Colombia definirá su próximo presidente en una segunda vuelta prevista para el 21 de junio, tras la ajustada jornada electoral del 31 de mayo. Ninguno de los candidatos logró superar el umbral del 50% necesario para ganar en primera vuelta, por lo que el país vuelve a las urnas para elegir al mandatario que sucederá a Gustavo Petro al frente del gobierno en el periodo 2026-2030.
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La primera vuelta estuvo marcada por un fuerte debate entre quienes respaldan la continuidad del proyecto político oficialista y quienes consideran necesario un cambio de rumbo para el país. Además, la jornada cerró con una crisis política de magnitud inédita, luego de que el actual presidente rechazara los resultados del preconteo y acusara irregularidades en el sistema electoral.
Elecciones en Colombia: el candidato ganador que sorprendió a todos
Abelardo de la Espriella tiene 47 años y es el candidato más disruptivo de la contienda. Es abogado penalista de formación, y construyó su carrera en el sector privado al representar a clientes de alto perfil, lo que le otorgó una visibilidad mediática sin precedentes en Colombia.
Lanzó su candidatura en noviembre de 2025 ante 15.000 personas en el Movistar Arena de Bogotá, presentándose como un “redentor” que regresaba desde Italia para salvar al país. Con una ideología de derecha, su propuesta se orienta hacia la defensa de valores conservadores y el sector privado, articulada en una postura crítica frente a la gestión de Petro.

Su plan de gobierno contempla reducir el tamaño del Estado, reorganizar subsidios y aplicar ajustes fiscales para disminuir el déficit y la deuda pública. En el plano económico propone reducir el Estado en un 40% al eliminar cargos y al fusionar entidades redundantes. Además, plantea un plan de 90 días de ofensiva militar y policial contra organizaciones criminales.
En ese sentido, en materia de seguridad, propone un modelo de orden público estricto inspirado en la gestión del presidente salvadoreño Nayib Bukele. Para ello, contempla la construcción de diez centros penitenciarios de gran escala y la intensificación de las operaciones militares contra grupos armados.
Asimismo, se comprometió a impulsar la cadena perpetua para violadores y asesinos de niños, una pena que está prohibida en la Constitución y que requeriría una reforma constitucional o un referendo para poder aplicarse.

Por su parte, en política exterior propone romper relaciones diplomáticas con Venezuela, Cuba y Nicaragua. Por último, y en relación al sector energético, busca recuperar la exploración y producción de petróleo y gas, fortalecer a Ecopetrol y garantizar la autosuficiencia energética del país.
Para compensar las críticas sobre su falta de experiencia en cargos públicos, eligió como fórmula vicepresidencial a José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y Comercio, cuya solvencia técnica busca generar confianza en los mercados financieros. En la primera vuelta obtuvo más de 10,3 millones de votos, la cifra más alta de respaldos en primera vuelta desde que ese sistema electoral se estrenó en Colombia en 1994.
Oficialismo: cómo le fue al candidato del presidente Petro
Iván Cepeda Castro tiene 63 años y es hijo de Manuel Cepeda Vargas, senador de la Unión Patriótica, asesinado en agosto de 1994 por agentes del Estado en complicidad con grupos paramilitares. Ese hecho, precisamente, fue el que trazó su camino hacia el activismo y la búsqueda de justicia. Estudió filosofía en Bulgaria y se especializó en Derecho Internacional Humanitario en Francia.
Con cerca de tres décadas de trayectoria entre el activismo y el Congreso, el candidato del oficialismo se desempeñó como senador del Pacto Histórico, el partido de izquierda que llevó a Petro al poder en 2022. Desde 2012 fue facilitador del acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, proceso que culminó con la firma del acuerdo en 2016.

Durante la campaña, también enfrentó cuestionamientos sobre su salud, tras haber superado un cáncer de colon en fase temprana con cirugía y quimioterapia, aunque él afirmó que su estado no representa ningún impedimento para asumir la presidencia.
Su programa de gobierno propone convertir a Colombia en una potencia mundial menos dependiente del petróleo, con más tierra productiva, mayor poder para las regiones y un Estado más presente en los territorios históricamente abandonados.
En materia de seguridad, propone intervenciones que combinen inversión social, justicia y desarrollo económico. En ese marco, plantea continuar los diálogos de paz con grupos armados y profundizar los acuerdos ya existentes.
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Sobre el tema agrario, apuesta por convertir a Colombia en una potencia agroalimentaria mundial mediante la redistribución masiva de tierras, la construcción de 30.000 kilómetros de vías rurales y el fortalecimiento de la gestión pública del agua. En el plano social promete ampliar el programa Colombia Mayor de tres a cinco millones de beneficiarios. Además, extendería los programas de transferencias a jóvenes y trabajadores de bajos ingresos; a la vez que crearía el Banco del Pueblo para combatir la pobreza monetaria que afecta a cerca de 17 millones de colombianos.
Hasta finales de 2025 no se proyectaba como el candidato fijo de la izquierda, pero desde que ganó la consulta interna de su partido dominó la campaña y llegó a la primera vuelta. Obtuvo más de 9,6 millones de votos y llega a la segunda vuelta con el desafío de conquistar al electorado de centro. Su fórmula vicepresidencial es la senadora y líder indígena Aida Quilcué.
La segunda vuelta para definir las elecciones en Colombia será el 21 de junio y el escenario se perfila como uno de los más polarizados de la historia reciente del país.




