos clínicos.
¿Podemos decir entonces que la investigación se encuentra en la fase preclínica?
-Sí. El próximo paso será iniciar estudios en humanos, comenzando por la fase I, donde se evalúa seguridad y dosis. Después vendrán las fases II y III, en las que se analizará la eficacia y se comparará con tratamientos estándar.
Es un proceso riguroso que puede llevar entre cinco y diez años. Por eso es importante poner un límite al entusiasmo: si bien el avance es promisorio, aún no es un tratamiento disponible.
¿Podría combinarse esta estrategia con quimioterapia u otras terapias?
-Es muy probable que el futuro del tratamiento del cáncer de páncreas esté en las combinaciones. La quimioterapia sola tiene eficacia limitada, por lo que hoy se exploran esquemas que integran distintas terapias dirigidas, eventualmente asociadas a quimioterapia u otros agentes. El desafío será determinar cuál es la combinación más efectiva y mejor tolerada.
Algunos titulares hablaron de “erradicación” del cáncer. ¿Es prudente usar ese término?
-Creo que no es apropiado en esta etapa, porque ese término puede generar expectativas irreales. La ciencia necesita validación progresiva y evidencia sólida antes de hacer afirmaciones de ese tipo.
Avances en cáncer de páncreas: qué dice la ciencia sobre las expectativas reales
-En definitiva, ¿qué expectativas concretas pueden tener hoy los pacientes?
—En la actualidad, el tratamiento continúa basándose en la cirugía cuando es posible, la quimioterapia y la radioterapia. Eso no cambia de manera inmediata.
Sin embargo, es importante destacar que existen ensayos clínicos en marcha que evalúan nuevas estrategias, algunas en fases avanzadas de desarrollo. Participar en un estudio puede representar una oportunidad para determinados pacientes que cumplan criterios específicos.
Cada paso en la comprensión de sus mecanismos moleculares es relevante.
—¿Se realizan este tipo de investigaciones en Argentina?
—Sí. La mayoría de los ensayos son internacionales y Argentina participa en varios de ellos. Si bien el número es menor que en Europa o Estados Unidos, contamos con centros especializados y equipos con experiencia en investigación clínica.
Entre la esperanza y la prudencia: qué dicen los expertos sobre el tratamiento español
-Como médico, ¿cómo se equilibra la esperanza con la cautela?
–Con honestidad. Es fundamental explicar que el desarrollo de nuevos tratamientos lleva tiempo. Pero también es importante transmitir que la investigación está activa y que el conocimiento sobre la biología del tumor está avanzando.
El cáncer de páncreas es una enfermedad frecuente cuya incidencia y mortalidad podrían incrementarse en los próximos años. En Argentina se ubica entre las principales causas de muerte por cáncer y la sobrevida global sigue siendo baja.
Por eso, cada paso en la comprensión de sus mecanismos moleculares es relevante. Este estudio no cambia hoy la práctica clínica, pero representa un avance sólido en una dirección que durante mucho tiempo parecía inalcanzable.
Desde el comienzo de la guerra en Ucrania, en febrero de 2022, China y Rusia reforzaron su discurso de asociación estratégica y cooperación sin límites, en un contexto marcado por sanciones occidentales y un reordenamiento de alianzas internacionales. Sin embargo, esa sintonía política no se reflejó en un mayor flujo de inversiones chinas en la economía rusa, según datos recientes difundidos por autoridades ucranianas.
De acuerdo con un informe del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania, las inversiones directas de China en Rusia se encuentran estancadas desde el inicio del conflicto. Aunque el comercio entre ambos países se mantuvo activo, especialmente en el sector energético, el ingreso de capital chino a largo plazo no mostró un crecimiento sostenido durante los últimos años.
China-Rusia: el motivo detrás del estancamiento en el flujo de capitales
El informe señala que el volumen total de inversiones chinas en Rusia alcanzó aproximadamente los 17.400 millones de dólares antes de 2022 y se mantuvo prácticamente sin cambios entre ese año y 2025. Esta estabilidad contrasta con las expectativas generadas tras la ruptura de Rusia con los mercados occidentales, que podría haber impulsado una mayor presencia económica de China.
Uno de los sectores más afectados fue el de las materias primas, históricamente atractivo para las empresas chinas. Según los datos recopilados, las inversiones en este rubro registraron una leve caída, pasando de unos 9.000 millones de dólares a alrededor de 8.800 millones, lo que refleja una reducción del compromiso financiero en proyectos estratégicos.
Rusia y China mantienen una asociación estratégica hace años, manteniendo un estatus de aliados frente a Occidente.
La principal explicación del estancamiento en el flujo de capitales radica en el impacto del régimen de sanciones internacionales impuestas contra Rusia. Las empresas chinas, tanto estatales como privadas, optaron por una estrategia de cautela para evitar riesgos legales, financieros y reputacionales que pudieran afectar sus operaciones en otros mercados, en particular en Estados Unidos y Europa.
Menos inversiones, pero mayor vínculo bilateral
Sin embargo, a diferencia de la inversión directa, el comercio bilateral entre China y Rusia continuó creciendo desde 2022. Pekín se consolidó como uno de los principales compradores de petróleo y gas rusos, en un contexto en el que Moscú buscó redirigir sus exportaciones ante la reducción de la demanda europea.
El único sector que mostró una expansión significativa fue el de los servicios financieros. La inteligencia ucraniana indicó que este sector creció cerca de un 50%, impulsado por la necesidad de facilitar pagos, transacciones comerciales y mecanismos alternativos al sistema financiero occidental.
Pese al freno de las inversiones chinas a Rusia por la Guerra en Ucrania, China se mantiene como el mayor importador de petróleo ruso.
No obstante, este crecimiento no implicó una mayor inversión en infraestructura, industria o tecnología dentro de Rusia. Se trató, principalmente, de un respaldo operativo al comercio bilateral, sin comprometer capital chino en proyectos de largo plazo.
El informe subraya así la distancia entre la retórica política y la realidad económica del vínculo sino-ruso. Aunque China continúa siendo un socio clave para Rusia, su enfoque se mantiene marcado por el pragmatismo y la gestión del riesgo, priorizando la protección de sus intereses globales por sobre una profundización de las inversiones en un país afectado por sanciones y por un conflicto prolongado.