El fenómeno climático El Niño atraviesa una fase de fortalecimiento extremo para la primavera y el verano 2026/2027. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la NOAA, existe más de un 90% de probabilidad de que alcance la categoría de “Súper Niño” y en Argentina ya comienzan los preparativos para recibirlo.
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¿Qué es “El Súper Niño”?
El Niño es un patrón climático recurrente que implica el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial. Cuando este calentamiento es inusualmente intenso y constante, se clasifica como “Súper Niño”, alterando la circulación atmosférica global y desencadenando eventos meteorológicos extremos.
El fenómeno se acerca a América Latina y países como Colombia, Ecuador y Argentina se alistan para prevenir las consecuencias del aumento de la temperatura y fuertes tormentas. Perú, por su parte, ya reportó un “golpe durísimo” en la pesca industrial de anchoveta, debido al calentamiento del océano Pacífico hasta 6°C por encima de lo normal.
El Súper Niño en Argentina, ¿qué provincias están en riesgo?
En el territorio argentino, el principal impacto de un “Súper Niño” se manifiesta en precipitaciones severas y por encima de lo normal durante el segundo semestre del año, afectando de forma desigual a las provincias:
- Región del Litoral y Chaco (Riesgo Alto): Corrientes, Entre Ríos, Misiones, Santa Fe, Chaco y Formosa son las zonas de mayor vulnerabilidad histórica ante crecidas de los ríos Paraná y Uruguay e inundaciones rurales.
- Provincia de Buenos Aires y CABA (Riesgo Elevado): La principal preocupación radica en la saturación previa de los suelos. De 92 municipios relevados en la provincia, 58 ya superaron sus medias mensuales de lluvia en 2026, destacándose distritos con más del 65% de excedente hídrico como Benito Juárez, Coronel Pringles, Pehuajó, Olavarría y Tres Arroyos.
- Zona Central y Pampeana: Córdoba, La Pampa y el sur de Santa Fe prevén tormentas de alto impacto que benefician las reservas hídricas agrícolas, pero con riesgo de anegamientos locales.
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Preocupaciones y medidas preventivas
La combinación de suelos previamente saturados y el pronóstico de tormentas severas con alta acumulación en períodos cortos encendió las alarmas de las autoridades locales y provinciales.
En la Ciudad de Buenos Aires se puso en marcha un plan de prevención con 177 puntos fijos y dinámicos de monitoreo (pasos bajo nivel, estaciones de bombeo y arroyos como el Cildáñez) coordinados desde el Centro de Operaciones de Emergencias de Defensa Civil.
Por su parte, la Provincia de Buenos Aires dispuso la limpieza preventiva de canales en zonas productivas para reducir la escorrentía rápida y evitar daños en cultivos de fina y gruesa.
A su vez, ante el estancamiento de agua y las altas temperaturas, se reforzarán las campañas de prevención en todo el territorio nacional por posibles brotes de dengue y otras enfermedades transmitidas por vectores.




