InicioInternacionalesMundial 2026: del colonialismo a la cancha, la revancha que nadie esperaba...

Mundial 2026: del colonialismo a la cancha, la revancha que nadie esperaba del Sur Global

Países latinoamericanos y africanos lograron victorias y empates ante selecciones del viejo continente que reabrieron un debate que excede lo futbolístico.

En lo que va del Mundial 2026, países como Ecuador, Paraguay, Marruecos, Argentina, Brasil y otras selecciones del Sur Global dejaron una postal poco habitual en la historia reciente de las copas del mundo. Estos equipos sorprendieron al doblegar a potencias europeas en distintas instancias del torneo de fútbol, desde la fase de grupos hasta los dieciseisavos. Los resultados no solo modificaron la tabla de posiciones, sino que también alimentaron una lectura simbólica sobre el peso histórico de estos enfrentamientos.

América Latina y África comparten una historia de sometimiento colonial que se extendió durante siglos y dejó marcas profundas en sus estructuras económicas, culturales e identitarias. Potencias como España, Portugal, Gran Bretaña, Bélgica y Países Bajos construyeron imperios sobre la base de la extracción de recursos naturales, el trabajo forzado y la supresión de culturas locales. Esa relación de dominación no terminó con las independencias formales, sino que derivó en décadas de dependencia económica y desigualdad estructural que muchos de estos países todavía arrastran.

En ese contexto, el deporte, y en particular el fútbol, se volvió uno de los pocos escenarios donde esta asimetría puede invertirse. Desde que el juego se extendió en el siglo XX, las victorias de selecciones del Sur Global sobre potencias europeas fueron interpretadas por sus sociedades como algo más que resultados deportivos. Ganarle al país que durante generaciones ocupó, explotó y marginó al propio, tiene una carga simbólica que ningún otro tipo de competencia puede replicar con la misma intensidad.

Mundial 2026: Latinoamérica, la región que más sorprendió frente a Europa

El primer golpe que despertó el debate durante el Mundial 2026 llegó con la victoria de Ecuador, por 2 a 1, sobre Alemania en la fase de grupos. El resultado generó sorpresa por la jerarquía histórica del rival y por el nivel de juego mostrado por la selección ecuatoriana. El triunfo le permitió a Ecuador posicionarse de manera inmediata entre las revelaciones del torneo, aunque luego quedó eliminado por México en los dieciseisavos.

Paraguay también dio que hablar al igualar 1 a 1 con Alemania, en dieciseisavos de final, y avanzar tras imponerse 4 a 3 en la definición por penales. El equipo guaraní mostró solidez defensiva durante los noventa minutos y luego una notable efectividad en la tanda decisiva, en un partido que mantuvo la tensión hasta el último disparo.

Paraguay trinfó en la ronda de penales ante Alemania, tetracampeón del mundo.

A este resultado se sumaron otras victorias claras de selecciones sudamericanas durante la fase de grupos, como fue el caso de Argentina, que superó 2 a 0 a Austria; o Brasil, que goleó 3 a 0 a Escocia.

En conjunto, todos estos triunfos consolidaron una tendencia de buen rendimiento de selecciones latinoamericanas frente a rivales europeos, algo que reavivó comparaciones con históricos enfrentamientos en mundiales pasados.

África, entre una victoria histórica y empates que se sintieron como triunfos

Por su parte, Marruecos protagonizó uno de los partidos más comentados del torneo al empatar 1 a 1 con Países Bajos, en dieciseisavos de final, y quedarse con el pase tras ganar 3 a 2 en los penales. La selección africana volvió a mostrar el nivel de competitividad que ya había exhibido en 2022 frente a equipos europeos de jerarquía como España, Bélgica y Portugal.

La alegría de la selección marroquí luego de la victoria contra Países Bajos.

A su vez, Cabo Verde igualó sin goles ante España, un resultado que para la pequeña selección africana funcionó casi como una hazaña, por la diferencia de recursos, infraestructura y tradición futbolística entre ambos países. El empate le permitió sumar puntos frente a una de las selecciones con mayor historia en copas del mundo, algo que sus hinchas celebraron como si se tratara de una victoria.

Ghana también dejó su marca al empatar 0 a 0 con Inglaterra, en la fase de grupos, en un partido cargado de historia dado el vínculo colonial que unió a ambas naciones durante el siglo pasado. El resultado fue celebrado en el plano deportivo como una muestra de fortaleza frente a un rival de mayor tradición.

A su turno, Egipto completó este panorama de resultados destacados al igualar 1 a 1 con Bélgica, otra potencia europea con un pasado de dominación colonial en el continente africano.

Vozinha, el arquero de Cabo Verde y una de las figuras que más sorprendió en esta edición de la Copa del Mundo.

De hecho, para varias selecciones africanas, sumar al menos un punto frente a estos rivales se interpretó como un logro en sí mismo, más allá del resultado. La paridad deportiva alcanzada frente a potencias históricas reforzó la idea de un continente que crece de manera sostenida en el plano futbolístico, con Marruecos como protagonista principal de ese crecimiento.

Estos resultados, tanto los de Latinoamérica como los de África, alimentaron una lectura que excede lo deportivo y que se replicó en distintos medios y redes sociales durante el desarrollo del torneo. Para muchos aficionados, cada triunfo y cada empate funcionaron como una forma simbólica de revancha, un recordatorio de que la historia compartida entre estos países y sus antiguos colonizadores también puede escribirse, aunque sea por noventa minutos, dentro de una cancha de fútbol.

Contenido mas reciente

Keiko Fujimori asume en Perú: entre Trump y el equilibrio comercial con China y EE. UU.

Keiko Fujimori inicia su mandato presidencial en Perú mientras Estados Unidos y China se disputan la injerencia en América Latina.

Primera Guerra Mundial: a 112 años del conflicto, cuál sería hoy el detonante de una guerra global

A más de un siglo de la confrontación, y ante un mundo cada vez más dividido, surge un interrogante: qué podría motivar un enfrentamiento bélico de gran magnitud.

Primera Guerra Mundial: cómo las potencias vencedoras reconstruyeron su poder militar

Los aliados de la Triple Entente salieron victoriosos del conflicto, pero en las décadas siguientes debieron rearmarse ante crisis económicas y nuevas amenazas.

Contenido Relacionado

Keiko Fujimori asume en Perú: entre Trump y el equilibrio comercial con China y EE. UU.

Keiko Fujimori inicia su mandato presidencial en Perú mientras Estados Unidos y China se disputan la injerencia en América Latina.

Primera Guerra Mundial: a 112 años del conflicto, cuál sería hoy el detonante de una guerra global

A más de un siglo de la confrontación, y ante un mundo cada vez más dividido, surge un interrogante: qué podría motivar un enfrentamiento bélico de gran magnitud.

Primera Guerra Mundial: cómo las potencias vencedoras reconstruyeron su poder militar

Los aliados de la Triple Entente salieron victoriosos del conflicto, pero en las décadas siguientes debieron rearmarse ante crisis económicas y nuevas amenazas.